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lunes, 13 de marzo de 2017

Joaquín Sabina : Lo Niego Todo (2017)

"Su definitiva (y final) revancha..."

Hace unas semanas, tras la aparición del single 'Lo niego todo', recuerdo haber sostenido un simpático pimponeo en un blog amigo respecto al mejor álbum de Sabina. Consciente estoy de que para muchos 19 días y 500 noches (1999) representó su mejor momento, sin embargo, en lo personal (bicho raro y contreras como siempre) disfruto muchísimo más de Yo , mi, me, contigo' (1996) e incluso con Física y química (1992), cuya lamentable añeja producción lo arruina injustamente. ¡ Incluso Esta boca es mía (1994) no está nada de mal! El caso es que, sea como sea, todos coincidiremos en que entre 1992 y 2000 se tejieron los mejores años del gran cantautor español pero también en que a partir de entonces, desintoxicaciones y enfermedades de por medio, le ha costado reencontrar el nivel. Por todo esto es que un álbum como Lo niego todo huele a revancha y parece ser el disco que todos necesitábamos, partiendo por el mismo.

Desde un comienzo el español asume su presente y no teme hablar de su pasado. En su clásica parada de perdedor dispara dardos contra él mismo en 'Quien más, quien menos' , pronto se reirá del mito (de manera fantástica por cierto) en 'Lo niego todo', de su vejez en 'Lágrimas de mármol' ("Acabaré como una puta vieja hablando de mis gatos...") y en 'Sin pena ni gloria'. Musicalmente se muestra diverso en 'No tan deprisa' (que es una especie de refrito de 'Medias negras'), en el intento de corrido que es 'Postdata' o en el simpático flamenco de 'Churumbelas'. Y por supuesto que hay espacio para viejos amores en 'Leningrado' y 'Canción de primavera', entregando con ellas esa pequeña dosis de romanticismo que a estas alturas es absoluta marca de la casa. 

Lo niego todo es un álbum equilibrado y bien pensado, uno que sin tener puntos demasiado altos (una o dos canciones realmente destacan) logra sostenerse en base a su tono optimista y siempre franco. Es el disco que reivindica el particular momento de un cantautor histórico, quien vuelve a sonar distendido, melancólico e irreverente.  

Bendito seas Joaquín...

7/10
Muy bueno.


Otras reseñas de Joaquín Sabina:

viernes, 27 de enero de 2017

Joaquín Sabina : Lo Niego Todo (Adelanto)

El genio lo sabe mejor que nosotros: su carrera viene a tumbos desde hace un buen tiempo. Ya sea por problemas de salud o mera falta de inspiración, su último gran disco data de 1999 (si, repito: 1999). Hablo por supuesto del 19 días y 500 noches, para muchos su mejor trabajo pero no para mi. ¿Y a partir de entonces? Algunas canciones (pero no discos) en Dímelo en la calle (2002) + Alivio de luto (2005), un aburridísimo Vinagre y rosas (2009) seguido de una serie de giras nostálgicas junto a Serrat, con un olor a naftalina que en lo personal se me volvió insoportable de seguir. 

El caso es que vuelve, y lo hace muy bien. En sus palabras: "a riesgo de aburrir a la gente, esta vez quiero escribir y cantar acerca de mis 68 años". Y así ha hecho, lo cual nos encanta. Para quienes siguen a Sabina, 'Lo niego todo' podría entenderse como la tercera parte de una trilogía iniciada en 1996 por 'Tan joven y tan viejo' y continuada unos años más tarde con 'A mis cuarenta y diez'. 

Vuelve entonces incorrecto, hablando de sus polvos y fracasos con 'Lo niego todo', desmitificando con su figura o jugando un poco con todo aquello que se dice de él. El caso es que adelanta de muy buena forma su próximo álbum, el cual esperaremos atentamente. Será entonces, hasta unas semanas más.

"Ni ángel con alas negras, ni profeta del vicio. 
Ni héroe en las barricadas, ni okupa, ni esquirol.
Ni rey de los suburbios, ni flor del precipicio.
Ni cantante de orquestas, ni el Dylan español...

Ni el abajo firmante, ni vendedor de humo.
Ni juglar de asfalto, ni rojo de salón.
Ni escondo la pasión, ni la perfumo.
Ni he quemado mis naves, ni sé pedir perdón...

Lo niego todo. Aquellos polvos y estos lodos.
Lo niego todo, incluyo la verdad.
La leyenda del suicida y la del bala perdida.
La del santo beodo, si me cuentas mi vida... Lo niego todo. 

El tiburón de Hacienda, confiscador de bienes,
me ha cerrado la tienda, me ha robado el mes de abril.
Si es para hacerme daño sé lo que me conviene.
He defraudado a todos, empezando por mi...

Ni soy un libro abierto ni quien tu te imaginas.
Lloro con las más cursis películas de amor.
Me echaron de los bares que usaba en la oficina,
y una venus latina me dio la extremaunción.

Lo niego todo..."

domingo, 10 de julio de 2016

20 Años De... Joaquín Sabina: Yo, Mi, Me, Contigo (1996)

"Su más alto momento..."

Y acá voy, regalándome un gusto con una copa de vino a mi lado.

Que me perdonen los fanáticos del español, pero en toda la primera década discográfica de Joaquín Sabina no logro encontrar más de cinco canciones de mi agrado, y si gustan las cito: 'Calle melancolía' , 'Whiskey sin soda', 'Princesa', 'Medias negras' y 'Corre, dijo la tortuga'. Puede que sea la precaria producción lo que me espanta (eso si que no me lo pueden negar, sus primeros discos suenan en exceso amateur) o la excesiva simpleza en materia de arreglos, pero el caso es que no es sino hasta 1992 cuando me encuentro con el primer disco realmente disfrutable de Sabina, hablo de Fisica y química. Temas como 'Y nos dieron las diez', 'Conductores suicidas', 'La del pirata cojo' o 'Amor se llama el juego' quedarían marcados a fuego en el comienzo de una etapa absolutamente genial del cantautor español. De hecho, Física y química se vería complementado con dos álbumes más fabulosos aún, los mejores de la carrera de Sabina, me refiero a Esta boca es mía (1994) y Yo, mi, me, contigo (1996), y en este último me quiero concentrar hoy.

Y si el de 1994 supuso un avance importante en lo musical, dos años más tarde Sabina llegaba para consagrar definitivamente el equilibrio encontrado. Esta vez su pluma, poesía y buen humor se conjuga con una dosis importante de diversidad de estilos. En ese sentido Yo, mi, me, contigo es una montaña rusa que va y viene pero siempre funciona de maravillas, Sabina emociona y conmueve con su constante oda a la imperfección, con su siempre particular visión del amor o el desengaño, lo logra en versión rock con 'El rocanrol de los idiotas', con la preciosa 'Contigo' o la absolutamente visceral 'Y sin embargo' (una de las mejores de su carrera, no?), pero también convence a la hora de realizar su particular homenaje a la vida en 'Jugar por jugar' ("La vida no es un block cuadriculado si no una golondrina al viento...") , al hablar de amores pasajeros en 'Aves de paso' o realizar un notable homenaje a Joan Manuel Serrat en 'Mi primo, el Nano'. 

Sabina colabora con Charly García en 'Es mentira' y se empapa de su desfachatez ("Es mentira que sepan a vinagre los besos sin amor..."), se lanza a la política en 'Postal de La Habana' para durante la recta final del álbum entregar una serie de jugarretas freaks, primero en versión ranchera con 'Viridiana', luego rock en 'Las seis de la mañana' y él sabrá que en la loquísima 'No sopor...no sopor'. El disco acabará definitivamente con la íntima y personal 'Tan joven y tan viejo', el último rastro en su discografía con voz limpia (desde acá lo oiremos con su característica garganta cada vez más rasposa) y el cierre definitivo de una etapa. 

Yo, mi, me, contigo es un disco tremendo en donde el poeta equilibra (¡al fin!) sus punzantes líricas con arreglos y una producción sofisticada, un álbum tan incorrecto como perfecto y que da muestras del instante que Joaquín Sabina vivía, un momento único, irreverente e irrepetible. La resaca vendría más tarde, pero en 1996 el español seguía plasmando su particular forma de sentir como quien sabe no tiene ya nada que perder. Muchos le debemos demasiado, y bueno, esta reseña de aniversario ha tratado de ir por ahí...

¿Canciones? 'El rocanrol de los idiotas', 'Contigo', 'Es mentira', 'Y sin embargo'.

9/10
Brillante.

domingo, 14 de febrero de 2016

Joaquín Sabina (1949 - ... )


No soy de idolatrar mucho a personas pero si de agradecer. Y debe ser por la vida que he llevado, supongo, que siempre he sentido una admiración especial por aquellos que escriben desde la derrota y el placer. Y bueno, ahí ha estado desde hace mucho Sabina como uno de los infaltables en mi banda sonora, por lo que a 67 años de su natalicio me parece un mínimo ejercicio de agradecimiento el que le dedique una entrada, recordando algunas de sus lineas...


"Por la calle camino, no pregunteis a donde.
Busco acaso un encuentro que me ilumine el día,
y no hallo más que puertas que niegan lo que esconden..."
Calle Melancolía, 1980


"¿Qué voy a hacerle yo? Si el amor me gusta sin celos, la muerte sin duelo..." 
Whiskey sin soda, 1985


"No soy un fulano con la lágrima fácil, de esos que se quejan solo por vicio. Si la vida se deja, yo le meto mano. 
Y si no, aún me excita mi oficio..."
La del pirata cojo, 1992


"Muerta la amistad sabe igual que el fracaso. Y a los dos nos gusta el verbo fracasar..."
Conductores suicidas, 1992
"Lo bueno de los años es que curan heridas,
lo malo de los besos es que crean adicción..."
Siete crisantemos, 1994


"Porque todos los finales son el mismo repetido..."
Ruido, 1994


"Hay mujeres que bailan desnudas en cárceles de oro.
Hay mujeres que buscan deseo y encuentran piedad.
Hay mujeres que tocan y curan, que besan y matan..."
Mujeres fatal, 1994.


"Yo no jugaba para no perder, tu hacías trampas para no ganar.
Yo no rezaba para no creer, tu no besabas para no soñar..."
El rocanrol de los idiotas, 1996


"De sobra sabes que eres la primera, que no miento si juro que daría por ti la vida entera.
Y sin embargo, un rato cada día, te engañaría con cualquiera. Te cambiaría por cualquiera..."
Y sin embargo, 1996


"Que el maquillaje no apague tu risa, que el equipaje no lastre tus alas.
Que el calendario no venga con prisas, que el diccionario detenga las balas..."

Noches de boda, 1998

"Malditos sean los justos, los sumisos.
Los que para mear piden permiso, los súbditos del dios de la certeza.
Los que se mojan poco cuando llueve, los que sonríen en las fotografías.
Los que progresan porque no se mueven.
Los de la escandalosa mayoría, malditos sean... "
Benditos Malditos, 2003


¡Bendito seas Joaquín!