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martes, 8 de agosto de 2023

Cattle Decapitation: Terrasite (2023)

 "(Aún) Relevantes, demoledores e interesantes..."

Fue en 2009 cuando Cattle decapitation comenzaron a realizar un pequeño giro en su sonido, una re invención que en The harvest floor tanteaba terreno en cuanto a tiempos e interpretaciones para definitivamente en el inmenso Monolith of inhumanity (2012) modernizar un tanto su sonido, alejándose del death purista que había marcado su primera década de existencia para abrazar ciertos elementos propios del grind.  Aquel metal frenético en cuanto a técnica y estructuras fue profundizado en The anthropocene extinction (2015), una pieza maestra del género, logrando de paso revitalizar el sonido de la banda al punto de disimular de buena forma el haber comenzado su carrera por allá por 1999. En dicho camino, un álbum como Death atlas (2019) acabó por sucumbir ante las expectativas y lució inevitablemente algo frío, plano incluso respecto sus antecesores por lo que Terrasite debía llegar para traer de regreso a quienes dudamos del presente de la banda. Conscientes del desafío por tanto, los norteamericanos vuelven con diez piezas bajo el brazo que desatan su universo a placer. La temáticas siguen siendo las de siempre aunque acá han decidido llevarla un peldaño encima: una mirada aterradora y despiadada respecto a la irresponsabilidad del ser humano, tratado acá como una especie de parásito post apocalíptico que debe sobrevivir en un planeta devastado, mientras que en lo musical continúan abordando la bestialidad de su sonido en el enlace con uno que otro pasaje melódico. Por cierto, mención aparte también merece el portadón que una vez más nos regalan. 

De esta forma, abren en total frenesí de manera muy veloz con 'Terrasitic adaptation' seguida del single 'We eat our young', ambas son ágiles y dan poca tregua en términos de tiempos más allá de algún coro reconocible, esto a diferencia de 'Scourge of the offspring', 'The insignificants' o 'A photic doom', que ralentizan los tiempos mediante un trabajo precioso de batería y quizás los movimientos estructurales más interesantes en todo el álbum. Se observa eso si el que nuevamente la banda, tal como en ocurrió en Death atlas, se acerca hacia un death estructuralmente más tradicional, a veces más rápido como ocurre en la reveladora '...And the world will go on without you' (vaya título, me encanta) y a veces más lento ('The storm uptairs' o 'Dead end residents'), pero donde el elemento caótico en general (ya) no está presente. Se sucederán así canciones ejecutadas con precisión técnica e interpretadas por un tremendo Travis Ryan (increíble lo que continúa transmitiendo tras tantos años, ¡lo que hace en 'A photic doom' por favor! De otro planeta) pero donde el elemento sorpresa ha sido un tanto dejado de lado en pro de la efectividad de los temas. 

Es curioso lo de Cattle decapitation, quienes en la comparación con el medio siguen sonando relevantes, absolutamente demoledores e interesantes desde lo temático, sin embargo, en la competencia consigo mismos por segundo álbum consecutivo confirman el que lo más brillante para ellos ha quedado en el pasado. Con todo, Terrasite es otro gran álbum que suman a su lista, lo cual no es poco tras más de veinte años de carrera. 

¿Canciones? 'Scourge of the offspring', '...And the world will go on without you' y 'A photic doom' .

8,2 /10
¡Excelente!


Otras reseñas de Cattle decapitation:

lunes, 6 de abril de 2020

Cattle Decapitation : 'Bring back the plague'


Unos meses atrás comenté acá en el sitio el último álbum de Cattle decapitation, Death atlas, disco que la banda continúa promocionando y bueno, se han aprovechado de la contingencia y los caóticos tiempos de Covid19 para grabar un video casero bastante simpático para 'Bring back the plague' , el cual merece de nuestra atención. 

Me encanta como los metaleros actuales son capaces de reírse incluso de si mismos, como hace acá Travis Ryan lanzando guturales en pijama con sus tiernas pantuflas mientras contempla la locura colectiva en su notebook, además de una batería que se toca en el aire o guitarristas enmascarados. Sencillamente imperdible. 


martes, 17 de diciembre de 2019

Cattle Decapitation: Death Atlas (2019)

“Huele a decepción...”

Tras dos discos relevantes dentro de lo que fue la música extrema durante la presente década como Monolith of inhumanity (2012) y The anthropocene extinction (2015), sobretodo el primero, que fue el desquiciamiento hecho música, llegaba el complicado momento para Cattle decapitation de confirmar su importante momento, no por nada se tomaron cuatro años de pausa para decidir si replicar con calco la fórmula utilizada en sus antecesores o dar un paso en otra dirección. El resultado de esta reflexión se expresa en los 55 minutos de Death atlas, un álbum que vuelve a meter mano a la extinción humana como temática central pero que en lo musical realiza un giro importante, alejándose de la fórmula grind/death que tan buenos dividendos les entregó en el pasado para dar paso a un metal igual de técnico pero ciertamente menos caótico.

De esta forma en la primera parte del álbum nos encontraremos con un serie de temas que se lanzarán de lleno al blast beat para luego pasar a secciones de riffs pesados y contundentes pero, en el contexto de Cattle decapitation, bastante controlados. ‘The geocide’ + ‘Be still our bleeding hearts’ son claros ejemplos de lo que menciono, con un Travis Ryan que vocalizará de gran forma pasando desde guturales en las estrofas a coros marcados por esa particular voz estilo Pato Donald, que en este disco por cierto aparecerá bastante (quizás demasiado). Mucho más brutal sonará ‘Vulturous’, una que prácticamente no entregará respiro pero que rápidamente volverá a bajar las revoluciones con la pasada por ‘One day closer to the end of the world’ + ‘Bring back the plague’, la primera es death de corte clásico mientras que la segunda alternará violencia con secciones melódicas, sin embargo, más allá de este ir y venir en los tiempos, se extraña el componente grind en el sonido de este Cattle decapitation. 

Entrando en la recta final del disco el asunto sostendrá esta tendencia y se volverá algo largo y pesado, pasando por temas que cansan en su monotonía, como ‘Finish them’ o ‘With all disrespect’ (que perfectamente se las podrían haber ahorrado y no pasaba nada), y otros que alternarán velocidad y death melódico como ‘Time’s cruel curtain’. Finalmente otro instrumental (son cuatro las secciones “puente” con que cuenta el álbum, también demasiadas) y ‘Death atlas’ (la canción), probablemente de lo mejor que contiene el disco gracias a sus ocho minutos que dan buena cuenta de lo que esta banda es capaz de lograr cuando está plenamente enchufada y no se conforma con el piloto automático.

Era uno de los discos más esperados del año pero entre la pérdida de descontrol y sorpresa, además de un exceso de secciones melódicas canción tras canción, Death atlas ha acabado dejando en el aire la sensación de decepción. No es un mal disco pero si queda muy por debajo de cualquiera de sus antecesores inmediatos. 

6,5 / 10
Cumple, y algo más...