Mostrando entradas con la etiqueta Brasil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Brasil. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de junio de 2026

Sepultura: The Cloud Of Unknowing (EP, 2026)

 "Despedida de sensaciones encontradas..."

Pues lo dicho, que la amplia fanaticada noventera de Sepultura jamás se tragó a Derrick Green, por lo que tras la partida de Max Cavalera en 1994 la carrera de los brasileños navegó durante treinta años entre el (injusto) desprecio y la indiferencia, llegando así a un previsible final que se ha materializado en gira de despedida y la publicación de este pequeño EP, cuatro dignas canciones que entregan el último sorbo por parte de una agrupación hasta el final intentó sostenerse con dignidad, pese incluso a las posteriores dolorosas partidas en batería de Igor Cavalera y Eloy Casagrande. 

Y bueno, lo que tenemos acá son dieciséis minutos que dan muestras de la ambición que esta formación siempre mostró por ir un poco más allá de lo obvio, cuatro piezas que se pasean por diversos estilos, abriendo con un metal furibundo en 'All souls rising' en donde la velocidad se interrumpe bruscamente con sorpresivas orquestaciones, o cerrando con una cambiante 'The place'. Entre ambas habrán metido una balada como 'Beyond the dream', con la que apuntan a terrenos más emocionales de la mano de un Derrick Green que canta completamente limpio, mientras que 'Sacred books' si bien entregará un sonido duro más tradicional dentro de lo que ha sido la banda durante estos últimos veinte años, de todas formas se las arreglará para meter un caótico piano a medio tema que aportará un matiz relevante a la canción.

The cloud of unknowing acaba resultando un EP que deja sensaciones encontradas, por una parte las canciones saben bien, son interesantes cada una en lo suyo y muestran a una agrupación aún creativamente inquieta. Lo anterior se condice además con el hecho de que este material llegue a seis años Quadra (2020), el mejor álbum de Sepultura desde Dante XXI (2006). Dicho lo anterior, al lanzar estas canciones en un formato tan reducido con menos de veinte minutos de música pareciese que simplemente se las han sacado de encima, que no han querido (o no han podido) agregar algo más de trabajo para lanzar un álbum propiamente tal. Quizás están cansados y se entiende. Navegar todo el tiempo a contracorriente agota a cualquiera...

¿Canciones? 'All souls rising' y 'The place'. 

6,5 / 10
Cumple y algo más...


lunes, 22 de junio de 2026

20 Años De... Sepultura: Dante XXI (2006)

 "Salvaje, moderno e injustamente ignorado..."

Para 2006 se cumplía casi una década desde el quiebre histórico entre Sepultura y Max Cavalera. Tiempo durante el cual los caminos fueron dispares, mientras el vocalista insistía junto a Soulfly en la constante emulación del mítico Roots (1996), los brasileños habían intentado transitar hacia nuevos lugares tanto en su debut Against (1998) como en el posterior Nation (2001). Respecto a estos cabe mencionar que los viejos fans de la banda con ambos lo intentaron, digamos, que le dedicaron alguna escucha a los discos pero acabaron rechazándolos drásticamente ya sea por la aún alargada sombra de Max o por que ninguno de los dos se acercó ni remotamente al sonido clásico de Sepultura. Como sea, para mediados de década la banda llegaba en medio de una total indiferencia, aspecto que sin duda influyó en que pocos le diesen una oportunidad a este Dante XXI, sin embargo, cosa curiosa: mirado a distancia este fue (junto con Quadra de 2021) el mejor álbum de Sepultura en la era Derrick Green. Aunque el mundo no se haya enterado...

Dicho en simple: lo que encontramos acá es la versión más salvaje y moderna que Sepultura pudo entregar en ese entonces, un álbum en donde la banda se dio al trabajo de un sonido específico, crudo, de peso, ejecutado con precisión y cargado a un metal con matices emocionales. Lo anterior se percibe de inmediato en toda la primera parte del disco, que es fascinante. Aceleran a fondo rápidamente con las demoledoras 'Dark wood of error' + 'Convicted in life', dos canciones donde la batería de Igor Cavalera suena tremendamente característica (con una llamativa caja, algo propio la era nu metal), las guitarras de Andreas Kisser están marcadas por el peso y Derrick Green está increíble en las voces (digámoslo, nunca cantó mejor que acá), de hecho, lo que logra el vocalista más adelante en algo como 'Ostia' (otra joya en materia de arreglos que regala este álbum) es tremendo, raspando su garganta al límite y transmitiendo la desesperación del relato. 

En la misma línea agresiva y afilada se moverán 'False' (aunque la banda sabrá detener el paso pasado el segundo minuto) o 'Buried words', mientras que en otra arista de la propuesta 'City of dis', 'Fighting on' (nuevamente con Igor Cavalera marcando esos fascinantes segundos iniciales) o 'Nuclear seven' bajarán un tanto las revoluciones aunque de todas maneras incorporando pasajes donde la guitarra de Kisser es peso y crudeza. Finalmente, la recta final del disco insistirá sobre canciones como 'Repeating the horror' o 'Crown and meter' donde la agresividad es preponderante, esto para buscar el cierre épico mediante una 'Still flame' que pone acento en los pasajes limpios entre violines y momentos de calma.

Pues lo dicho, que Dante XXI fue un tremendo álbum que lamentable e injustamente quedó relegado en el olvido debido al descrédito con que cargaba Sepultura para aquel 2006. Digamos que la gran obra de la banda llegó cuando ya nadie tenía ganas de oírla. Una pena, sin embargo, nobleza obligaba a desde acá realizar un pequeño acto de justicia con un disco que no tiene segundo de desperdicio, un álbum absolutamente coherente de comienzo a fin y que en materia de arreglos + ejecuciones dio muestras de una banda inspiradísima. Quizás Sepultura debieron abandonar tras este disco, y es que si un álbum tan notable como este no tuvo la repercusión que merecía, ya no iba a ser con ninguno... 

¿Canciones?  'Convicted in life', 'City of dis' y 'Ostia'

8,5 / 10
¡Excelente!

viernes, 19 de junio de 2026

30 Años De... Sepultura: Roots (1996)

"Honesta y notable búsqueda..."

Llegando a mediados de los años noventa Sepultura venía de la publicación de algunos de los discos más relevantes en la historia del metal. Así como se lee. En el camino quedaba la pasada por Beneath the remains (1989) + Arise (1991), marcados por ese sabroso enlace entre el death y el thrash, el vértigo y la técnica en velocidad propia de una banda que supo leer muy bien los tiempos que se vivían por aquellos años. Por lo mismo, cuando la década comenzó a hacer crisis para varias de las bandas icónicas del género fue que los brasileños entendieron que debían hacer el giro, insinuado primero en un Chaos A.D (1993) que se cargaba levemente a un incipiente groove metal entregando preponderancia al trabajo de percusiones en el sonido, para luego profundizar en este histórico Roots, álbum con el que Sepultura salen definitivamente de la caja registrando su disco más exploratorio hasta ese entonces y uno que debido a su éxito comercial acabó por ejercer una importante influencia a futuro dentro del mundo del metal.

En lo concreto, la banda andaba con ganas de vivir nuevos aires por lo que deciden trabajar con Ross Robinson, quien ya había producido el debut de Korn en 1994 y colaborado con Deftones en Adrenaline (1995), así como buscar inspiración en el Mato Grosso compartiendo con los Xavantes (indígenas autóctonos de la zona), aspecto que se ve reflejado claramente en el sonido tribal que circunda el álbum así como en las temáticas con tinte político que este contiene. Lo anterior se expresa a la perfección en la apertura que marca el hitazo 'Roots bloody roots', con un Andreas Kisser punzante en las guitarras, Igor Cavalera azotando el tema con esa batería seca y un Max Cavalera que vomita consignas identitarias ("La lluvia me entrega fuerzas para enfrentar un nuevo día / Y todo lo que quiero ver / Liberarnos / ¿Por qué no lo puedes ver? / Esto es real"). En adelante, las sensación de estar ante un bicho diferente dispuesto a desarmar aquel presente de la banda se confirmará en toda la pasada que viene a continuación, con momentos cargados hacia atmósferas envolventes en 'Attitude' o 'Breed apart', pasajes violentos en 'Cut-throad' (esta prácticamente se emparenta con el entonces emergente nu metal al incorporar esos fraseos hiphopeados de Max) o 'Straighhate', así como canciones que llevan la experimentación más lejos que nunca en 'Lookaway' (un frikerío que cuenta con participación de Mike Patton , Jonathan Davis y DJ Lethal en voces) o en la exquisitamente tribal 'Ratamahatta', otro hit inolvidable que nos dejó este disco y que contó con el brasileño Carlinhos Brown tanto en composición como interpretación. Todo lo anterior habla de un álbum de identidad característica que efectivamente a ratos se acerca al nu metal (elementos hay) pero que jamás deja de sonar coherente respecto a si mismo. Dicho en simple: Roots posee vida propia y se desmarca de cualquier disco anterior de Sepultura, sin embargo, la esencia de la banda continúa siendo plenamente reconocible. 

Dentro de lo complicado, el disco es hijo de su época en todo sentido, porque los noventas permitían (¡y celebraban!) la exploración en extenso. De ahí que quince canciones (+ una pieza escondida de sonidos tribales que es larguísima) en una hora de música se hagan demasiado, con pasadas por 'Dusted' + 'Born stubborn' o 'Endangered species' + 'Dictatorshit' que se entorpecen entre sí, así como un curioso pasaje limpio compuesto por 'Jasco' + 'Itsári' (con participación de los indios Xavantes) que puesta en otro lugar del disco seguramente habría funcionado mejor. Claramente con diez o quince minutos menos y otro orden en las canciones estaríamos hablando de una verdadera obra maestra pero bueno, que esos años fueron así, había que exprimir el formato del CD y las bandas tendían a exagerar la duración de sus trabajos además de meter todo lo que tenían prácticamente a presión. Nada de esto le resta demasiado en todo caso a un trabajo brillante que transmite en todo momento esa sensación de una búsqueda tan notable como honesta. 

El resto de la historia es conocida. En la cresta de la ola la banda se pelea con su manager (esposa de Max Cavalera) por lo que el vocalista abandona el proyecto para luego formar Soulfly, proyecto donde este intentó continuar el legado de Roots. En paralelo los brasileños incorporan a Derrick Green en voces construyendo desde 1998 una nueva etapa de altos y bajos, aunque poco atractiva para los fans, quienes quedaron para siempre marcados por esta primera década de producciones fantásticas, las cuales cerraron con este curioso e inesperado canto del cisne para una formación histórica. 

¿Canciones? 'Roots bloody roots', 'Attitude' y 'Ratamahatta'.

8,2 / 10
Excelente.


Otras reseñas de Sepultura:

sábado, 11 de abril de 2026

Fossilization: Advent Of Wounds (2026)

 "En las catacumbas del death..." 

Lo digo desde ya: vaya maravilla de disco. Y es que me he encontrado por casualidad con esta pequeña joya y vaya que me la he gozado durante estas semanas. Escribo respecto a los brasileños de Fossilization quienes entregan en este 2026 su segundo álbum, uno con el que han sabido elevar el nivel del debut trabajando un death oscurísimo que se cruza con el doom generando un sonido tan aplastante como interesante, una banda que rápidamente ha dado muestras de madurez y con maestría han sabido entregar exactamente lo que uno pide cuando va a un disco de brutal death metal. El punto es que no sólo se quedan ahí...

Logran demasiado además con aparente simpleza, tan solo siete canciones en donde ninguna se extiende demasiado, todas rondan los cinco minutos, sin embargo, la sensación es que en este tiempo la banda exprime a tope el potencial de cada canción trabajando un sonido veloz, oscuro y extremo pero que sabe en el camino encontrar ciertas pausas o momentos en donde se entregan a algo más denso, espeso e incluso asfixiante. Como sea, la mezcla es impecable, desarrollando momentos furiosos y acelerados en la partida a cargo de 'Cremation of a seraph' o más adelante en 'Terrestrial mold' + 'Servo', así como en el nudo de una canción como 'Disentombed and reassembled by the ages' sacar bruscamente el pie del pedal (la atmósfera que logran a partir del 1:55 es brillante), algo que se complementará en la densidad de 'Scalded by his sacred halo' o 'While the light lasts', que llevan el sonido de Fossilization directamente a las catacumbas del death.

En general la tendencia de cada canción es a no estancarse en un determinado tiempo, lo cual le entrega un componente no menor de diversidad al conjunto. En términos técnicos el álbum es impecable y la producción acorde a lo que el género persigue. Tremendamente meritorio por tanto lo de estos brasileños que rápidamente con este Advent of wounds han alcanzado cotas de alto nivel. Desde ya, uno de los grandes discos que habremos oído este año.

¿Canciones? 'Disentombed and reassembled by the ages' y 'Scalded by his sacred halo'.

8,2 / 10
Excelente.

sábado, 31 de enero de 2026

Soulfly: Chama (2025)

 "Amor por el metal..."

Es cierto que la excesiva producción por parte de Max Cavalera ha conspirado en contra de su legado. Y es que durante estos últimos quince años ha sido tanto lo que ha publicado, ya sea junto a Soulfly como en bandas paralelas, que tendemos a pasar por alto el nivel que el guitarrista/compositor continúa ostentando. En el caso de este, su proyecto principal desde hace ya casi treinta años, trabajos como Archangel (2015) o el notable Ritual (2018) le honran y dan muestras del amor con que el brasileño continúa componiendo y entregándose al metal, algo que se corrobora en su más reciente Chama, este con la particularidad además de ser un álbum donde Cavalera ha colaborado fuertemente con su hijo Zyon, quien ya había participado en la composición para el anterior Totem (2022) pero que acá además se ha encargado de la producción junto a Arthur Rizk. El resultado se resume en diez canciones tremendamente agresivas pero que gozan de una frescura que impacta, con un sonido potente pero que se sostiene en los diversos arreglos que presenta.

Por supuesto que Max Cavalera no va a llegar a estas alturas a reinventar la rueda por lo que este conjunto tenderá a ir por donde le conocemos, dígase, ese thrash/groove desaforado y veloz dispuesto a cortar cabezas. El punto es que dentro de aquel espectro logra elevar cada canción con enorme tino y talento. De hecho, abrirá este álbum rememorando inevitablemente los tiempos del Roots (1996) de Sepultura con esos guiños al sonido tribal tan presentes en el instrumental 'Indigenous inquisition' que abre y luego en el alegato furibundo que es 'Storm the gates', que se lanza a esa clásica exclamación de consignas rabiosas por parte del vocalista ("!Lucha contra el poder! / !Lucha contra la codicia! / Los ancestros me cuidan / Cumple mi profecía..."). En adelante el asunto lejos de bajar el nivel sostendrá la fuerza y el peso en canciones como 'Nihilist' (colaborando con Todd Jones de Nails en esta), la espectacular 'No pain = no power', con participación en guitarras de Dino Cazares (lo cual seguro ha colaborado en que el tema tenga esos aires a Fear factory con esos coros limpios) y en voces de Gabriel Franco (Unto others) y Ben Cook (No warning) o una apabullante pero breve 'Ghenna' (donde los solos los ha puesto Michael Amontt de Arch enemy). Como se lee, la lista de amigos que han puesto si granito de arena es extensa, asunto que ha terminado enriqueciendo al disco en términos de estructuras y arreglos. 

Ya entrando en la recta final 'Black hole scum' se anotará como la más extensa del disco gracias a ese minuto y medio final que te sumerge con sus guitarras en una terrorífica atmósfera, 'Favela / Dystopia' retomará al violencia del sonido para a medio tema regalar exquisitos pasajes melódicos, mientras que 'Always was, always will be...' + el instrumental 'Soulfly XIII' bajarán revoluciones y regalarán una necesaria calma para acabar cerrando el viaje con otra notable composición como 'Chama', que avanza desde la agresión hasta la tranquilidad con muchísima fluidez y elegancia.

La tentación de encumbrar a Chama como el mejor álbum de Soulfly en casi veinte años es grande. El tiempo se encargará, sin embargo, lo que nadie podría negar es que el álbum sorprende e impacta por el nivel de la propuesta sumado a un amor por el metal que se percibe en cada una de estas canciones. Max Cavalera no se conforma con solo "cumplir" y ser mera nostalgia, el tipo es presente y ahora junto a su hijo es capaz de agigantar aún más su legado. Bendito sea...

¿Canciones? 'Nihilist' , 'No pain = no power' y 'Black hole scum'.

8,2 / 10
Excelente.


Otras reseñas de Soulfly:
2022: Totem

viernes, 4 de agosto de 2023

Dieth: To Hell And Back (2023)

 "Ameno, más no mucho más..."

Suele ocurrir el que cuando un personaje renuncia o es expulsado (como en este caso) de una gran banda, arma su propio proyecto de despecho, que es lo que ha hecho David Ellefson tras su bullada salida de Megadeth, reclutando para la causa a Guilherme Miranda (ex Entombed AC) en voz + guitarra y a Michal Lysejko en batería (ex Decapitated, por tanto, uno que también sabe de funas). Llega así a nosotros el debut de Dieth, cuarenta minutos de un metal cuya valoración dependerá exclusivamente del cristal con que se mire, esto dado que un elemento positivo a considerar aquí es el factor sorpresa pues To hell and back se aleja bastante de lo que habríamos esperado de un proyecto de Ellefson. Dicho en simple: el super grupo jamás intenta emular a Megadeth y más bien bebe de las experiencias musicales de los colegas del bajista. Ahora, pasada la primera impresión cabe mencionar que gran parte del trabajo, si bien es diverso (otro aspecto positivo) suena en general de manual, con temas breves (impecablemente ejecutados, no cabe duda) que oscilan entre los tres a cinco minutos y que salvo una que otra excepción, no sorprenden demasiado en cuanto a estructuras y/o arreglos. 

Sin ir muy lejos, el disco abre con una pasada directa enfocada en la velocidad mediante el tridente 'To hell and back' (la canción) + 'Don't get mad... get even!' + 'Wicked disdain', canciones rocanroleras que apuestan por el coro efectivo en el afán seguramente de enganchar oyentes pero que terminan tirando por lo obvio. Será recién en algo como 'Free us all' cuando por primera vez el álbum pareciese tener algo que decir, esta baja los tiempos, entrega momentos para el bajo y aporta un peso diferente respecto a las anteriores, algo similar a lo que ocurre con 'Heavy as a clown', algo monótona en sus dos minutos iniciales pero que mejora con la sección instrumental mientras que el nudo del álbum estará marcado por la aparición de la balada 'Walk with me forever', que si bien es algo cliché en la búsqueda de emoción cuenta con el elemento sorpresa de estar interpretada inéditamente por David Ellefson.

De pronto y sin notarlo, notamos que al disco le queda poco, lo cual habla bien de su diversidad aunque nada realmente nos vuela la cabeza, algo que se exacerbará en la recta final mediante canciones que retoman la velocidad y el peso pero huelen a relleno con descaro, me refiero a la genérica 'Dead inside' seguida de 'The mark of Cain' (¿qué es ese minuto final que repite una y otra vez un riff si no la evidencia de que se han quedado sin ideas?) y la veloz 'In the hall of the hanging serpents'. El segmento instrumental de dos minutos 'Severance' no merece demasiado comentario pues aporta cero más allá de repetir la melodía con que el disco había abierto, en la idea (supongo) de cerrar donde habían comenzado.

De dulce y agraz por tanto el debut (¿y despedida?) de Dieth. El tiempo dirá si la experiencia dará para más que esto, por ahora han entregado un álbum ameno que se deja oír gracias a su diversidad y buenas ejecuciones pero que en el detalle, en pocos momentos escapa de lo obvio.

¿Canciones? 'Free us all'. 

6/10
Bueno, cumple.

sábado, 10 de septiembre de 2022

Soulfly: Totem (2022)

 "Algo menos inspirado..."

En general, puntos más, puntos menos, los discos de Soulfly siempre tienen algo. Más allá de las diferentes formaciones con que ha contado el proyecto a lo largo de estos ya veinticinco años, Max Cavalera es un tipo que suda metal, por lo que lo acompañe quien lo acompañe, sus álbumes cuentan por si solos con elementos atractivos. Sin embargo, los puntos altos en su carrera han llegado habitualmente de la mano de los matices, de hecho, sin ellos lo que queda es Max en estado puro y en piloto automático, como ocurrió en Savages (2013), por ejemplo. El caso es que desde aquel disco tuvimos unos contundentes Archangel (2015) y Ritual (2018), álbumes que encuentran continuación en este Totem, eso si, con un pequeño gran detalle: ya no está Marc Rizzo. Y aquello se hace sentir. Totem no es un mal disco pero luce algo plano respecto a sus antecesores, un álbum que apunta directo a la médula del sonido Max Cavalera pero que inevitablemente cae en la monotonía de la propuesta.

La producción sigue yendo por donde han ido los últimos trabajos de Soulfly, restándole protagonismo a una voz (naturalmente) cansada de Max, y colocando una instrumentación poco prolija por encima, la cual se centra en el peso de un thrash tremendamente reconocible a estas alturas y de marca registrada. Son pocas las sorpresas que nos esperan por tanto en Totem, de hecho, hay que llegar al final del álbum para encontrarse con el tradicional instrumental que Cavalera incorpora en cada álbum, en esta ocasión acudiendo a las atmósferas mediante cuerdas limpias, encontrando ahí un movimiento distinto, que se complementa de buena forma con más de seis minutos de 'Spirit animal', la única en todo el álbum que se la juega al menos estructuralmente por algo diferente. El resto irá más o menos donde siempre, con algo menos de inspiración respecto a los antecesores.

Desde que abre el disco por tanto sonarán canciones afiladas de dos a tres minutos, que apuestan por la velocidad en 'Superstition', 'Scouring the vile' (con apoyo en voces de John Tardy de Obituary), 'Filth upon filth' o más adelante en 'Ancestors', algún coqueteo al nu metal encontraremos en el riff de 'Rot in pain', bajadas de tiempos en 'The damage done' (con una buena alza de intensidad en su solo), groove ganchero en 'Totem' (la canción), y sería. No demasiado más. 

Con una formación que venía estable desde hace una década, que cuenta con su hijo Zyon en batería (y composición) + Mike Leon en bajo, y producción de Arthut Rizk,  Max Cavalera había podido desenvolverse con tranquilidad durante el último tiempo, por lo mismo la partida de Rizzo ha mermado un tanto la propuesta. Totem es una correcta continuación para lo que fue Ritual (2018), uno o dos peldaños por debajo eso si. 

¿Canciones? 'Scouring the vile' y 'Totem'.

6,5 / 10
Cumple y algo más...


Otras reseñas de Soulfly:

miércoles, 18 de agosto de 2021

Sepultura: SepulQuarta (2021)

"Equilibrado rescate ..."

Lo de Sepultura es caso cerrado: quienes crecieron escuchándolos en los años noventa (o se acercaron al metal gracias a ellos) nunca se van a tragar la formación liderada por Derrick Green. Y no hay más. La misma banda tiene bastante claro este panorama por lo que desde hace un buen rato decidieron trabajar en plena libertad creativa, lo cual se ha materializado en álbumes como Machine messiah (2017) o el más reciente Quadra (2020). El caso es que este último no pudo ser promocionado debido a la pandemia por lo que la agrupación decidió marcar presencia en su canal de YouTube, recurriendo a varios amigos y amigas de renombre semana a semana, publicando charlas y en algunos casos colaboraciones, las cuales han acabado por conformar este compilado que en quince canciones recorre el extenso catálogo de Sepultura, incorporando piezas de Beneath the remains (2), Chaos A.D (3), Roots (2), Against (1), Nation (1), Roorback (1), Kairos (1), Machina Messiah (2) y Quadra (1), las cuales cuentan con la singularidad de haber sido grabadas al natural desde las respectivas casas (o estudios) de cada cual.

Y bueno, como todo álbum de versiones, encontraremos algunas piezas que intentan reproducir la atmósfera de las originales, como es el caso de 'Territory' (junto al polémico David Ellefson), 'Cut-throat' (con Scott Ian), 'Inner self' (Phil Rind) o en 'Slave new world' (Matthew K. Heafy) , mientras que en otras ocasiones la banda intentará añadir un plus en la interpretación, asunto que se da y funciona en 'Hatred aside', que suena muy salvaje a cuatro voces gracias a la intervención de Angelica Burns, Fernanda Lira y Mayara Puertas (habría sido bonito que desempolvaran para esta a Jason Newsted, hay que decirlo, dado que él participó en la original de 1998), en 'Sepulnation' (que suena adictiva pese a lo desentonado y débil que vocaliza Danko Jones), y en en 'Mask' junto al siempre contundente Devin Townsend. 

El álbum servirá también para recuperar algunas joyas que merecían mayor atención, como las fenomenales 'Vandals nest', 'Apes of god' o 'Phantom self', bestiales todas en sus respectivas versiones, aunque también desaprovecha oportunidades con 'Fear, pain, chaos, suffering' (la más malita de Quadra y la más malita acá), así como lo de 'Ratamahatta' no se acerca ni por asomo a lo logrado en el clásico de 1996. 

En definitiva, un álbum que en el balance sabe bien, que acierta más de lo que falla y entrega un equilibrado rescate de versiones con un contundente Derrick Green y un Eloy Casagrande que consagra su aporte al interior de Sepultura. 

¿Canciones? 'Vandals nest', 'Apes of god' o 'Phantom self'.

lunes, 1 de febrero de 2021

Nervosa: Perpetual Chaos (2021)

"El filo se conserva ..."
 
Abrimos 2021... 
Quienes pensaron que tras la partida de Fernanda Lira (voz + bajo) y Luana Dametto (batería) la historia de Nervosa llegaría hasta acá, erraron. Vaya sorpresa nos ha dado Prika Amaral al decidir continuar con el proyecto, para lo cual ha reunido (cual supergrupo) en voces a la española Diva Satánica, en batería a la griega Eleni Nota y en bajo a la connotada italiana Mia W. Wallace (quien vive con esto un verdadero revival tras haber sido sorpresivamente despedida de Abbath en 2019), con quienes se encerró durante 2020 a grabar el cuarto álbum de la agrupación, que vive entre nosotros desde hace unos días. La banda deja de ser un trío por tanto y si bien su origen se encuentra en Brasil, ahora es un combo multi nacional, pero el filo se conserva.

En el contexto mencionado, era de esperar el que la guitarrista concentrase todas sus fuerzas en entregar un álbum energizante y que diera muestras del nivel de la nueva formación, y así ha hecho. Perpetual chaos es un trabajo de thrash metal bien ejecutado y furioso, pero digámoslo, también de manual. A destacar la producción, mucho más clara y donde la instrumentación puede disfrutarse de mejor manera en comparación a álbumes anteriores (¡como luce ese bombo!), también la labor de Diva Satánica matizando sus vocalizaciones entre chillidos + guturales de gran forma y ciertamente las canciones, que están bien y donde cada cual podrá tener sus favoritas. A destacar ahí cuando se van al death en la excelente 'Guided by evil', la cabalgata que proponen en 'People of the abyss' o cuando bajan los tiempos en 'Perpetual chaos' (muy bien ahí, ojalá el disco hubiese tenido más de esto), sin embargo, más allá de lo disfrutable que pueden ser todas las canciones y lo bien ejecutadas que están, suenan bastante genéricas y no aportan nada novedoso en lo estructural, al punto de que entrando y pasando por el nudo del disco, cuando suenan cosas como 'Genocidal command' + 'Kings of domination' + 'Time to fight', ya el asunto se vuelve bastante monótono por lo que poco a poco vamos perdiendo interés, lo cual resulta lamentable considerando que en el cierre aparecen cosas bastante buenas como 'Rebel soul', una brutalidad de canción donde colabora Erik Ak de Flotsam and jetsam.

Nadie podría alegar por el nivel que Perpetual chaos ostenta. El disco está bien. Hay furia en cada línea, velocidad, hambre y ganas de entregar un producto contundente, el problema es lo genérico que suena y lo monótono que por momentos se vuelve, donde incluso trece canciones parecen ser demasiadas. La sensación global es positiva aunque deja un gusto a poco, es de esperar que la formación logre consolidarse y el paso no quede únicamente en la anécdota. 

¿Canciones? 'Guided by evil', 'Perpetual chaos', 'Rebel soul'.

6,5 / 10
Cumple y algo más...

viernes, 14 de febrero de 2020

Sepultura: Quadra (2020)

“Contundencia y creatividad a tope...”

Solo unas semanas atrás Derrick Green desataba la ira de Gloria Cavalera (esposa de Max) al declarar que “gracias a dios pudimos avanzar y no solo confiar en el pasado”. Realizando clara alusión a sus ex compañeros , a quienes respeta (sobretodo a Igor, con quien fue compañero de banda bastantes años), pero también a aquellos que continúan añorando (si, aún hay) los primeros años de Sepultura. El caso es que, se entere quien se quiera enterar, la banda brasileña ha sabido seguir adelante dejando en el camino un puñado de discos que han oscilado entre lo correcto y sobresaliente. De esta ruta recorrida, la madurez adquirida y las ganas de seguir avanzando habla precisamente Quadra, un trabajo que como su título indica se encuentra dividido en cuartos, los cuales se suceden abarcando diferentes sonidos, entregando una mirada casi cronológica de lo que ha sido la carrera de la banda.   

De esta forma Quadra abre con un tridente que emula la primera época de Sepultura de la mano de un thrash veloz y dispuesto a que vuelen cabezas. Ahí ‘Isolation’ será un tema que no entregará respiro mientras que ‘Means to an end’ + ‘Last time’ trabajarán más los cambios estructurales, regalando potencia, creatividad e interpretaciones vocales impecables por parte de un Derrick Green que hace varios años ha aprendido a encontrar su punto. Con ‘Capital enslavement’ aparecerán los tribales y recordaremos ese sonido de finales de siglo que la agrupación trabajó en Roots (1996) y luego vio continuidad tanto en Against (1998) como en los trabajos de Max Cavalera junto a Soulfly. ‘Ali’ será otra que jugará bastante con los cambios de velocidad (Eloy Casagrande en la batería es un monstruo, hay un decirlo, y acá luce de manera particular) para luego pasar por el peso de ‘Raging void’ donde la banda volverá a mostrarse impredecible en materia de estructuras generando una contundencia que no puede sino impresionar. 

La segunda parte del álbum abre con ‘Guardians of earth’, y vamos, que si esto no te impresiona estamos claros que ya nada lo hará. Una introducción acústica que lentamente irá incorporando coros femeninos en el background hasta que Derrick irrumpe violentamente para que el tema adopte connotaciones progresivas. Una pieza realmente ambiciosa que se complementa a la perfección con el notable instrumental ‘The pentagram’ seguido del mal rollo de la furiosa ‘Autem’, otra muestra de hasta donde Sepultura está intentando llevar su sonido. Me atrevería a afirmar que nunca en estos casi veinticinco años de etapa post Max habían logrado sonar a este nivel. Habían soñado bien pero aquí la sensación de que la formación se encuentra en su mejor momento es evidente. 

Finalmente, el cuarto que llega a cerrar el trabajo es aquel que más valiente suena y donde la banda se atreve a soltar por completo las amarras, primero con un breve interludio acústico (que ojalá se hubiese extendido un poco más) para acabar cerrando con una oscura y melódica ‘Agony of defeast’ (donde Green vocaliza limpio pero logra convencer) y ‘Fear; pain; chaos; suffering’  que,  pese al matiz que entrega la participación de Emmily Barreto en las voces, acaba sonando demasiado plana y dejando la sensación de que como un bonus habría funcionado mejor. 

De todas maneras Quadra se enmarca como un álbum que corrobora el tremendo momento creativo que vive Sepultura. Como si todos los caminos hubiesen anticipado este resultado la banda aquí ha logrado abarcar diferentes aristas dentro del metal logrando tanto en materia de ejecución como de estructuras sonar fenomenales. Quien no goza con esto simplemente se lo pierde. 

8 / 10
Excelente. 


Otras reseñas de Sepultura:

viernes, 25 de enero de 2019

20 Años De... Sepultura: Against (1998)

"Furioso renacimiento..."

Los años noventa fueron especiales en muchísimos sentidos y uno de ellos fue el singular momento que el metal vivió. La consigna era renovarse o morir, y en ese camino las viejas glorias, aquellas que construyeron el género, hicieron crisis. Estuvieron quienes no se disolvieron pero si realizaron un giro importante en sus direcciones musicales (ahí tuvimos a Metallica + Megadeth sonando en las radios o a Slayer coqueteando con el numetal) pero también existieron los que no sobrevivieron al terremoto que significó dicha década y enfrentaron la partida de alguno de sus integrantes insignes (con Iron maiden y Judas priest como ejemplos míticos). En ese contexto, los brasileños de Sepultura no fueron excepción y vivieron de todo un poco. En 1994, pese al enorme éxito comercial obtenido por Roots, la banda bien no lo estaba pasando bajo el escenario, ya sea por las dificultades internas (causadas por la manager de la banda, esposa de Max Cavalera) o diferencias creativas, la agrupación vivió su propio tsunami, uno que acabó por sacar a Max de la banda y dejar a Sepultura a la deriva sin un compositor y vocalista, sin manager ni productor. 

Corrieron muchos rumores para que finalmente se volviese oficial la noticia: la banda volvía a grabar y el reemplazante en voces era el norteamericano Derrick Green. A partir de ahí se ha escrito una historia para Sepultura plagada de irregularidades pero que comenzó en 1998 con la edición de Against, disco que como era esperable fue (literalmente) escupido por cuanto fan de la banda existía, muchos de los cuales incluso a día de hoy no superan la partida de Max. El caso es que a poco más de dos décadas de su edición Against se percibe como un álbum altamente disfrutable, que ciertamente ha envejecido de buena forma pero que fue injustamente rechazado por su origen. Un disco que sigue mereciendo una oportunidad a causa de la energía y furia que durante todo su trayecto desprende.  

Pero hablemos del álbum. Durante estos casi cincuenta minutos de música nos encontramos con un elemento de diversidad no menor y así como recibimos golpes brutales que apuntan directo a la médula, como esa fenomenal partida a cargo del combo 'Against' (la canción) + 'Choke' o 'Commonds bonds' , también encontramos temas que beben y dan continuidad a los riffs + tribales de Roots como 'Old earth' o 'Boycott', canciones más exploratorias y profundas que conectan incluso con lo que la agrupación realizaría más adelante ('Rumors' o la sensacional 'Floaters in mud') e incluso colaboraciones de Joao Gordo (vocalista de Ratos de porao) en 'Reza' y Jason Newsted en 'Hatred aside'. Hasta acá todo suena impecable e incluso notable por momentos, sin embargo, también está el relleno, momentos donde se evidencia que la banda quiso meter todo lo que había en el disco pero redundan innecesariamente. Ahí toda la pasada por 'Unconsciuos', 'Kamaitachi' y 'Drowned out' podrían habérsela ahorrado por resultar algo obvia. 

Con todo, Against se ha sostenido en el tiempo como un gran trabajo, un disco afilado y lleno de ira pero que claro, pagó el costo de no contar con Max Cavalera en las filas. Con el paso de los años llegarían a nosotros otros álbumes de la agrupación, algunos de menor nivel a Against (A-lex, 2009) y otros enormes en lo creativo (Dante XXI, 2006) pero todos y cada uno de ellos fueron ignorados por los fans, quienes jamás le perdonaron a Sepultura la separación y mucho menos el que Derrick Green fuese sostenido en el tiempo como el vocalista definitivo de la banda. De todas formas en 1998 estos brasileños supieron renacer con buenas armas mediante un álbum en general digno de la leyenda, y aquello merece ser recordado y destacado. 

7/10

Muy bueno. 

Otras reseñas de Sepultura:

jueves, 6 de diciembre de 2018

Soulfly: Ritual (2018)

"Se sigue escribiendo la leyenda ..."

En este 2018 el debut discográfico de Soulfly cumple veinte años. Muy atrás en el tiempo han quedado los conflictos personales/familiares que provocaron la partida de Max Cavalera de Sepultura y derivaron en el inicio de este proyecto que a la fecha nos ha regalado once álbumes. Y si bien es correcto afirmar que durante estas dos décadas han existido momentos donde el mítico vocalista ha funcionado en claro piloto automático (Savages, 2013, claro ejemplo) también cabe mencionar el que cuesta encontrar dentro de la discografía de Soulfly un mal álbum y que los puntos altos no son pocos. 

Y hablando de esta discografía, cierto es que Dark ages (2005) marcó un antes y un después para la banda. Aquel fue el último álbum que contuvo ciertos afanes exploratorios por parte de Max pero que a partir de Conquer (2008) se transformaron en una constante búsqueda de un sonido más cercano al death. Buenos álbumes hemos tenido desde entonces, de hecho, sin ir muy lejos las sensaciones que dejó Archangel (2015) fueron tremendamente positivas y optimistas, las cuales se han confirmado con la edición de Ritual, un fabuloso álbum de metal digno de los mejores tiempos de la banda (nuevamente con soberbia portada de Eliran Kantor).  Diez canciones en cuarenta minutos de música, dosis justa y precisa para un álbum que no debería dejar insatisfecho a nadie que venga siguiendo de cerca la carrera de Soulfly. 

La partida es categórica: 'Ritual' (la canción) conjuga de manera genial esos sonidos tribales que inevitablemente recuerdan al Roots de Sepultura con el groove característico de la banda. Un temazo imposible de no imaginar en vivo que además se ve complementado con la brutal 'Dead behind the eyes', marcando así unos enormes diez minutos iniciales para el álbum, los cuales verán continuidad en una pasada más tradicional en 'The summorning' + 'Evil empowered', marcada esta última por un constante doble pedal y un Cavalera que se deja la garganta. 'Under rapture' destaca por el buen juego a dos voces que propone y su velocidad, así como 'Demonized', otro tema dispuesto a no dejar títere con cabeza. En la recta final el disco no bajará el nivel, desenfundando una seguidilla muy directa y efectiva que cerrará con un precioso instrumental 'Soulfly XI', que esta vez ha añadido vientos a la tradicional ecuación (algo de la clásica 'Planet caravan' de Black Sabbath encontramos en el tema). 

Y bueno, lo dicho, Ritual es un álbum preciso de exquisito death que encuentra durante su trayecto enormes momentos que dan muestra de un estado de inspiración no menor por parte de un Max Cavalera que parece haber encontrado en estos años el filo que por más de una década estuvo buscando. De lo bueno que habremos oído este año en materia de metal.

8/10
Excelente.

sábado, 29 de agosto de 2015

Soulfly: Archangel (2015)


Desde 2008 hemos tenido: cinco discos de Soulfly, tres de Cavalera Conspiracy y uno de Killer be Killed. Es decir, nueve discos con Max Cavalera a la cabeza, quien claramente se ha propuesto el trabajar sin cesar para así supongo entregar tangibles señales de vitalidad. El problema es que frente a una producción así de incesante los resultados, sin estar mal, se han vuelto algo repetitivos, insistiendo sobre fórmulas bastante similares y perdiendo con el tiempo algo de identidad. Pese a esto, todo parece indicar que Max no detendrá la marcha, tanto así que en este 2015 ha regresado con el décimo álbum de Soulfly : Archangel, su nuevo intento por destrozar cuanta crítica salga al paso. 

Desde hace un buen rato a la fecha hemos percibido a Cavalera intentando vía distintos proyectos el abrazar un thrash metal directo, violento y cada vez más brutal, en ese sentido Archangel no es la excepción, aunque cabe mencionar que esta vez la jugada le ha quedado (mucho) mejor que en otras ocasiones. Archangel no solo cumple, sino que encuentra un conjunto de canciones que realmente no entrega respiro sin agotar demasiado la fórmula. Mención aparte para la portada (realizada por el popular Eliran Kantor). ¡Al fin algo presentable! No como los mamarrachos que fueron Pandemonium y Savages...

La primera mitad del disco funciona como un golpe directo al mentón. 'We sold our souls to metal' es efectismo puro, un tema muy dinámico, lleno de velocidad y en donde percibimos a Max vomitando líricas simples pero potentes (lleno de filtros vocales por cierto, algo que viene siendo costumbre desde hace un tiempo). Lo que sonará a continuación no entregará pausas, 'Archangel' (la canción) comenzará realizando guiños al clásico 'Territory' de Sepultura para luego internarse en los clásicos cambios de tiempo de la banda, luego la dupla 'Sodomites/Ishtar rising' funcionará como una maravilla llena de peso y densidad para desembocar posteriormente en la absolutamente salvaje 'Live life hard!' (con Matt Young de la banda de grindcore King parrot haciendo los gritos chillones). Lo dicho, no hay desperdicio en toda esta primera mitad.

El tramo final abrirá con 'Shamash' + 'Bethlehem's blood', las cuales se internarán en el groove con aires tribales que inundó los tiempos de Roots (1996) y primeros álbumes de Soulfly, mientras que  'Titans' + 'Deceiver' será otra pasada que no dará tregua. El final llegará con 'Mother of dragons', una que simplemente redunda sin aportar demasiado, mucho más interesante como cierre me parece que habría resultado 'Soulfly X', un interesante instrumental oriental que fue incluido en la versión de lujo. 

Archangel trae de regreso a un Max Cavalera entregado al metal, sonando a ratos realmente desquiciado en las voces, y recibiendo el aporte de un Marc Rizzo que en las guitarras está tremendo. El trabajo completo de la banda de hecho es notable. Está claro que Cavalera se encuentra lejos de la exploración y ha optado por ir a la segura en cada uno de sus más recientes trabajos, sin embargo en esta ocasión le ha apuntado, regalándonos casi cuarenta minutos de energía y buen metal. 

7,5 /10
¡Muy bueno!


Otras reseñas de Max Cavalera: