Mostrando entradas con la etiqueta Machine Head. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Machine Head. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de junio de 2025

Machine Head: Unatoned (2025)

"Poco inspirado y repetitivo..."

Si algo ha caracterizado la carrera de Machine head ha sido la irregularidad, expresada en un constante ir y venir donde rara vez se les han oído dos discos de buen nivel seguidos. Puede que la excepción a la regla la haya marcado la pasada por The blackening (2007) + Unto the locust (2011), sin embargo, desde entonces Robb Flynn (con su compañía de turno) ha acabado por dar pasos confusos, sin una dirección clara, como quien tantea terreno constantemente para ver si algo funciona. Y bueno, Unatoned se mueve en dicha línea, un nuevo álbum groovero que si bien (y como es costumbre) entrega momentos agresivos, esta vez se centra en los aspectos más melosos de la banda, lo cual no sería problema alguno si sonase efectivamente inspirado. Pero no es así. 

De esta forma, nos encontraremos acá una y otra vez con una fórmula bastante cliché dentro del género, dígase: tres minutos de estrofas aceleradas seguidas de coros melosos. Lo encontraremos en la partida a cargo de 'Atomic revelations' + 'Unbound' (bastante efectiva esta, que eso no se lo podemos negar al buen Rob), y más adelante en cosas definitivamente descaradamente melódicas (y repetitivas), como toda la pasada por 'Outsider', 'Not long for this world' y 'The scars won't define us' (muy artificial esta última, todo sea dicho). La segunda parte insistirá en las mismas teclas, incluso volviendo pesado un disco de tan solo diez canciones (+ dos interludios), ninguna de ellas particularmente compleja. 

Unatoned no es un desastre de disco pero si uno poco inspirado, repetitivo y obvio. Considerando el que no venían mal desde Of kingdom and crown (2022), el álbum no puede si no representar otro bajón en la carrera de Machine head. Y ya van...

4.5 /10
Nada muy especial... 


Otras reseñas de Machine head:

sábado, 15 de octubre de 2022

Machine Head: Of Kingdom And Crown (2022)

 "Fresco y coherente..."

Ha corrido bastante agua bajo el puente durante estos años, y mirado a distancia es claro que tras The blackening (2007) la carrera de Machine head se desbarrancó dramáticamente en clara caída libre. En su momento disculpamos las carencias de Into the locust (2011) pues este se sintió como una necesaria pausa para tomar aire, respirar y reencontrar ideas, el problema es que estas no aparecieron en Bloodstone & diamonds (2014) y menos en el horroroso e infantil Catharsis (2018). En quince años por tanto, Robb Flynn no supo re encausar el camino de la banda, repitiéndose una y otra vez al punto de perder prácticamente todo el crédito obtenido, llegando incluso a la disolución de la banda (guitarra y bajo fueron reemplazados en 2018 por integrantes de turno). Desde ahí, un disco como Of kingdom and crown sabe bien y en cierto modo deja buenas sensaciones en el ambiente al corregir el camino de su antecesor, mostrar una que otra idea fresca y, por sobre todo, coherencia. 

Pero vayamos a la música. El álbum abre con todo, desenfundando diez ambiciosos minutos en 'Slaughter the martyr', con esas intros emocionales y limpias que tanto le gustan a Flynn para luego dar paso a una estructura violenta y desenfadada que evidentemente busca conectar con The blackening, el eterno referente para Machine head, aunque también con momentos melódicos en el puente/coro. Posteriormente el manual hará lo suyo y este siempre indica que si el álbum inició con un tema extenso, tras este debe venir uno inmediato y directo, en este caso son dos, 'Choke on the ashes of your hate' + 'Become the firestorm', dos golpes que van directo al mentón y digámoslo, funcionan maravillosamente bien, lo cual sabe a gloria viniendo de una banda que desde hace mucho no era capaz de darse dos pases seguidos. 

En adelante la banda jugará con el ir y venir, ralentizando los tiempos y yendo con descaro hacia lo melódico en  'My hands are empty' (con unos "Ooooh Ooooh Ooooh" totalmente pensados para el directo) + 'Unhallowed' (me quedo con la primera, eso si, la segunda me parece un verdadero tedio), y también en plan balada en 'No gods, no masters' para luego subir los decibeles en cosas como 'Kill thy enemies', 'Bloodshot' o 'Rotten', entregando un mix que saca cosas de aquí, de allá, con miradas al thrash, obviamente al groove y al nu metal de sus inicios, generando un resultado que en general cumple de sobra, que se deja oír más allá de que un par de canciones acaben sobrando, aunque con una pregunta que cae de cajón: ¿es realmente bueno este álbum o es que la vara estaba demasiado abajo? El tiempo seguramente se encargará de entregar la respuesta, por ahora, al menos nos conformamos con el poder disfrutar de un disco cohesionado y de un nivel que no le oíamos de corrido a la banda desde hace al menos quince años. 

¿Canciones? 'Choke on the ashes of your hate' y 'Become the firestorm'.

7/10
Muy bueno.


Otras reseñas de Machine head:

lunes, 29 de enero de 2018

Machine Head: Catharsis (2018)

"Cuesta abajo..."

No vamos a descubrir hoy el que la carrera de Machine head se ha caracterizado por abordar un sonido característico, a ratos monocorde y que, digámoslo, si no eres fan del género resulta difícil de seguir durante sesenta minutos seguidos. Sin embargo, aunque de manera irregular, se las ha ingeniado Robb Flynn para mantener el barco a flote con nuestra atención siempre presente frente a algún lanzamiento de la agrupación. En el recuerdo aún está The blackening (2007), con seguridad el álbum mejor logrado en la carrera de la banda, y pese a que a partir de ahí hemos ido presenciando un lento pero sostenido declive en términos compositivos la esperanza de verlos repuntar siempre está ahí, presente. Repunte que ciertamente no llega con Catharsis

Ya en 2014 recuerdo haber comentado, en la crítica redactada para Bloodstone & diamonds, que la carencia de ideas se estaba volviendo evidente en el seno de Machine head, sensación que se refuerza en esta nueva entrega, un disco que parece sonar desfasado casi veinte años, que enarbola la bandera del nu metal en tiempos donde ya se tocaron todos los tópicos habidos y por haber dentro de dicho escenario por lo que acaba sonando repetitivo y predecible hasta decir basta. Abre con energía en 'Volatile' + 'Catharsis' (la canción)' , dos temas cargados a una emocionalidad bastante impostada con esos coros melódicos que parecemos haber oído ya tantas veces para luego bajar las revoluciones con 'Beyond the pale' (tres minutos que parecen diez) y volver a subir con la melódica 'California bleeding'. Hasta acá el álbum mucho no nos ha dicho, son las mismas guitarras y fraseos de siempre, en 'Triple bearn' Flynn se disfraza de Jonathan Davis pero fracasa en la imitación mientras que 'Kaleidoscope' vuelve a insistir sobre el mismo muro por lo que acabamos rindiéndonos frente a la evidencia irremediablemente. 

En la recta final aparecen dos intentos (fallidos) por sorprender. Primero suena 'Bastards', que abre en calma sobre una guitarra acústica para luego estallar en gritos exclamando un jocoso "No, no, no, no!" (que horror el que una canción se supone debe angustiar acabe causando gracia) y posteriormente nos encontraremos con una grata balada titulada 'Behind the mask', que sin ser nada del otro mundo logra entregar algo de frescura a un álbum en general aburrido, poco novedoso y que me parece confirma el que, al menos en esta dirección, ya nada bueno se puede esperar de Machine head.

3/10
¡Muy malo!


Otras reseñas de Machine head:

jueves, 11 de diciembre de 2014

Machine Head: Bloodstone & Diamonds (2014)

Adornando al detalle la falta de ideas.

Fueron pocas las bandas que lograron sobrevivir a la caída del tristemente célebre nu metal, siendo Machine head una de ellas. Los liderados por Robb Flynn fueron poco a poco emigrando hacia un metal más duro con tintes progresivos, llegando en 2007 a sorprender con el reconocido The blackening, un álbum que claramente marcó un claro antes y después para Machine head tanto a nivel musical como de expectativas. Posteriormente vino Unto the locust (2011), un disco que bajó un tanto las revoluciones, trabajó estructuras más tradicionales e intentó no repetir la fórmula de manera tan evidente. El resultado sin maravillar fue en general satisfactorio.

"No puedo decir que este álbum va a ser como The blackening, siento que esta vez hemos dado un paso adelante..." - afirmaba Flynn a inicios de año, consciente más que nadie de que cada nuevo álbum de Machine head competirá inmediatamente con su obra más reconocida pero insinuando al mismo tiempo de que con Bloodstone & diamonds encontrarían su mejor trabajo a la fecha. En ese sentido no cabe duda de que esta vez la banda se ha aplicado muchísimo en estudio, enfocándose en la entrega de un metal de peso y en un sonido tan violento como técnico, el problema es que en aquella búsqueda me parece que lamentablemente han acabado entregando un álbum demasiado irregular, que tropieza mientras avanza a causa del exceso de material. En ocasiones menos es más, y aquel poder de síntesis que tan bien la banda supo utilizar en sus anteriores trabajos esta vez brilló por su ausencia. Bloodstone and diamonds se extiende por innecesarios setenta minutos, cayendo por ende en una serie de lugares comunes que no hacen más que evidenciar lo que precisamente Flynn deseaba ocultar: la falta de ideas. 

El álbum comienza, por ejemplo, con un combo muy atractivo, "Now we die" durante sus seis minutos equilibra de buena forma técnica con una fuerte dosis de agresividad, le sigue una golpeada "Killers & kings", un gancho directo al mentón que seguro funcionará entre quienes gustan del desenfreno de Machine head (la sección del solo post 2:40 es fabulosa, hay que decirlo), sin embargo, a continuación aparecen diez minutos que se adentran en un sin fin de sonidos bastante utilizados dentro del metal actual, "Ghost will haunt my bones" con sus pausas melódicas o la veloz "Night of long knives", no aportan nada que, por ejemplo, Slipknot no haya incluido en su más reciente álbum.

Tras el primer tropiezo, el álbum vive un segundo aire gracias a "Sail into the black", que sin ser ninguna maravilla al menos aporta diversidad con una partida acústica de cuatro minutos (demasiado, si...) para luego ir explotando en sucesivas olas que (nuevamente) se extienden por mucho tiempo pero que aún así en algo convencen. "Sail into the black" se complementa de buena forma con la brutalidad de "Eye of the dead" y el groove de "Beneath the silt", una que trae a la memoria inevitablemente el sonido de los legendarios de Pantera. El problema es que el disco te engancha para nuevamente soltarte con la llegada de "In comes the flood", otro tema que apuesta por la sorpresa pero acaba cayendo en coros predecibles y recurrentes por lo que no logra su objetivo. De igual manera "Damage inside" no es más que un puente a capella que ve su continuidad en la veloz "Game over", otro pasaje que nuevamente parece sacado de un álbum contemporáneo post nu metalDigamos que entrando en la recta final el disco se interna en un segundo pozo carente de sorpresa, del que ya no volverá a salir. Para el cierre las cosas no mejoran demasiado con la reflexión social de "Imagine cells" ni con la tibia "Take me through the fire" 

En el global, Bloodstone and diamonds no impresiona, incluso agota en medida que avanzan sus minutos. Doce canciones de las cuales cinco o seis algo dicen, el resto es relleno fallido. No estamos frente a un mal disco de plano pero claramente "el paso adelante" que Flynn promocionó durante la grabación del álbum la verdad es que prácticamente no se percibe por lo que el trabajo solo confirma la sensación de que el momento más inspirado de la banda ha quedado en el pasado. 

¿Canciones? "Killers & kings" y poco más...


5/10
Nada muy especial...


Otras reseñas de Machine Head:

jueves, 10 de noviembre de 2011

Machine head: Unto the locust (2011)

"Lucen ganando tiempo..."

Estos eran otros que la tenían complicada. Luego de un aclamado The blackening (2007) , la pregunta caía de cajón: ¿Y ahora qué? Porque intentar superar ese álbum en una linea técnica, creativa e interpretativa era tarea inútil, el mencionado fue uno de loa grandes álbumes de metal de la pasada década y sin lugar a dudas un punto tope en la carrera de Machine head. Por tanto, frente a tamaño desafío la banda ha decidido, como era de esperar, entregarnos un álbum de continuidad, un disco algo más sencillo que su antecesor, yendo al hueso con tan solo siete canciones (aunque casi todas extensas, sobre pasando los seis minutos) y un sonido de peso, con momentos veloces, agresivos y estructuras cambiantes, aunque digámoslo, predecibles también. Unto the locust luce entonces como un álbum correcto, que sabe aguantar el peso de su antecesor aunque claro, jamás intenta ir por más sino más bien transmite la sensación de buscar ganar tiempo mientras llegan nuevas ideas. 

La partida de la mano de los ocho minutos y medio de "I am hell (Sonata in C#)" suena ambiciosa, se trata de un tema dividido en tres secciones donde la banda se pasea a gusto por diversos sonidos. Sin embargo, desde entonces en adelante el sonido del álbum se vuelve bastante convencional en la línea de lo que suele ser Machine head"Be still and know"  es un claro ejemplo de lo mencionado, un tema que juega a ser complejo pero en realidad posee una estructura cambiante pero simple, lo mismo que "Locust" y "This is the end", canciones extensas (ambas rondando los siete minutos) pero con idas y vueltas bastante reconocibles, de hecho ambas entregan los coros más recordables del disco con pasajes que les acercan bastante al nu metal. Ya entrando a la recta final entregarán una balada emo acústica/rabiosa como "Darkness within" (que si aparece en un disco de Corey Taylor no me sonaría extraña) que funciona rompiendo un poco la tónica que el álbum traía, para acabar cerrando con intensidad en "Pearls before the swane" + "Who we are", continuando con la senda directa y ganchera a la que apunta en general el trabajo..

El disco cuenta además con tres canciones a manera de bonus. Versiones más que dignas de "The sentinel" de Judas Priest y "Witch hunt" de Rush, además de una toma acústica de la balada "Darkness within"Concluye así un correcto Unto the locustcon el cual me parece que Machine head se sacan la presión del éxito que significó The blackening y ganan tiempo apuntando a un sonido más ganchero y melódico con el que no dan pasos hacia adelante pero tampoco retroceden, que era lo importante.

¿Canciones? "I am hell (Sonata in C#)" y "Locust".


7 / 10
Muy bueno.