miércoles, 8 de julio de 2026

Fito Páez: Shine (2026)

 "Desequilibrado..."

Catorce álbumes en dieciséis años hablan de un artista ansioso por mostrarse activo, siempre con algo que decir. ¿Válido? Claro que si. Sin embargo, la verborrea tiene un costo y ese claramente es la falta de creatividad y frescura. En dicha línea, Shine aparece como una nueva intentona por parte de Fito Páez de perseguir la vigencia pero a la vez como otro trabajo fallido (y ya van...), y la causa es una sola: el exceso. Y es que hurgando en esta lista efectivamente encuentras buenas canciones, arranques de cruda sinceridad y destellos del compositor grandioso que el argentino alguna vez fue, sin embargo, estas conviven con otra serie de temas pobres, obvios y totalmente olvidables, generando un contraste evidente, un desequilibrio que inevitablemente termina estrellando a un disco que quizás con un poco más de calma podría haber funcionado mucho mejor.

Sin ir muy lejos, toda la primera parte de este disco es un apaga y vámonos. Desde ahí, llama poderosamente la atención lo contradictorio que suena este Fito Páez, invitándonos en 'Shine' a rebelarnos, a dejar las redes ("Que tiempos aburridos nos tocó vivir / Tiren los teléfonos, a la mierda el flow y los beats...") mientras añora unos supuestos tiempos mejores ("Me gustaba cuando el mundo andaba todo dado vuelta / Desesperadamente feliz / Era todos contra todos en las camas y en las plazas..."), todo esto de la mano de una música tan jodidamente conservadora que impacta, digamos, sus típicas canciones de tres minutos con estructuras obvias y arreglos básicos. Para muestra la espantosa 'Girl T-rex' (¡que mal está abriendo los discos Fito desde hace un tiempo!), la mencionada 'Shine' o el reggae optimista 'Nuestro templo'. Cual de todas más olvidable. 

Será recién en la indignación que transmite 'Río místico' así como en el rock golpeado de 'Las fuerzas armadas del amor' (con guiño a Bruce Springsteen incluido) cuando el disco comience a despertar, y si bien es cierto que a esta última le falta garra y desgarro como para llegar realmente lejos, al menos esos aires a Circo beat (1994) funcionan muy bien y ciertas líneas aciertan por su crudeza ("No me creo la mentira de que me hacen daño porque el daño de verdad es el que me hago yo..."). De igual forma, la ternura de 'Planeta azul', la franqueza al piano que derrocha 'El honor de los lobos' así como ese grandilocuente cierre con 'Universo' (la más ambiciosa de todas claramente) hablan de un disco dividido en dos partes, una donde Fito intenta brillar, iluminar e inspirar desde el positivismo pero falla desde lo básico/formulero de los arreglos, y otra más oscura que le muestra bastante más inspirado. 

Shine no es el desastre que algunos andan por ahí pregonando pero si un trabajo irregular, de altos y bajos marcados. Una pena, insisto, que buen material acá había. El problema es el de siempre, mucho disco, mucha publicación para un tipo que no está dispuesto a poner la pelota al piso...

¿Canciones? 'Las fuerzas armadas del amor', 'Planeta azul', 'El honor de los lobos' y 'Universo'. 

6,8 / 10
Cumple y algo más...

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