CREO QUE LA VIDA NO ES MÁS QUE UN CRUCE DE MÚLTIPLES VARIABLES. SIN EMBARGO, FRENTE A DICHA ALEATORIEDAD, LOS SERES HUMANOS TENEMOS EL PODER CADA DÍA DE CREAR O DESTRUIR. DE ENTREGAR O RETENER.Y ESTE SITIO ESTÁ DEDICADO A TODOS QUIENES HAN OPTADO POR CREAR, SEA DONDE SEA...
Como un verdadero bastión entre aquellas bandas noventeras que aún se mantienen en activo, mencionaba unos años atrás en mi reseña para No gods no masters (2021) el que Garbage habían sido capaces de renovar inspiración mediante un trabajo sólido en términos musicales e interesante en cuanto a temáticas. Fue su mejor álbum en veinte años pero había que ver si lograban sostener para un siguiente. En dicho sentido, este reciente Let all that we imagine be the light vuelve a entregar dosis de aquel sonido consistente y maduro que la banda viene desarrollando con fuerza desde Strange little birds (2016) pero con un detalle: sin encontrar canciones particularmente llamativas o coreables en estadios (no hay un 'Empty' acá, ni siquiera un 'The man that rule the world'). ¿Es esto necesariamente un defecto? Claro que no, pero si deja al álbum en ese terreno complicado del disco "para fans".
Yendo a lo concreto, nos entregan en esta ocasión diez canciones de producción impecable, las cuales oscilan entre momentos exquisitamente electrónicos (ahí tienes la notable partida a cargo de 'There's no future in optimism' o la excelente 'Sisyphus'), pasajes bastante más densos cercanos al rock en donde el bajo + teclados se encargan de generar la atmósfera ('Hold', 'Have we met', 'Get out my face AKA Bad kitty' o 'R U happy now') y otros que son oscuridad pura ('Radical' + 'Love to give'), armando entre todas un cóctel que en general se mueve sobre terrenos bastante lúgubres (muy por el contrario de lo que reza el título) y donde el mérito se centra en el sonido más que en las estructuras o melodías. De hecho, habrán momentos que transmiten la sensación de que la banda no ha logrado encontrarle el punto a ciertas canciones. Ocurre en 'Chinese fire horse', por ejemplo, quizás el tema más potente en todo el disco en cuanto a actitud gracias a una Shirley Manson que escupe su desprecio hacia quienes piden su retiro a causa del paso del tiempo ("Si, puede esté más vieja / Pero aún tengo el poder en mi cerebro, en mi cuerpo..."), sin embargo, el tema se pierde en la reiteración constante de ese "Wait a minute, wait a minute, wait a minute, wait a fuckin' minute...", así como el cierre a cargo de 'The day that I met god' ha quedado realmente frío sin lograr transmitir la emoción que debería.
Siendo claros, el disco no está mal pero si pareciese cargar con un puñado de grandes ideas que no han podido explotar del todo. Varias canciones dan vueltas sobre la "estrofa + coro" y mueren ahí sin encontrar alguna alza de intensidad que impacte de alguna forma.
¿Canciones? 'There's no future in optimism' y 'Sisyphus'.
Me ocurrió en 2023, esto de que se me juntaran varios conciertos en días seguidos. En esa ocasión fueron Beck, Pet shop boys y The cure, así como suena, un jueves/viernes/sábado de tremendos eventos. Y bueno, esta vez se me juntaron dos, Suede y Garbage, con la particularidad de ser ambos conciertos en el mismo recinto. Dos tardes seguidas me tocó ir entonces al querido Parque O'higgins con las expectativas a tope y el corazón apretado a disfrutar de dos bandas que si bien vivieron su período de mayor popularidad décadas atrás, jamás yo había podido ver en vivo. Este era un sueño hecho realidad para mi así que para ambos decidí ir a gozar y a darlo todo en cancha.
Yendo a lo de anoche, tras un correcto teloneo de la banda nacional Saiko (con una Denisse Malebrán cantando aún muy cómoda y con buen desplante sobre el escenario) a las 21.15 hrs apareció la reina de la noche: Shirley Manson, con un vestido colorido de tonalidad verde que parecía una especie de homenaje a la madre naturaleza. Y que decir, todo fue locura desde entonces. Muy comunicativa la vocalista durante todo el concierto se cansó de agradecer a Santiago de Chile, mencionando explícitamente a sus amigas chilenas, hablando de su visita en 2019/20 donde pudo conocer el llamado "Estallido social" que se vivió aquellos años, hablando de su fanatismo por Suede o regalando palabras también al movimiento LGTBIQ+, esto acompañada de un desplante importante, moviéndose constantemente de lado a lado en una entrega digna de destacar considerando que hace muy poco la mujer estuvo bastante complicada de salud. Además de Shirley, la banda como era de esperar estuvo sólida, yo estaba cerca de Duke Erikson y fue un placer verlo disfrutar dentro de su sobriedad y elegancia.
En cuanto a la lista de temas y mi análisis nerdito, si bien existió presencia del reciente No gods no masters (2021) esta me pareció de dulce y agraz. Me explico: 'The man who rule the world' fue un punto alto del show y aplaudo el gusto que se dieron tocando un bonus como 'No horses' casi al cerrar el concierto, sin embargo, la pasada por 'Wolves' + 'The creeps' la sentí algo fría. Me parece canciones como la industrial 'Godhead' o la misma 'No gods no masters' habrían sido mejores cartas para aquel disco. Respecto al resto, el fuerte estuvo puesto obviamente en el debut homónimo de 1995 y por supuesto en el glorioso Version 2.0 (1998) pero nuevamente, 'Fix me now' no me pareció un tema adecuado para ir tras la apertura con 'Queer', ahí se necesitaba un tema más fuerte ('Vow' podría haber sido), de hecho, fue con 'Empty' + 'Sex is not the enemy' cuando el show realmente agarró fuerza. Por cierto: simpático eso de anexar 'Personal Jesus' de Depeche mode en el cierre de 'Wicked ways', bonito detalle que el público agradeció con efervescencia.
Fuera de los momentos marcadamente eléctricos en caballos de batalla como 'Stupid girl', 'Only happy when it rains' o la genial 'Cherry lips (go baby go)', la cual dedicó explícitamente a la comunidad LGTBIQ+, verdaderos momentazos se vivieron en aquellos pasajes más atmosféricos de la noche, particularmente en 'Milk' + '#1 crush' y la exquisita 'You look so fine'. Un manjar.
En cuanto a los elementos técnicos extras, como se utilizó el mismo escenario de Suede en la noche anterior, nuevamente no hubieron pantallas laterales aunque si existieron juegos de luces bastante llamativos en cada canción, con colores diferentes que aportaban visualmente al espectáculo. El sonido estuvo bien, algo débil en el primer par de temas pero luego fueron ajustando. En definitiva, un show redondito que dio muestras de una banda sólida en cuanto a lo técnico, una Shirley Manson comunicativa, (muy) cercana y llena de energía.
Antes de cerrar eso si, una reflexión: que lástima los teléfonos. Estuve bastante adelante en la cancha y esa gente no va a gozar, ¡van a grabar! Se entiende evidentemente el que cada cual quiera su recuerdo (yo también grabé algunos para mi, de hecho), pero ¿todo el fuckin' concierto grabando? Si me apuran, lo peor de la noche para mi fue el público. Al menos en cancha. Dividido entre quienes íbamos a entregarnos, saltamos y cantamos, y quienes van exclusivamente a estar en el teléfono. En fin. Son los tiempos que vivimos...
Lo que tocaron...
Apertura solemne:Queer Sección guitarras:Fix me now + Empty + Sex is not the enemy + The man who rule the world + Wicked ways (+ Personal Jesus de Depeche mode) Descanso:The trick is to keep breathing Guitarras again:Blood for puppies + Wolves + The creeps Descanso 2:Cup of coffee Primera sección éxitos:Vow + Special + Stupid girl + Only happy when it rains Descanso 3:Milk + #1 Crush (vaya momentazo con ambas) Segunda sección éxitos:I think I'm paranoid + Cherry lips (Go baby go) + Push it + You look so fine (¡tremenda!) Cierre:No horses (un gustazo que se dieron claramente) + When I grow up (cierre en modo fiesta).
Sonido: 9(en general bastante bien, a excepción del comienzo que fue algo bajo) Interpretación:10(Shirley muy pero muy bien de voz, yendo a todas, y los caballeros unas máquinas) Puesta en escena: 9(simple pero cada uno con su estética. La banda muy sobria, Shirley una loquilla) Complementos: 7(nuevamente lamentable la ausencia de pantallas laterales y la que estaba tras la banda no se aprovechó demasiado. Los juegos de luces si aportaban)
Lista de temas:9 (diverso, con presencia del último disco de la banda PERO, dos o tres temas escogidos en ciertos momentos no funcionan tan bien).
Hora del análisis global y una breve pasada por lo que publiqué durante 2021, a ver que dicen los números:
¡Para comenzar!En 2021 publiqué un total de 120 entradas, superando mi propio récord de actividad (en 2020 fueron 118, cuando superé las 117 de 2015). Sigo por tanto escribiendo bastante (siempre me he propuesto la meta de una publicación cada tres días como un "ideal"), lo cual me pone contento. Pero ahora desglosemos...
De esas 120 entradas:
- 8 correspondieron a reseñas de aniversario mientras que comenté93álbumes del año (10 fueron reseñas pendientes de discos de 2020 y 9 fueron de especiales diversos). Es un aumento importante, ya que en 2020 comenté 74 álbumes del año...
¿Cómo anduve en asuntos de género? Pues veamos. De los 103 álbumes que comenté en 2021 (93 de 2021 y 10 de 2020): un 16% (diecisiete) correspondieron artistas o voces femeninas, mientras que un 84% (ochenta y seis) a artistas masculinos. Cosa curiosa: sin proponerme absolutamente nada, se mantiene mi tendencia, ya que en 2020 escribí un 17% de reseñas de artistas femeninas, es decir, una de cada cinco es mi tasa.
¿Cómo anduve en términos de procedencia? Acá cabe mencionar algo relevante. En 2020 un 68% de los álbumes que comenté provenían del duopolio Estados Unidos + Inglaterra, mientras que en este 2021 aquella cifra disminuyó a un 50% aproximadamente, es decir, hubo mayor diversidad de procedencia este año en mi blog, lo cual se evidencia en la siguiente información:
De los 103 álbumes comentados: 39 (un 37%) vinieron de los Estados Unidos,17 (un 16%) desde Inglaterra, 5 desde Suecia y Alemania, 3 desde Canadá, Holanda, Chile y Noruega, 2 de Gales e Irlanda, mientras que comenté un álbum proveniente de Noruega, Argentina, República Dominicana, Colombia, Polonia, Dinamarca, Nueva Zelanda, Portugal, Escocia, Austria, Bélgica y El Líbano.
Y ahora, las diez canciones que más me tocaron la fibra durante este 2020:
#10. Garbage: 'The men who rule the world'
Shirley Manson visitando Chile y Argentina, empapándose del movimiento feminista y las revueltas sociales, lo cual sumado al Black lives matter... ¿Qué podría salir mal? Pues absolutamente nada.
#9. Cryptosis: 'Prospect of immortality'
Notable álbum debut y un tema notable, con una estética llena de cariño/respecto hacia el thrash metal clásicos pero un sonido que mira hacia adelante...
#8. Camila Moreno: 'Quememos el reino'
Ya lo dijo Víctor Jara en los setenta: "Canto que ha sido valiente, siempre será canción nueva".
#7. Mastodon: 'Had it all'
Mucho dolor y pesar en una canción que resume de buena forma el sentir del tremendo álbum doble que nos regalaron. Si a eso agregas el sello que le imprime la participación de Kim Thayil en guitarras (Soundgarden), que decir, no se puede pedir más...
#6. Dave Gahan + Soulsavers: 'Metal heart'
Se cuece a fuego lento con un Dave absolutamente tocado e inspirado en la interpretación.
#5. Mon Laferte: 'Te vi'
A veces las canciones más simples son las más efectivas.
#4. Dream theater: 'The alien'
Puede que en el mundo del metal progresivo los aprendices hayan superado al maestro, sin embargo, tiene mérito que tras tres décadas de existencia esta leyenda aún pueda entregarnos algo tan bonito como esto... #Respect
#3. Squid: 'Narrator'
Ocho minutos y medio de desenfreno ascendente. Un caótico manjar.
#2. Garbage : 'No god no masters'
Se repiten el plato. Es que lo merecen...
*Canción del año * Canción del año * Canción del año*
#1 Greta Van Fleet: 'Heat above'
Me gusta Led Zeppellin, no hay caso. Y aunque esta sea una canción compuesta con todo el manual sobre la mesa, su propuesta hippie + su emotiva construcción me inundó de amor durante todo 2021.
No fueron solo diez, sin embargo, mis canciones favoritas en este 2021, por lo que comparto acá mi listado de 45 que me movieron el piso de alguna forma en algún momento del año. Por si a alguien le interesa jaja! Del 45 al 1...
Mirado a distancia, no hubo banda noventera que no sufriese el cambio de siglo, pero si alguna mereció mejor suerte, esta fue Garbage. Contextualicemos: debutaron bien en 1995 pero el prejuicio de la crítica estuvo ahí encima catalogándolos de producto artificial, una especie de jugarreta de sus integrantes (todos productores de la época). Aún así, supieron darle una vuelta a su sonido tres años más tarde mediante el fascinante Version 2.0, el cual ayudó efectivamente a que se les tomase algo más en serio. Quedaba por ver, sin embargo, si lograban en un tercer álbum dar el salto definitivo, y lo dieron... aunque el mundo apenas se enteró. Y es que los de Shirley Manson lo hicieron todo, absolutamente todo bien frente a este lanzamiento: le dieron un (nuevo) giro a su sonido, también a la estética, estuvo la actitud y las canciones. ¿Qué ocurrió entonces? Pues que un par de semanas antes del lanzamiento se produjo el ataque a las Torres Gemelas en Nueva York y todo se fue literalmente al carajo. La banda quedó estancada por un rato en Estados Unidos, sin capacidad de promocionar adecuadamente un álbum que además nadie quería oír en ese momento, un trabajo desafiante en lo estético y en cuanto arreglos pero que quedaría en tierra de nadie ante dicho contexto.
Los problemas, además, habían comenzado mucho antes. Shirley Manson se encontraba en pleno proceso de divorcio cuando decidió encerrarse junto a la banda a grabar el álbum, por lo que utilizó estas composiciones como un verdadero catalizador de emociones aunque afrontando la situación con una fiereza envidiable y entregando varias de las interpretaciones más afiladas en la carrera de Garbage. Prueba de esto es la potente partida del álbum a cargo de 'Shut your mouth' + 'Androgyny', donde la vocalista reflexiona respecto al juicio constante que deben vivir las mujeres en el mundo del rock y también en torno a los estereotipos de género. Musicalmente ambas además declaran intenciones respecto al giro que la banda busca realizar, escapando de la estridencia electrónica/rock de Version 2.0 para dar paso a un sonido cargado al glam donde las guitarras aparecen con sutileza, sonando siempre elegantes aunque jamás desatándose.
La tendencia a buscar canciones donde el rock es contundente pese a sonar siempre contenido, con una producción limpia y cristalina, vuelve a manifestarse en las sólidas 'Til the day I die', 'Silence is golden', 'Breaking up the girl' o 'Cherry lips (Go baby go)', otro hitazo, no sin antes pasar por la grandilocuencia de un baladón como 'Can't cry these tears', la acústica 'Drive you home', o la dolorosa 'Cup of coffee' ("No, por supuesto que no podemos ser amigos / No mientras esté así de obsesionada..."), tres en donde Shirley se desangra en el relato, creciendo enormemente además como vocalista y front girl de la banda.
No todo funcionará eso si. Ya con las cartas sobre la mesa el álbum cerrará con debilidad, perdiendo puntos en toda la recta final, marcada por canciones corrientes que se hacen pesadas, cerrando así un trabajo que inevitablemente representa un mal recuerdo para la banda, un disco al que le pusieron mucho pero del que obtuvieron bastante poco. Más allá de la rotación de uno que otro single, Beautiful garbage no logró la repercusión esperada, dejando a Garbage en un limbo complicado del que, digámoslo, nunca supieron sobrevivir. Nobleza obliga, a veinte años de distancia, el reconocer que la intentona de 2001 poseía méritos para haber llegado más lejos.
¿Canciones? 'Shut your mouth', 'Androgyny', 'Silence is golden'.
Comentaba un par de semanas atrás, en el Garbage en siete canciones, que luego de tres álbumes realmente fabulosos (e injustamente sub valorados, digámoslo), lentamente los de Shirley Manson acabaron quedándose con pocas ideas y estancándose en la intrascendencia entre discos algo monótonos y predecibles. En ese sentido, algo huele distinto en No gods no masters. Ya sea por las visitas de la vocalista a Latinoamérica (particularmente estuvo en Chile y Argentina en estos años, en medio de las revueltas sociales, y empapándose del movimiento feminista) o el momento político que vivieron los Estados Unidos durante la era Trump, algo parece haber impregnado a la banda de nuevas fuerzas y les ha inspirado lo suficiente como para entregar un trabajo potente en sus mensajes y atrevido en lo musical.
Las canciones que la banda anticipó del álbum ya daban cuenta. 'The men who rule the world', que abre el disco además, es un golpeado medio tiempo que no se anda con medias tintas, apuntando directo al patriarcado y criticando las formas que los hombres hemos utilizado para gobernar el mundo durante todos estos siglos, fuera de contener un coro con clara referencia a "El violador eres tú" del colectivoLas Tesis (ya dan ganas de vivir en concierto ese "The violator, ¡Hate the violator!") . Por otra parte 'No gods no masters' (la canción) es una oda a la auto determinación ("Guarda tus oraciones para ti mismo / Porque no funcionan ni ayudan...") y centra su fuerza en el uso de sintetizadores. Ambas se han convertido en dos neo clásicos de la banda, a la altura de sus mejores momentos pero con el mérito de sonar diferente a cualquier cosa que hayan hecho antes.
Fuera de las mencionadas, el álbum regalará momentos muy dinámicos donde la banda sabe equilibrar a la perfección guitarras + teclados, como ocurre en 'The creeps' o 'Wolves', otros donde suenan muy Depeche mode, ya sea en tonalidades bajas ('Waiting for a god' ) o levantando a la gente en esa desafiante oda al falocentrismo que es 'Godhead' ("Llámame perra / Soy una terrorista..."), momentos llenos de elegancia en 'Anonymous XXX', alguna cosilla más melosa como 'Flipping the bird' (el único momento del álbum donde la banda suena en piloto automático recordando en su coro a viejas glorias noventeras como 'Special' o 'When I grow up'), y un puñado canciones más espesas como 'Uncomfortably me', 'A woman destroyed' (probablemente el tema más ambicioso del álbum con ese cambio de tiempo del 3:35) o 'The city will kill you', equilibrando así un disco dispuesto a jamar quedarse quieto ni estancarse en una misma idea.
Estamos evidentemente frente al álbum más político en la carrera de Garbage pero también uno que les revitaliza por completo. Un trabajo dinámico, diverso y oscuro. Lo mejor que han lanzado en veinte años.
¿Canciones? 'The men who rule the world', 'Godhead', 'No gods no masters'.
Con nuevo álbum de Garbage entre nosotros (publicado hoy, 11 de junio de 2021) no es mal momento para darle una mirada rápida respecto a lo que ha la carrera de la banda, de más a menos en términos mediáticos, aunque siempre singular y con algo que decir. Vamos hacia allá...
Garbage (1995): "Debut de altura..."
Mediados de los noventa, entrando en el post grunge y tres hombres maduros deciden ir en busca de una vocalista que pudiese sacarlos musicalmente de donde venían (sabido es que Butch Vig venía de la producción de bandas como Nirvana, Sonic youth y Smashing pumpkins). Se encuentran entonces con Shirley Manson logrando publicar un álbum debut lleno de méritos y que en absoluto exterioriza las dificultades que la banda tuvo en la previa para hacer cuajar el sonido con la voz de Shirley. El homónimo de Garbage tiene muchos méritos, primero el contar con una batería de singles incontestables que golpearon fuerte ('Only happy when it rains', 'Stupid girl', 'Milk', 'Vow' ) y un puñado de canciones que perfectamente pudo serlo ('Supervixen' , 'As heaven is wide', 'My lover's box'), pero también el desarrollar un sonido que supo equilibrar armónicamente oscuridad y modernidad. Un debut enorme que injustamente se vio lastrado por esa idea de estar frente a una banda "pre fabricada" y artificial.
8 / 10
Excelente.
Versión 2.0 (1998): "Explosiva expansión..."
Cosa curiosa, en lugar de lanzar un álbum que estirara las ideas del debut (que habría sido lo obvio), Garbage optan por expandir su sonido, tomar lo que habían hecho en canciones como 'As heaven is wide' o 'Dog's new tricks' y van hacia allá, colocando un énfasis en las capas de producción, baterías electrónicas y frenéticas guitarras. El resultado es soberbio y se expresa a la perfección en canciones como 'Hammering in my head' (vaya puta joya, si querían sonar como The prodigy, lo lograron) o en las explosivas 'Dumb' + 'Wicked ways', aunque la banda cuando baja las revoluciones y aborda atmósferas oscuras también triunfa, ahí tienes 'Medication', 'You look so fine' o 'The trick is to keep breathing', mientras que los singles seguirán ahí presentes en 'I'm think I'm paranoid', 'Push it', 'Special' y 'When I grow up'. Version 2.0 es uno de aquellos álbumes que no tiene canción mala, doce piezas que funcionan en continuo de comienzo a fin y uno de los grandes álbumes de los noventa.
8,5 /10
¡Excelente!
Beautiful garbage (2001) : "Elegante giro hacia un rock más limpio..."
El mundo no ha reparado lo suficiente en la notable metamorfosis que propuso Garbage con sus tres primeros álbumes (no apurando y tomándose tres años entre cada lanzamiento). En esa línea, Beatiful garbage vuelve a realizar un giro tanto en lo estético como en cuanto a arreglos, escapando de lo que fue Version 2.0 y entregando un álbum de rock más limpio y directo, aspecto que se aprecia directamente en canciones como 'Shut your mouth' o 'Androgyny', donde apreciamos a una banda madura, plenamente clara en sus intenciones y, digámoslo, tremendamente elegante, incluso incorporando pequeños pasajes de guitarras acústicas en los arreglos, coqueteando con el glam en 'Cherry lips (Go, baby go!)' o apostando por la balada grandilocuente en algo como 'Can't cry these tears' o 'Cup of coffee'. El disco es buenísimo y la baja repercusión obtenida solo puede ser explicada por el hecho de que el mundo del rock estaba completamente en otro lugar en aquel momento (nu metal, digámoslo), y también el que con la llegada de internet la era "radio/video clip" comenzaba a ir hacia la baja...
7,5/10
¡Muy bueno!
Bleed like me (2005): "Atrapados en la fórmula..."
Bajón. Disco de continuidad en toda regla, insisten con el rock limpio aunque apuestan por canciones aún más sencillas y explosivas como 'Bad boyfriend' o 'Why do you love me', aunque en ocasiones el asunto les queda en exceso simple, como ocurre con 'Run baby run', 'Right between the eyes' o 'Sex is not the enemy'. Sin ser un desastre de disco, Bleed like me de cierta forma les hace ver algo atrapados en sus propias fórmulas, con mucho relleno además de poco espacio e ideas para salir de la canción efectiva donde varias de ellas parecen ser más producción que contenido. No por nada tras esto se tomaron un descanso...
5/10
Nada muy especial.
Not your kind of people (2012) : "Poco que agregar..."
Tras siete años de silencio deciden volver, los tiempos son otros a cuando comenzaron, bastante agua ha pasado bajo el puente y Garbage parece aún no sacudirse de lo que significó su trilogía inicial. En 2012 entregan un álbum que cumplen en lo suyo, que oscilan entre la canción efectiva y la balada, sin embargo, en absoluto se acercan al poderío mostrado en sus inicios, menos la vanguardia. A destacar la energía de canciones como 'Automatic systematic habit' pero en general continúan mostrándose faltos de ideas.
5/10
Nada muy especial.
Strange little birds (2016) : "Algo más efectivo..."
Si bien la banda va con la capa caída, son capaces acá de encontrar una que otra canción explosiva que contagia, como la pasada por 'Empty' + 'Blackout', el resto va por texturas más oscuras que convencen sin volver a nadie loco, como ocurre con 'Sometimes', 'Night drive loneliness' o 'Ever though our is doomed'. De todas formas el álbum jamás despega pero al menos mejora respecto a sus dos antecesores.
6/10
Bueno, cumple.
Al momento de escribir esto no he oído el nuevo disco. Los adelantos, sin embargo, me han hecho demasiada ilusión. Shirley Manson ha estado acá en Chile, se ha contagiado de los movimientos y revueltas sociales, lo cual sumado a lo acontecido en distintos lugares del mundo, más la movida feminista, al parecer la han impregnado de vitalidad y nuevas ideas. 'The man who rule the world' critica directamente el patriarcado histórico, mientras tanto 'No gods no masters' como 'Wolves' suenan desafiante en su discurso + sonido. Habrá que oír el disco para opinar y verificar si efectivamente han recuperado el filo.
Y para cerrar, el playlist respectivo con 20 canciones y 80 minutos en estricto orden cronológico que (sin haber oído el nuevo disco) resumen para mi lo esencial de Garbage. ¡Que lo disfruten!
Si hay algo que extraño en la actualidad es a bandas lideradas por mujeres enormes. Y es que claro, como viví mi adolescencia durante los años noventa, crecí mirando el como diversos personajes femeninos se incrustaban en la industria entregándole un tono completamente diferente a la escena. Shirley Manson, al frente de Garbage, fue uno de aquellos casos. La escocesa fue capaz de liderar un curioso proyecto formado por distintos productores, siendo Butch Vig (el hombre a cargo del Nevermind de Nirvana o Siamese dream de The smashing pumpkins) el más renombrado de todos, y golpear fuerte en 1995 con un debut homónimo que a día de hoy sigue pareciendo un álbum de enorme calidad, oscuro y desafiante. Ahora, tras un paso inicial exitoso que dejó dos o tres hits en el aire ('Only happy when it rains' , 'Queer' y 'Stupid girl'), una gira de promoción que se extendió por más de un año y cinco millones de discos vendidos, lo lógico era lanzar un álbum en la misma linea al año siguiente, sin embargo, el caso de Garbage es curioso, la banda se tomaría finalmente tres años para entregarnos Version 2.0, en la intención de, si bien no reinventar el sonido de la banda, expandir hacia nuevos límites aquello trabajado en 1995. Y así fue.
El álbum es un vaivén exquisito que va todo el tiempo desde lo melódico a lo oscuro, todo siempre empapado de un sonido moderno y explosivo, con aires industriales. Sin ir más lejos, el abre con una batería electrónica marcando el tiempo en 'Temptation waits', clara insinuación respecto a por donde irían los tiros durante el trámite. Más adelante aparecerán las guitarras y la lúgubre voz de Shirley Manson que acabará el tema entre susurros (notable recurso de la vocalista y del que hará uso en otros momentos del disco) generando así exquisitos ambientes lúgubres. Cabe mencionar el hecho de que veinte años atrás muchas herramientas digitales eran toda una novedad, lo cual sin duda enloqueció a Butch Vig y cia. en el estudio al punto de querer explotar estos nuevos juguetes durante prácticamente todo el álbum. De hecho, esta tendencia a colocar la electrónica en un primer plano para luego desenfundar guitarras y voces se mantendrá a lo largo del disco, encontrando en las explosivas 'Hammering in my head' o 'Dumb' sus mejores exponentes aunque de igual forma el trabajo sabrá bajar a las profundidades de manera elegante en las increíbles baladas 'Medication' , 'The trick is to keep breathing' o 'You look so fine'.
No olvidará la banda, sin embargo, su veta comercial por lo que toda esta experimentación se equilibrará con temas directos, potentes y golpeados como 'I think I'm paranoid', 'Push it', 'Sleep together' o 'Wicked ways', además de canciones como 'When I grow up' y 'Special', dos que desatan el sobrecargo de arreglos pero que como sencillos promocionales funcionaron muy bien.
El segundo álbum de Garbage llegaría en 1998 para confirmar el éxito del debut. La fórmula volvería a instalar al menos cuatro hits en los medios pero de igual forma daba muestras de un talento enorme a la hora de equilibrar experimentación con arreglos explosivos y un tino melódico impecable. Con Version 2.0 la banda mostraba los dientes pero cosa curiosa: mirado a distancia el álbum acabó por representar el comienzo del fin. Desde acá se echaría a andar un lento pero sostenido declive, dejándonos a unos Garbage de tremendo potencial pero que no supieron/pudieron llegar más lejos que acá (algo similar a lo ocurrido con No doubt y el fenómeno de Gwen Stefani), sin embargo, tanto el debut de 1995 como este Version 2.0 son discos a los que a causa de su enorme nivel vale la pena volver.
El caso de Garbage es de aquellos que sobran en el mundo de la música: un gran debut, un segundo disco donde supieron crecer para luego bruscamente (quizás de manera injusta, pues Beautiful garbage de 2001 fue un disco que mereció mayor reconocimiento) pasar al olvido colectivo. Perdieron nivel para el cuarto álbum por lo que decidieron parar la máquina casi una década, aunque el regreso en 2012 (como tantos otros) no tuvo impacto alguno por lo que en este 2016 digamos que, más allá de uno que otro nostálgico, no demasiados esperaban un gran sexto álbum de la banda. Acá están de todas maneras, golpeando el muro nuevamente con Strange little birds, que de cierta manera intenta recuperar la mística oscura de sus inicios y bueno, en aquello más que nada se queda.
Nos encontramos así frente a un disco bastante sencillo, que suena bien (¡era que no! sabido es que los miembros de la banda son afamados productores) y regala tantos momentos agradables como otros olvidables. Abre, por ejemplo, con el fraseo pesimista de 'Sometimes' el cual da paso rápidamente a las efectivas 'Empty' + 'Blackout', dos singles declarados y que en lo suyo funcionan bastante bien, no son un 'Only happy when it rains' pero si enganchan en los coros y sonido. Tras la dinámica el manual dice que debe venir una bajada de revoluciones por lo que sonarán seguidas las íntimas 'If I lost you' + 'Night drive loneliness' (una especie de revival de la excelente 'Queer') Todo es un refrito claro está, pero uno en general agradable. El problema es que a ratos el asunto se vuelve descarado, 'Magnetized' o 'We never tell', por ejemplo,emulan con descaro los ambientes de Version 2.0 (aquel gran álbum de 1998), por lo que el asunto pierde algo de seriedad, y el resto del álbum no escapará de aquellos sonidos que la banda popularizó veinte años atrás.
En definitiva, Strange little birds es Garbage sosteniendo la tendencia, un disco con uno que otro momento atractivo pero que en general se muestra con pocos argumentos. Ahora, mirando el vaso medio lleno, al menos dos o tres canciones para sus conciertos acá han dejado.
***Los discos más esperados para 2012.Parte 1 : Los Regresos***
Seguro que se nos viene un año muy provechoso en lo musical, sin embargo, existen lanzamientos que se esperan con algo más de ansiedad que lo normal. Comenzaré la entrega mencionando una categoría que en lo personal no disfruto mucho: "los regresos", es decir, viejas glorias que deciden volver luego de un período largo de silencio. En estos últimos años hemos sido testigos de todo tipo de regresos. Algunos por evidente amor al dinero (System of a down, Rage against the machine, Faith no more) y otros que han vuelto porque sienten que aún tienen algo que aportar (Primus, ACDC, Judas Priest). Los primeros dan pena y me resultan patéticos (de ahí que no disfrute tanto esta categoría de lanzamientos) , los segundos para mi son grandes y se les agradece el respeto por la música. En fin, perdón por el bla bla... mejor revisemos.
Los que vuelven ...
Dentro de muy poco, en febrero, debería estar con nosotros el regreso de la siempre encantadora Dolores O'riordan y compañía, es decir: The Cranberries. Lo último que tuvimos de ellos se remonta a 2001, año en que la banda editó Wake up and smell cofee, ahora cabe recordar que posteriormente Dolores nos entregó dos discos en solitario: Are you listening (2007) y No baggage (2009).
El nuevo disco se titulará Roses, sabemos que contendrá 11 canciones y hemos conocido dos adelantos hasta hoy: "Schizophrenic playboy" y "Tomorrow" . Así a la rápida no suena nada muy novedoso que digamos, pero habrá que esperar para opinar.
Lo han retrasado bastante. Estaba prometido para 2011 pero finalmente verá la luz durante algún momento del primer semestre de 2012. Me refiero a la vuelta de Garbage. No tenemos adelanto aún, pero desde ya nos frotamos las manos y esperamos ansiosos este trabajo. ¿Qué tal si calentamos motores con un buen recuerdo? Una de mis favoritas de la banda.
Confieso que a estos no les tengo nada de fe. También estaba pensado para 2011 pero tal parece que el asunto no ha fluido como ellos esperaban y se terminó retrasando para 2012, me refiero al nuevo álbum de No Doubt. La mismísima Gwen Stefani pidió paciencia a los fans alegando que "el proceso de composición de canciones ha estado algo más complicado de lo que esperábamos" y que al mismo tiempo "esperaban entregar el mejor disco posible".
A mi me suena a futuro fiasco, a regreso únicamente por el dinero y la nostalgia. Claro, como la carrera solista de Gwen nunca prendió como sus productoras esperaba tal parece que no le quedó otra que echar mano a su ex banda. Sea como sea los tendremos este año de regreso. Ojalá me muerda la lengua y nos entreguen algo a la altura del que fue su último trabajo: Rock steady (2001) ¿Recordemos el segundo single de aquel álbum?
He dejado para el final del comentario de hoy el esperadísimo regreso de Soundgarden. Estos si que la tienen difícil. Primero porque se despidieron en 1998 de la mano de un disco absolutamente fabuloso, me refiero a Down on the outside. Acercarse a un trabajo de tamaña calidad si que está complicado. Y segundo porque de Chris Cornell siempre se espera lo mejor. El tipo ha editado un buen puñado de albumes solistas, esto además de su trabajo en Audioslave. Creatividad y talento le sobra, pero está por verse si logra plasmar aquello en un disco de altura. Para despedir esta entrega los dejo con uno de mis temas favoritos en la historia de Soundgarden. Gracias por visitar el blog y en mi próxima entrega seguiré revisando discos que esperamos ansiosos para este 2012.
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