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lunes, 12 de febrero de 2024

Saxon: Hell, Fire And Damnation (2024)

 "Bajan los tiempos privilegiando el peso..."

Fieles a su incombustible legado, los ingleses de Saxon continúan con su ritmo incesante de producción. Lo increíble es que no bajan el nivel, oscilando desde un sonido en ocasiones más clásico y cargado a la épica hacia cosas más pesadas, ágiles y/o rocanroleras, con un elemento común siempre: la pasión por lo que hacen. El eterno Biff Byford y compañía sea como sea se las arreglan para mostrarse fieles a si mismos y transmitiendo ese sentimiento por el heavy que tan grande les ha hecho. En ese camino, el antecesor Carpe diem (2020) fue un álbum que salvo alguna excepción optó por la velocidad y efectividad de las guitarras, esto a diferencia de lo que han buscado cuatro años más tarde, apostando esta vez por un sonido que privilegia el peso por sobre las dinámicas aceleradas (que las hay, aunque son las menos). Nos encontramos así ante otro buen disco de guitarras afiladas de Saxon pero algo más denso que lo habitual, aunque por lo mismo también más monótono, todo hay que decirlo.

El álbum abre muy bien eso si con 'Hell, fire and damnation' (la canción), que va realizando pausas en su trayecto y funciona en un tiempo algo más lento respecto a lo que Saxon nos tiene acostumbrados. De todas maneras es tremendamente efectiva y es una que no es difícil imaginársela en vivo en el repertorio de sus shows. También con el freno puesto se moverán cosas como 'Madame guillotine' o 'There's something in Roswell', dos que pareciesen estar construidas sobre el mismo riff, así como 'Pirates of the airwaves', una que en sus coros recuerda bastante a ACDC. Se agradece en el trayecto algo como 'Fire and steel' o el cierre con 'Super charger', que deben ser las más ágiles en todo el disco y nos recuerdan lo afilados que pueden llegar a sonar en velocidad, sin embargo, el disco se moverá en general sobre tiempos contenidos entre canciones que cumplen pero ciertamente, más allá de alguna excepción, no impactan demasiado. 

Hell, fire and damnation es un correcto álbum de Saxon, uno que aporta dos a tres canciones a su repertorio pero en la idea de no repetirse con otro disco centrado en la velocidad me parece han caído un tanto en la monotonía. En absoluto es un mal disco pero si lo menos interesante que han lanzado en veinte años.Tampoco pasa nada eh? Que los grandes tienen derecho a respirar de vez en cuando.

¿Canciones? 'Hell, fire and damnation' y  'Fire and steel'.

6,5 / 10
Cumple y algo más...


sábado, 10 de febrero de 2024

20 Años De... Saxon: Lionheart (2004)

 "Poderoso y emotivo..."

La carrera de una banda como Saxon ha resultado ser TAN prolífica (los tipos vienen lanzando álbum cada uno o dos años desde 1979, llegando a la cifra de veintiséis discos a día de hoy) que la tarea de abordar su obra resulta compleja. Es demasiado el material, sin embargo, siempre hay hitos dignos de analizar y Lionheart es uno de ellos. Yendo al contexto, que acá hay elementos clave, 2004 atrapaba a la banda dando un curioso paso, ante la salida de Fritz Randow (miembro de los alemanes Victory), los ingleses deciden reclutar en batería a Jörg Michael (Stratovarius), lo cual acabaría afectando (para bien) el sonido de Saxon aportándoles cierta aceleración que les acercó al power metal. Si a esto sumamos el que trabajaron con Charlie Bauerfeind (productor de los discos noventeros de Angra, entre otros), el resultado no podía ser otro: un álbum poderoso en un amplio sentido, sólido de comienzo a fin. Un disco redondo que conserva la esencia de Saxon pero les permite dar un paso más allá con su sonido, el cual ciertamente les permitiría recuperar energías para lo que vendría a futuro.

Yendo a la música, Lionheart es un trabajo que desde sus primeros acordes muestra credenciales. 'Witchfinder general' es una maravilla (la 'Painkiller' de Saxon), un tema afilado, directo y dueño de un heavy metal dispuesto a volar cabezas, idea que será transversal a lo largo del álbum, encontrando altos puntos que te instalan en pleno campo de batalla en cosas como 'Man and machine', 'To live by the sword' o 'English man o'war', todas estas marcadas por el peso de sus riffs y un Biff Byford notable en las interpretaciones. 

Saxon no se olvidan, sin embargo, de quienes son y ahí radica el mérito de este álbum pues si bien complementan su música con elementos que de cierta forma les son ajenos, no abandonan la épica ni su arista más melódica/emocional. De ahí la pasada que enmarca el nudo del álbum, abriendo con algo como 'Lionheart' (la canción), que baja revoluciones para durante seis minutos entregar un verdadero himno, continuando con el medio tiempo 'Beyond the grave' y complementar con 'Justice', que centra su potencial en sus armónicos coros.  Ya en la recta final y con el triunfo bajo el brazo, 'Searching for Atlantis' será el único tema en todo el disco que destiñe un tanto respecto al resto, pues el cierre a cargo de 'Flying on the edge' traerá de regreso el peso y la búsqueda de emoción en el sonido.

Mirado a veinte años de distancia, Lionheart de Saxon luce como un verdadero renacer para la banda. Lo de Jörg Michael en la batería de los ingleses sería debut y despedida pues este continuaría adelante sus labores en Stratovarius (hasta 2011 para ser más exacto), dejando el espacio para el regreso del notable Nigel Glockler (que volvería con todo en The inner sanctum), sin embargo, su aporte quedaría registrado para la historia en estas once poderosas y emocionales canciones. 

¿Canciones? 'Witchfinder general', 'Man and machine' y 'Lionheart'.

8,5 / 10
¡Excelente!

jueves, 10 de febrero de 2022

Saxon: Carpe Diem (2022)

"Como el buen vino..."

Hace rato que Saxon viene publicando álbumes de gran nivel, muy en la línea de lo que realizó una banda como Motorhead en sus últimos quince años, es decir, apelando a una fórmula conocida, rebosante en energía y que los tipos manejan al dedillo. Aún así, sorprende que en pleno 2022 estos ingleses aún consigan emocionarnos con su sonido, siempre fiel a una línea. El caso es que llegan a nosotros con su álbum número (¡agárrate!) veinticuatro... y parecen banda nueva. Esto pues la vitalidad que desprenden en Carpe diem es una cosa de otro planeta, es de no creer que estas leyendas ronden los 70 años de edad o que Biff Byford venga de un infarto en 2019... 

Lo demuestran desde un comienzo, cuando abren cabalgando a todo lo que dan en 'Carpe diem (Seize the day)', en una clara invitación a disfrutar el momento, vivir cada día como si fuese el último, aunque será en 'Age of steam' donde la banda desenfundará todo lo que tiene, con la batería de Nigel Glocker  luciendo en un rol endemoniado (¡cómo suenan los tambores de este hombre!) y llevando completamente el tema. De ahí en adelante, se sucederán canciones que son rock and roll en estado puro, heavy metal a la vena lleno de dinamismo, donde lucen cosas como 'Dambusters', 'Super nova' o el evidente homenaje al 'Two minutes to midnight' de Iron Maiden que realizan en 'All for one'. En general el disco se mueve sobre una energía bastante monocorde, siendo ese el único defecto (?) que alguien podría achacarle al álbum, aunque de todas formas la banda se dará a la tarea de matizar los tiempos regalándonos seis épicos minutos en la notable 'The pilgrimage', así como también en 'Lady in gray' o 'Black is the night'.

Después de Thunderbolt (2018), en 2021 Saxon publicó un álbum de refritos (Inspirations, que también lo recomiendo como curiosidad), donde tributaron clásicos de los Stones, Led Zeppelin, Beatles o Toto, mientras que Biff Byford junto a su hijo Seb lanzaron Red brick city (en un proyecto titulado Heavy water), es decir, lejos de quedarse quietos, los ingleses aprovecharon el período de pandemia para sostener la actividad, lo cual entrega aún más mérito a un álbum como Carpe diem, el primer gran álbum que entrega 2022 y ciertamente uno de los mejores de Saxon durante los últimos veinte años, a la altura de Lionheart (2004) o Sacrifice (2013). Benditos sean.

¿Canciones?  Age of steam', 'The pilgrimage',  'Dambusters'

8,2 /10
¡Excelente!


lunes, 19 de febrero de 2018

Saxon: Thunderbolt (2018)

"Leyenda en absoluto presente..."

En este próximo 2019 se cumplirán cuarenta años del álbum debut de los británicos de Saxon. Cuatro décadas de carrera durante las cuales estos ingleses nos han regalado, contando esta nueva entrega, veintidós discos prácticamente sin interrupciones entre si. Para no creerlo. Si a esto agregamos el que la banda viene sosteniendo un nivel altísimo desde un buen tiempo a la fecha, no puede si no emocionarnos la edición de un álbum como Thunderbolt, el cual mejora lo que en discos como Sacrifice (2013) o Battering ram (2015) parecía inmejorable. 

Y es que once canciones en poco más de cuarenta minutos de música bastan para verificar el envidiable momento que continúa viviendo Saxon, una leyenda del heavy metal que se niega a ceder incluso frente a la naturaleza. Nos desafían por tanto con un puñado de temas cargados de energía y velocidad, riffs endemoniados y exquisitos redobles dispuestos a conmover a todo amante del género. De esta forma, gran parte del álbum apostará por la efectividad, ahí canciones como 'Thunderbolt', la exquisitamente melódica 'The secret of the flight' 'They played rock and roll' (que conmemora las primeras giras de Saxon junto a Motorhead) o 'Sniper' funcionarán a la perfección aunque también encontraremos en el disco bajadas de revoluciones más pesadas como aquella que se carga a las orquestaciones en 'Nosferatu (The vampire's Waltz)''Predator' (que cuenta con un atractivo duelo vocal entre el incombustible Biff Byford y Johan Hegg de Amon amarth que intercala agudos con guturales) o 'Sons of Odín', que se cuece a fuego lento entre un marcado bajo y un denso riff. 

No deja de impresionar el como Saxon continúa dando muestras de un talento creativo inagotable y si bien es cierto que con cada disco continúan insistiendo sobre fórmulas clásicas también lo es el que en Thunderbolt se percibe a una banda yendo mucho más allá de lo evidente e incluso necesario, como lo que realizan en 'A wizard's tale', tema que podría haber cerrado en un cómodo fade out pero al que le han dado una vuelta de tuerca durante su minuto final demostrando que el filo aún se encuentra allí, vivo y presente. O el solo a dos guitarras de 'Speed merchants', bien pensado y ejecutado haciéndonos olvidar el que estamos frente a un tema supuestamente dispuesto a "rellenar" en el cierre del álbum. 

Todos estos detalles no pueden sino conmover y generar un profundo respeto en torno al presente de Saxon, una leyenda del heavy que continúa escribiendo su historia en presente.  

8/10
Excelente.


Otras reseñas de Saxon:

lunes, 8 de enero de 2018

Adelantos : Judas Priest + Saxon


Dos leyendas del heavy metal están a punto de dar a luz nuevos álbumes. En marzo llegará a nosotros lo nuevo de Judas priest y un mes antes tendremos disco de Saxon. ¿Que los adelantos van en absoluto piloto automático? ¿Qué suenan a lo mismo de siempre? ¿Qué Rob Halford viene agotando desde hace bastante con la venta de su personaje? Si, claro, todo eso y más. 

Démosles al menos el que la producción de ambos temas está exquisita y el beneficio de la duda previo al lanzamiento oficial. Que nuestra paciencia se la han ganado. Esperaremos los álbumes para comentar con fundamentos... que en una de esas nos sorprenden (?).


martes, 27 de octubre de 2015

Saxon: Battering Ram (2015)

"Dosis necesaria..."

Escuchar un nuevo álbum de Saxon a estas alturas del partido es un regalo, un placer. Y es que hablamos de una leyenda viva y activa del heavy metal, uno de los grandes estandartes del género que se mantiene aún en buen pie creativo, lo cual tras casi cuarenta años de carrera es mucho decir, muchísimo. 

Fieles a lo suyo, estos británicos regresan tras la dura tarea de suceder al excelente Sacrifice (2013), disco que a dos años de su edición sigue pareciéndome una maravilla, dueño de una vitalidad y frescura que ya se quisiese cualquier banda de metal actual. Para esta ocasión, sin embargo, han ido tras un sonido un poco menos clásico y un tanto más afilado, de más peso. El resultado se resume en las diez canciones que componen a Battering ram, un disco tras el cual no queda más que sacarse el sombrero dada la tremenda descarga de energía que nuevamente nos han regalado. 

Pero hablando de las canciones, las primeras dos declaran rápidamente intenciones. 'Battering ram' (la canción) y 'The devil's footprint' representan ocho minutos de metal de primera cargado a la velocidad, al doble pedal y afiladas guitarras. Sin tregua ni pausas Saxon va directo a nuestra médula y convencen nuevamente. Posteriormente 'Queen of hearts' bajará un tanto los tiempos pero rápidamente 'Destroyer' + 'Hard and fast' traerán la dinámica de regreso, a estas alturas por cierto nos queda claro el que la banda no escapará de esta fórmula. Comenzamos a acercarnos a la recta final del álbum con 'Eye of the storm' , la cual nuevamente propone una pausa al coquetear con esas densas guitarras que inevitablemente recuerdan a Black Sabbath, para luego volver a la vorágine con 'Stand your ground' y 'Top of the world'. 

Dentro de lo más interesante del disco, y lo menos predecible a la vez, se encuentra el cierre a cargo de la dupla 'To the end' + 'Kingdom of the cross', la primera entrega tres minutos de un riff lento y pesado que da paso a un interesante quiebre, mientras que la segunda explora sonidos acústicos acompañados por un relato hablado bastante ameno. 

Battering ram funciona entonces como una excelente (y necesaria) dosis de heavy metal directa a la vena. Un álbum veloz, pesado y técnicamente impecable, quizás algo monótono en ciertos pasajes pero de todas maneras muy por sobre lo que se esperaría de una banda que cuenta con tanta historia. No deja de impactar el nivel que Saxon consigue con su álbum número 21 (!!!) y la frescura que transmiten. Los tipos son unos grandes, relegados quizás a un segundo plano dentro de la escena (no lo vamos a negar, en popularidad van muy detrás de unos Iron Maiden, Judas Priest, Black sabbath o Motorhead) pero no por esto menos importante que cualquier gigante del género. Saxon vive y es presente, benditos sean por eso. 

7/10
Muy bueno.


Otras reseñas de Saxon:
2013 // Saxon // Sacrifice

miércoles, 13 de marzo de 2013

Saxon: Sacrifice (2013)

"Declaración de amor al género..."

Una de las bandas pioneras del heavy metal está de vuelta este 2013, hecho que por supuesto merece ser destacado. Saxon quizás no logró el éxito comercial de bandas, como Judas priest o Iron maiden, sin embargo, los tipos están en la historia básicamente por haber desarrollado y defendido un estilo incluso en tiempos en que este había "pasado de moda"

En general han sido muy activos durante su carrera, editando un álbum prácticamente cada dos o tres años (si quieren oír un buen disco de Saxon les recomiendo a ojos cerrados Lionheart de 2004) y bueno, este 2013 los tenemos de regreso con Sacrifice, una verdadera declaración de amor al género. 

Tal parece que tras veinte discos editados (si, ¡veinte!) y haberse paseado por distintos rincones del metal, los caballeros de Saxon han optado por descansar, dejar que sean las nuevas generaciones las que re descubran el heavy y dedicarse simplemente a disfrutar de lo que hacen. Y esa es la sensación que entrega Sacrifice, un disco que por casi cuarenta minutos funciona como una perfecta dosis de rock directo y a la vena, sin demasiados adornos ni excesos de ningún tipo. De esta manera, prácticamente todo el álbum es una oda a un sonido que huele a clásico, prolijo, técnico y de producción cristalina, aparecen así veloces canciones tales como "Warriors on the road" (muy en plan 'Aces high' de Iron Maiden) , "Guardians of the tomb" o las muy Judas Priest "Stand up and fight" y "Sacrifice" (memorable partida). Ahora, pese a que el disco funciona con piloto automático casi en su totalidad, paseándose a gusto por estructuras tradicionales y excelentes coros, hay espacio en él para canciones de revoluciones más bajas y muy bien logradas,. Cuesta realmente no disfrutar de "Made in Belfast" o "Walking the steel", canciones que es imposible oír sin imaginar un estadio lleno coreándolas. 

Sacrifice es un disco que da gusto escuchar, no define ni inventa nada pero posee algo que muy pocos logran conservar con los años: pasión. Hablo de transmitir algo con la música, algo muy propio del rock que acá Saxon ha desarrollado a la perfección. En lo suyo, desde ya uno de los buenos discos de heavy metal que seguro nos dejará esta década.

¿Canciones? 'Sacrifice', 'Made in Belfast' y 'Warriors of the road'.

8,5 / 10
Excelente.