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viernes, 26 de junio de 2026

Sepultura: The Cloud Of Unknowing (EP, 2026)

 "Despedida de sensaciones encontradas..."

Pues lo dicho, que la amplia fanaticada noventera de Sepultura jamás se tragó a Derrick Green, por lo que tras la partida de Max Cavalera en 1994 la carrera de los brasileños navegó durante treinta años entre el (injusto) desprecio y la indiferencia, llegando así a un previsible final que se ha materializado en gira de despedida y la publicación de este pequeño EP, cuatro dignas canciones que entregan el último sorbo por parte de una agrupación hasta el final intentó sostenerse con dignidad, pese incluso a las posteriores dolorosas partidas en batería de Igor Cavalera y Eloy Casagrande. 

Y bueno, lo que tenemos acá son dieciséis minutos que dan muestras de la ambición que esta formación siempre mostró por ir un poco más allá de lo obvio, cuatro piezas que se pasean por diversos estilos, abriendo con un metal furibundo en 'All souls rising' en donde la velocidad se interrumpe bruscamente con sorpresivas orquestaciones, o cerrando con una cambiante 'The place'. Entre ambas habrán metido una balada como 'Beyond the dream', con la que apuntan a terrenos más emocionales de la mano de un Derrick Green que canta completamente limpio, mientras que 'Sacred books' si bien entregará un sonido duro más tradicional dentro de lo que ha sido la banda durante estos últimos veinte años, de todas formas se las arreglará para meter un caótico piano a medio tema que aportará un matiz relevante a la canción.

The cloud of unknowing acaba resultando un EP que deja sensaciones encontradas, por una parte las canciones saben bien, son interesantes cada una en lo suyo y muestran a una agrupación aún creativamente inquieta. Lo anterior se condice además con el hecho de que este material llegue a seis años Quadra (2020), el mejor álbum de Sepultura desde Dante XXI (2006). Dicho lo anterior, al lanzar estas canciones en un formato tan reducido con menos de veinte minutos de música pareciese que simplemente se las han sacado de encima, que no han querido (o no han podido) agregar algo más de trabajo para lanzar un álbum propiamente tal. Quizás están cansados y se entiende. Navegar todo el tiempo a contracorriente agota a cualquiera...

¿Canciones? 'All souls rising' y 'The place'. 

6,5 / 10
Cumple y algo más...


lunes, 22 de junio de 2026

20 Años De... Sepultura: Dante XXI (2006)

 "Salvaje, moderno e injustamente ignorado..."

Para 2006 se cumplía casi una década desde el quiebre histórico entre Sepultura y Max Cavalera. Tiempo durante el cual los caminos fueron dispares, mientras el vocalista insistía junto a Soulfly en la constante emulación del mítico Roots (1996), los brasileños habían intentado transitar hacia nuevos lugares tanto en su debut Against (1998) como en el posterior Nation (2001). Respecto a estos cabe mencionar que los viejos fans de la banda con ambos lo intentaron, digamos, que le dedicaron alguna escucha a los discos pero acabaron rechazándolos drásticamente ya sea por la aún alargada sombra de Max o por que ninguno de los dos se acercó ni remotamente al sonido clásico de Sepultura. Como sea, para mediados de década la banda llegaba en medio de una total indiferencia, aspecto que sin duda influyó en que pocos le diesen una oportunidad a este Dante XXI, sin embargo, cosa curiosa: mirado a distancia este fue (junto con Quadra de 2021) el mejor álbum de Sepultura en la era Derrick Green. Aunque el mundo no se haya enterado...

Dicho en simple: lo que encontramos acá es la versión más salvaje y moderna que Sepultura pudo entregar en ese entonces, un álbum en donde la banda se dio al trabajo de un sonido específico, crudo, de peso, ejecutado con precisión y cargado a un metal con matices emocionales. Lo anterior se percibe de inmediato en toda la primera parte del disco, que es fascinante. Aceleran a fondo rápidamente con las demoledoras 'Dark wood of error' + 'Convicted in life', dos canciones donde la batería de Igor Cavalera suena tremendamente característica (con una llamativa caja, algo propio la era nu metal), las guitarras de Andreas Kisser están marcadas por el peso y Derrick Green está increíble en las voces (digámoslo, nunca cantó mejor que acá), de hecho, lo que logra el vocalista más adelante en algo como 'Ostia' (otra joya en materia de arreglos que regala este álbum) es tremendo, raspando su garganta al límite y transmitiendo la desesperación del relato. 

En la misma línea agresiva y afilada se moverán 'False' (aunque la banda sabrá detener el paso pasado el segundo minuto) o 'Buried words', mientras que en otra arista de la propuesta 'City of dis', 'Fighting on' (nuevamente con Igor Cavalera marcando esos fascinantes segundos iniciales) o 'Nuclear seven' bajarán un tanto las revoluciones aunque de todas maneras incorporando pasajes donde la guitarra de Kisser es peso y crudeza. Finalmente, la recta final del disco insistirá sobre canciones como 'Repeating the horror' o 'Crown and meter' donde la agresividad es preponderante, esto para buscar el cierre épico mediante una 'Still flame' que pone acento en los pasajes limpios entre violines y momentos de calma.

Pues lo dicho, que Dante XXI fue un tremendo álbum que lamentable e injustamente quedó relegado en el olvido debido al descrédito con que cargaba Sepultura para aquel 2006. Digamos que la gran obra de la banda llegó cuando ya nadie tenía ganas de oírla. Una pena, sin embargo, nobleza obligaba a desde acá realizar un pequeño acto de justicia con un disco que no tiene segundo de desperdicio, un álbum absolutamente coherente de comienzo a fin y que en materia de arreglos + ejecuciones dio muestras de una banda inspiradísima. Quizás Sepultura debieron abandonar tras este disco, y es que si un álbum tan notable como este no tuvo la repercusión que merecía, ya no iba a ser con ninguno... 

¿Canciones?  'Convicted in life', 'City of dis' y 'Ostia'

8,5 / 10
¡Excelente!

viernes, 19 de junio de 2026

30 Años De... Sepultura: Roots (1996)

"Honesta y notable búsqueda..."

Llegando a mediados de los años noventa Sepultura venía de la publicación de algunos de los discos más relevantes en la historia del metal. Así como se lee. En el camino quedaba la pasada por Beneath the remains (1989) + Arise (1991), marcados por ese sabroso enlace entre el death y el thrash, el vértigo y la técnica en velocidad propia de una banda que supo leer muy bien los tiempos que se vivían por aquellos años. Por lo mismo, cuando la década comenzó a hacer crisis para varias de las bandas icónicas del género fue que los brasileños entendieron que debían hacer el giro, insinuado primero en un Chaos A.D (1993) que se cargaba levemente a un incipiente groove metal entregando preponderancia al trabajo de percusiones en el sonido, para luego profundizar en este histórico Roots, álbum con el que Sepultura salen definitivamente de la caja registrando su disco más exploratorio hasta ese entonces y uno que debido a su éxito comercial acabó por ejercer una importante influencia a futuro dentro del mundo del metal.

En lo concreto, la banda andaba con ganas de vivir nuevos aires por lo que deciden trabajar con Ross Robinson, quien ya había producido el debut de Korn en 1994 y colaborado con Deftones en Adrenaline (1995), así como buscar inspiración en el Mato Grosso compartiendo con los Xavantes (indígenas autóctonos de la zona), aspecto que se ve reflejado claramente en el sonido tribal que circunda el álbum así como en las temáticas con tinte político que este contiene. Lo anterior se expresa a la perfección en la apertura que marca el hitazo 'Roots bloody roots', con un Andreas Kisser punzante en las guitarras, Igor Cavalera azotando el tema con esa batería seca y un Max Cavalera que vomita consignas identitarias ("La lluvia me entrega fuerzas para enfrentar un nuevo día / Y todo lo que quiero ver / Liberarnos / ¿Por qué no lo puedes ver? / Esto es real"). En adelante, las sensación de estar ante un bicho diferente dispuesto a desarmar aquel presente de la banda se confirmará en toda la pasada que viene a continuación, con momentos cargados hacia atmósferas envolventes en 'Attitude' o 'Breed apart', pasajes violentos en 'Cut-throad' (esta prácticamente se emparenta con el entonces emergente nu metal al incorporar esos fraseos hiphopeados de Max) o 'Straighhate', así como canciones que llevan la experimentación más lejos que nunca en 'Lookaway' (un frikerío que cuenta con participación de Mike Patton , Jonathan Davis y DJ Lethal en voces) o en la exquisitamente tribal 'Ratamahatta', otro hit inolvidable que nos dejó este disco y que contó con el brasileño Carlinhos Brown tanto en composición como interpretación. Todo lo anterior habla de un álbum de identidad característica que efectivamente a ratos se acerca al nu metal (elementos hay) pero que jamás deja de sonar coherente respecto a si mismo. Dicho en simple: Roots posee vida propia y se desmarca de cualquier disco anterior de Sepultura, sin embargo, la esencia de la banda continúa siendo plenamente reconocible. 

Dentro de lo complicado, el disco es hijo de su época en todo sentido, porque los noventas permitían (¡y celebraban!) la exploración en extenso. De ahí que quince canciones (+ una pieza escondida de sonidos tribales que es larguísima) en una hora de música se hagan demasiado, con pasadas por 'Dusted' + 'Born stubborn' o 'Endangered species' + 'Dictatorshit' que se entorpecen entre sí, así como un curioso pasaje limpio compuesto por 'Jasco' + 'Itsári' (con participación de los indios Xavantes) que puesta en otro lugar del disco seguramente habría funcionado mejor. Claramente con diez o quince minutos menos y otro orden en las canciones estaríamos hablando de una verdadera obra maestra pero bueno, que esos años fueron así, había que exprimir el formato del CD y las bandas tendían a exagerar la duración de sus trabajos además de meter todo lo que tenían prácticamente a presión. Nada de esto le resta demasiado en todo caso a un trabajo brillante que transmite en todo momento esa sensación de una búsqueda tan notable como honesta. 

El resto de la historia es conocida. En la cresta de la ola la banda se pelea con su manager (esposa de Max Cavalera) por lo que el vocalista abandona el proyecto para luego formar Soulfly, proyecto donde este intentó continuar el legado de Roots. En paralelo los brasileños incorporan a Derrick Green en voces construyendo desde 1998 una nueva etapa de altos y bajos, aunque poco atractiva para los fans, quienes quedaron para siempre marcados por esta primera década de producciones fantásticas, las cuales cerraron con este curioso e inesperado canto del cisne para una formación histórica. 

¿Canciones? 'Roots bloody roots', 'Attitude' y 'Ratamahatta'.

8,2 / 10
Excelente.


Otras reseñas de Sepultura:

viernes, 14 de febrero de 2020

Sepultura: Quadra (2020)

“Contundencia y creatividad a tope...”

Solo unas semanas atrás Derrick Green desataba la ira de Gloria Cavalera (esposa de Max) al declarar que “gracias a dios pudimos avanzar y no solo confiar en el pasado”. Realizando clara alusión a sus ex compañeros , a quienes respeta (sobretodo a Igor, con quien fue compañero de banda bastantes años), pero también a aquellos que continúan añorando (si, aún hay) los primeros años de Sepultura. El caso es que, se entere quien se quiera enterar, la banda brasileña ha sabido seguir adelante dejando en el camino un puñado de discos que han oscilado entre lo correcto y sobresaliente. De esta ruta recorrida, la madurez adquirida y las ganas de seguir avanzando habla precisamente Quadra, un trabajo que como su título indica se encuentra dividido en cuartos, los cuales se suceden abarcando diferentes sonidos, entregando una mirada casi cronológica de lo que ha sido la carrera de la banda.   

De esta forma Quadra abre con un tridente que emula la primera época de Sepultura de la mano de un thrash veloz y dispuesto a que vuelen cabezas. Ahí ‘Isolation’ será un tema que no entregará respiro mientras que ‘Means to an end’ + ‘Last time’ trabajarán más los cambios estructurales, regalando potencia, creatividad e interpretaciones vocales impecables por parte de un Derrick Green que hace varios años ha aprendido a encontrar su punto. Con ‘Capital enslavement’ aparecerán los tribales y recordaremos ese sonido de finales de siglo que la agrupación trabajó en Roots (1996) y luego vio continuidad tanto en Against (1998) como en los trabajos de Max Cavalera junto a Soulfly. ‘Ali’ será otra que jugará bastante con los cambios de velocidad (Eloy Casagrande en la batería es un monstruo, hay un decirlo, y acá luce de manera particular) para luego pasar por el peso de ‘Raging void’ donde la banda volverá a mostrarse impredecible en materia de estructuras generando una contundencia que no puede sino impresionar. 

La segunda parte del álbum abre con ‘Guardians of earth’, y vamos, que si esto no te impresiona estamos claros que ya nada lo hará. Una introducción acústica que lentamente irá incorporando coros femeninos en el background hasta que Derrick irrumpe violentamente para que el tema adopte connotaciones progresivas. Una pieza realmente ambiciosa que se complementa a la perfección con el notable instrumental ‘The pentagram’ seguido del mal rollo de la furiosa ‘Autem’, otra muestra de hasta donde Sepultura está intentando llevar su sonido. Me atrevería a afirmar que nunca en estos casi veinticinco años de etapa post Max habían logrado sonar a este nivel. Habían soñado bien pero aquí la sensación de que la formación se encuentra en su mejor momento es evidente. 

Finalmente, el cuarto que llega a cerrar el trabajo es aquel que más valiente suena y donde la banda se atreve a soltar por completo las amarras, primero con un breve interludio acústico (que ojalá se hubiese extendido un poco más) para acabar cerrando con una oscura y melódica ‘Agony of defeast’ (donde Green vocaliza limpio pero logra convencer) y ‘Fear; pain; chaos; suffering’  que,  pese al matiz que entrega la participación de Emmily Barreto en las voces, acaba sonando demasiado plana y dejando la sensación de que como un bonus habría funcionado mejor. 

De todas maneras Quadra se enmarca como un álbum que corrobora el tremendo momento creativo que vive Sepultura. Como si todos los caminos hubiesen anticipado este resultado la banda aquí ha logrado abarcar diferentes aristas dentro del metal logrando tanto en materia de ejecución como de estructuras sonar fenomenales. Quien no goza con esto simplemente se lo pierde. 

8 / 10
Excelente. 


Otras reseñas de Sepultura:

viernes, 25 de enero de 2019

20 Años De... Sepultura: Against (1998)

"Furioso renacimiento..."

Los años noventa fueron especiales en muchísimos sentidos y uno de ellos fue el singular momento que el metal vivió. La consigna era renovarse o morir, y en ese camino las viejas glorias, aquellas que construyeron el género, hicieron crisis. Estuvieron quienes no se disolvieron pero si realizaron un giro importante en sus direcciones musicales (ahí tuvimos a Metallica + Megadeth sonando en las radios o a Slayer coqueteando con el numetal) pero también existieron los que no sobrevivieron al terremoto que significó dicha década y enfrentaron la partida de alguno de sus integrantes insignes (con Iron maiden y Judas priest como ejemplos míticos). En ese contexto, los brasileños de Sepultura no fueron excepción y vivieron de todo un poco. En 1994, pese al enorme éxito comercial obtenido por Roots, la banda bien no lo estaba pasando bajo el escenario, ya sea por las dificultades internas (causadas por la manager de la banda, esposa de Max Cavalera) o diferencias creativas, la agrupación vivió su propio tsunami, uno que acabó por sacar a Max de la banda y dejar a Sepultura a la deriva sin un compositor y vocalista, sin manager ni productor. 

Corrieron muchos rumores para que finalmente se volviese oficial la noticia: la banda volvía a grabar y el reemplazante en voces era el norteamericano Derrick Green. A partir de ahí se ha escrito una historia para Sepultura plagada de irregularidades pero que comenzó en 1998 con la edición de Against, disco que como era esperable fue (literalmente) escupido por cuanto fan de la banda existía, muchos de los cuales incluso a día de hoy no superan la partida de Max. El caso es que a poco más de dos décadas de su edición Against se percibe como un álbum altamente disfrutable, que ciertamente ha envejecido de buena forma pero que fue injustamente rechazado por su origen. Un disco que sigue mereciendo una oportunidad a causa de la energía y furia que durante todo su trayecto desprende.  

Pero hablemos del álbum. Durante estos casi cincuenta minutos de música nos encontramos con un elemento de diversidad no menor y así como recibimos golpes brutales que apuntan directo a la médula, como esa fenomenal partida a cargo del combo 'Against' (la canción) + 'Choke' o 'Commonds bonds' , también encontramos temas que beben y dan continuidad a los riffs + tribales de Roots como 'Old earth' o 'Boycott', canciones más exploratorias y profundas que conectan incluso con lo que la agrupación realizaría más adelante ('Rumors' o la sensacional 'Floaters in mud') e incluso colaboraciones de Joao Gordo (vocalista de Ratos de porao) en 'Reza' y Jason Newsted en 'Hatred aside'. Hasta acá todo suena impecable e incluso notable por momentos, sin embargo, también está el relleno, momentos donde se evidencia que la banda quiso meter todo lo que había en el disco pero redundan innecesariamente. Ahí toda la pasada por 'Unconsciuos', 'Kamaitachi' y 'Drowned out' podrían habérsela ahorrado por resultar algo obvia. 

Con todo, Against se ha sostenido en el tiempo como un gran trabajo, un disco afilado y lleno de ira pero que claro, pagó el costo de no contar con Max Cavalera en las filas. Con el paso de los años llegarían a nosotros otros álbumes de la agrupación, algunos de menor nivel a Against (A-lex, 2009) y otros enormes en lo creativo (Dante XXI, 2006) pero todos y cada uno de ellos fueron ignorados por los fans, quienes jamás le perdonaron a Sepultura la separación y mucho menos el que Derrick Green fuese sostenido en el tiempo como el vocalista definitivo de la banda. De todas formas en 1998 estos brasileños supieron renacer con buenas armas mediante un álbum en general digno de la leyenda, y aquello merece ser recordado y destacado. 

7/10

Muy bueno. 

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miércoles, 18 de enero de 2017

Sepultura: Machine Messiah // 2017

Recuperan fuerzas y justifican su presente.

Mirado con el lente del tiempo se logra contemplar el como, tras la partida en 1997 de Max Cavalera, Sepultura vivió un proceso de lento pero sostenido crecimiento. Se constata entonces el que álbumes como Against (1998) o Nation (2000) fueron los más débiles de esta segunda etapa de la banda pero de igual forma, y a poco andar, alcanzaron cotas musicales altas con el sólido Dante XXI (2006). Sin embargo, la indiferencia con que el mundo del metal recibe cada nuevo álbum de Sepultura, sumado al alejamiento de Igor Cavalera, han provocado en la banda un "continuar sin ataduras" que comenzó a apreciarse con la edición de Kairos (2011) y se vio intensificado con The mediator between head and hands must be the heart (2013) , aunque en ninguno de estos dos casos habían logrado sonar tan cohesionados como en esta ocasión ha ocurrido. En ese sentido, no creo exagerar si afirmo que Machine messiah, el álbum número quince en la carrera de Sepultura, se enmarca dentro de lo mejor que la banda ha editado durante la era con Derrick Green en las voces. Y es que habían sonado potentes e inteligentes, pero jamás de manera tan compacta, precisa y musicalmente inquieta como acá lo han hecho. 

Nos encontramos así con un conjunto de diez soberbias canciones que destacan por su ejecución, impecable de comienzo a fin, comenzando de manera arriesgada y dramática con 'Machine messiah' (la canción) pero regalando luego la característica agresividad marca de la casa en temas como 'I am the enemy' o 'Vandals nest, pasadas más densas y oscuras en 'Sworn oath', potencia pura en 'Resistant parasites', exquisitos arreglos en 'Phantom self' (de lo mejor del álbum con esos violines que juegan con guitarras) e incluso elementos progresivos en la instrumental 'Iceberg dances'. 

Intenta durante el álbum Derrick Green desdoblarse en su estilo, escapando a ratos de su tradicional gutural, lo cual se agradece, pero es Andreas Kisser en guitarra + composición y Eloy Casagrande quienes se llevan prácticamente todos los méritos del trabajo. Disco que falla a ratos en la entrega de temas particularmente recordables y se centra más bien en la técnica de las ejecuciones pero que de todas formas entrega un paso adelante para una formación que, pese y contra todos, continúa justificando su existencia. 

3.5 // Muy bueno!

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