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viernes, 25 de junio de 2021

Monster Magnet : A Better Dystopia (2021)

 "Ejercicio de nobleza..."

¡Imposible no querer a este hombre! Cuantos años sosteniendo la bandera del hard rock y la psicodelia, deambulando en el anonimato pero manteniéndose ahí, firme, como un verdadero artista de culto, incluso al límite de la caricatura. Es simbólicamente potente, por tanto, el que en este 2021 llegue a nosotros versionando a una serie de bandas que admira y que lo han influenciado desde siempre, bandas que esculpieron en silencio el rock en sus inicios (allá por los años sesenta) pero todas con una particularidad: el que no resultan obvias. En este sentido, el bueno de Dave Wyndorf se ha dado un gusto con la grabación de este álbum, sobreviviendo así al encierro (y a la falta de ideas, digámoslo), pero cumpliendo de sobra con el encargo al ser capaz de llevar este conjunto de obras a su terreno, sumergiéndonos en ácido y psicodelia. 

A destacar lo genuino que suena A better dystopia, un disco que no ha tirado por lo obvio ni tampoco cuenta con versiones de manual interpretadas en piloto automático. De hecho, todo lo contrario, Wyndorf se ha metido en el personaje por completo y se ha tomado el asunto en serio, al punto de abrir el álbum con dos minutos haciendo de Dave Diamond, un DJ de los años sesenta,  en un ejercicio tan simpático como notable. Desde ahí, el álbum regalará versiones de (¡obviamente!) Hawkind,  JD Blackfoot, The scientist, Pentagram, Poobah, Jerusalem, The pretty things, Josefus, The cave men, Dust y Morgen, es decir, todo un abanico muy poco familiar para el rockero habitual pero manjar para cualquier melómano que quiera adentrarse en el los inicios del space rock, doom, stoner y el proto heavy metal. El resultado obviamente se aleja por completo de los momentos más comerciales/amigables de Monster magnet y más bien se adentra en sonidos duros y ásperos con el auditor, viajes que oscilan entre piezas cargadas de mal rollo y ruido, mucho ruido, como 'Born to go', 'Mr. destroyer' (maravilla la sección intermedia entre el 2:25 y el 4:25, dos minutos maravillosos), It's trash', o 'Motorcycle (Straight to hell)' (la única excepción a la regla del álbum, pues es un tema de 2015 de unos desconocidos Table scraps) otras más limpias y directas como 'When the wolf sits' o 'Situation', y pasajes donde Dave desata su característica teatralidad como 'Solid gold hell' o 'Be forewarned', viviendo y dejándose la vida una vez sobre cada canción. 

Quizás ocurra que alguna banda por allá por 2060 decida referenciar alguna canción de Monster magnet, recordando su vitalidad, entrega y particular manera de vivir el rock de guitarras y la psicodelia. Aquel ejercicio de nobleza es el que Dave Wyndorf y compañía han querido sacar adelante en A better dystopia, entregando un conjunto que va mucho más allá que el simple concepto del "disco de versiones", un homenaje de nivel a aquellas glorias anónimas que contribuyeron a hacer de nuestro mundo algo más grato de vivir.

¿Canciones? 'Born to go', 'Be forewarned', 'Mr. Destroyer'. 

7,5 /10
¡Muy bueno!


viernes, 13 de abril de 2018

Monster Magnet : Mindfucker (2018)

"Luces y sombras  ..."

En el libro de la historia del rock & roll, durante el capítulo dedicado al período post auge del grunge, debería existir al menos una plana dedicada a Dave Wyndorf, quien por casi tres décadas lleva sosteniendo (prácticamente en el anonimato) una lucha personal al mando de insigne banda: Monster magnet. Ahora, de que la carrera del vocalista ha estado plagada de irregularidades, que duda cabe, tanto en lo musical como en lo personal el hombre ha fluctuado constantemente (pagando el costo incluso, imposible no realizar una mención a la increíble alza de peso que vivió durante la pasada década), dejándonos en el camino tanto álbumes de nivel como otros realmente olvidables. Sin embargo, algo hay que darle al buen Dave, y es que ha sido siempre fiel a su ley, entregándose por completo a un proyecto que ha deambulado entre el hard rock y la psicodelia pero que siempre siempre siempre ha sonado honesto. Su más reciente entrega (digamos, con material inédito) data de 2013, año en donde sorprendieron a todos con un notable Last patrol dejando la vara muy arriba frente a un sucesor.

Finalmente, en este 2018, el décimo álbum de Monster magnet vive entre nosotros y el resultado cabe reconocer deja sabor a poco, sobretodo considerando el que fueron cinco años de espera. Y si, que están las dosis de guitarras + energía, concentradas principalmente en los primeros veinte minutos de disco en canciones como 'Rocket freak', 'Soul', el single 'Mindfucker' o 'I'm god', también las piezas más teatrales como la fantástica 'Drowning' (de lo mejor del álbum con sus dramáticos siete minutos) o el magnífico cierre a cargo de 'When the hammer goes down', además de la inclusión de un buen refrito como es 'Ejection' (compuesta por Hawking por allá por el 72')... pero algo falla. El disco tiende a centrarse demasiado en la búsqueda de dinámica y potencia pero deja de lado aquel sonido espacial que la banda tan bien explotó en Last patrol, llegando a sonar decididamente monótono en practicamente toda la recta final con canciones como 'Want some' o 'All day midnight' que definitivamente redundan.

Quizás esperábamos demasiado y es que mal no está Mindfucker, sobretodo considerando el que hablamos de un artista que alcanza ya los 63 años de edad y continúa regalándonos su energía y vitalidad, sin embargo, a causa de su falta de diversidad el disco luce pálido frente a todo aquello que nos provocó su antecesor, por lo que más allá de dos o tres temas realmente interesantes no parece dejará demasiado en nuestros oídos.

6/10
Bueno, cumple...


Otras reseñas de Monster Magnet:

sábado, 10 de febrero de 2018

Monster Magnet: Mindfucker (Adelanto!)

Este es un notición. Lo esperábamos con ansias y al fin, tras cinco años de relativo silencio (tuvimos un par de discos de remezclas en este período), Dave Wyndorf de la mano de sus fantásticos Monster magnet está de regreso. Tendremos nuevo álbum (el sucesor al genial The last patrol de 2013) finalizando marzo y al rock de 'Mindfucker' como adelanto de este. Wyndorf luce saludable además, a sus 62 años de edad ha perdido peso lo cual no deja de ser una excelente noticia...

sábado, 7 de noviembre de 2015

Monster Magnet: Cobras And Fire : The Mastermind Redux (2015)


Tras una década trabajando prácticamente en el anonimato sonidos cercanos al hard rock, los liderados por el gran Dave Wyndorf acertaron de lleno en 2013 con su regreso a la psicodelia en The last patrol. De hecho, tan buena recepción obtuvo dicho disco que, a falta de nuevo material, la banda decidió en 2014 lanzar un refrito de este titulado Milking the stars: a re-imagining of last patrol y en este 2015 vuelven a repetir el chiste con una revisión de The mastermind (2010). El ejercicio no cabe duda es excesivo (la portada anticipa lo que se viene), sin embargo, en absoluto desechable. 

Siendo precisos, Cobras and fire pasa por ácido siete temas del Mastermind, complementa con un notable cover de los Temptations, agrega un par de ideas sueltas y nos regala un viaje cargado al space rock que no entrega concesiones. En relación a las versiones originales, la mayoría de las canciones no presentan cambios de estructura sino más bien de arreglos, 'She digs that hole', por ejemplo, conserva su categoría de hit inmediato mientras que 'The mastermind 69' o  'When the planes fall from the sky' se transforman en un viaje psicodélico de proporciones, el cual se complementa de manera impecable con la efectiva 'Watch me fade' o los nueve minutos de 'Cobras and fire (Hallucination bombs)', una en donde no cabe más que dejarse llevar por la experiencia propuesta. Otra de las revisiones interesantes se marca con 'Gods, punks and the everlasting twilight', la cual baja un poco las revoluciones en relación a la versión de 2010 entregándole un grado de intimidad importante al tema. 

No todo acá es perfecto eso si, poco aportan 'The titan' o 'Time machine', que no son más que versiones instrumentales de las de 2010 mientras que el cierre a cargo de 'I live behind the paradise machine' es un exceso de principio a fin. Con todo, el ejercicio que Monster magnet propone en esta ocasión es interesante y logra por momentos importantes rescatar un disco que efectivamente merecía un tratamiento un poco más refinado, una producción diferente a la original que le permitiese lucir de mejor forma.

Gana tiempo con esta jugada Dave Wyndorf y logra conservar nuestra atención en sus jugadas, esperemos eso si que las revisiones lleguen hasta acá y el hombre se concentre al fin en el sucesor del gran Last patrol. 


6/10
Bueno, cumple.


Otras reseñas de Monster Magnet:
2013 // Monster magnet // The last patrol 

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Monster Magnet: Last Patrol (2013)

Vuelta en gloria a las raíces

En google, cuando colocas "Monster" el sistema te auto completa con "high", "inc" o cualquier cosa menos "magnet". Si, definitivamente la historia ha sido injusta con Monster Magnet, Dave Wyndorf y sus secuaces merecieron mayor crédito, claro que si. Sobretodo considerando lo que hicieron en los 90's.

Quizás se desubicaron (¿o se adelantaron?), el mundo del rock tenía los ojos puestos en el grunge y el metal vivía años confusos, años en donde todos querían experimentar y nadie pensaba en mirar hacia las raíces. Por esto, una banda cargada al stoner y a la psicodelia (con mucho de Black Sabbath en su sonido) no llamó demasiado la atención. Supongo que esta baja acogida provocó el que la banda optase a mediados de década por virar su sonido hacia un hard rock más melódico con los álbumes Dopes to infinity (1995) y Powertrip (1998). Aparecieron las luces, las mujeres, el rock and roll, toda la frivolidad de Las Vegas y la rotación de videos como "Negasonic teenage warhead", "Powertrip" o la exitosa "Space lord". Fueron los cinco minutos de fama de Monster Magnet ya que a partir de ahí la banda transitó en la confusión, con colapso incluido de Dave Wyndorf (en 2006) a causa de su abuso con las drogas. Hoy, cuando menos nos lo esperábamos y como quien emerge desde las profundidades, los tenemos de regreso con un álbum soberbio y que retoma de cierta forma las raíces musicales de la agrupación. De vuelta a la psicodelia, al rock espacial y a todo lo que alguna vez convirtió a Monster magnet en un bicho especial dentro de la escena.

El comienzo del álbum es teatral. Una cuerda y la dramática voz de Wyndorf marcan el ritmo de "I live behind the clouds", la banda completa entrará en unos minutos y se desatará completamente la escena. Es una gran partida que se ve perfectamente complementada con los 9 minutos de "Last patrol",  un golpe de intensidad que se pasea por diferentes estados y da señales del alto nivel compositivo que Wyndorf aún muestra. Los últimos cinco minutos de canción son un caótico viaje en ácido en donde las guitarras entran y salen a gusto. Insisto, un temazo, de lo más alucinante que he oído en este 2013. Posteriormente sonará una versión de "Three king fishers", un tema original de 1966 del cantautor escocés Donovan (un claro exponente de lo que fue la psicodelia sesentera), es una buena versión ya que respeta los aires orientales de la original añadiendo elementos propios de hard rock. Luego "Paradise" retoma el tono dramático de un inicio aunque esta vez en acústico mientras que la dupla "Hallelujah" / "Mindless ones" son puro rock y desgarro, sobretodo "Mindless ones", otro momentazo del álbum pero que lamentablemente se ve algo empañado por el estado vocal de Wyndorf, de hecho la voz en "Mindless one" se le va literalmente al carajo. Hay que decirlo, el hombre luce y se escucha agotado, demostrando que los excesos se pagan (las malas lenguas afirman que los tratamientos de desintoxicación a la Alejandro Sanz lo tienen así de gordo). 

La recta final del disco es algo irregular. Suenan dos acústicas, "The duke (of supernature)" y "Stay tuned", la primera me dice bastante poco pero la segunda gracias a su tono personal logra cerrar adecuadamente el álbum, ahora, entre ellas aparece "End of time", otra joya que durante casi 8 minutos llena de rock y energía que levanta el disco sin problemas. Nos quedamos de esta manera con un gran álbum de Monster Magnet, de un nivel que hace rato no le oíamos, lleno de guiños a sus comienzos y con una carga de honestidad tremenda. Dave Wyndorf , un grande en vida, aunque el mundo no se entere.

8/10
Excelente.