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viernes, 29 de marzo de 2024

Kaiser Chiefs: Easy Eighth Album (2024)

 "El disco veraniego y buenrollista de la temporada..."

Tras una seguidilla de álbumes que oscilaron entre un rock frenético de guitarras y amigables medios tiempos, todo siempre enmarcado en un sonido apuntado al pop y los coros de estadio, el giro para Kaiser chiefs llegó mediante un disco como Stay together (2016), donde abrazaron sonoridades más "modernas", que se alejaron de el rock de garage para abordar la sobreproducción, algo que intentaron profundizar o madurar tres años más tarde mediante Duck (2019). Lo que desde hace rato no parecía acompañarles, sin embargo, era la inspiración. Sus discos parecían responder a fórmulas artificiales entre canciones compuestas por bancos de riffs, coros y puentes, una especie de colección de lugares comunes, por lo mismo, poco recordables. El caso es que en este octavo disco, lejos de recular han decidido ir por más, armando un conjunto breve (solo veintinueve minutos de música), sencillo y azucarado a tope. Pero cosa curiosa: han logrado armar la lista más atractiva en largo tiempo. 

Tampoco da para descorchar nada, no exageremos, pero verdad sea dicha, hay cositas acá que  divierten, diez canciones que apuntan al buen rato, a un pop meloso cargado al medio tiempo y arreglos con los que la banda pretende sacarte a bailar. Olvídate por tanto de las guitarras y dinámicas de los primeros álbumes de la banda, acá todo será jolgorio y buenrollismo, partiendo por algo como 'Feeling alright', donde insinúan el funk (en colaboración con Nile Rodgers), algo que volverán a encontrar (y de mejor manera) más adelante en 'The job centre shuffle' (con el bajo muy presente en esta). Habrán otros momentos donde derechamente irán al dance con descaro, ahí tienes a 'How 2 dance' o 'Burning in flames', mientras que las guitarras (al fin) aparecerán en 'Reasons to stay alive', el único tema en todo el disco que pareciese tener una ambición mayor, acercándose por momentos a lo que habrían hecho unos The black keys en su era más popera. 

Dentro del resto, resultará atractiva la recta final a cargo de 'Noel groove' + 'The lads', en ambas encontrando buenos coros, en la primera entre agudos y en la segunda realizando un bonito homenaje a la amistad, mientras que lo demás se limitará a rellenar (si, hay relleno en un disco así de breve) con un pop excesivamente liviano y que va en busca del coro fácil ('Beautiful girl', claro ejemplo).

En su octavo álbum Kaiser chiefs no se han complicado (o sea, vaya título...), transmitiendo siempre la idea de ir a lo simple, al disco veraniego que no se quiebra la cabeza en cuanto a arreglos y más bien coloca el fuerte en la producción, en aquello que adorna el sonido. Digamos, la forma por sobre el fondo. Ahora, dejando los prejuicios de lado, el resultado está lejos de ser el desastre que uno anticiparía. Nada acá es demasiado recordable pero es que tampoco se lo han propuesto, y en esa búsqueda, un puñado de temas acá se dejan oír sin problemas. Tampoco es que ambicionen mucho más...

¿Canciones? 'The job centre shuffle', 'Reasons to stay alive' y 'The lads'.

6,8 / 10
Cumple y algo más...


Otras reseñas de Kaiser chiefs:

viernes, 4 de abril de 2014

Kaiser Chiefs: Education, Education, Education & War (2014)

Sobreviven.

Impresiona el como se han ido desinflando algunas bandas durante estos últimos años. Que se yo, Franz Ferdinand, The Killers, Keane o Kaiser Chiefs (no meto en este saco aún a The Strokes ya que todavía guardo esperanza con ellos). Y es que bueno, está claro que no todos podían ser Arctic Monkeys y mal que mal esto ha sucedido desde siempre, agrupaciones que encajan un par de buenos discos pero no logran madurar de buena forma. En el caso de Kaiser chiefs desde hace rato la banda viene insinuando una madurez, metiendo cada vez más medios tiempos en sus álbumes pero sin suficiente claridad como para dar el golpe efectivo y preciso. Y este Education, education, education & war no llega para cambiar la tendencia. 

El quinto álbum de Kaiser chiefs se mueve entre el manual y la intención de generar un sonido algo más reflexivo, aunque jamás escapando de la canción pop contagiosa.  ¿Y que dice el manual? Que el primer tema debe ser ganchero, de esos que divierten. Y ahí entra 'The factory gates', rock golpeado, de mucha dinámica que seguro en un recital divertirá. Luego tiene que venir el medio tiempo y ahí tienes la agradable "Coming home" (que hasta un solo le han metido), algo que más adelante volverán a probar en 'Meanwhile up in heaven' (con unos coros muy a la The killers). Posteriormente le meten acelerador al disco, "Misery homes" divierte con sus golpeteos militares y sus "ah ah ah ah ah !!!" mientras que "Ruffians on parade" es de lo más hiperquinético del álbum (acá se disfrazan más bien de Arctic monkeys). Llegamos a la mitad del disco sin demasiados reparos, sin embargo, entre canciones agradables y pegajozas, mejorando lo realizado en el anterior disco, aunque sin demasiada sorpresa verdad sea dicha. 

Y bueno, como suele suceder en este tipo de trabajos, la segunda parte trae el relleno y funciona como un calco de la primera. "One more last song" y "Bows & arrows" son las rápidas, "My life" y "Roses" bajan los tiempos. Lo más destacable para mi está en los seis minutos de "Cannons" (que en realidad son cuatro, ya que hay dos minutos de diálogos), el único tema en todo el disco que sorprende un poco en su estructura gracias a un buen quiebre que posee a medio andar. Lo otro positivo de esta parte final es que termina pronto, son solo diez canciones en total, lo cual dado lo monótono que se vuelve el asunto hacia el termino, se agradece. 

En síntesis,  Kaiser chiefs insisten en sonar divertidos y adolescentes, se han estancado en una posición cómoda que les permite seguir con vida y mantener a su fanaticada de base. Han pasado diez años ya de aquel "I predict a riot", un clásico instantáneo que seguimos oyendo al día de hoy en las radios y tal parece que la banda, consciente de que no poseen mucho más que aquello, se ha terminado conformando con repetir la fórmula una y otra vez. En el fútbol hay un dicho: "cuando no se puede ganar es bueno no perder" y bueno, ahí están los Kaiser chiefs, con manual al menos sobreviviendo.

6 / 10 
Bueno, cumple...