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sábado, 3 de agosto de 2024

Alcest: Les Chants De L' Aurore (2024)

 "Momentos conmovedores y luminosos..."

Era uno de los discos más esperados del año, tanto por la carrera que los franceses han sabido construir como por los cinco años transcurridos desde aquel notable Spiritual instinct (2019), disco en donde la dupla Neige + Winterhalter pareció encontrar el punto perfecto de cocción para aquel metal filtrado en shoegaze y esas atmósferas marcadamente emocionales. En aquella ocasión abordaron un sonido que tendía a la oscuridad y les conectaba en varios momentos con su arista más cercana al metal, esto a diferencia de lo que ocurre en este nuevo Les chants de l' aurore, un disco que evidentemente cuenta con el sello de Alcest pero que pretende ir hacia lugares bastante más luminosos, esperanzadores incluso (la portada algo ya anticipa). De esta forma y en el formato de siempre, es decir, cuarenta minutos de música repartidos en seis canciones (+ un interludio), el dúo se mueve por donde sabemos saben transitar, es decir, esa constante búsqueda de momentos conmovedores. Lo hacen, sin embargo, desde un sitio distinto respecto a su antecesor. 

Lo anterior se aprecia de inmediato en los primeros quince minutos de música, cuando la fanfarria de 'Komorebi' anticipe la entrada en pleno del sonido y se aborden atmósferas limpias, con un Neige yendo arriba en el relato sobre esas capas de guitarras marca de la casa a estas alturas, algo que volveremos a vivenciar en cosas realmente preciosas como 'L'envol' o 'Flamme jumelle', así como más adelante en la extensa (casi ocho minutos) 'L'enfant de la luna'. En todas la banda sabe jugar con los tiempos, acelerando y ralentizando con mucho tino, jugando con los ambientes de calma para luego dejar que el asunto crezca en intensidad, explotando en guitarrazos o incluso en algún gutural que por ahí se oye. 

Un "problema", sin embargo, con que cuenta el disco es que al dúo se le ve el plumero. Me explico: se oyen tan dominadores de su fórmula que pierden espontaneidad. Por lo mismo, dentro de toda la lista algo como 'Amésthyste' luce por paliza como lo más interesante a nivel estructural y en cuanto a sonido. Es aquella que más "ruido" propone, contrastando la calma con el momento más explosivo en todo el disco (entrando en los cinco minutos) y acercándoles al blackgaze que alguna vez les caracterizó. 

Otro detalle a mencionar es la producción, que no me parece logra sacarle partido a la belleza que el sonido, y algo que en cada disco de Alcest debo mencionar es que la labor de Winterhalter en batería me parece en momentos puntuales queda al debe. El "traca traca" que este ejecuta cuando la banda acelera (lo que hace en el 1:45 en 'Komorebi', por ejemplo) me parece en manos de otro baterista podría funcionar muchísimo mejor. Ahí lo dejo...

Con todo, estamos ante otro gran álbum de los franceses, un disco que por sus atmósferas luminosas conecta en cierto modo con aquel Shelter (2014) de diez años atrás, llevando su sonido efectivamente un peldaño arriba. Quizás queda algo en deuda considerando las expectativas que se tienen con la banda pero bueno, es la carga que deben sostener todos los grandes. 

¿Canciones? 'L'envol', 'Flamme jumelle' y 'Amésthyste' .

7,9 / 10
¡Muy bueno!

viernes, 29 de noviembre de 2019

Alcest: Spiritual Instinct (2019)

“Brillante ejercicio de crecimiento...”

A estas alturas del partido lo de Alcest ha dejado de ser una sorpresa y lentamente, disco a disco, se ha transformado en una propuesta que asegura identidad y nivel. Y si bien durante sus primeros tres álbumes se apreció un camino ascendente, la sensación de que con Les voyages de l’ame (2012) la banda había tocado techo se instaló en el aire. Así lo entendió Neige, quien en 2014 decidió dar un drástico giro hacia lo melódico en Shelter, un disco muy limpio en su sonido (que a día de hoy me sigue pareciendo hermoso cada vez que vuelvo darle play) pero que por lo mismo fue ampliamente criticado, dividiendo aguas en su momento. Mirado a distancia, sin embargo, aquel fue el trabajo capaz de darle nuevas alas a Alcest, las cuales dos años más tarde vimos madurar en Kodama (2016) y hoy rendir frutos definitivos en este notable Spiritual instinct

Hubo muchos que entendieron el de 2016 como una “vuelta a las raíces” aunque no era tan así. La banda nunca ha dejado de mirar hacia adelante, su sexto álbum se percibe por tanto como un enorme ejercicio de crecimiento, una nueva visita hacia sus inicios, recuperando conexiones con el black aunque empapándolas de una particular emocionalidad y ese (ya) característico sonido envolvente marca de la casa. En ese sentido, más allá de destacar una u otra pieza, Spiritual instinct se percibe como un todo, un continuo que durante cuarenta minutos oscila entre un sonido en general oscuro que apuesta con fuerza por las guitarras y ciertos momentos de sensible calma. 

Abrirá el disco de manera fenomenal con la frenética ‘Les jardins de minuit’, un tema intenso, ruidoso, que no regala pausa y, por cierto, trae de regreso los guturales. En una misma línea se desenvolverá la fantástica ‘Protection’, sin duda la pieza que visita con mayor claridad el blackgaze con esos murallones impenetrables de guitarras. Enorme es poco. La primera y necesaria pausa llegará con ‘Sapphire’, una que irá construyéndose de manera más tradicional en el estrofa/coro para finalmente explotar en su recta final. Es una de las grandes canciones que habremos oído en este 2019. 

La cara b del álbum continuará con los dos temas más espesos de este, aunque también los más interesantes: ‘Lile des morts’ + ‘Le miroir’, casi quince minutos en total donde nuevamente las capas de guitarras acaban comiéndose todo (un pero: en ciertos pasajes de la primera he necesitado oír a un baterista de mejor técnica). Mientras que el cierre llegará con ‘Spitirual Instinct’ (la canción), otra que apostará todo en la creación de atmósferas, en su primera mitad sonando muy limpia para luego ir soltando las guitarras, el peso y a la banda, cerrando así el disco de manera épica. 

Spitirual instinct es Alcest en toda su magnitud. Una fórmula que ha sabido abrirse camino y frente a la que hoy no queda sino entregarse. Cohesionado de principio a fin, potente y envolvente en sus arreglos, intenso y emotivo en cuanto a interpretaciones, cualquier adjetivo tiende a quedarse corto. Candidato directo a disco del año. 

9 / 10
¡Brillante!


Otras reseñas de Alcest
2016: Kodama

sábado, 22 de octubre de 2016

Alcest : Kodama (2016)

Reculan y cumplen. 

Luego de tres buenos álbumes editados entre 2007 y 2012, dio la sensación de que la ascendente carrera del francés Neige (el hombre a cargo de Alcest) había tocado techo creativamente. De ahí que en 2014 lo viésemos marcando distancia del llamado blackgaze con Shelter, un álbum tan sensible como sus antecesores pero más limpio en su sonido. Los resultados a nivel de recepción no fueron buenos (el disco pese a regalar uno que otro momentazo no fue tan logrado como hubiésemos querido) por lo que frente a la disyuntiva de insistir sobre aquel camino o recular "hacia las raíces" Neige ha optado por esto último, regalándonos un álbum que retoma los ambientes sombríos, las capas de guitarras y vocalizaciones que juegan con el contraste limpio/gutural constantemente. En este sentido, Kodama seguramente re encantará a quienes esperaban que la banda retomase el sonido de discos como Ecailles de luna (2010) o Les voyages de l'ame (2012) pero no sorprenderá en absoluto al resto. 

Ahora, cabe destacar de que, independiente de la vereda donde cada uno quiera situarse, en materia de canciones Kodama no se queda y en lo suyo cumple de sobra, entendiendo por supuesto que lo de Alcest tiene que ver con la creación de ambientes que van explotando y generando intensidad sobre intensidad, lo cual tiende a volver el sonido de la banda algo espeso por momentos, aunque completamente disfrutable una vez que has logrado sumergirte en el pantano. 

Destaca notablemente la notable ejecución de 'Oiseaux de proie', una que se pasea durante casi ocho minutos por diferentes estaciones emocionales y que me parece resume muy bien lo que Alcest ha buscado entregar en esta ocasión, además de la partida a cargo de 'Kodama' (la canción), la cual se entrelaza de manera perfecta con una pieza un tanto más agresiva como es 'Eclosion' (entre estas dos hay casi veinte minutos realmente hermosos). También en una linea muy completa, que va y viene, se encuentran 'Je suis d'ailleurs' o 'Untouched', aunque claro, a estas alturas la jugada resulta algo esperable y esa falta de sorpresa agota a ratos. 

Kodama, como cualquier otro álbum de Alcest (a excepción de Shelter), es un disco complejo de oír, uno de esos que (por más pedante que suene) no funcionaría con cualquiera dado el estilo que maneja, marcado por murallones de guitarras y la carencia de estructuras melódicas que busquen quedarse en nuestro cerebro de manera inmediata. Lo de Alcest es el trabajo de ambientes explosivos que generen intensas sensaciones en quien escucha y en ese contexto, Kodama funciona e incluso nos regala medio disco realmente maravilloso.


7/10
¡Muy bueno!


Otras reseñas de Alcest:

viernes, 24 de enero de 2014

Alcest : Shelter (2014)

Necesario y refrescante 

Desde su debut en 2007 de la mano de Souvenir d'un antre monde que el proyecto personal del francés Neige se mostró interesante. Si es por clasificar podríamos decir que el asunto oscilaba entre la oscuridad del black metal y esas características guitarras del shoegaze, sin embargo, el sonido de Alcest siempre contó con mixturas que lo tornaron difícil de encasillar. La fórmula se reafirmó con la llegada de Ecailles de lune (2010) y seguramente explotó su máximo potencial con Les voyages de l'ame (2012), un álbum que llegó a mi hace poco (gracias al buen consejo vía twitter de @nitorfw) pero con el que conecté rápidamente gracias a su sonido envolvente. Fue increíble escuchar ese álbum, encontrarme a momentos con el black metal de In vain mientras que en otros disfrutar de elementos típicos del post rock. Ahora, siendo Les voyages de l'ame un buen trabajo me parece que de todas formas evidenciaba una necesidad de cambio, dicho en palabras simples: aquella dirección era un callejón sin salida donde ya no había nada nuevo que explotar. De ahí que el giro que Alcest ha dado al presentar un álbum como Shelter se valora y incluso se agradece. 

Desde el comienzo Shelter marca distancia con sus antecesores. Los primeros diez minutos de música, a cargo del tridente "Wings / Opale / Le nuit marche avec moi"  poseen un tono particularmente optimista y evidencian de inmediato el que Neige ha decidido dar el tiro de gracia a las atmósferas black metal que alguna vez adornaron su sonido para centrarse en arreglos mucho más limpios, con vocalizaciones claras y estructuras reconocibles. El disco encuentra su primer (y único) momentazo con "Le nuit marche avec moi" siendo este complementado de manera impecable por la llegada de "Voix sereine", un tema mucho más melancólico y que logra explotar en guitarras de manera notable tras cuatro minutos de calma. Es el mejor momento del disco el cual no volverá a repetirse en este nivel. 

A partir de acá el álbum mostrará una segunda faceta, seguirá siendo limpia en su sonido pero la alegría que casi coqueteaba con el pop en un comienzo se inundará poco a poco de tonos nostálgicos e íntimos. Toda esta fase final del trabajo me recordó un tanto los ambientes trabajados por Sigur ros en su más reciente disco, aquel fantástico Kveikur. Aparecerán acá las guitarras de "L'eveil  des muses", los exquisitos teclados de "Shelter" (la canción), la melancolía de "Away" y el excelente cierre a cargo de los diez minutos de una emocionante "Delivrance" (la más Sigur ros de todas). Lamentablemente estas cuatro finales son algo irregulares y no del todo aprovechadas, nos encontramos con demasiadas atmósferas repetitivas que terminan yendo hacia ningún lado ("L'eveil  des muses" es un claro ejemploy la ausencia de cambios importantes vuelve al disco algo monótono. 

En definitiva, Alcest da un giro interesante, necesario y refrescante en su carrera encontrando dos o tres momentos muy altos pero de igual forma otros no tan logrados. Atrás ha quedado el doble pedal, las voces guturales y las ruidosas guitarras para trabajar esta vez un sonido mucho más pulcro y directo. Shelter no está ni cerca de ser mal disco pero funciona como esas experiencias que al acabar dejan la sensación de que pudieron ser mejores. Ahora, de todas maneras me parece que el álbum abre la puerta a un camino que quizás en una próxima entrega si logra encontrar la explosión precisa.  

7 / 10
Muy bueno!