CREO QUE LA VIDA NO ES MÁS QUE UN CRUCE DE MÚLTIPLES VARIABLES. SIN EMBARGO, FRENTE A DICHA ALEATORIEDAD, LOS SERES HUMANOS TENEMOS EL PODER CADA DÍA DE CREAR O DESTRUIR. DE ENTREGAR O RETENER.Y ESTE SITIO ESTÁ DEDICADO A TODOS QUIENES HAN OPTADO POR CREAR, SEA DONDE SEA...
No es secreto para nadie que siendo Mike Mangini un baterista excepcional, parte de la magia de Dream Theater se perdió con la salida de Mike Portnoy quince años atrás, por lo que cada uno de los álbumes que la banda lanzó desde 2010 en adelante tuvo que debatirse entre la sobrevivencia y la emulación de un legado. Por lo mismo, inevitablemente las expectativas explotaron cuando se supo del retorno de Portnoy a la banda, quienes sacaron provecho económico a la situación mediante una gira correspondiente y posterior noticia del lanzamiento de un nuevo álbum. ¿Mera justificación para poder nuevamente armar un tour? Lo cierto es que en estos casos hay algo que no se puede dejar de lado: Dream theater es una empresa. Como todas las grandes bandas son una máquina que no puede darse el lujo de parar.De ahí que este nuevo Parasomnia (disco cuyo concepto está centrado en distintos trastornos del sueño) llegue quizás demasiado pronto y pague un tanto el costo de lo mencionado, sin embargo, aún considerando lo anterior al disco hay que darle el que transmite a lo largo de su duración (setenta minutos) el estar compuesto en serio y con cariño. Dicho en simple: han querido efectivamente "volver" a lo grande. Otra cosa es que lo logren, pero de que lo han intentado, lo han intentado...
La banda ha logrado por tanto armar un conjunto que a lo largo de sus ocho piezas se deja escuchar sin mayor problema, incluso entregando uno que otro pasaje sobresaliente, lo cual no es poco considerando el que hablamos de una banda con más de treinta años de carrera. Por lo mismo es inevitable que tras esa tranquila apertura instrumental titulada atinadamente 'In the arms of Morpheus' el disco abrace bastantes lugares comunes de la banda. Les ocurre cuando buscan el tema efectivo en 'Night terror', concentrándose primero en una estructura pop bastante amena para luego (entrando al minuto seis) desembocar en esos clásicos pasajes de lucimiento instrumental, realizando un buen duelo entre el teclado de Jordan Rudess y la guitarra de John Petrucci (aunque en algún momento se les va la mano con el solo eso si), también yendo al corazón del metal progresivo en algo como 'Dead asleep' o entregándonos azúcar a cucharadas en la agotadora balada 'Bend the clock', siendo esta la más baja en todo el disco y una que estorba un tanto al sonar previo a los veinte minutos de 'The shadow man incident', que por si sola armaba un cierre de disco bastante denso pero al estar puesta tras una balada tan sosa, que decir, más difícil aún.
Dicho lo anterior, el disco también sabrá entregar momentos realmente sabrosos, concentrados en el nudo de este. 'A broken man', por ejemplo, con todo su exquisito ataque inicial desenfunda armas que a lo largo del tema también lograrán mantenerte arriba, lo mismo con 'Midnight messiah' y esa aceleración en el coro en donde el criticado James LaBrie logra lucir de buena forma.
Parasonmia de Dream theater cumple de sobra con las expectativas generadas aunque claro, tampoco da para destapar ninguna champaña. Es un disco que se ubica a la altura del homónimo de 2013 (el mejor disco publicado durante la "era Mangini") y que en ningún caso se sitúa entre las mayores glorias de la agrupación. Si es de agradecer el que considerando desde donde venían (me refiero a los tres anteriores discos) esta vez luzcan con más hambre creativa. Insisto en que no es poco tras tantos años de carrera...
Hora del análisis global y una breve pasada por lo que publiqué durante 2021, a ver que dicen los números:
¡Para comenzar!En 2021 publiqué un total de 120 entradas, superando mi propio récord de actividad (en 2020 fueron 118, cuando superé las 117 de 2015). Sigo por tanto escribiendo bastante (siempre me he propuesto la meta de una publicación cada tres días como un "ideal"), lo cual me pone contento. Pero ahora desglosemos...
De esas 120 entradas:
- 8 correspondieron a reseñas de aniversario mientras que comenté93álbumes del año (10 fueron reseñas pendientes de discos de 2020 y 9 fueron de especiales diversos). Es un aumento importante, ya que en 2020 comenté 74 álbumes del año...
¿Cómo anduve en asuntos de género? Pues veamos. De los 103 álbumes que comenté en 2021 (93 de 2021 y 10 de 2020): un 16% (diecisiete) correspondieron artistas o voces femeninas, mientras que un 84% (ochenta y seis) a artistas masculinos. Cosa curiosa: sin proponerme absolutamente nada, se mantiene mi tendencia, ya que en 2020 escribí un 17% de reseñas de artistas femeninas, es decir, una de cada cinco es mi tasa.
¿Cómo anduve en términos de procedencia? Acá cabe mencionar algo relevante. En 2020 un 68% de los álbumes que comenté provenían del duopolio Estados Unidos + Inglaterra, mientras que en este 2021 aquella cifra disminuyó a un 50% aproximadamente, es decir, hubo mayor diversidad de procedencia este año en mi blog, lo cual se evidencia en la siguiente información:
De los 103 álbumes comentados: 39 (un 37%) vinieron de los Estados Unidos,17 (un 16%) desde Inglaterra, 5 desde Suecia y Alemania, 3 desde Canadá, Holanda, Chile y Noruega, 2 de Gales e Irlanda, mientras que comenté un álbum proveniente de Noruega, Argentina, República Dominicana, Colombia, Polonia, Dinamarca, Nueva Zelanda, Portugal, Escocia, Austria, Bélgica y El Líbano.
Y ahora, las diez canciones que más me tocaron la fibra durante este 2020:
#10. Garbage: 'The men who rule the world'
Shirley Manson visitando Chile y Argentina, empapándose del movimiento feminista y las revueltas sociales, lo cual sumado al Black lives matter... ¿Qué podría salir mal? Pues absolutamente nada.
#9. Cryptosis: 'Prospect of immortality'
Notable álbum debut y un tema notable, con una estética llena de cariño/respecto hacia el thrash metal clásicos pero un sonido que mira hacia adelante...
#8. Camila Moreno: 'Quememos el reino'
Ya lo dijo Víctor Jara en los setenta: "Canto que ha sido valiente, siempre será canción nueva".
#7. Mastodon: 'Had it all'
Mucho dolor y pesar en una canción que resume de buena forma el sentir del tremendo álbum doble que nos regalaron. Si a eso agregas el sello que le imprime la participación de Kim Thayil en guitarras (Soundgarden), que decir, no se puede pedir más...
#6. Dave Gahan + Soulsavers: 'Metal heart'
Se cuece a fuego lento con un Dave absolutamente tocado e inspirado en la interpretación.
#5. Mon Laferte: 'Te vi'
A veces las canciones más simples son las más efectivas.
#4. Dream theater: 'The alien'
Puede que en el mundo del metal progresivo los aprendices hayan superado al maestro, sin embargo, tiene mérito que tras tres décadas de existencia esta leyenda aún pueda entregarnos algo tan bonito como esto... #Respect
#3. Squid: 'Narrator'
Ocho minutos y medio de desenfreno ascendente. Un caótico manjar.
#2. Garbage : 'No god no masters'
Se repiten el plato. Es que lo merecen...
*Canción del año * Canción del año * Canción del año*
#1 Greta Van Fleet: 'Heat above'
Me gusta Led Zeppellin, no hay caso. Y aunque esta sea una canción compuesta con todo el manual sobre la mesa, su propuesta hippie + su emotiva construcción me inundó de amor durante todo 2021.
No fueron solo diez, sin embargo, mis canciones favoritas en este 2021, por lo que comparto acá mi listado de 45 que me movieron el piso de alguna forma en algún momento del año. Por si a alguien le interesa jaja! Del 45 al 1...
¿Qué se puede esperar de una leyenda viva como Dream theater a estas alturas de su extensa carrera? A juzgar por sus recientes entregas el veredicto sería solo uno: administrar el legado. Y es que durante esta década cuando la banda intentó ir por más, básicamente en The astonishing (2016), el resultado estuvo lejos de impactar positivamente, por lo que en general les hemos oído cumpliendo con álbumes correctos como el homónimo de 2013, Distance over time (2019) y ahora con este A view from the top of the world. En este sentido el álbum número quince en la carrera de los estadounidenses combina acertadas dosis de metal progresivo con momentos en donde el piloto automático se vuelve evidente, generando así un global que no alcanza a decepcionar pero tampoco impresiona.
Entre lo positivo aparece la partida del álbum, ahí lo que generan en 'The alien' es notable: dos minutos instrumentales con una banda que suena ágil acelerando y bajando revoluciones a placer para luego dar paso a una estructura marca de la casa con un James LaBrie que, filtrado y todo, saca partido a su registro. Es una gran canción, la cual dará paso a una sólida 'Answering the call', por lo que los primeros quince minutos cumplen de sobra. Más adelante se agradecerá la presencia de algo como 'Transcending time', una canción de vibra muy ochentera y alegre (una especie de Survivor + Toto en versión progresiva) que aporta diversidad al conjunto.
No todo será destacado, sin embargo. Entrando en el nudo del disco aparecerán los lugares comunes de Dream theater y en canciones como 'Invisible monster', 'Sleeping giant' en incluso en los más de veinte minutos de 'A view from the top of the world' (la canción) se les percibe cumpliendo demasiado automatizados en la fórmula, cerrando así un álbum de momentos pero que en el global no parece justificarse. No es un mal disco, la producción es buena y las ejecuciones impecables están, pero en medida que avanza deja esa sensación de que acá realmente no había algo nuevo que mostrar, lo cual viene siendo tendencia desde hace bastante. ¿Qué esperar entonces de Dream theater tras tantos años de carrera? Pues esto, un saludo a la bandera.
A tres años de la agotadora experiencia que resultó ser The astonishing, ese intento de Dream theater por abarcarlo absolutamente todo mediante un ambicioso pero evidentemente excesivo álbum conceptual, los estadounidenses regresan con un disco que recula y evidentemente intenta navegar lugares comunes de la banda en la búsqueda de seguramente satisfacer a una masa de fans ansiosa por oír al Dream de antaño. El resultado no podríamos criticarlo con dureza, en Distance over time encuentras aquello que efectivamente muchos buscan en un álbum de Dream theater, es decir, rock progresivo técnicamente prolijo, a veces melódico y en ocasiones más cercano al metal pero de todas formas un disco cuidadosamente pensado y ejecutado, dispuesto (una vez más) a devorarse a cuanto individuo se atreva a insinuar el que la banda está agotada. Aunque claro, una cosa es lo que se desea proyectar y otra la realidad...
En ese sentido, si bien el disco abre con dos temas muy melosos y reconocibles como 'Untethered angel' y 'Paralyzed', rápidamente desenfundará el cóctel de estructuras cambiantes tras la aparición de 'Fall into the light' (probablemente el tema mejor logrado del álbum), una que abrirá a toda velocidad para tras tres minutos sacar el pie del acelerador y regalar una exquisita melodía a varias guitarras. El asunto funciona, no cabe duda, pero digámoslo: nada nuevo bajo el sol. De igual forma 'Barstool warrior' con sus siete minutos vuelve a reiterar la fórmula: parada a medio tema, un piano y vamos retomando lentamente la velocidad hasta finalizar muy arriba. Dream theater prepara cada tema recetaen mano y claro, lo hacen bien, aunque tras cada minuto transcurrido se les vea más y más el plumero. Tampoco habrán quejas con 'Room 137', ahí encontraremos un puente/coro efectivo, un solo limpio y cargado de rock & roll además de un James LaBrie pasado por varios filtros pero que convence, como de igual forma la oscuridad que ronda en 'S2N' resulta atractiva, pese a que esta lamentablemente sea interrumpida por un coro absolutamente típico que resta puntos al resultado.
Entrando en la recta final el disco irá quedándose sin fuerzas. Aparecen los casi diez minutos de 'At wit's end', que pretende ser la pieza más ambiciosa del disco pero que francamente (pese a su duración) sorprende muy pero muy poco, la balada 'Out of reach' que tampoco emociona demasiado y para cerrar otro tema compuesto con manual en mano, 'Pale blue dot', cerrando así un disco que tiene sus momentos aunque en otros carece de chispa y frescura.
Distance over time funciona como esa persona que forzadamente intenta demostrar a todo el mundo lo plena que se encuentra, no entendiendo que aveces menos es más y basta un poco de frescura para irradiar alegría verdadera...
De que el nombre Dream Theater (con mayúsculas por favor) se encuentra grabado con letras doradas en la historia me parece que ya pocas dudas caben. Una década le bastó a la banda para marcar a una generación completa de jóvenes que junto a ellos aprendieron a conocer la música, el metal, el progresivo o la técnica de un determinado instrumento. Todo aquello ya está e insisto, es historia que hoy entrega sus frutos. De ahí que cada nuevo lanzamiento de la banda revolucione los corazones de miles y este 2016 no ha sido la excepción con la llegada de The astonishing, el álbum número trece en la carrera de Dream y, referencia obligada, el tercero sin Mike Portnoy en batería + composición.
En 2013 habíamos tenido lo último de la banda, con un álbum homónimo que intentó abarcar las distintas aristas de este Dream Theater renovado y que, sin maravillar, me parece que al menos cumplió. Intentar por tanto con un nuevo álbum de "lugares comunes" claramente habría sido un error por lo que esta vez han osado ir más allá mediante un trabajo conceptual doble compuesto por 34 piezas y que desarrolla hasta el cansancio el clásico formato "Intro + tema". Los primeros quince minutos de música, por ejemplo, abarcan cinco canciones (tres de ellas son oberturas, algunas instrumentales) y así se irá desarrollando el álbum durante todo su trámite. Como si de una película se tratase, la banda nos relata su historia (el disco habla de un futuro controlado por máquinas en donde dos bandos, muy a la Star wars, se enfrentan) con el particular sello progresivo de Dream Theater, paseándose por baladas, cortes melancólicos, orquestaciones varias y una que otra aceleración de tiempos. Todo muy pomposo y cuidado hasta el más mínimo detalle.
¿Excesivo? Probablemente. ¿Ambicioso? Claro que si ¿Arriesgado? Sin ninguna duda. El punto es que la banda se ha propuesto esta vez darlo todo y entregar la obra que acabe por convencer a quienes aún se mantienen excepticos frente a su (ya no tan) nueva formación. Si lo han logrado o no, aquello es materia de discusión actual, aunque a juzgar por las primeras reacciones me parece que el saldo es positivo para la banda. El disco seguramente no acercará publico nuevo (tampoco lo necesitan) pero en general ha entrado bien entre los fans, target al que Dream Theater claramente continúa apuntando.
Sin embargo, el problema con The astonishing es evidente: es un álbum extremadamente largo y que abusa de las baladas. Técnicamente superan la prueba y siguen demostrando el nivel de músicos que son, James LaBrie en las voces vuelve a cumplir, la apuesta es osada y desafiante, lo cual de entrada se valora, sin embargo el trabajo requiere demasiada paciencia de parte del auditor y constantemente hay que combatir el tedio para seguir ahí. Seguramente quienes siguen a la banda desde hace años disfrutarán a ratos de este disco pero para el común de los mortales resulta ser un álbum que, salvo contadas excepciones, tiende a una dramática monotonía.
Desde hace un buen tiempo que cada nuevo álbum de Dream Theater es observado con especial atención por parte importante del mundo de la música. Y es que a estas alturas de la historia estamos hablando de un verdadero neoclásico del rock, una banda que durante estas dos últimas décadas ha marcado pauta dentro de lo que ha sido el metal progresivo y cuya influencia dentro de las nuevas generaciones es innegable. Ahora, independiente de todo aquello, este álbum poseía un condimento especial ya que vendría a ser el segundo de la era post Mike Portnoy, baterista y lider de la banda hasta 2010, año en que decidió abandonar el proyecto. Fue en 2011 cuando la banda lanzó A dramatic turn of events, un disco que fue comprendido por la mayoría como un álbum de transición, sin embargo, para esta nueva entrega no habría excusas, el doceavo álbum de Dream Theater debía marcar claramente el nuevo camino que la banda pretendía seguir y demostrar que sin Mike Portnoy eran capaces de volver a componer un gran disco.
Acorde con el título homónimo del álbum nos hemos encontrado con un trabajo que pretende definir a Dream Theater, un disco que siento de cierta forma intenta abarcar las distintas etapas que la banda ha recorrido durante todos estos años. Es así como luego de un excelente instrumental muy cargado de power/epicmetal nos encontramos con "The enemy inside", un tema potente y directo que engancha con el sonido que le hemos oído a la banda durante esta última década, seguido de "The looking glass", un medio tiempo melódico que conecta más con la etapa noventera de la agrupación. Posteriormente el álbum vive uno de sus mejores momentos gracias al instrumental (otro más, pero la apuesta no molesta) "Enigma machine", acá la banda desata las tradicionales vueltas de tuerca que trabaja el rock progresivo y uno que otro acertado cambio de velocidad que se disfruta bastante. Hasta acá musicalmente no hay reparos, estamos frente a un gran trabajo que muestra diversidad, trabajadas composiciones y una producción que sin exponer demasiado la labor de Michael Mangini (el, ya no tan nuevo, baterista) logra dar espacios para que el hombre realice un buen trabajo.
Con la segunda parte del álbum lamentablemente aparecen los tropiezos y es acá cuando el disco pierde fuerza volviéndose algo predecible. En la pasada por "The bigger picture" , "Behind the veil" y "Surrender to reason" se visitan lugares demasiado comunes dentro del sonido de Dream Theater, son 20 minutos que tienden a cansar con temas que, sin ser malos, no sorprenden y huelen a relleno descaradamente. Todo mejorará eso si llegando la recta final gracias a la correcta balada "Along for the ride" seguida del enorme cierre que es "Illumination theory", una pieza de 22 minutos de duración que por si sola pesa muchísimo dentro del disco y en donde la banda realmente se esmera por entregar su máximo potencial tanto a nivel de composición, técnico como interpretativo. Se trata en realidad de dos canciones de 7 y 8 minutos respectivamente, unidas por un segmento de 4 minutos orquestados y cerradas (quizás innecesariamente) con un piano que durante 3 minutos marca una melodía.
El final del disco a cargo de "Illumination theory" me parece que resume de buena forma las intenciones de este álbum, un disco que intentó abarcarlo todo y ser carta de presentación para esta nueva etapa que vive la banda . ¿Lo logra? En gran parte de su duración me parece que si, sin embargo, creo que en ese afán de precisamente sonar demasiado completo el trabajo cansa en determinados momentos. De todas maneras siento que Dream Theater pasa la prueba tranquilamente entregándonos un disco complejo, equilibrado, que no cae en excesos y mantiene en buen pie a los padres del metal progresivo. Uno de los discos más esperados del año ha estado a la altura, lo cual no es poco decir.
Discos que nos mantendrán despiertos durante esta última parte de 2013 Nine inch nails // Hesitation marks // Septiembre, 3 Ministry // From beer to eternity /7 Septiembre, 3 Sheryl Crow // Feels like home // Septiembre, 9 Janelle Monae // The electric lady // Septiembre , 10 MGMT // MGMT // Septiembre, 17 Kings of leon // Mechanical bull // Septiembre, 24 Dream theater // Dream theater // Septiembre, 24 Elton John // The diving board // Septiembre, 24 Sting // The last ship // Septiembre, 24 Korn // The paradigm shift // Octubre, 8 Pearl Jam // Lightning bolt // Octubre, 15 Arcade Fire // Reflektor // Octubre, 29
Se viene dentro de muy poco (septiembre) el nuevo álbum de Dream Theater. Este hecho me ha motivado a escuchar bastante de ellos durante el último tiempo. Es bastante el material que estos tipos han editado en sus más de 20 años de carrera por lo que he ido de a poco oyendo sus discos. He gozado con Awake (1994) y Six degrees of inner turbulence (2002) , dos álbumes que representan etapas muy diferentes de la banda pero que en sus respectivas esquinas dan muestra de la grandeza que la agrupación posee.
Y bueno, se viene el nuevo disco y ya tenemos adelanto. Se trata de "The enemy inside". Si me apuran diría que suena a un tema bastante tradicional, con estrofas y coros que pretender generar ganchos melódicos y con secciones instrumentales que quizás no descubren nada nuevo dentro de lo que Dream ha realizado en el pasado. ¿Mal tema? Ni por si acaso , ese primer minuto de batería se luce y por si solo ya rescata todo el resto del tema. Como adelanto funciona con lo justo pero no olvidemos que el tema es solo eso, un adelanto, por el disco habrá que esperar un mes y algo para tomar opiniones definitivas.
Obsession (2026)
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Género: Terror / Suspenso
Dirección: Curry Barker
Protagonistas: Inde Navarrete, Michael Johnston
Duración: 100 minutos
Año: 2026
El fenómeno de terror del...
2025: Una Nueva Derrota.
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Tras la derrota en el plebiscito constitucional de 2022 no quise más con la
política por un buen rato. Dejé de escribir acá por lo mismo. El escenario ...