CREO QUE LA VIDA NO ES MÁS QUE UN CRUCE DE MÚLTIPLES VARIABLES. SIN EMBARGO, FRENTE A DICHA ALEATORIEDAD, LOS SERES HUMANOS TENEMOS EL PODER CADA DÍA DE CREAR O DESTRUIR. DE ENTREGAR O RETENER.Y ESTE SITIO ESTÁ DEDICADO A TODOS QUIENES HAN OPTADO POR CREAR, SEA DONDE SEA...
Abriré con una provocación: ¿Es Deftones la banda más trascendente (en activo) de los últimos treinta años? Puede ser. Y es que realmente muy pero muy pocos (en el universo del rock) son capaces de reunir hoy las características de esta agrupación: un sonido fresco que aún genera expectativas ante sus lanzamientos y, ojo acá, con llegada en las nuevas generaciones. Por lo mismo, la tentación de enaltecer en exceso cada nuevo álbum de la banda es grande, cuesta mantener los pies sobre la tierra e intentar escribir con objetividad, más aún cuando los de Sacramento es esfuerzan por entregar precisamente lo que sus fans esperan oír en sus álbumes. Se intuirá hacia donde voy: el más reciente disco de Deftones funciona como un conjunto macizo y conciso que reúne varios de los elementos que acabaron por consolidar a la banda durante estos últimos quince años, dígase, peso y emocionalidad en perfecto equilibrio, aunque digámoslo también, con poco y nada de riesgo en cada una de estas canciones.¿Es esto último un defecto? Para nada. Es natural que una banda luego de tres décadas de carrera y con una discografía prácticamente impoluta opte por fórmulas plenamente conocidas, que decidan volver a trabajar con Nick Raskulinecz (el hombre tras sus dos álbumes de mayor aceptación comercial en estos años, Diamond eyes y Koi no yokan) y junto a él desarrollar una excelente colección de lugares comunes, pero digamos las cosas por su nombre...
Quisiera reiterar: excelentes lugares comunes, pues este Private music efectivamente no tiene punto bajo. El "problema" (las comillas más intencionadas que nunca) es que tampoco alguno realmente alto y parte de esto tiene que ver con la conformidad que el álbum muestra en materia de arreglos. Me explico, Ohms (2020) también fue un álbum en donde la banda se percibió muy cómoda, sin embargo, canciones como 'Genesis', 'The spell of mathematics' o 'This link is dead' incorporaban alguna vuelta de tuerca que las elevaban notablemente. Bueno, eso acá no ocurre. Sin ir muy lejos, toda la pasada que va desde 'My mind is a mountain' hasta 'cXz' no tiene desperdicio, está el peso, la agresividad ('Souvenir') y melodías atractivas ('Infinite source', vaya maravilla de coro), pero absolutamente ninguna se complica y todas terminan optando por la repetición de estructuras realmente simples. De hecho, el que las canciones ronden todas los tres minutos de duración algo te dice...
Dentro de esa misma conformidad es que 'I think about you all the time' parece ser el nuevo intento de Deftones por construir una 'Sextape' (esa canción que tan buenos dividendos le dejó a la banda entre la generación Tik Tok), mientras que la pasada por 'Cut hands' + 'Metal dream' aparece como toda una curiosidad al acercarles al sonido rapeado y nu metal de sus inicios noventeros. Se agradece de todas formas el peso de 'Milk of the madonna' (que pinta de gran canción pero nuevamente peca en lo antes mencionado: a los tres minutos se queda sin nada que decir por lo que la banda no encuentra nada más que hacer salvo repetir el coro hasta la saciedad), así como 'Departing the body', que sin ser nada demasiado conmovedor logra cerrar el disco de manera adecuada gracias a sus exquisitas melodías etéreas y abrasivas.
Lo dicho, Private music es un correcto álbum de Deftones, ni más ni menos. Se plantea nuevamente como un disco de continuidad, tal como ocurrió con Ohms, con la salvedad de que cinco años atrás la sensación fue de estar ante canciones que se explotaron de mejor manera, alcanzando cotas de mayor nivel. Esta vez pareciese se han propuesto conformar a la crítica + fans, y bueno, a juzgar por lo que se lee y escucha, lo han logrado...
¿Canciones? 'Infinite source', 'cXz' y 'Milk of the madonna'.
Corresponde la explicación: A fines de 2020 realicé un conteo con los álbumes que, para ese entonces, más había disfrutado durante el año. Sin embargo, nobleza obliga a admitir que hubo discos que dejé en el borrador y no había escuchado lo suficiente (o incluso ni siquiera dado play aún). Y bueno, en enero 2021 me he dedicado a escuchar y re escuchar todo aquello que tenía pendiente, observando con esto que varios de los mejores álbumes del año se me habían quedado ahí. No me quedó otra que corregir y de paso decidir que desde ahora los resúmenes de fin de año llegarán en Enero del año siguiente, así no me vuelve a ocurrir...
Hecha la aclaración, el Top 15 definitivo del año me ha quedado conformado de la siguiente manera:
15. U.D.O : We are one
"Quienes apostaban por encontrarse frente a un disco de metal puro y directo, acompañado de arreglos sinfónicos, se llevarán una sorpresa. A diferencia de lo típico, en We are one nos encontramos con una mixtura en donde ninguna de las dos partes acaba aplastando a la otra, con canciones que exponen un dialogo fluido entre el hard rock y el sonido sinfónico..."
14. Bunbury: Posible "El disco carece de canciones contagiosas, de ganchos comercialmente atractivos y apuesta más bien por la intimidad pero nadie podría criticarle algo a un álbum trabajado con tal nivel de transparencia..." Reseña acá
13. Doves: The universal want "Se sostiene de comienzo a fin sin ningún problema, regalando en su primera mitad sonidos sólidos que responden a la experiencia de la banda pero desatando en la segunda parte todo un segmento más atrevido. Excelente regreso, uno de aquellos que uno desearía no pasasen tan desapercibidos por el mundo..."
12. Haken: Virus "Al metal progresivo se le suele atribuir una tendencia a sonar poco amable con el auditor, colocando la técnica interpretativa por sobre cualquier otra cosa. Ahí Haken realiza un esfuerzo por acercar su música y por momentos lo logra, aunque el desafío sigue estando presente. De todas formas cada álbum de Haken es mundo en si mismo, y Virus no ha sido la excepción, el sexto disco de la banda funciona como una segunda parte de su antecesor pero es capaz de volar con alas propias gracias a la diversidad y osadía con que cuenta..." Reseña acá
11. Killer be killed: Reluctant hero
"No era tarea fácil pero han logrado generar un conjunto que suena plenamente homogéneo, once canciones que regalan dinámica, fuerza y peso, agresividad y fiereza pero sin conformarse con lo obvio en sus estructuras, algo que se ya se apreciaba en el debut pero acá han mejorado muchísimo. Un tremendo segundo álbum para el proyecto. Metal fresco y equilibrado"
10. Deftones: Ohms "La banda en versión actual, exprimida al máximo. Más allá de uno que otro guiño, no descubren nada en su sonido ni tampoco lo intentan, más bien se concentran con ayuda de Terry Date en recuperar un filo que en 2016 pareció extraviarse y potenciar sus habilidades lo mejor posible. El punto es que lo logran. Suenan potentes, agresivos y emocionales, como hoy muy pocas bandas pueden llegar a sonar..." Reseña acá
9. Havok: V "Ejecuciones impecables, cariño por el género, ganas de explorar, diversidad en el sonido, un endemoniado David Sánchez en las vocales y una banda que continúa en estado inspirado enmarcan un álbum fascinante en sus detalles y globales..."
"Han vuelto a cumplir de sobra mediante un álbum que continúa mostrándolos ansiosos por expandir sus límites y que también los re inventa en función de su presente. Se concentran en continuar sonando extremos, lo cual es bastante decir tras dos décadas de existencia, pero han sabido adaptarse a sus condiciones actuales... "
7. Tame Impala : The slow rush "Un álbum que de todas maneras mejora notablemente la experiencia respecto a su antecesor justificando los años que se tuvieron que esperar por el y continúa situando a Kevin Parker en la élite musical actual, un compositor que no parece detener su crecimiento..." Reseña acá
6. Protest the hero: Palimpsest "Un disco ambicioso, que explota la contundencia del sonido de la banda, de gran producción y ejecución, tremendamente interesante en los textos y donde cada miembro de la banda ha interpretado como si se le fuese la vida en ello..." Reseña acá
5. The Flaming lips: American head "No es un disco conceptual como tal pero posee una coherencia lírica y musical que lo transforma en un viaje fantástico y sin desperdicio. Diálogos varios con la madre, referencias a drogas y singulares declaraciones de amor marcan el regreso de The flaming lips a su cara más melódica. Como resultado han acabado por parir una obra exquisita en matices, triste y luminosa a la vez, brillante y profunda..." Reseña acá
4. Ulcerate: Stare into death and be still
"Un trabajo contundente capaz de llevar la música extrema a un nivel que hoy en día pocas agrupaciones son capaces de llevar, conjugando técnica, brutalidad y estructuras progresivas con una emocionalidad que se percibe todo el tiempo presente"
"Un álbum que ciertamente no descubre nada nuevo y tampoco pretende disfrazar aquello. Edder & Bile trata de dos amigos que se han reunido a hacer lo que mejor saben hacer, el punto es que les ha quedado honesto, afilado, furioso y creativo"
"Con una propuesta estética y lírica muy cuidada, Alphavilledebido a su diversidad puede considerarse como el conjunto más "accesible" (nunca mejor puestas las comillas) que Imperial triumphant ha publicado a fecha de hoy. El disco es una invitación para adentrarse en el universo de una agrupación dispuesta a llevar al límite su brillante y caótica mixtura, la cual hasta ahora no ha hecho sino crecer de manera exponencial. "
1. Fiona Apple: Fetch the bolt cutters "No se presenta como un disco fácil de agarrar, un álbum compuesto por una artista que no responde a patrón alguno ni a convencionalismos, lo cual en estos tiempos escapa absolutamente de la norma y resulta incluso incómodo. Cuesta asimilar la coherencia cuando la tenemos frente a nosotros, el que una artista hable de libertad y efectivamente se oiga plenamente libre. Pero aquello es oxígeno en nuestros días. Estamos frente al primer gran álbum de esta década..." Reseña acá
Y bueno, (ahora si) no queda sino agradecer a quienes pese a los múltiples estímulos visuales que nos bombardean a diario, continúan pasando por acá a leer y compartir ideas. Vaya acto de rebeldía el seguir leyendo en pleno 2020...
¿Mi deseo de fin de año? Que 2021 venga como tenga que venir pero nos pille firmes, valientes y creativos(as).
Hora los resúmenes por lo que sin más, una breve pasada por lo que publiqué durante 2020. Al finalizar este año:
- Habré publicado118 entradas, el número más alto desde la creación del blog (allá por un lejano 2009). El año que más había escrito había sido 2015 (117 entradas)
- De esas 118 entradas: 22 correspondieron a reseñas de aniversario mientras que comenté 74 álbumes del año.
- De los 74 álbumes que comenté de 2020: un 17% (trece) correspondieron artistas o voces femeninas, mientras que un 83% (sesenta y uno) a artistas masculinos.
- De los 74 álbumes comentados: 35 (un 47%) provenían de los Estados Unidos, 16 (un 21%) desde Inglaterra, 4 desde Canadá, 3 desde Noruega, Australia y España, 2 desde Argentina y Suecia, y comenté un álbum proveniente Brasil, Uruguay, Alemania, Gales e Islandia.
Estaría interesante comparar estas cifras con las de todos los años anteriores. A ver si me da la vida y el tiempo para en algún momento revisar como han ido variando mis preferencias/intereses a lo largo de la década.
Y ahora, las diez canciones que más me tocaron la fibra durante este 2020:
10. Paradise lost: Fall from grace ¿Desesperanzador video + excelente canción? Combinación perfecta...
9. Francisca Valenzuela : No te alcanzo El alza de intensidad hacia la recta final, con vientos entrando y esas líneas depresivas transforman lo que venía siendo una canción corriente en un verdadero temón. Lo mejor que ha hecho Francisca en su carrera.
8. Taylor Swift + Bon Iver : Exile Esa entrada fenomenal de Bon Iver (2:16) entablando un diálogo de reproches mutuos con Taylor, propios de una pareja ya rota, transmite todo el dolor que el tema exigía... ¡Impecable!
7. Bunbury : Los términos de mi rendición ¿Una canción que resuma a la perfección el tono pesimista de sus más recientes trabajos? Pues este...
6. Car seat headrest : Weightlifters Notable reflexiva introspección llena de dudas y temores.
5. Deftones: The spell of mathematics Las atmósferas de siempre pero cuando crees que te van a meter un alza de intensidad, cuando esperas a un desaforado Chino Moreno, te meten unos aplausos y una sección instrumental absolutamente sublime.
4. The killers : My own soul's warning Sean como sean los discos de The killers, cada vez que lanzan uno, alguna de sus canciones están arriba en el top. Bandota de hits incontestables.
3. The weeknd : Blinding lights Vaya golazo. Contagiosa de principio a fin.
2. The flaming lips : Mother I've taken LSD "Madre, he tomado LSD, creí me liberaría pero me deprimió, ahora puedo ver toda la tristeza del mundo..." + un montón de historias tristes. Enorme. Como para fumarse uno e irse con Wayne a donde él quiera.
1. Taylor Swift : Cardigan
¿Alguna mujer no ha sido "la amante" alguna vez? ¿A alguna no le prometieron ser más que un buen rato y se ilusionó con eso?
"Cuando eres joven asumen que no sabes nada..."
La canción del año para mi. Empoderamiento pop que nace desde el dolor.
Para finalizar, comparto mi lista de Spotify con 50 canciones que me acompañaron durante este año, en orden decreciente, es decir, desde la 50 a la número 1. Acá hay de todo...
No cabe duda de que la pasada por White pony (2000) significó una experiencia tremendamente motivante en lo creativo para Deftones, quienes a partir de entonces generaron disco a disco una búsqueda que expandiese su rango musical, conservando siempre un componente agresivo en su sonido pero matizándolo con elementos connotadamente emocionales, marcados por esas características capas de riffs, oleadas de guitarras, y un tino melódico constante, donde Chino Moreno ha podido volcar claramente sus múltiples influencias. Ahí un disco como Saturday night wrist (2006) no para de agigantarse con el paso del tiempo mientras que la pasada por Diamond eyes (2010) + Koi no yokan (2012) dejó la sensación de haber acotado y pulido la fórmula. Hasta ahora la entrega más reciente había sido Gore (2016), un álbum en donde claramente intentaron escapar por momentos del camino y demostrar que aún había algo más por decir, sin embargo, no siempre se puede mirar hacia adelante y hay ocasiones en donde lo importante es simplemente no retroceder. Todo parece indicar que así también lo entendió la banda por lo que para este 2020 decidieron volver a trabajar con Terry Date, viejo amigo y productor de sus primeros cuatro discos, en una clara señal por querer recuperar dicha esencia.
Dicha señal se confirma cuando escuchamos los diez temas que componen Ohms, un álbum que en términos de producción vuelve a colocar a las guitarras de Stephen Carpenter en el centro y a ecualizar bien el asunto (¡gracias Terry!) e intenta recuperar fuerza en todas sus canciones pero claro, conscientes siempre del camino recorrido, por lo que no hacen el ridículo intentando volver a los tiempos de Adrenaline (1995) o Around the fur (1997) sino más bien mostrar una versión potente y madura de la banda. En ese sentido hay que ser claros en los conceptos: quienes hayan querido ver en Ohms alguna especie de conversión se están dejando llevar por la emoción pues el álbum no entrega nada realmente novedoso sino más bien continúa puliendo la fórmula que la banda venía desarrollando hasta 2012. ¿O acaso no se puede emparentar el sonido de canciones como 'Leathers' o 'Tempest' (de Koi no yokan) con esta nueva 'The link is dead' (por mencionar un ejemplo evidente)? Absolutamente.
Nos encontramos así frente a un disco que desde un inicio intenta desprender un mal rollo, con 'Genesis' vomitando riffs y un Chino Moreno que hace lo suyo oscilando entre gritos furibundos y gemidos varios. Es una partida de mucho peso pero que rápidamente bajará las revoluciones con 'Ceremony' (Moreno en voces aquí está notable) seguida de 'Urantia'. Ahí, en sus primeros quince minutos el disco muestra sus armas e intenciones, el de los lugares comunes bien desarrollados, algo que más adelante volverá a expresarse en una canción como 'Pompeji', donde se apuntará a ese avanzar lento y espeso entre guitarras que viene caracterizando el sonido de Deftones desde hace al menos una década. En otra cara de la misma moneda, Ohms entregará espacio a pasadas más agresivas, como lo que ocurre en la ya mencionada 'The link is dead', donde el filo de la banda se muestra intacto con Chino Moreno nuevamente mostrando credenciales enormes en las estrofas para luego apuntar a lo melódico en los coros (está muy bien en todo el disco, hay que decirlo), realizando un contraste notable, o en 'Radiant city', que si me dicen que fue grabada en 1997 me la creo.
En un álbum que claramente recupera y potencia todos los elementos característicos de Deftones, la guinda de la torta viene dada por aquellas canciones que intentan ir un tanto más allá de lo obvio, esto funciona a la perfección en el nudo del álbum cuando suenan 'Error', que recuerda muchísimo el sonido abrasivo de Saturday night wrist, seguida de 'The spell of mathematics', donde la banda definitivamente desestructura su sonido con maestría. En el cierre del álbum lo volverán a intentar en 'Headless' (aunque con resultados de menor nivel) para finalizar todo con 'Ohms' (la canción), que acaba en una línea muy similar a la que entregó 'Genesis' en la partida, un medio tiempo correcto muy marca de la casa que en el cierre acelera dejándonos incluso con ganas de más...
Ohms es la banda en versión actual exprimido al máximo. Un álbum que te gustará si te gusta Deftones, así de simple. Más allá de uno que otro guiño, no descubren nada en su sonido ni tampoco lo intentan, más bien se concentran con ayuda de Terry Date en recuperar un filo que en 2016 pareció extraviarse y potenciar sus habilidades lo mejor posible. El punto es que lo logran. Suenan potentes, agresivos y emocionales, como hoy muy pocas bandas pueden llegar a sonar.
Tiempo de adelantos. Se vienen buenas semanas en septiembre y octubre para el mundo del rock y el metal, con nuevos álbumes de una serie de bandas relevantes por las que vale la pena mantenerse atento. La primera de ellas es una verdadera leyenda del grindcore y el death, nada menos que Napalm death. Su álbum número dieciséis constará esta vez de solo doce canciones (¿es que se han domesticado? ya veremos...), se titulará Throes of joys in the jaws of defeatism y respecto a este Mark Greenway ha anticipado que este reflexionará en torno a la violencia y el antagonismo que se está viviendo hoy dentro de las sociedades modernas (de ahí la portada en donde un hombre estrangula a una paloma). El próximo 18 de septiembre verá la luz y precisamente hoy lo han adelantado con 'Amoral', un temón...
Otros que regresan tras cuatro años de silencio son Deftones. Ayer conocimos 'Ohms', canción que dará el título a su noveno álbum (además de cerrarlo) y respecto a esta cabe mencionar que resulta un tema bastante atractivo desde su producción (lo cual desde ya se agradece dado lo horrible que sonó Gore de 2016) de la cual estuvo a cargo Terry Date (quien antes trabajó con la banda en Around the fur, White pony y el homónimo de 2003). En materia de estructura no hay sorpresas con la canción (no escapa del estrofa/puente/coro), a excepción quizás de ese minuto final que deja pidiendo por más, y tampoco en el sonido de la banda, que recurre a guiños emocionalesmarca de la casa que ya les conocemos de sobra. 'Ohms' suena a un buen tema de Deftones, una canción correcta pero no demasiado más. El 25 de septiembre es la fecha, y ya contamos los días...
Por si lo anterior fuese poco, entrando en octubre (el 2 para ser más preciso) llegará a nosotros Endarkenment, el onceavo disco de los fantásticos Anaal Nathrakh y lo han adelantado con el tema homónimo que viene con un videazo que vale la pena disfrutar...
¡Y cerremos con un bonus! Y vaya regalo. Tras cuatro años de silencio hace unas semanas conocimos lo nuevo de Gojira: 'Another world', una canción que responde al clima apocalíptico que nos encontramos viviendo y plantea en su video una desoladora versión de 'El planeta de los simios'. Por el momento no sabemos si la canción será parte de un nuevo trabajo o quedará unicamente en una entrega aislada, pero como sea, se agradece el paquete completo. Hace rato no veía un video tan bonito y cuidado en su producción...
A la hora de mirar la historia de la música de los últimos treinta años, digamos post Nevermindde Nirvana (el disco que indudablemente cambió todo), hay álbumes que aparecen como claves. White pony de Deftones es uno de ellos. Cabe recordar que los de Sacramento ya habían impactado la escena gracias a la dupla Adrenaline (que en septiembre cumple 25 años de existencia, seguro que habrá reseña de aniversario por acá) + Around the fur (1997), los cuales dejaron singles como 'Bored', 'My own summer´ o la extraordinaria 'Be quiet and drive (Far away)' en las mentes de los adolescentes de aquellos años, sin embargo, digámoslo claro: para fines de siglo Deftones no dejaba de ser "otra banda más" en la movida nu metal, una muy especial eso si, dueña de un sonido agresivo, afilado, atrevido y con claros momentos emocionales, pero una banda más al fin y al cabo. Y bueno, el disco que llegó para cambiar aquello, que distanció a Deftones de todos sus pares generacionales fue White pony, su tercer y consagratorio trabajo. En este, todos los elementos que se habían insinuado en sus antecesores florecen y se elevan a su máxima potencia mediante un conjunto de once canciones que funcionan como un continuo perfecto dejando esa exquisita sensación de que acá "nada sobra ni falta".
De esta forma White pony, título que realiza una evidente referencia a la cocaína, sostiene lo que funcionaba en su anterior trabajo, ese tándem emocional/agresivo tan característico de canciones como 'Lhabia', 'Mascara' o 'Around the fur', pero complementa con jugadas más experimentales y centradas en atmósferas tan oscuras como íntimas, con líricas marcadas por la desfachatez + referencias sexuales por montón y una sensibilidad que desborda el sonido del disco en todo momento. Para esta tarea, la labor de Chino Moreno resulta esencial, quien en 2000 ha perdido parte de su registro más "metal" por lo que recurre a una serie de trucos y oscilaciones vocales para interpretar, los cuales acabarán por dividir aguas entre quienes no soportan su manera de cantar y quienes lo adorarán por el resto de su carrera.
El álbum abrirá con todo. Un afilado riff + redobles y entra 'Feiticeira', de sonido por momentos asfixiante, con un Moreno que juega a contramano de los arreglos, vocalizando melodías mientras suenan punzantes guitarras (Stephen Carpenter está enorme en todo el álbum) y marcada batería. La jugada resulta fascinante y se volverá a visitar más adelante en canciones como 'Street carp' o 'Knife prty', con una banda que maneja los contrastes de su sonido a placer. En otra arista, una más más agresiva y que conectará con sus inicios en Adrenaline, sonarán 'Elite' o 'Korea', mientras que existirán otros momentos en que el disco se sumergirá por completo en la oscuridad de su sonido, ahí el medio tiempo 'Rx Queen' destaca con luces propias y ni hablar de 'Change (in the house of flies)', una pieza increíble, un verdadero pantano sonoro que explota todo lo que Deftones ya había insinuado años atrás en 'Be quiet and drive (far away)' pero llevándolo a una nueva dimensión, con una letra que reflexiona en torno a una relación tóxica y lo que implica haber anulado a una pareja en el desarrollo de esta ("Te he visto cambiar / Ahora te sientes tan viva / Como si nunca hubieses tenido alas...").
Por si todo lo anterior fuese poco, el disco cuenta con algunos pasajes donde la banda experimenta con las atmósferas, como ocurre con la exquisitamente erótica 'Digital bath', que en palabras de Chinofue el tema que convenció a la banda de estar grabando algo realmente bueno, o en la fantástica 'Passenger', dura y golpeada en su sonido, con una notable e histórica participación de Maynard James Keenan en vocales. Finalmente, el álbum cerrará sus caras A y B con parones muy singulares, primero con la desnuda balada acústica/electrónica'Teenager' y luego con 'Pink maggit', que tras unos minutos de absoluta tranquilidad acabará entre explosiones múltiples.
Párrafo aparte merece la historia de 'Back to school', una canción que Deftones tuvo que entregar a partir de una petición expresa por parte del sello discográfico, el cual al no encontrar singles inmediatos en el disco solicitó a la banda la grabación de una canción más comercial. Luego, tras el éxito obtenido, 'Back to school' fue incorporada como apertura de White pony en ciertas ediciones (sin ir muy lejos, en Spotify aparece como "tema 1") pese a no tener absolutamente nada que ver con el álbum, desenfocando incluso la promoción de este (existió gente que se alejó del disco a causa de esta canción), al punto de que Chino Moreno a día de hoy continúa refiriéndose a ella como "un error".
El resto, sin embargo, las otras once, resultan ser una experiencia fascinante de comienzo a fin. A veinte años de su publicación White pony continúa siendo referente en materia musical contemporánea, un trabajo perfecto, producido de manera impecable por Terry Date (quien antes había trabajado con Pantera y Soundgarden, además de los mismos Deftones, claro) y desde donde debió re orientar su carrera para futuro. Un neo clásico absoluto.
Hay varios puntos que debemos darle a Deftones. Primero el haber sido capaces de sacarle cuerpos y cuerpos de ventaja en materia creativa a cualquiera de sus pares generacionales (digamos, toda esa olvidable camada de bandas nu metal). Segundo, hasta hoy el no tener un disco ni medianamente malo, que no es poco eh? Siete de siete en veinte años de existencia no es poco. Y tercero, el ser absolutamente únicos. A todo lo anteriormente dicho agregaría ahora un nuevo elemento a favor: el lanzar en pleno 2016 su álbum más arriesgado en al menos una década.
Esto a propósito de Gore, once canciones que en casi cincuenta minutos efectivamente logran alcanzar ese ansiado equilibrio entre un sonido plenamente asentado y suficiente frescura como para seguir pareciendo interesantes para alguien que les viene siguiendo la pista incluso desde siempre. Encontramos acá por tanto buenas canciones, varias de ellas efectivamente apegadas al formato Deftones y que se concentran principalmente en la Cara A del disco, en cosas como 'Prayers / triangles' o 'Hearts / wires' buscando ese sonido lánguido en su recorrido pero capaz de ir encontrando explosiones en el camino, así como en 'Acid hologram', 'Doomed user' (una que perfectamente pudo entrar en los anteriores Diamond eyes o Koi no yokan) o 'Geometric headdress' yendo hacia zonas bastante más profundas en términos de atmósferas, también con mayor peso en esos riffs de Stephen Carpenter. Sin embargo, en medida que el álbum avance observaremos en esta versión de la banda la intención de ir por más, de no conformarse con reiterar un sonido que a estas alturas suena marca de la casa. Destacan ahí cosas como 'Pittura infamante' o 'Xenon', canciones donde les percibimos encontrando estructuras y momentos melódicamente atractivos, así como en 'Phantom bride' (sin lugar a dudas la gran joya del álbum) jugando de manera impecable con las intensidades y en 'Gore' (la canción) nuevamente yendo hacia la arista más metal de la banda (Chino Moreno está genial en ambas).
Como aspecto negativo para el disco está la producción a cargo de Matt Hyde, un tipo que el pasado trabajó con diversidad de bandas, desde No doubt a Monster magnet pero acá realmente no sé en qué estaba pensando. Hay que decirlo con todas sus letras: el álbum suena pésimo, es un tarro que de entrada cuesta disfrutar. Sabemos que no hablamos de una banda particularmente pulcra en cuanto a su sonido de estudio pero me parece que esta vez en materia de ruido sobrepasaron los límites tolerables. Dicho en simple: Gore no se puede oír en volumen alto sencillamente porque molesta. ¡Y el no poder escuchar rock a todo lo que da debería ser considerado un crimen!
Con todo, el más reciente trabajo de Deftones se encuentra lejos de funcionar como un mero calco de sus antecesores. El álbum efectivamente concentra en su primera mitad un puñado de temas de sello identitario, sin embargo, en adelante desarrolla riesgo y encuentra melodías notables. Para una banda con dos décadas de existencia a cuesta, no es poco...
¿Canciones? 'Prayers / triangles', 'Acid hologram' y 'Phantom bride'.
Que tristeza. La fragilidad de la vida diariamente nos golpea y nos invita con cada uno de sus golpes a buscar nuevas maneras de crear. Porque esta vida termina acá y lo único que quedará de nosotros será el amor entregado, la vida que hayamos creado durante nuestra existencia. Lo han dicho tantos, en tantas formas e idiomas: "Todo lo que necesitamos es amor". Que verdad aquella.
Más vale tarde que nunca. He acá mis 7 mejores discos del año 2012. Las listas rebuscadas de 50 artistas que nadie conoce se las dejo a los listillos de siempre, esta es una selección realizada por un tipo normal y pensada para gente normal.
7.
Fiona Apple
The idler wheel...
Siete años de espera para un disco fantástico, probablemente el mejor álbum de esta mujer junto a Tidal (1996). Si bien es el piano de Fiona el que como siempre marca el paso durante todo el trabajo, los arreglos esta vez son delicados y muy bien escogidos tema a tema, los tiempos varían constantemente y se enlazan a la perfección con la sinceridad vocal y lírica de la artista. Imitadoras hay decenas, Fiona Apple una sola.
Momentos épicos y que no temen pretender demasiado, momentos íntimos y música que busca enganchar de la mano de una melodía brillante. De un lado a otro se mueve Muse y con The 2nd law ha salido muy bien parado. Canción a canción el disco suena potente, variado, inteligente y exploratorio sin jamás abandonar el buen gusto melódico. Cuesta encontrar hoy en día un disco lleno de excelentes singles, he acá uno.
Épico y ruidoso, el título de este álbum no miente. Devin Townsend, este genio moderno del metal no se cansa de sorprender. Perfeccionista a rabiar, en Epicloud no ha dejado segundo al azar. Todo bien pensado e interpretado de manera esplendida y si con Addicted (2009) logró llevar su sonido a otra dimensión acá, secundado nuevamente por la delicada voz de Anneke van Giersbergen, mejoró aquella expedición. Para mi esto no es metal ni tampoco progresivo, las etiquetas simplemente se quedan cortas con Devin Townsend.
Tras dos álbumes de rock muy directo y de altísimo nivel técnico llegó el momento de la reinvención para Baroness, de ahí que nos encontremos con un disco de menores revoluciones dentro de lo que ha sido la discografía de la banda pero no por esto de menor calidad. Yellow & greenfue una apuesta valiente pues cuenta con una primera parte absolutamente brillante y maestra pero una difícil de seguir y plagada de excesos. De todas maneras los tipos se han salido con la suya, el disco es sólido logrando tonos reflexivos e íntimos que se salen completamente de lo esperable.
El mejor disco de Deftones desde su ya mítico White pony (2000). La banda de Chino Moreno suena más madura que nunca, clarísima en lo que pretenden lograr con su sonido: impactar nuestro sentir. Desgarro, emoción, energía, Koi no yokan explota al máximo de su potencial todos los elementos que Deftones venía insinuando de buena manera durante los últimos 10 años y lo logra de manera incluso elegante. Un disco que se agradece.
Si con Teen dream (2010) habían dejado buena impresión acá definitivamente se consagran. Beach house posee ese maravilloso mérito de lograr demasiado con muy poco. Tan sólo dos integrantes, un teclado, una guitarra, unas cuantas bases pre grabadas pero un puñado de grandes melodías y ambientes tremendamente bien logrados. Acá con Bloom nos encontramos con un disco sensible, dulce, tierno incluso, un álbum que corona la simpleza dentro de los grandes discos que nos entregó este 2012.
****** DISCO DEL AÑO ******* DISCO DEL AÑO ******* DISCO DEL AÑO *********
1.
Tame Impala
Lonerism
Porque superar un debut como fue Innerspeaker (2010) era complicadísimo pero lo lograron no tomando el camino más sencillo, que habría sido precisamente lanzar otro Innerpeaker. Porque hay que tener cojones para comenzar un disco con un tema como "Be above it". Porque amo la psicodelia y en la pasada por "Keep on lying"/"Elephant" volé como hace mucho no volaba. Porque pese a comenzar y finalizar de manera muy experimental, en el centro del disco te encuentras con 4 o 5 temas de increíble vocación pop melódica. Porque tal como su título, "Nothing that has happened so far has been anything we could control" es una canción que quisiese nunca acabase. Por esto y muchísimo más no podía ser otro el disco del año.
Cierro con esto el portón de 2012 y nos encaminamos a disfrutar de la buena nueva música que ya comienza a ver la luz. Como siempre se agradecen como siempre las visitas No olvides dejar tu comentario o valoración acá abajo.
En la música, como en la vida, hay cabida para distintas emociones. Todo depende del momento, incluso del instante personal que se esté viviendo. Es así como ciertas melodías de pronto conectan contigo y al día siguiente ya no lo hacen de igual forma. Es hermoso encontrarse con una canción en el instante preciso. Y bueno, eso me pasó en diferentes momentos de este 2012 con las 10 canciones que paso a revisar a continuación.... ¡Let's dance!
10. Beach House: "Myth". Emocionante, sobrecogedora melodía. Acá sobran las palabras y solo hay que disfrutar.
09. The Killers : "Runaway". Esta es una canción de esas que ya no se componen. Mucha energía y uno de esos temas que te dejan las vibras muy arriba.
08. Baroness : "Sea lungs". Rock a la vena. Uno de esos temas que no puedo oír sin imaginarme en una cancha dejando la garganta ahí tras cada coro.
07. Muse: "Panic Station". Solo Muse podía ser capaz de meter a INXS, Red Hot Chili Peppers y a Prince en un solo tema y seguir sonando a Muse. Extraordinario.
06. Beach House : "Wishes". ¡¿Otra vez Beach House?! Si, otra vez Beach House. Es que amo los temas orgásmicos, no puedo contra ellos y este simplemente me mata. A los 2.30 minutos revienta como las olas contra las rocas, momentazo único.
05. Django Django : "Default". Divertido, juguetón. Algo de Beck, algo de Talking Heads. Percusiones por doquier y voces que se enlazan una y otra vez. Un temón.
04. Café Tacuba : "Volcan". Ya la letra por si sola pesa muchísimo. Una notable mirada nostálgica hacia el pasado, hacia los errores cometidos. Ahora, si eso lo acompañamos con arreglos que poco a poco aumentan en intensidad para reventar de manera explosiva a los 3 minutos...¿Qué más se puede pedir?
03. Tame Impala: "Nothing that has happened so far has been anything we could control". Acá sobran explicaciones, psicodelia en su máxima expresión. Yo con esta vuelo...
02. Deftones: "Tempest". El desgarro hecho música. Una canción realmente perfecta. La interpretación de Moreno creo se lleva parte importante del mérito.
**** CANCIÓN DEL AÑO ***** CANCIÓN DEL AÑO ***** CANCIÓN DEL AÑO ******
01. Cloud Nothings: "Wasted days". No podía ser otra. Nuevamente el desgarro y el lamento presente en mis gustos. Pero acá esto se conjuga con elementos musicales memorables. Una canción que comienza potente pero encuentra la calma a los 3 minutos para luego, a lo Ten Years After (el que sabe, sabe...), volver a agarrar fuerza. La mejor canción del año para mi.
¿Y? ... ¿Coincidimos otra vez o nada de nada?
Y bueno, se fue 2012 pero no mis recuentos ya que aún tengo pendiente "los mejores videos" y , era que no!, los mejores discos del año.Un abrazo a todos, que el rock & roll los bendiga.Y recuerden siempre amarse los unos a los otros.
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