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jueves, 2 de mayo de 2024

The Black Keys: Ohio Players (2024)

"Con una ayuda de mis amigos..."

Disco a disco se percibe en The black keys cierta necesidad por revitalizar su carrera, algo que vienen buscando desde hace bastante. En dicho sentido, Ohio players no llega para ser excepción, un trabajo donde se evidencian las ganas de mostrarse vitales, dinámicos y activos, esto en colaboración con serie de compañeros de ayer y hoy, los cuales van desde Beck Hansen, Noel Gallagher hasta el rapero Lil Noid. El resultado está bastante bien, se deja oír y regala más de algún gran momento, sin embargo, tropieza consigo mismo precisamente en la desesperación por tratar de abarcarlo todo. 

Desde lo anterior, una reflexión inicial: Si Beck ha compuesto medio álbum, ¿no habría sido mejor publicar un disco unicamente junto a él, agregarle dos a tres canciones propias y así armar algo más coherente? Digo yo, ¿no? Esto a propósito de que Ohio players abre y cierra con Beck a cargo, con un problema no menor además: en ocasiones no vemos colaboración. Ocurre, por ejemplo, en canciones como 'This is nowhere', 'Beautiful people (stay high)', 'Paper crown' (en la que rapea Juicy J, aunque sin sumar demasiado, digámoslo) o la exquisita 'Fever', todas tremendas canciones pero que son Beck de manual (en distintas facetas claro, que sabemos lo camaleónico que es Hansen), digamos, momentos donde son los Black keys quienes pareciesen ir al terreno del rubio vocalista y no al revés, como debería ser en un disco firmado por ellos.  No todo será Beck, sin embargo, y efectivamente habrán momentos en donde percibiremos la mano de Dan Auerbach + Patrick Carney, ocurre en 'Don't let me go' o en canciones donde las guitarras adoptan particular protagonismo, me refiero a 'Live till I die' o el manjar con que cierran el álbum: 'Every time you leave'

Como sea, el dúo ha optado por complementar Ohio players con otras tantas colaboraciones y no acotarlo a lo de Beck, seguramente en la búsqueda de alcanzar mayor diversidad. Ahí, con Noel Gallagher el asunto también será irregular, de dulce y agraz. Tanto la dulzona 'On the game' como la juguetona 'Only love matters' están bien pero carecen del filo necesario como para general real impacto, algo que si consiguen con 'You'll pay', que funciona bastante gracias a los riesgos que corre con su sonido. También acertarán será en 'Candy and her friends', enlazando la dinámica con el verseo de Lil Noid, seguida de 'I forgot to be your lover', la preciosa y delicada pieza grabada originalmente por William Bell en 1969 y que acá los Black Keys logran llevar a su terreno (aunque se nos hace algo corta). Finalmente, otro punto alto encontrarán en compañía de Greg Cartwright en cosas como 'Please me (Till I'm satisfied)', de lo mejor del disco con esas sucias guitarras, o en el western que propone 'Read em and weep' 

En definitiva, con Ohio players  percibimos a unos The black keys decididos a soltar su veta más íntima, optando por un camino que privilegia la dinámica y también su faceta más melódica. También nos han entregado un disco que es manjar para melómanos dadas las múltiples influencias que ostenta, ahora, ahí hay que darles el que 3/4 del trabajo funciona de gran forma y lo único que se les puede criticar es el que en algunos colaboraciones no sentimos al dúo (varios temas de Beck básicamente) y dos a tres canciones derechamente se las podrían haber ahorrado. Con todo, otro disco disfrutable a la lista y de lo mejor que han publicado desde aquel mítico El camino (2011)

¿Canciones? 'This is nowhere', 'Beautiful people (stay high)' y 'Please me (Till I'm satisfied)'.

7,2 / 10
Muy bueno.

viernes, 1 de diciembre de 2023

He Visto A... Beck (28/11/2023)

Un sueño hecho realidad. No podría calificar de otra manera lo vivido anoche junto a Beck y su banda. Veinticinco años llevaba esperando esto. El vocalista había venido pero siempre teloneando a otros (alguna vez a U2, a Blur o incluso a The police) y honestamente había perdido la esperanza de que viniese solo, por lo que en cuanto vi el anuncio meses atrás, pues no lo pensé un segundo. Nos merecíamos un show en solitario de Beck, donde repasase en extenso su diversa carrera y si a eso agregamos que este se realizaría en mi querido Teatro Caupolicán (el mejor recinto para vivir un recital en Santiago de Chile, digan lo que digan), que decir, las expectativas no podían estar más arriba. Finalmente llegó la fecha y aún con la ansiedad disparada a tope, el show estuvo por encima de lo esperado. Muy por encima.

El Teatro Caupolicán es un recinto pequeño, siete mil personas como mucho, por lo que donde te ubiques estás relativamente cerca del artista. En mi caso fui a cancha y tuve a Beck a dos-tres metros, lo cual me permitió evidenciar el primer punto a favor del concierto: ¡como lo vive el hombre! Efectivamente transmite ese bicho raro que es, con influencias de la música negra setentera sumado faceta folk/country. El caso es que a las 21.00 hrs en punto el artista apareció en escena: pantalón de cuero, chaqueta de tela + zapatos con plataforma. Un crack. 

La partida, sin embargo, se situó en otra dimensión. Beck entra caminando tranquilo al escenario, en completa paz y guitarra en mano sorprende a medio mundo con su versión de 'Everybody got to learn sometimes', coreada en masa por la multitud que sintió efectivamente que ese comienzo era un regalo del artista. Y desde ahí: la fiesta en pleno en un inicio cargado a clásicos noventeros como 'Devil's haircut', 'The new pollution' o 'Mixed bizness' + esas pasadas divertidas que fueron parte de Guero (2005) como 'Girl' o la contagiosa 'Que onda guero?'.

Vendrían luego momentos en donde el norteamericano suelta su faceta romántica/sexy en cosas como 'Nicotine & grave' o la soberbia 'Debra', instantes cargados a las guitarras que dieron espacio al exquisito pero subvalorado Modern guilt (2008) tocando 'Gamma ray', la seca 'Soul of a man' o la psicodélica 'Chemtrails' (con un juego de luces completamente ad hok), así como una pasada acústica que trajo al presente la melancolía del inolvidable Sean change (2002), del que sonaron 'The golden age' y 'Lost cause'

Finalmente y como era de esperar, la recta final trajo de regreso la dinámica, el baile y los saltos, yendo a lo que fue su simpático Colors (2018) mediante 'Dreams' + 'Up all night' para cerrar con clásicos de la talla de 'E pro', 'Loser' y 'Where it's at'La respuesta del público fue de tanta complicidad con el vocalista que este, visiblemente agradecido, decidió volver al escenario e interpretar en acústico una versión de 'True love will find you in the end' de Daniel Johnson (una canción de 1984 por cierto), cerrando así un show de aquellos que no paran, un concierto intenso tanto desde lo físico como lo emocional. Experiencia inolvidable para mi...

Sonido: 9 (algo bajo, un detalle)
Interpretación: 10 (Beck se lo bailó todo)
Puesta en escena: 10 (La banda completamente entregada, con integrantes que en lo suyo interactuaban con el público de todas formas)
Complementos: 10 (pantalla e iluminación aportaron en cada tema con una determinada atmósfera).
Lista de temas: 10 (el comienzo fue un regalo, y desde ahí una fiesta que no paró excepto para algún respiro de baladas).

9,8 / 10
Inolvidable.

Un dato. El concierto está grabado completo desde primera fila. Lo dejo acá por si alguien desea verlo:

martes, 3 de agosto de 2021

25 Años De... Beck : Odelay (1996)

(Reseña originalmente publicada en 2016, con motivo de los 20 años. Sin embargo, han pasado cinco más por lo que hoy toca...)

"El distinto de su generación..."

En el afán de escapar del one hit wonder y asechado por una serie de muertes (incluida la de su abuelo), un veinteañero Beck se encontraba grabando un álbum de corte acústico y melancólico (el cual de hecho acabaría siendo Mutations de 1998), sin embargo, poco convencido por los resultados decidió detener dicho trabajo para cambiar el foco. Sabia decisión. Con los Dust Brothers en la producción, Beck se enfocaría en un álbum mucho más dinámico, alegre y dueño de una particularidad exquisita, la cual acabaría situando al disco entre los especímenes más atractivos de toda la década de los noventa. 

El principal mérito con que contó Odelay fue el ser un trabajo que dio rienda suelta a la creatividadBeck abrió la llave, e independiente de que tan comerciable fuese el resultado, plasmó todo lo que tenía en cada una de las canciones que componen el disco. Eso además de musicalmente cruzar elementos retro y una producción vintage con otros muy actuales, sobretodo el hip hop. Aunque insisto, en Odelay entró todo, tanto en arreglos y estilos como en letras mismas, las cuales incluso incluyen extractos cantados en un divertido e imperfecto español ("Yo soy un disco quebrado / Yo tengo chicle en mi cerebro"). En materia de diversidad el álbum es brillante de comienzo a fin. 

Si hablamos de rock, el disco dispara con fuerza en 'Devil's haircut' (que cuenta con un riff original de MC5, de 1966) y 'Minus', con ese bajo maravilloso que marca el tema, cuando abraza el folk lo hace desde el medio tiempo 'Hotwax' (que samplea la batería de 'Song for Aretha' de Bernard "Pretty" Purdie), 'Sissyneck' o la exquisita 'Lord only knows' pero también desde la balada en 'Jack-ass' o 'Ramshackle' (la única en todo el disco que sobrevivió a las viejas sesiones acústicas originales). Hay melodías orientales en 'Derelict' y también momentos donde el disco decididamente se lanza sobre el hip hop, ahí 'Novacaine' o 'High 5 (Rock the catkills)' funcionan muy bien y por si todo lo mencionade fuese poco, están las joyas retro del álbum, me refiero a las singulares y únicas 'The new pollution' y 'Where it's at'. Como olvidar el enorme monólogo de esta última...

"There's a destinition a little up the road
from de habitations and the towns we know.
A place we saw the lights turn low
the jig-saw jazz and the get-fresh flow.

Pulling out jives and jamboree handouts
two turntables and a microphone
Bottles and cans and just clap your hands
and just clap your hands..." 

Mirado a distancia, no deja de ser increíble lo de Beckno es un gran vocalista (su registro es más bien limitado), ni un músico virtuoso y menos un intérprete con un desplante contagioso. No es un rapero blanco, tampoco un rockero. Sin embargo, el hombre con su creatividad supo, contra cualquier miramiento en menos que existió frente a su figura tras la edición de Mellow gold (1994), abrirse camino mediante un disco único en su especie, un trabajo que colocó lo situó en una categoría propia y donde de hecho al día de hoy sigue compitiendo únicamente consigo mismo. 

Que decir, un crack, uno de verdad, y Odelay su primera joya (de varias).

10/10
Obra maestra


Otras reseñas de Beck:

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Beck: Hyperspace (2019)

“Hacer lo que quieres y como lo quieres...”

Que cada nuevo lanzamiento de Beck llega a nosotros para demostrarnos que el hombre goza de una envidiable libertad creativa, ya no es novedad. El norteamericano hace lo que quiere y como lo quiere, al punto de haber lanzado una (fantástica) jugarreta pop dos años atrás (Colors, 2017), la cual funcionó como antítesis del bello y profundo Morning phase (2014), que a su vez daba continuidad al melancólico Sea change (2002) que fue sucedido por álbumes tan diversos y exploratorios como Guero (2005), The information (2006) o esa subvalorada joya titulada Modern guilt (2009). Así es Beck, un torbellino, un genio que tras casi treinta años de carrera no pretende detenerse y llega a nosotros con su álbum numero catorce, trabajado (en su mayoría) junto a Pharrel Williams y que cuenta además con la participación de artistas de la talla de Sky Ferreira, entre otros. 

Nos encontramos de esta forma frente a un álbum que ciertamente recula respecto a lo realizado dos años atrás en Colors, baja un par de cambios y si bien vuelve entregar relevante importancia al trabajo de producción (teclados, sintetizadores y baterías electrónicas son protagonistas todo el tiempo), se centra sobre atmósferas de calma, siendo el arranque pop/folk de ‘Saw lightning’ el único en todo el disco que se mueve por arriba en términos anímicos. El resto del álbum apostará por la tranquilidad. Así, tras una nebulosa introducción titulada ‘Hyperlife’ (que más adelante tendrá una respectiva continuación abriendo la cara b del disco, ‘Hyperspace’) se sucederán una serie de temas sencillos y minimalistas que pretenden lograr mucho con poco. Puntos altos en esta búsqueda serán ‘Uneventful days’ (aunque esta deja una sensación de gusto a poco en su cierre), los ambientes espaciales de ‘Chemical’ o la desnuda ‘See through’. En su segunda mitad el disco bajará más las revoluciones mediante ‘Stratosphere’ + ‘Dark places’ pero cargará con cierta irregularidad pues así como ‘Die waiting’ durante la primera parte, en el cierre ‘Star’ o ‘Everlasting nothing’ mucho no nos dicen. 

Hyperspace es un buen disco de Beck, con cuatro o cinco puntos altos (ninguno de ellos se acerca, sin embargo, a sus momentos más gloriosos) y otros tantos que como curiosidad funcionan. El vocalista se mantiene de esta forma en constante movimiento creativo aunque en esta ocasión lo ha hecho mediante una obra de bajas pretensiones. 

6,5 / 10
Cumple y algo más...


Otras reseñas de Beck:

domingo, 31 de diciembre de 2017

17 Discos Para 2017


17. Beck: "Colors" 
Se la ha querido pasar de maravillas abandonando las guitarras y la melancolía de anteriores trabajos para pasarse al pop, entregando un gran momento además de un producto contundente. ¡Crack!

16. Firespawn: "The reprobate"
Sorprende este supergrupo mediante un álbum de death técnico que no entrega respiro. Como para seguir atentos al proyecto...

15. Pallbearer: "Heartless"
Salto cualitativo por parte de la banda. Guiños constantes al doom y pesados murallones de guitarras esta vez se han complementado con elementos progresivos. 

14. Immolation: "Atonement"
Técnica y brutalidad por montón. Continúan sosteniendo una discografía que practicamente no posee ripios. Tremendos...

13. Exhumed: "Death revenge" 
Exquisito álbum conceptual que enlaza elementos grindcore con lo más clásico del death técnico. Metal de primer nivel.

12. Cavalera Conspiracy: "Psychosis"
Equilibran nostalgia y presente en idénticas dosis. El mejor álbum hasta ahora del proyecto, potente, violento pero creativamente inquieto.

11. Roger Waters: "Is this the life that we really want?"
Realizando mil guiños al sonido Pink Floyd el inglés se las arregla para entregar su mejor trabajo en décadas. 

10.  Septicflesh: "Codex Omega"
Insisten sobre su fórmula de metal sinfónico pero triunfan rotundamente. Complejos y contundentes, sin fisuras.

9. Foo fighters: "Concrete and gold"
El disco de rock que necesitábamos oír por parte de Grohl. Se han concentrado en las canciones y en entregar un álbum sin excesos y el resultado ha estado efectivo.

8. Lucybell: "Magnético"
Recuperan tras mucho tiempo frescura y convicción. Vuelven a sonar creativos, interesantes y efectivos en lo melódico, y lo mejor de todo, evitando la monotonía. Su mejor disco en dos décadas.

7. Deep Purple: "Infinite"
Tenerlos en activo en estas condiciones es un privilegio. Nos entregan lo mejor de si en cada acorde conscientes de que cada uno de esos podría ser el último. Solo resta agradecer.

6. Cloud nothings: "Life without sounds"
Sacrifican el desenfreno en busca de un sonido más equilibrado, que aborda el rock desde una arista más contenida pero igualmente efectiva. Como para seguir creyendo en ellos.

5. Spoon: "Hot thoughts"
Deambulan entre el pop y el rock para continuar dando muestras de crecimiento. Contundentes e inquietos.

4. The horrors: "V"
Cada vez que lanzan disco están entre lo mejor de aquel año, y 2017 no ha sido la excepción. Entre electrónica y guitarras se debate el mejor álbum de estos ingleses a la fecha. Inquietos y maduros. No paran de crecer...

3. Leprous : "Malina"
Abandonan definitivamente el metal para entregar su álbum más limpio a la fecha, sin embargo, la jugada es notable. Siguen siendo geniales.

2. The war on drugs : "A deeper understanding"
Frente al desafío de sostener las buenas críticas obtenidas por el notable Lost in the dream, Adam Granduciel opta por el continuismo y ahí vuelve a triunfar. La magia y grandes creaciones se mantienen. Un disco hermoso y muy bien trabajado.

**DISCO DEL AÑO**DISCO DEL AÑO*
1. Steven Wilson: "To the bone"
Hace lo que le da la gana y sale bien parado. Recurre a sus habituales sonidos pero esta vez se lanza sobre elementos más luminosos, regalando referencias ochenteras por montón y mostrándose siempre tremendamente inquieto en lo creativo. Siguen quedándose cortos los adjetivos respecto a Steven Wilson, simplemente un genio ...

sábado, 21 de octubre de 2017

Beck : Colors (2017)

“Triunfa fuera de sus límites...”

No se a ustedes, pero a mi la gente diferente y creativa me inspira. Y en materia musical, Beck debe ser uno de los artistas más diversos e inquietos que hemos tenido el placer de disfrutar durante las últimas décadas. Un tipo que, roto, fue capaz de componer en 2002 un maravilloso Sea change (con seguridad uno de los álbumes más dolorosos de este siglo) para luego, diez años más tarde, cerrar el círculo con el excelente Morning phase. Entre estos existió el rock en tono retro de Modern guilt (otro disco fabuloso de Beck , y ya van...?) y cuando sentíamos que realmente eran pocos los tópicos donde el cantautor podría sorprendernos, el tipo se mete de lleno en el pop y entrega un álbum que ya se lo quisiesen Maroon 5 o similares. Y es que el que sabe, sabe... 

Es notable por tanto lo que Beck ha logrado en Colors. Y es que álbumes divertidos del norteamericano habíamos tenido en el pasado (Guero o el mismísimo Odelay son buenos ejemplos) pero nunca lo habíamos oído tan fuera de sus límites como acá ha aparecido, y sin embargo, lejos de sonar ridículo o forzado, el producto acá ha vuelto a convencer gracias a una frescura que sigue dando cuentas de un Beck en estado de gracia. 

El álbum abre con 'Colors' (la canción) y de inmediato notamos por donde irán los tiros esta vez. Electrónica que emerge con estilo, filtros vocales en los coros y una melodía contagiosa marcan un single de presentación impecable. 'Seventh heaven' con su dinámica adictiva no decaerá el nivel mientras que en 'I'm so free' o 'Dear life' reconoceremos a un Beck más tradicional, en la primera metiendo un puente rapeado que desembocará en un coro plagado de guitarras para en la segunda danzar sobre una melodía marcada por un juguetón piano. En el nudo del álbum, la pasada por 'No distraction' + 'Dreams' da muestras de un sonido arreglado al detalle, de un pop muy cuidado que esconde exquisitos secretos en su producción, entregándole categoría al resultado. 

Los "peros" del álbum (que los tiene), sin embargo, comienzan a aparecer entrando en la segunda mitad de este. Ahí 'Wow', que funciona más bien como un freakerío del artista, mucho no nos dice, mientras que 'Up all night', pese a ser un temazo contagioso a rabear, lamentablemente suena a refrito descarado de 'Can´t stop the feeling!' de Justin Timberlake, por lo que para mi pierde puntos. En el cierre, 'Square one' y la balada 'Fix me' , sin estar mal, se me hacen en exceso livianas por lo que el disco acaba innegablemente con menos fuerza de la que venía trayendo hasta su sexto tema.

La sensación evidente que Colors nos deja al finalizar es que esta vez Beck se la ha querido pasar de maravillas pero que, fiel a su espíritu creativo, se ha esforzado por entregar un producto igualmente contundente y que no sacrificase identidad. Visto desde ese punto de vista el resultado es un éxito. Ahora, en materia de canciones, la aventura a ratos ha funcionado a la perfección (primera mitad del álbum) y en otros momentos simplemente "bien". Como sea, el global es positivo y continúa dando muestras de un artista único en su especie. Bendito sea por aquello y benditos nosotros por tenerlo...

8 / 10
¡Excelente!


Otras reseñas de Beck:

miércoles, 25 de enero de 2017

20 Años De... Beck : Odelay (1996)

"El distinto de su generación..."

En el afán de escapar del one hit wonder y asechado por una serie de muertes (incluida la de su abuelo), un veinteañero Beck se encontraba grabando un álbum de corte acústico y melancólico (el cual de hecho acabaría siendo Mutations de 1998), sin embargo, poco convencido por los resultados decidió detener dicho trabajo para cambiar el foco. Sabia decisión. Con los Dust Brothers en la producción, Beck se enfocaría en un álbum mucho más dinámico, alegre y dueño de una particularidad exquisita, la cual acabaría situando al disco entre los especímenes más atractivos de toda la década de los noventa. 

El principal mérito con que contó Odelay fue el ser un trabajo que dio rienda suelta a la creatividad. Beck abrió la llave, e independiente de que tan comerciable fuese el resultado, plasmó todo lo que tenía en cada una de las canciones que componen el disco. Eso además de musicalmente cruzar elementos retro y una producción vintage con otros muy actuales, sobretodo el hip hop. Aunque insisto, en Odelay entró todo, tanto en arreglos y estilos como en letras mismas, las cuales incluso incluyen extractos cantados en un divertido e imperfecto español ("Yo soy un disco quebrado / Yo tengo chicle en mi cerebro"). En materia de diversidad el álbum es brillante de comienzo a fin. 

Si hablamos de rock, el disco dispara con fuerza en 'Devil's haircut' (que cuenta con un riff original de MC5, de 1966) y 'Minus', con ese bajo maravilloso que marca el tema, cuando abraza el folk lo hace desde el medio tiempo 'Hotwax' (que samplea la batería de 'Song for Aretha' de Bernard "Pretty" Purdie), 'Sissyneck' o la exquisita 'Lord only knows' pero también desde la balada en 'Jack-ass' o 'Ramshackle' (la única en todo el disco que sobrevivió a las viejas sesiones acústicas originales). Hay melodías orientales en 'Derelict' y también momentos donde el disco decididamente se lanza sobre el hip hop, ahí 'Novacaine' o 'High 5 (Rock the catkills)' funcionan muy bien y por si todo lo mencionase fuese poco, están las joyas retro del álbum, me refiero a 'The new pollution' y 'Where it's at', ambas únicas por su singularidad. 

"There's a destinition a little up the road
from de habitations and the towns we know.
A place we saw the lights turn low
the jig-saw jazz and the get-fresh flow.

Pulling out jives and jamboree handouts
two turntables and a microphone
Bottles and cans and just clap your hands
and just clap your hands..." 
(Where it's at) 

Mirado a distancia, no deja de ser increíble lo de Beckno es un gran vocalista (su registro es más bien limitado), ni un músico virtuoso y menos un intérprete con un desplante contagioso. No es un rapero blanco, tampoco un rockero. Sin embargo, el hombre con su creatividad supo, contra cualquier miramiento en menos que existió frente a su figura tras la edición de Mellow gold (1994), abrirse camino mediante un disco único en su especie, un trabajo que colocó lo situó en una categoría propia y donde de hecho al día de hoy sigue compitiendo únicamente consigo mismo. 

Un crack, uno de verdad. 

10/10
Obra maestra


Otras reseñas de Beck:

lunes, 6 de junio de 2016

Adelanto: Beck // Wow


21 de Octubre será el día en que Beck vuelva a regalarnos su talento, aunque esta vez en versión divertida. Ha pasado tiempo (dos años y pico) desde que el hombre entregase aquel fantástico Morning phase, y tal parece que ahora nos toca ponernos de pie y danzar junto a él. Sea como sea, ¡da igual! Si el DJ de la fiesta es Beck, yo me entrego a la noche. 

Que grande que es, y acá quedan los dos adelantos que han visto la luz hasta ahora, 'Dreams' (que la conocimos en 2015) y 'Wow', que oficialmente es el primer promocional del que será su álbum número trece. Y ahora, a esperar... 



sábado, 27 de diciembre de 2014

14 Discos Para 2014

Eso. Sin demasiado bla bla. Ni idea si son los mejores discos del año, estos son simplemente los que más oí durante este 2014, aquellos que mejores sensaciones y emociones me dejaron...

14. Alcest // Shelter. Buen giro el del francés Neige hacia un sonido en general mucho más limpio y optimista que el trabajado en el pasado. Un disco de explosiones y de ambientes particularmente sensibles.

13. Coldplay // Ghost stories. Se que se ve poco cool en un blog el destacar un álbum de Coldplay y siempre resultará intelectualmente más atractivo hablar de alguna bandita indie que nadie recordará dentro de cinco años, pero bueno, digamos que he sido conquistado por el viaje melancólico de Chris Martin y no hay más. 

12. Behemoth // The satanist. Tras cinco años de silencio y luego una complicada enfermedad, Adam Nergal y los polacos de Behemoth regresan con un álbum fabuloso. Oscuro, blasfemo y repleto de interesantes matices. 

11. Morrissey // World peace is none of your business. Exagerado y encaprichado, el gran Morrisey se pasea durante casi 60 minutos por donde le ha dado la gana encontrando un álbum musicalmente impecable, más de alguna interpretación memorables y un puñado de melodías notables. Da gusto oírlo así de vivo.

10. St. Vincent // St. Vincent. El mejor disco en la carrera de esta mujer. Moderno, atractivo, repleto de canciones que funcionan. Acá hay pasta para más, no cabe duda.

09. Septicflesh // Titan. El death metal sinfónico llevado (nuevamente) a su máxima expresión. Ambicioso, brillante, sencillamente colosal. No lo ubico más arriba en el conteo solamente porque en el pasado ya habían entregado otro disco igual de enorme.

08. Beck // Morning phase. ¡Que grande! Nada como un buen refrito pare recordar que estamos frente a uno de los talentosos de este par de décadas. Beck vuelve a conmover con un disco de corte acústico pero que a diferencia del dramático Sea change (2002) esta vez habla desde renacer y la esperanza.

07. Ty Segall // Manipulator. La excentricidad de un creador innato. Un tipo que parece no tener límites a la hora de romper sus propios límites. Acá lo ha vuelto a hacer, cayendo probablemente en el exceso de material pero aún así impresionando con su talento.

06. The horrors // Luminous. Mucho más directo que en sus anteriores álbumes pero notable a la hora de encontrar grandes canciones. Un disco sólido de comienzo a fin.

05. Peter Murphy // Lion. Trabajando sobre registros poco habituales e incluso forzando la garganta más allá de lo estéticamente correcto, aún así, Murphy desenfunda un puñado de piezas llenas de desgarro y honestidad. Lo dicho, el puto amo.

04. Robert Plant // Lullaby ... and the ceaseless roar. Si este mismo disco hubiese lo hubiese firmado Led Zeppelin, se los aseguro, muchos sitios estarían hablando de uno de los discos del año. La vida, sobretodo en estos tiempos, suele ser injusta con quienes proponen honestidad y decencia. Plant ha renunciado a millones de dolares y en su lugar ha decidido regalarnos 50 minutos de su enorme talento. Un grande de verdad.

03. Solstafir // Otta. Intensidad para dar y regalar. Un verdadero viaje por las gélidas atmósferas de Islandia y una banda que encuentra este 2014 su más alto momento creativo. Una maravilla de disco. 

02. Woods // With light and with love. Bonito a momentos, desenfrenado en otros. Tras varios intentos Woods ha logrado (al fin!) entregar un álbum equilibrado de comienzo a fin, lleno de melodías y arreglos destacados. 

*DISCO DEL AÑO*

01. The war on drugs // Lost in the dream. ¿Cabe alguna duda? Pasaron los meses y en lo personal nunca sentí que hubo contendor para el fantástico cóctel de influencias que Adam Granduciel nos propuso con Lost in the dream, un disco enorme que ha colocado a la banda varios peldaños arriba de donde estaba. Las expectativas para el siguiente álbum serán enormes y habrá que ver si Granduciel logra conducir el buque a buen puerto, sea como sea, pasarán los años y nos quedaremos con el magnífico recuerdo de este fabuloso disco.
Reseña acá


Esta será mi última reseña durante este 2014. Se me quedaron muchos discos en carpeta pero bueno, no alcanza el tiempo y la vida para comentar tanta música que llega a nosotros. Gracias a todos quienes visitan y comentan en mi querido blog, no tengan dudas de que también constantemente visito sus sitios. 

Internet llegó para cambiarlo todo, principalmente las formas en que se distribuye y comercializa la música. Nuestros gustos ya no son manejados por los sellos y las productoras, hoy somos nosotros quienes decidimos que escuchamos y que no, aquella libertad es maravillosa aunque también viene con un riesgo bajo la manga. Las estrellas y dinosaurios del rock están en extinción, muchos anticipan su pronta desaparición... Y bueno, este blog tiene que ver un poco con todo eso, con la necesidad de expresar y entregar algo, lo que sea y de la forma que sea, de utilizar estas herramientas para que la música y las ideas sigan teniendo espacios...

viernes, 7 de febrero de 2014

Beck // Morning Phase // 2014

Con el filo intacto

Tres álbumes brillantes dentro de una discografía bastante diversa bastan y sobran para situar a Beck dentro de los compositores más lúcidos y creativos de las últimas dos décadas. Y es que si bien la carrera del compositor ha tenido sus altos y bajos  (¿qué genio no los ha tenido?) , el tipo posee un mérito a estas alturas innegable y no tan fácil de encontrar: se ha mostrado siempre inquieto rompiendo una y otra vez sus propios límites.

Encajó un single exitoso entre las masas en sus comienzos (la ridículamente divertida “Loser”) para luego golpear la mesa con Odelay (1996), su primera maravilla. Luego, y cuando muchos comenzaban a considerarlo intrascendente se reinventó de la mano de un extraordinario álbum acústico y melancólico: Sea change (2002). Finalmente en 2008 volvió a sorprender gracias a un maduro y soberbio Modern guilt. Hoy lo vemos consolidado como un grande, sin embargo, para cualquier banda o solista la llegada de la madurez (la tercera década) es complicada ya que tras 20 años de música la pregunta cae de cajón:  ¿queda aún algo nuevo que decir?

Y bueno, cuando las ideas no están del todo claras existe siempre un recurso (completamente válido) al que se le puede echar mano: el refrito, es decir, tomar una fórmula utilizada en el pasado por ti mismo o alguien más. No podríamos decir que durante su carrera Beck haya abusado de este recurso,  Güero (2005) fue un claro refrito de Odelay pero más allá de ese caso no recuerdo que el tipo se haya quedado demasiado pegado en alguna fórmula. Menciono todo esto dado que lo nuevo de Beck es eso… un refrito. Reconocido por el mismo artista por cierto, quien avisó que tras 5 años de silencio tenía dos discos listos para este 2014, Morning phase vendría a ser el primero de ellos.

Morning phase es la clara continuación de Sea change, once canciones (más dos instrumentales cortitos) en tono acústico que vuelven a trabajar los mismos ambientes que en 2002 tan buenos dividendos le generó al cantautor. ¿La falta de originalidad sería un punto en contra entonces a considerar? Lo sería si es que el disco no funcionase, pero como lo hace la verdad es que desde acá no hay quejas. Y Morning phase funciona gracias a que Beck se lo ha tomado en serio. El tipo no le ha faltado el respeto a quien oye entregando un producto hecho a la rápida y en piloto automático sino que nos ha regalado un disco muy cuidado, trabajado al detalle y lo más importante, con de muy buenas canciones.


La partida a cargo de “Morning” es hermosa, guitarras que se enlazan de manera impecable, juegos vocales y un coro fantástico. De ahí en adelante el asunto se va por un tubo visitando distintas estaciones emocionales, algunas más optimistas que otras.  Además de “Morning”, dentro de la primera mitad del álbum destacan para mí los detalles sonoros y arreglos de “Blue moon” , la nostalgia que esconde cada línea de “Unforgiven”  y el pozo de tristeza que es  “Wave”, la pasada por estas dos debe ser el momento más desolador que contiene el álbum y uno de los mejores logrados de paso.  

La segunda parte abre con dos baladas acústicas muy sencillas como son “Don’t let it go” y “Blackbird chain”, aunque esta última vuelve a desenvolver una serie de bellos arreglos de teclados y guitarras. A estas alturas de más está decir que el álbum me ha convencido por completo. Dentro de la recta final nos encontramos con “Turn away”, cuyos juegos vocales me llevaron a recordar aquellos ambientes que trabaja Bon Iver , el folk de “Country down”  y “Waking light”, un tema un tanto más explosivo que el resto y que cierra de manera impecable el álbum.

El filo de Beck sigue intacto y Morning phase llega para demostrarlo. Ahora, es evidente que en la comparación con Sea change pierde, y es que una obra maestra como aquella es imposible de superar. Sin embargo, el trabajo posee suficiente calidad tanto en sus composiciones y arreglos como para volar con fuerza propia. Nos quedamos entonces esperando aquel prometido segundo trabajo para 2014 pero con esto tenemos material para quedar satisfechos un rato largo…

8.5 / 10
¡Excelente!



miércoles, 3 de julio de 2013

Lo Que Se Viene ...

Agradables regresos vivimos durante este primer semestre de 2013, en lo personal he podido disfrutar de muy buenos discos de Leprous, In vain, Eels, Flaming lips, Rotting Christ o The National, eso sin mencionar los destacables regresos  Queen of the stone age, Alice in chains o Black Sabbath. Sin embargo, hay más para este 2013 y al menos yo estaré muy atento con los que paso a mencionar a continuación.

Tras casi 5 años de silencio y luego del excelente Modern guilt (2008) vuelve el multifacético Beck, de hecho, se supone que el hombre tiene dos discos listos, uno de corte acústico y otro más dinámico. Ya tenemos un adelanto aunque no sabemos a cual de los mencionados pertenece, se titula "I won't be long" y acá está...


Otro que vuelve tras 5 años es Trent Reznor y su mítica banda Nine Inch Nails. Su álbum se titulará Hesitation marks y debería ver la luz en septiembre próximo. Tenemos un esquizofrénico adelanto dirigido por el genio David Lynch, "Came back haunted" se titula y promete...



Los Arctic monkeys siguen inquietos. No les fue mal en 2011 con la edición Suck it and see it y tal parece que no desean que el plato se enfríe por lo que en 2012 publicaron el single "R U Mine?" (¡Que temazo!) y semanas atrás anunciaron que para este segundo semestre de 2013 se viene su quinto álbum, del que ya conocemos el tema "Do I wanna know".


En 2005 el guitarrista Brian Welch abandonó Korn jurando jamás volver. Pero como bien sabemos, poderoso caballero es don dinero y este 2013 supimos que luego de 8 años de alejamiento el tipo volvía a la banda. La carrera de Korn ha tendido a la irregularidad, un gran álbum suele ser continuado por uno mediocre, de hecho en 2011 se pegaron un patinazo no menor tras la salida de The path of totality, un álbum que coqueteaba con el dubstep pero en realidad resultó ser un experimento bastante fallido. Supongo que con el regreso de Welch asomará la clásica "vuelta a las raíces". Habrá que esperar...

Y me despido comentando que este 2013, no sabemos cuando pero en algún momento, debería volver Pearl Jam con el que sería el sucesor del exitoso Backspacer (2009). En la página oficial de la banda se muestra un conteo que debería finalizar este próximo domingo (es decir, en 4 días más). En ese entonces deberíamos conocer alguna novedad. ¿Nuevo single? ¿Algún video? ¿Fecha para el álbum? Ya veremos, por mientras y por puro gusto los dejo con uno de mis temas favoritos de Pearl jam, Given to fly.


Actualización: Un día luego de publicada esta reseña recordé el que cometí un pecado mortal. Olvidé mencionar el regreso de los maestros del metal industrial Ministry, quienes desde 2007 vienen hablando del fin de la banda y anunciado que cada disco que aparece es el último y todo parecía indicar que así había sido tras el lanzamiento en 2011 de Relapse, sin embargo, tras el lamentable fallecimiento en 2012 del guitarrista de la banda Mike Scaccia, Al Jourgensen (lider de la banda) declaró que "si bien nunca volverá a existir Ministry sin Mike, los temas que grabamos juntos durante las últimas semanas de su vida merecen ser publicados en honor a su persona, por lo que tras su muerte me fui directamente al estudio a terminar de arreglar el que será efectivamente el último disco de la carrera de Ministry". From beer to eternity se titulará y en septiembre será publicado. 

viernes, 10 de septiembre de 2010

Discos 2008

Los mejores discos de la década
Año 2008

Casi estamos llegando al final de esta revisión de 10 años de música. Escuché como siempre mucho disco para crear esta reseña, sin embargo no hay espacio ni tiempo para mencionarlos a todos así que tuve que generar una dolorosa selección. En el camino quedaron entonces "Accelerate" de REM, el regreso de Journey con "Revelation", el sonido progresivo de Ours en "Mercy" , la oscuridad de Portishead de la mano de "Third" , "All hope is gone" de Slipknot, "Conquer" de Soulfly, "Rage and fall rise and grace" de The Offspring o el regreso de The Verve con "Forth" , todos buenos discos pero no me parece que al nivel de los que menciono a continuación.

Como siempre no olvides hacer CLICK en los enlaces de canciones y descargar los discos que quieras. ¡Vamos!

Abril 2008

The last shadow puppets -
The age of the understatement

Alex Turner, vocalista de Arctic Monkeys y Miles Kane, ex vocalista de The Rascals, deciden en 2007 formar este dúo cuya imagen (¡que gran portada!) y sonido rinde culto a los sesenta y toda la psicodelia de aquellos años. Es un disco directo y claro en sus intenciones. Se trata de 12 canciones, la mayoría de 2 o 3 minutos de duración, en donde el fuerte se encuentra en el aspecto melódico. La partida es excelente de la mano del rock de "Age of the understatement" seguida de la exquisita "Standing next to me" (¡Qué buenos videos ambos! ¡Y cuanto Beatles hay en esa imagen...si hasta parece un tributo a John & Paul! ). Y bueno, de ahí en adelante buenos momentos se viven gracias al rock de "Separate and ever deadly" o la tremenda "Only the truth" . En definitiva un disco que se deja disfrutar y que deja en el aire la sensación de que este dúo podría entregar mejores trabajos a futuro. Se habla de un posible disco en 2011. Lo esperaremos.

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Junio 2008

Judas priest - Nostradamus
Ambicioso en el amplio sentido de la palabra resultó ser el "proyecto Nostradamus" para Judas Priest. Mucho trabajo de ambientes gracias a un notable uso de teclados, guitarras por montones y un Rob Halford inspiradísimo en las voces, fueron las principales características que envolvieron a este contundente disco doble de casi 2 horas de duración. Un disco conceptual tanto en lo temático como en lo musical y un verdadero abanico de melodías. En ese sentido es difícil destacar alguna canción en particular ya que el disco funciona como un continuo, sin embargo si tuviese que mencionar un elemento me quedaría con el carácter épico que presentan canciones como la fantástica "War", "Conquest & fire", "Alone" o ese magnífico cierre a cargo de "Future of mankind". Quizás el único "pero" del álbum es la extensión: sobran tres a cuatro canciones y el segundo CD abusa un tanto de las baladas. Quizás la banda debió concentrar lo mejor del material trabajado en un sólo disco y mostrar el resto en alguna edición limitada. Sin embargo aquel dato no empaña en absoluto el excelente trabajo realizado por Judas Priest en una entrega que quizás no fue tratada por la crítica con la justicia que merecía.

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Junio 2008

Coldplay - Viva la vida
Si bien con sus tres primeros discos lograron la masividad y el éxito comercial, el desafío para Coldplay con la edición de este álbum era dar un paso importante hacia la consolidación artística. Demostrar que eran más que una banda de cancioncitas bonitas. En ese sentido me parece que "Viva la vida" es un disco que "da y quita", pues insinúa cierto riesgo en su sonido, sobretodo en el manejo de ambientes y formas no tan tradicionales de armar canciones tales como "Lost" , "42" o ese tremendo final de la mano de "Death and all his friends", pero al mismo tiempo insiste sobre fórmulas ultra trabajadas por la banda en el pasado ("Viva la vida","Strawberry swing", "Lovers in Japan"). ¿Le resta calidad este asunto al disco? ¡Para nada! "Viva la vida" es un buen disco por donde se le aborde: contiene buenas canciones y encuentra un interesante equilibrio entre los diversos sonidos que explora. Sin embargo me parece necesario realizar el alcance de que sigue pendiente para Coldplay el desafío de entrar en la historia por la puerta de los grandes. Tienen todo para lograrlo al menos.

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Julio 2008

Beck - Modern guilt
Definitivamente lo de Beck ya es una deliciosa costumbre. Un tipo creativo a rabiar, inquieto, deseoso de impresionar una y otra vez. Un genio sin duda alguna. Entendiendo por supuesto que no existe genio que no halla dado pasos en falsos alguna vez ("Guero" de 2005 por ejemplo) . Sin embargo aquello que los caracteriza es la envidiable capacidad de concentrarse un poco y sacar una maravilla así como si nada. Y de eso se trata esta joya titulada "Modern guilt", un trabajo exquisito de comienzo a fin. Un disco que suena retro sin en ningún segundo dejar de mirar hacia adelante. ¿Se puede lograr aquello? La respuesta está en este excelente trabajo. Conviven acá sin problemas la electrónica de "Walls" o la hiper activa "Replica" con el rock de "Soul of a man" , "Gammaray" o "Youthless". Esto sin abandonar las emociones en canciones preciosas tales como "Chemtrails" o ese magnifico cierre con "Volcano".

En definitiva un discazo. La tercera obra maestra de Beck (antes fueron "Odelay" de 1997 y "Sea change" de 2002) y un álbum por el que no queda más que aplaudir de pie.

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Julio 2008

Metallica - Death magnetic
Tras el desastre aquel de 2003 titulado "St. Anger" Metallica enfrentó el desafío de rearmarse o morir. Frente a aquella disyuntiva decidieron jugar un tanto a la segura y armar un disco cargado a la nostalgia. En ese sentido los 70 minutos de "Death magnetic" se pasean por prácticamente por toda la discografía de la banda. Es así como "My apocalypse" , "All nightmare long" (¡Gran video!) , "The day that never comes" o "That was just your life" recuerdan la primera década de Metallica mientras que "Judas kiss" , "Cyanide" o "Unforgiven 3" rememoran el hard rock explorado durante los 90's. En definitiva un disco correcto que se disfruta sin dificultad canción tras canción y que al menos le sirvió a la banda para recuperar un tanto terreno en cuanto a prestigio se trata. Queda en el aire eso si la interrogante en torno a si está aún en condiciones Metallica de componer un disco que mire un poco más hacia el futuro que al pasado.

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Julio 2008

Kings of Leon - Only by the night
Otro de los registros interesantes del año. Luego de tres discos de relativa buena aceptación los estadounidenses Kings of Leon logran finalmente ganarse un espacio importante dentro de la escena mundial gracias a este efectivo y sólido disco. Un sonido maduro que muestra a una banda que de a poco ha ido encontrando su identidad se aprecia en excelentes canciones como "Closer", "Sex on fire" o la excelente "Use somebody" (otra de las grandes canciones de la década). Buen manejo de los tiempos y unas guitarras que punzantes que logran sostener un disco sin necesidad de estar comparando a la banda con sus influencias. El tiempo dirá si este correcto "Only by the night" fue el mejor trabajo de Kings of Leon o sólo una muestra de lo bueno que la banda podía realizar.

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Julio 2008

Oasis - Dig out your soul
Luego de una serie de irregulares discos la banda de los hermanitos Gallagher encuentra (¡por fin!) un disco de real peso pero que curiosamente terminaría siendo el último de su carrera (eso hasta próximo aviso). Lo primero que no puede pasar desapercibido de "Dig out your soul" es la mezcla de sonido: exquisita. Lo segundo, sus canciones: tremendas. Lo tercero y final, el equilibrio: perfecto. Nos encontramos acá con un abanico de canciones que sacan a relucir una frescura que no oíamos en Oasis desde... ¿1996? Y no exagero. Es que con este disco por primera vez en mucho tiempo suenan novedosos, sacándose de la espalda ese eterno peso de tener que competir con ellos mismos y su pasado. Impecable comienzo a cargo de "Bag it up" seguida de la monumental "The turning". Noel se luce con "Waiting for the rapture" y la psicodelía de "The shock of the lightining" es una bofetada que golpea el alma. Y así canción tras canción. Cada una con cierta identidad y un trabajo sólido de guitarras, teclados y voces. Un verdadero manjar de disco y una más que digna despedida para una banda que, independiente de todo lo que la rodeó, siempre fue aporte a la escena.

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Agosto 2008

ACDC - Black Ice
No era justo para nadie el que ACDC se retirase tras ese fallido "Stiff uper lip" (2002). Todos esperábamos esto. Todos ansiábamos la noticia de que ACDC volvía para poner las cosas en su lugar y bueno, así fue. Disco y gira de despedida. Pero ...¿dije disco? Por favor digámoslo con todas sus letras: DISCAZO. "Black ice" es mucho más de lo que el más optimista de los fans de ACDC habría esperado. Es sólo rocanrol claro está, pero con una energía y contundencia que la banda no mostraba desde hace más de década y media. Basta oír las notas de canciones como "Rock and roll train", "Big Jack" , "Wheels" , "Black ice" o "War Machine" para entender que esto fue más allá del "cumplir". ACDC se lo tomó en serio y sacó de la manga un conjunto de canciones que logran que te olvides por completo de lo grande que fueron y realmente piensas en ellos en tiempo presente. Definitivamente un regreso de esos que te dejan pidiendo más. Uno a la altura de lo que son: los más grandes.

¡Hasta siempre Angus, Brian, Malcolm! ¡Hasta siempre Bon! Hasta siempre ACDC.

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Septiembre 2008

Keane - Perfect symmetry
Llegaba la hora de la verdad para Keane. Tras dos correctos discos muy cargados a la balada pop era el momento del complicado tercer disco. Un nuevo álbum en la linea de los anteriores habría resultado fatal. La banda así lo entendió y expandió un tanto sus horizontes para trabajar un disco más dinámico que los anteriores, evitando a toda costa caer en los lugares comunes de siempre. Es así como nos encontramos con un disco que por momentos carga el trabajo hacia los teclados ("Spirilling" , "Lovers are losing", "Again & again") , en otros invita directamente al baile ("Better than this", "You haven't told me anything", "Pretend that you're alone") y si bien el Keane más tradicional y meloso toma presencia en las bellas "You don't see me" o "Playing along", estas representan sólo un par de paréntesis en medio del sonido que en general desarrolla el disco (muy agradables paréntesis por cierto). Mención aparte para la canción que da título al disco: "Perfect symmetry". La mejor canción que han compuesto en su carrera por paliza. Letra y música en la perfección misma.

En definitiva, agradable sorpresa fue la que Keane nos entregó en "Perfect symmetry", un disco que abre las puertas para lo que la banda pueda experimentar y realizar en el futuro.

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Noviembre 2008

Guns n' roses - Chinese democracy
Desde 1998 que Axl Rose venía promocionando este disco. Que venía, que tenía los temas listos, que esto y lo otro. Finalmente, y cuando ya nadie creía una palabra relacionada con el tema, el álbum vió la luz finalizando la década pasada. Y hay que decirlo: se esperaba un fiasco. Las interrogantes eran demasiadas : ¿Cantaría aún Axl?, ¿Lograría el disco recuperar en algo la esencia sonora de la banda?, ¿Era un regreso por el dinero o existía aún en Axl el deseo de entregar buena música? .Y bueno, con el disco en nuestros oídos debo comentar que, en lo personal, todas las preguntas se contestaron en positivo (para sorpresa de muchos). Axl aún cantaba y el disco no mancha en absoluto el legado de la banda. Nos encontramos con una colección de canciones que respetan el sonido histórico de la banda ("Streets of dream" o "Better" ) mientras que otras van más de la mano con la experimentación ("Madagascar" o ese magnifico cierre a cargo de "Prostitute"). En definitiva un conjunto de temas más que dignos, con altos y bajos, pero que estoy seguro estuvieron por sobre lo que se esperaba de Axl. Ahora, de que este debió ser un disco solista más que un disco de Guns n' Roses, tampoco hay dudas al respecto, pero acá yo comento música y en ese sentido lo de "Chinese democracy" acumula más puntos a favor que en contra.

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Y bien, sólo me queda un año por revisar para terminar la década así que no me queda más que volver a agradecer las visitas, comentarios, descargas y votaciones.

¡Y que el rock and roll los bendiga!
Hasta la próxima.