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jueves, 18 de septiembre de 2025

Hayley Williams: Ego Death At A Bachelorette Party (2025)

 "Desangre y franqueza..."

Le ocurre a muchos músicos esto de tener que seguir girando con su banda madre siendo que su corazón está (ya) en otro lado. Como una pareja que se mantiene por mutua conveniencia. Uno de esos casos es el de Hayley Williams, quien debe continuar en giras junto a Paramore pues esto le da de comer, sin embargo, sus energías y desahogos del presente se encuentran puestos claramente en los tres álbumes solistas que ha lanzado en estos cinco años, siendo este Ego death at a bachelorette party el ejemplo más evidente de todos. Estamos ante un disco que funciona como un verdadero vómito de canciones, una extensa sesión terapéutica en donde la vocalista pretende exorcizar varios de sus demonios, hablando de su historia, dolores y vínculos en un tono siempre tremendamente personal.

A diferencia eso si de sus antecesores, que en general fueron álbumes breves, en esta ocasión Hayley entrega dieciocho canciones, lo que habla de una confianza adquirida y también las ganas de botarlo todo, muy consciente además de que vivimos en una era donde la idea del disco da un poco igual pues quienes de verdad la siguen se armarán su propia lista con estas canciones armándose un playlist con las que les apetezcan. Toca de todas formas comentar acá en orden el viaje que nos ha propuesto, yendo hacia el pasado en la partida con 'Ice in my OJ', recordando con euforia la alegría que le significó el estar dentro de una banda para luego lamentar el haber enriquecido a un montón de malditos empresarios ("Lotta dumb motherfuckers that I made rich..."), y volviendo rápidamente al presente en la curiosa 'Glum', donde decide filtrar su voz en las estrofas para lanzarnos un doloroso coro que expresa la soledad de su momento ("¿Nunca te sentiste tan sola que podrías implosionar y a nadie le importaría...?"). 

En adelante la lista será extensa con el foco evidentemente puesto en los mensajes. Las canciones todas serán simples y breves destacando la oda al antidepresivo 'Mirtazapine' donde la vocalista realiza referencias a la relación de dependencia que ha generado con el medicamento ("¿Quien soy yo sin ti ahora? / Me haces comer, me haces dormir / Me permites soñar..."), el medio tiempo acústico 'Disappearing man' en donde empatiza con una antigua ruptura ("Ahora entiendo que tan abandonado te sentías / A una profundidad que jamás habrías compartido conmigo...") o la popera 'Love me different'De igual forma en el nudo del disco encontraremos quizás el pasaje reflexivo más interesante de todos, con una 'Ego death at a bachelorette party' que habla del haber tocado fondo en soledad, la tétrica atmósfera de 'True believer' o una notable 'Hard' donde la vocalista se refiere a como debió "masculinizarse" para obtener validación en un mundo de hombres ("Solo escuchaba música con testosterona / Tuve que matar mi femineidad para hacerlo...") regalándonos además inteligentes metáforas que realizan referencias al pene y la fragilidad masculina ("Así que golpéame / No puedo ser suave y siempre estoy muy dura..."). 

Dicho todo lo anterior, en medida que el álbum avanza es inevitable sentir que la vocalista ha publicado todo lo que tenía sin filtro alguno por lo que como era de esperar... sobran canciones. De hecho, toda la recta final no logra estar a la altura, cargándose demasiado a la balada acústica en 'Zissou', 'Dream girl in shibuya', 'Blood bros' + 'I won't quit on you', y por lo mismo produciendo un extraño contraste cuando el disco cierre con una explosiva 'Parachute' (single evidente del álbum), otra de las buenas canciones del álbumes pero que luce completamente descolocada tras todas las mencionadas y no se entiende que pinta al final del trabajo. 

Evidentemente Ego death at a bachelorette party es un disco que con una lista de once o doce canciones podría haberse colado fácilmente entre lo mejor del año. La franqueza y el desangre están siempre presentes a lo largo de un trabajo que sin ser demasiado ambicioso en cuanto a arreglos logra compensar aquello con mensajes potentes y bien escritos. Ha metido mucha cosa de más pero esto también le honra pues habla de la valentía de su momento, que no es poco en estos tiempos...

¿Canciones? 'Glum', 'Mirtazapine', 'Hard'  y 'Parachute'.

miércoles, 22 de febrero de 2023

Paramore: This Is Why (2023)

 "Regreso de bajas pretensiones"

Suele ocurrir esto de que ante el desgaste de una banda, la vocalista intente hacer carrera por fuera (aló, Gwen Stefani?), por lo general con menores réditos por lo que en algún momento debe volver al redil para hacer caja, que de algo hay que vivir. Eso es lo que ha ocurrido con Hayley Williams, que en 2020/21 la tuvimos firmando su debut en solitario pero hoy debe regresar a Paramore para publicar con la banda tras seis años de silencio. Vuelven entonces con This is why, un álbum correcto, de bajas pretensiones (solo diez canciones en poco más de media hora de duración) que abandona los coqueteos con el baile expuestos en el antecesor After laughter (2017) para ir sobre un sonido más directo, de guitarras. 

Parte muy bien el asunto, eso hay que decirlo, con 'This is why' se anotan un golazo de esos que no marcaban hace mucho, una canción de dinámica pop golpeada y contagiosa pero contundente en materia instrumental, con un trabajo exquisito de batería. Desde ahí, sin embargo, el álbum deambulará por un rock cercano al post punk revival de los 2000 (que fue su década además) en cosas como 'The news' , 'C'est comme ca', 'The first' o 'Figure 8', yendo hacia sonidos más dulces en las inofensivas 'Running out of time', 'Crave' o 'Big man, little dignity' y derechamente a la balada en 'Liar' o 'Thick skull'.

En su camino el álbum cumple entre canciones en general sólidas y que como conjunto se dejan oír, sin embargo, más allá de la gran partida de 'This is why' no encontramos filo en la lista, algo que realmente provoque impacto, dejándonos así un disco que parece más una excusa para salir de gira que una intención real de decir algo. 

¿Canciones? 'This is why'. 

6,5 / 10
Cumple y algo más...

sábado, 27 de febrero de 2021

Hayley Williams : Flowers For Vases / Descansos (2021)

"Honesto desangre..."

La cuarentena ha hecho lo suyo con miles, y particularmente en el mundo de la música no fueron pocos los álbumes que surgieron exclusivamente a partir del cambio de rumbo forzado que muchos/as artistas debieron vivir. En dicho contexto, Hayley Williams se ha sumado a la lista con el que viene a ser su segundo disco en solitario pero que llega sorpresivamente a tan solo un año del debut, aquel interesante y diverso Petals for armor (2020)

Sin embargo, dándole play al trabajo, lo primero que llama la atención es la distancia musical que este toma respecto a su inmediato antecesor, dicho en simple: Flowers for vases / descansos (vaya título eh?) no puede ni debe entenderse como una continuación lógica del debut si no más bien como un necesario paréntesis por parte de una artista que en medio de una crisis necesitaba sacarse todo de encima. Nos encontramos así frente a uno de esos trabajos honestos y desgarrados de comienzo a fin, esos que tantos artistas han vomitado en algún momento de su carrera, aunque claro, llama la atención lo pronto que este ha llegado para Hayley. Pero bueno, que los malos momentos no suelen pedir permiso...

Por tanto, a diferencia de lo desarrollado en Petals for armor, donde la vocalista se paseó entre sintetizadores, pop, rock y baladas, en Flowers for vases /descansos nos encontramos con un álbum que funciona en dirección totalmente opuesta, es decir, cuarenta y dos minutos de música dispuestos a exteriorizar un momento particularmente duro sin adornos y donde ha salido lo que ha salido. Esto se aprecia de inmediato cuando la vocalista únicamente acompañada de una guitarra abre el asunto con 'First thing to go', encarando el desamor de plano ("Y estoy asustada de perder lo que queda de ti...") para luego conectar a la batería + bajo mediante la elegante 'My limb'. El tono desnudo y minimalista será preponderante durante el trabajo, insistiendo sobre temáticas relacionadas con el abandono en 'Asystole' o 'Trigger' ("La verdad es que siempre quise a alguien que me quisiese / Alguien con quien contar y que no me decepcionase...") , fantaseando en 'Over those hills' ("Tomo mis pastillas cada día y noche / Cuando despiertas, ¿me desearás alguna vez a tu lado...?") o exponiéndose de plano en 'Good grief' ("No existe tal cosa como el buen dolor / No he comido en tres semanas ...") , y así, el disco tema a tema se danza entre sutiles melodías y crudas líneas, lastimeras en muchas ocasiones.

Inevitablemente el disco se vuelve algo monotemático (vamos, que no sale nunca de la temática de ruptura y temor al abandono) durante su recorrido entre tanta balada acústica donde el foco está puesto básicamente en las letras, ahí el paso por 'Wait on' (muy folk a la Taylor Swift) + 'KYRH' + 'Inordinary' seguramente acabará de sacar a los oyentes casuales y serán pocos quienes logren llegar con verdadero interés a la recta final, la cual ciertamente acabará por internarse en un pantano emocional del que el disco jamás logra salir. 

Flowers for vases /descansos es el disco que Hayley Williams necesitaba publicar en 2021 y no hay más. No conecta con su antecesor y tampoco entrega nada demasiado memorable más allá del honesto y franco desangre de una artista que continúa tanteando camino. Algo más de edición y trabajo de producción podría haber potenciado el resultado pero lo dicho, que eso no era lo que Hayley necesitaba. El clásico disco "para fanáticos".

¿Canciones? 'Trigger' , 'My limb', 'Good grief'.

5,5 / 10
Nada muy especial. 


Otras reseñas de Hayley Williams:
2020: Petals for armor

jueves, 31 de diciembre de 2020

Nueve Menciones Honrosas Para 2020

Última entrada del año, la 118, la del record. 
Para cerrar 2020, destacaré algunas menciones honrosas, digamos, álbumes con momentos muy altos pero que por una u otra razón, como antiguamente decíamos en Chile, les faltó el gramo para el kilo y no alcanzaron a entrar entre lo más destacado del año. Vamos con la lista:

- Jarv Is...: Beyond the pale (Reseña acá)

- Hayley Williams: Petals for armor (Reseña acá)

- Sorcerer: Lamenting of the innocence (Reseña acá)

- Fleet Foxes : Shore (Reseña acá)

- Morrissey: I am not a dog on a chain (Reseña acá)

- Car seat headrest: Making a door less open (Reseña acá)

- Sepultura: Quadra (Reseña acá)

- Bruce Springsteen : Letter to you (Reseña acá)

- Draconian : Under a godless veil (Reseña acá)

A fines de enero vendrá el conteo de lo mejor de 2020. 

Y bueno, no queda sino agradecer a quienes pese a los múltiples estímulos visuales que nos bombardean a diario, continúan pasando por acá a leer y compartir ideas. Vaya acto de rebeldía el seguir leyendo en pleno 2020...

¿Mi deseo de fin de año? Que 2021 venga como tenga que venir pero nos pille firmes, valientes y creativos(as).

lunes, 8 de junio de 2020

Hayley Williams: Petals For Armor (2020)

"Grata sorpresa..."

(Demasiados) Años le tomó a Hayley Williams encontrar confianza suficiente como para debutar con música propia, digamos, fuera de su círculo de confianza en Paramore. Sus inseguridades incluso se evidenciaron durante el proceso que rodeó la gestación, grabación y publicación de Petals for armor, un trabajo donde la vocalista estadounidense decidió asesorarse en producción por Taylor York (guitarrista de su banda) y que además conocimos a goteos, primero mediante cinco canciones publicadas febrero, luego otras cinco en marzo para finalmente en mayo haber recibido el trabajo completo, un compendio de quince canciones que pretende resumir el momento emocional que la vocalista viene viviendo desde hace unos cuantos años (con divorcio y tratamiento por depresión incluido), además del abanico de influencias musicales que rondan por su cabeza. En este sentido Petals for armor luce de buena forma gracias a su honestidad y a causa de las ganas de explotar que la vocalista muestra, alejándose bastante del sonido que tradicionalmente trabajó junto a Paramore, incluso de su álbum más "moderno" (After laughing, 2017). 

Dentro de los aspectos positivos con que cuenta el disco cabe mencionar su diversidad y el trabajo tras su sonido, con un bajo que funciona como absoluto protagonista en cada una de las canciones que acá suenan. Muchas de estas apuestan por el minimalismo, sosteniéndose basicamente en el bajo + batería + sutiles guitarras y dejando que la voz de Hayley encuentre su punto exacto. Ahí destacan  'Simmer' , la increíblemente delicada 'Leave it alone', una explosiva 'Sudden desire', 'My friend' o 'Roses/Lotus/Violet/Iris', mientras que en una arista que apuntará a la pista de baile, coqueteando con el synth pop, aparecerán 'Over yet', 'Sugar on the rim' o 'Watch me while I bloom', tres de los momentos más altos que regala el álbum. 

Habrán temas algo más clichés, marcados por las baterías y medios tiempos, como 'Cinnamon' (ni idea si será intencionado o no, pero el tema recuerda muchísimo a la gran St.Vincent), 'Dead horse' (la única del disco que suena bastante a Paramore) o 'Pure love' (con un coro pop bastante adolescente y efectivo), y otros que definitivamente aportan poco al conjunto, como 'Creepin', 'Taken' o el cierre 'Crystal clear', dejando en el aire la idea de que el haber entregado un disco con todo lo que había no fue la mejor decisión. A veces menos es más. 

Petals for armor sorprende gratamente gracias a lo fresco que suena, cuenta con una producción exquisita que sin sonar ostentosa es capaz de entregar protagonismo tanto a la instrumentación como a la voz de Hayley Williams y en materia lírica da cuentas del momento catalizador que la vocalista necesitaba para seguir adelante, sin embargo, las direcciones con que el disco cuenta son tantas que este a ratos pierde conexión, fuera de entregar un puñado que derechamente aporta poco. La sensación que queda es la de estar frente al despertar de una autora que de pulir sus ideas podría llegar más lejos aún, materia prima hay.

7,5 / 10
¡Muy bueno!