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jueves, 4 de agosto de 2022

20 Años De ... David Bowie: Heathen (2002)

 "Menos salvaje, pero oscuro y profundo..."

Fueron varias las veces en que David Bowie entró al estudio a fines de siglo pasado, en una clara búsqueda por dar el giro y re encontrarse consigo mismo tras la vorágine industrial que significaron álbumes como Outside (1995) + Earthling (1997). Primero fue el olvidado Hours... (1999) y luego recuperar viejas canciones suyas de los años sesenta mediante Toy (disco con telenovela propia y que oficialmente acaba de vez la luz recién unos meses atrás). Con este último, sin embargo, le fue mal pues la discográfica (EMI) jamás se decidió respecto a su publicación (quizás nadie se atrevía a decirle que NO al duque blanco), por lo que dicha grabación quedó relegada finalmente en un cajón. El caso es que con toda esa frustración encima, lejos de tirar la toalla, Bowie decidió canalizar la molestia mediante la grabación de un nuevo disco, uno que reuniese canciones que nacieron en las sesiones de Toy, otras que completamente inéditas más una que otra versión de otro artista o banda que el inglés consideraba necesaria tributar. Nace de esta forma Heathen, doce canciones que resumen de buena forma el momento del vocalista en aquel 2002 y que configuraron en ese entonces su definitivo regreso musical tras varios años de incertidumbre. 

Por sobre todo, Heathen es un álbum que confirma las intenciones de Bowie por volver a lo simple, a transmitir ideas desde un sonido sin tanto artificio, algo que no abordaba desde hace décadas. De ahí el regreso, tras veinte años de alejamiento, de Tony Visconti en la producción. Y si bien el disco abre muy centrado en las atmósferas con 'Sunday', con un Bowie que narra en tonalidades graves sobre lúgubres arreglos electrónicos que estallan entre redobles de batería recién en el minuto final de canción, rápidamente este apuntará al rock de banda, cargado a las guitarras, primero en 'Cactus' (original de Pixies y que acá luce más "normal") y más adelante en cosas como 'Slow burn' o 'Afraid', no sin antes pasar por la melancolía de 'Slip away', algo pesada pero aún así muy bien lograda gracias a la profundidad que transmite. 

Con el correr de los minutos se evidencia el objetivo de entregar un "álbum de canciones" por sobre conceptos, un disco directo, de buenos coros y fuerza en sus arreglos. Ahí, un elemento positivo que aparece es la lista, con una estructura bien pensada y ascendente que encontrará sus mejores y más notables pasajes en el nudo (como debe ser), con cosas llenas de fuerza como 'I've been waiting for you' (que respeta bastante la versión original de Neil Young), la etérea 'I would be your slave', una gema escondida de Bowie dentro de este álbum y 'I took a trip on a gemini spacer' (la única en todo el trabajo que va hacia la electrónica y suena "noventera"), el último refrito del disco aunque una verdadera rareza pues transforma por completo la canción del Legendary Stardust Cowboy, un adelantado sesentero digno de análisis aparte. 

En la recta final, el asunto no bajará el nivel y tampoco abandonará la diversidad, yendo hacia la oscuridad en '5:15 the angels have gone' + 'Heathen (the rays)' o al pop melódico/luminoso en 'Everyone says "hi"' + 'A better future', finalizando así un regreso de nivel por parte de un David Bowie, quien se encontraba en búsqueda de una nueva capa, una capaz de cubrirlo mientras se acercaba a sus sesenta, de hecho, de estas mismas sesiones saldrían varios temas que compusieron el inmediato Reality (2003), eso antes del parón de una década por temas de salud. 

A veinte años de distancia, Heathen luce como un álbum que entregó la versión de un Bowie más reposado pero contundente. Menos salvaje pero oscuro y profundo. Un disco regular en su nivel, de claras intenciones, que no pretendió re inventar nada, salvo el momento del vocalista.

¿Canciones? 'Slow burn', 'Slip away', 'I would be your slave' 

8/10
Excelente.



martes, 8 de febrero de 2022

David Bowie : Toy (2001 / 2022)

"Certera búsqueda de inspiración..."

Como si de una pieza teatral se tratase (y mucho de eso tuvo), David Bowie le dio un carácter único a su carrera al saber meterse a cada década con un traje diferente. Y si durante los noventa coqueteó con la electrónica y la oscuridad industrial mediante la pasada Black tie, white noise (1993) + 1.Outside (1995) + Earthling (1997), comenzando el Siglo XXI giró hacia un rock mucho más orgánico, natural y adulto, algo que se expresó claramente en un álbum como Heathen (2002) e incluso muchos años más tarde en lo que fue The next day (2012). Ahora, en ese notable salto creativo, un álbum como 'Hours...' (1999) funcionó como bisagra y por lo mismo quedó relegado al olvido como un disco de transición poco logrado. Sin embargo, la idea de Bowie siempre fue insistir en dicho camino, de ahí que en 2001 se metiese al estudio junto a su banda en la tarea de  recuperar una serie de canciones más o menos desconocidas de sus primeros años, básicamente el período 1964-1971 (cuando el hombre se presentaba al mundo como todo un caballero inglés). El objetivo del vocalista era conectarse con la vibra de aquellos años, recuperar inspiración reviviendo el alma de dichos temas, aunque dotándolos a la vez de una producción moderna. Y eso es lo que hizo.

En dicho sentido, Toy es efectivamente lo que llamaríamos "un disco para fans". No tanto de Bowie, sino de la música. Y es que estas canciones se enriquecen cuando hacemos el ejercicio de ir por las originales, cuando oímos lo que efectivamente Bowie logró con varias de ellas. Es el caso, por ejemplo, de 'I dig everything', 'You've got a habit of leaving me' o 'Karma man', las cuales fueron despojadas de esos arreglos ultra melosos sesenteros para adoptar un sonido mucho más áspero (aunque si, a la primera le sobra al menos un minuto). También Bowie triunfará al recuperar la energía de 'Can't help thinking about me', que además fue la canción que propició este proyecto pues la tocó junto a su banda en un VH1 Storytellers de 1999, instalando desde entonces la idea de recuperar la música de sus inicios. 

A su vez, habrán otras en donde el artista respetará la vibra de la original, básicamente porque a estas no había mucho que agregarles pues eran perfectas así como estaban. Se entiende, sin embargo, que sintiese que canciones como 'London boys', 'Conversation place' o la hermosa 'Shadow man' necesitasen otra oportunidad, pese a que su rango vocal en 2001 no fuese el misma que treinta años atrás.

Como "pero" del álbum (además de la horrible portada) cuenta el nudo de este, muy estándar y poco efectivo en toda la pasada por 'Let me sleep beside you', 'Hole in the ground' y 'Baby loves that way', aunque el asunto recuperará nivel en la notable 'Silly boy blue', que en su tono melancólico funciona perfecto como cierre junto a 'Toy (Your turn to drive)', por cierto, la única canción inédita que compuso el álbum y también la demostración de que la inspiración estaba ahí, de regreso. 

En este 2022 y con motivo de los 75 años que habría cumplido Bowie, este álbum llega a nosotros (aunque en 2011 ya se había filtrado y los fans más cercanos lo conocían). La historia oficial, sin embargo, contará que el disco fue rechazado en su momento por Virgin Records y que Bowie en lugar de dar la pelea optó por centrarse en la composición y grabación de lo que posteriormente sería Heathen (que en junio cumple 20 años por lo que espero escribir algo al respecto)Quien sabe, quizás con la sola grabación del álbum el objetivo ya se había conseguido para el artista...

¿Canciones? 'You've got a habit of leaving me', 'Shadow man', 'Can't help thinking about me' y 'Toy (your turn to drive')'

7,9 / 10
Excelente.

lunes, 15 de enero de 2018

20 Años De... David Bowie : Earthling (1997)


21 en realidad, pero que más da...

Hemos dicho en el pasado que los noventa dieron para todo. La popularidad alcanzada por el grunge fue el punto de partida para una década que celebró de pie la exploración y puso de moda a lo alternativo. De esta forma, bandas que hoy pasarían por el absoluto anonimato como, Underworld, The prodigy o Nine inch nails (por mencionar algunas) se las arreglaban para sonar en las radios y generar rotación de sus videos. Fue en aquel contexto que ocurrió el extraño (pero notable) fenómeno de artistas consagrados que quisieron beber de nuevas fuentes (ya comenté acá meses atrás lo que ocurrió con U2 y su fallido Pop), y David Bowie fue uno de aquellos que con seguridad mejor asimiló dicho momento y, pese a los palos que le llovieron en su momento, entregarnos un par de álbumes de alto vuelo para el recuerdo. 

Digo par de álbumes porque debemos recordar que el inglés venía de colaborar con Brian Eno en 1995 para el lúgubre y poco comprendido Outside, disco de culto a estas alturas dentro de la discografía de Bowie, por lo que Earthling viene a funcionar como una especie de sucesor lógico del mencionado, una evolución de cierta forma. Y es que si en Outside el artista encaró una mirada pesimista del presente mediante sonoridades pantanosas y tétricas, dos años más tarde daría continuidad a la temática pero desde la rabia, lanzándose sobre un sonido de corte más explosivo y que miraría al rock de reojo mediante el uso constante de la electrónica, loops, sintetizadores y sampleos varios como herramienta principal de trabajo. 

El álbum abre con 'Little wonder', seis fenomenales minutos que desde ya dan muestras de por donde irá el resto del trabajo. Soberbio trabajo de guitarras que se entrelaza con bases electrónicas, una estructura dinámica y contagiosa dispuesta a funcionar como primer promocional del álbum (y así fue). Muy similar a esta es 'Battle for Britain (The letter)', que pareciese haber sido construida sobre el mismo riff pero se diferencia en los notables juegos vocales que Bowie logra, además de un exquisito toque caótico que contiene el tema (espectacular ese piano desordenado que aparece en la recta final). Más adelante sonarán otros temas que insistirán sobre baterías electrónicas aceleradas que se conectarán con guitarras explosivas, como ocurre en 'Telling lies', la tremenda 'The last thing you should do' o 'Dead man walking', que cuenta con un puente + coro que debe estar entre los mejores logrados en la carrera del inglés. 

Entre todas estas aparecerán algunas dispuestas a bajar las pulsaciones y que como crítica podría mencionar que aparecen muy pronto en el disco y efectivamente restan un tanto de ritmo al asunto. Ahí tenemos la repetitiva 'Looking for satellites', luego la explosiva 'Seven years in Tibet' y 'I'm afraid of americans', que se sostiene exclusivamente en su coro. 

Mirado a dos décadas de distancia Earthling aparece como un álbum claramente menos preciado dentro de la carrera de David Bowie. El experimento fue criticado en aquellos años por sonar forzado, por mostrar a un vocalista que, en lugar de ser vanguardia, esta vez intentaba sumarse a una tendencia que ya se encontraba en boga. La calidad del álbum, sin embargo, es indiscutible. Estamos frente a un álbum inquieto, a ratos creativamente desbocado y caótico, que funciona en lo individual y colectivo. El mejor álbum de Bowie durante los 90's y el último además donde lo veríamos experimentar a ciegas con su música, además de mostrarse fenomenal en términos de imagen (pelos de colores, cortes extravagantes, chaquetas con estilo), lo cual también lo coloca en un sitial tremendamente especial dentro de su discografía.

8/10
Excelente.


Otras reseñas de David Bowie:
2016 // Blackstar
2013 // The next day

sábado, 31 de diciembre de 2016

16 Discos Para 2016

Hora de cierres y balances. Momentos en que inevitablemente miras hacia atrás, valoras muchísimo lo vivido/aprendido pero también te replanteas tantas cosas más. Señal también de que el tiempo avanza, no? De que nos volvemos más conscientes de la sensibilidad de nuestra existencia (no quise usar la palabra "insignificancia" para no sonar tan duro) y nos proponemos el vivir cada día con mayor entrega e intensidad.

Toda esta reflexión a propósito de este blog, que sin habérmelo propuesto acabó siendo un elemento importante de canalización de los distintos momentos que viví durante 2016. Algunos salen, otros beben, algunos ven fútbol... yo hago todo eso pero además, comunico y escribo. Agradezco por tanto la posibilidad que tengo de poder hacerlo, de compartir con completos desconocidos mis sentimientos (musicales, claro está) y aportar mi granito de arena en medio de una sociedad que va en dirección completamente opuesta, una sociedad cargada hacia el individualismo y donde muy pocos comparten con el resto.

En fin, sin más bla bla, demos pasada a la revisión de los discos que más disfruté durante 2016. De todo acá, como soy yo, una carbonada de colores y sensaciones ...

16. Ases falsos // El hombre puede. Con permiso de los expertos, el mejor disco chileno del año. Un cóctel de sencillas pero notables canciones.
Un tema: Subyugado // Reseña acá

15. Serpentine dominion // Serpentine dominion. La violencia del death con exquisitos elementos melódicos en un disco de metal que enaltece al género.

14. Lady Gaga // Joanne. En el afán de demostrar que musicalmente está por sobre el personaje llega a nosotros el mejor disco de su carrera. Un valiente abanico de influencias. 
Un tema: 'John Wayne'   // Reseña acá 

13. Ghost // Popestar. Es raro colocar un álbum de refritos en un conteo anual, pero cuando el asunto ha sido abordado de manera tan profesional como Ghost acá ha hecho, además de seguir mostrando señales de notable crecimiento en lo musical, el asunto cuadra por completo.
Una canción: 'Square hammer'  // Reseña acá

12. Suede // Night thoughts. En medio de tanto regreso noventero nostálgico intrascendente (para que dar nombres) el que al menos una banda se haya tomado en serio esto de la música me parece digno de destacar. Si además lo hacen con un álbum más que continúa mostrando un filo impecable a la hora de abordar el pop, que decir, no queda más que agradecerles.
Un tema: 'Outsiders' // Reseña acá

11. Pet shop boys // Super. La leyenda continúa y que maravilla el poder vivirlo en presente. El dúo inglés vuelve a dar muestras de una electrónica elegante e inteligente. A estas alturas cualquier adjetivo se queda corto.
Un tema: 'Happiness' // Reseña acá 

10. Haken // Affinity. Gran disco que quizás pierde puntos por la cantidad de lugares comunes que dentro del progresivo visita. Sin embargo, la ejecución es tan buena que merece un lugar acá
Un tema: '1985' // Reseña acá

9. Beyonce // Lemonade. Asesorada por una multiplicidad de productores y músicos pero entregando un resultado que va del notable hacia arriba. Rompe con lo que habríamos esperado de ella y crece en lo musical.
Un tema: 'Sorry' // Reseña acá

8. Devin Townsend Proyect //  Trascendence. El talento ingobernable del genio canadiense ha vuelto a soltar las riendas. No queda más que rendirse a sus pies.
Un tema: 'Failure' // Reseña acá

7. Rihanna // Anti. Para ella probablemente un álbum de transición, para mi, lo mejor que ha parido en su carrera. Un disco con sabor. Diferente, inquieto, personal y honesto.
Un tema: 'Work' // Reseña acá

6. Nails // You will never be one of us. Tan solo veinte minutos le han bastado a Nails para descargarlo absolutamente todo. Ira y violencia vomitada en pequeñas dosis en un ejercicio que impresiona por su precisión. Porque aveces menos es más...

5. Obscura // Akroasis. El death técnico llevado al límite. El mejor disco de metal extremo del año sin ninguna duda, un golpe a la mesa de los nostálgicos. Vanguardia absoluta

4. Nick cave & the bad seeds // Skeleton tree. El dolor de un padre devastado plasmado de manera impecable un álbum que es pura poesía. Sobra cualquier otro argumento.
Un tema: 'I need you' // Reseña acá

3. Ihsahn // Arktis. En la ruptura con el metal extremo nos encontramos con una obra diversa que da muestras de una creatividad vigente. Tan potente como sensible.

2. David Bowie // ★  . No podía ser de otra manera. Inmenso hasta el último de sus días. La despedida de un eterno de la música y a quien extrañaremos demasiado. Un álbum profundo, una obra compleja que no entrega concesiones hacia el auditor en ningún momento. Simplemente hermoso.

* DISCO DEL AÑO *

1. Radiohead // A moon shaped pool. La reciente muerte de Rachel Owen (compañera de Thom Yorke por más de veinte años) acaba por explicar todo. Una vez más el dolor del artista se transforma en obra y deleite para nosotros. Radiohead vuelve a colocar todo en su lugar, tras cinco años de silencio y en medio de una realidad incierta regresan con un álbum fantástico, de tono opaco en general pero ambientes tan tétricos como bellos. El disco del año.

domingo, 25 de diciembre de 2016

Grandes Canciones : David Bowie // Lazarus


Vendrá un especial en estos días donde concentre las canciones que, en lo personal, más disfruté durante 2016. Sin embargo, deseo dejar un espacio particular a algunas. Digamos, las más significativas

Y comenzaré por el final, ya que 'Lazarus' de David Bowie es con seguridad la mejor del año, el doloroso epitafio de un genio que agonizaba. 

Dolor ("tengo cicatrices que no se ven") , miedo ("mírame, estoy en peligro"), resignación ("no tengo nada más que perder"), nostalgia ("en New York vivía como un rey")  e incluso esperanza ("Oh, seré libre...") se conjugan en un tema impresionante por su magnitud y connotación histórica. Creo haberlo dicho en alguna reseña tiempo atrás: desde la muerte del gran Freddie Mercury que no presenciábamos un acto de despedida tan solemne y teatral, artístico hasta el final. El video de 'Lazarus', con un Bowie extraordinario ejerciendo su papel, no hace más que complementar un producto sensible, humilde y bien desarrollado.  

"Mírame acá, estoy en el paraíso. Tengo cicatrices que no se pueden ver. 
Tengo drama, no puede ser robado. Todos me conocen ahora...

Mira acá, hombre, estoy en peligro. No tengo nada más que perder.
Estoy tan arriba que mi cerebro gira. Lancé mi teléfono abajo...

¿No es exactamente como yo?

Para el tiempo en que llegué a Nueva York, yo vivía como un rey.
Luego usé todo mi dinero. Estaba buscando tu trasero.

De esta manera o ninguna, tu sabes, seré libre...
Tal como ese pájaro azul. 

Ahora eso no es como yo.

Oh, seré libre. Tal como ese pájaro azul..."

jueves, 21 de enero de 2016

David Bowie: ★ (2016)

De aquí a la eternidad.

Un 8 de enero de 2013 el gran David Bowie decidía sorpresivamente volver a las pistas con The next day. Cual artista que se toma la calle, el inglés sin previo aviso nos regalaba catorce canciones que colocaban las cosas en su lugar tras diez años de silencio, reconciliándose de paso con su faceta más rock y tradicional. The next day estuvo muy bien, transformándose en uno de los hitos importantes de aquel año (y si es que no de la década), sin embargo, Bowie volvería por más. Exactamente tres años más tarde, en su cumpleaños número 69, el hombre regresa a nosotros con ★ (desde ahora Blackstar), su (último) sincero intento por trascender (¡cómo si hiciese falta!).

Hay piezas que ya conocíamos de Blackstar, 'Tis a pity whe was a whore' y 'Sue (or in a season of crime)' aparecieron en 2014 como parte de un compilado, aunque esta vez han llegado a nosotros transformadas, la primera marcada por un imponente redoble de batería y un saxo que durante todo el tema acompañan a un Bowie que suena al límite, conmoviendo con cada una de sus notas, mientras que la segunda es desorden, con una batería que nuevamente es protagonista aunque esta vez Bowie relata en off desde la penumbra en medio de una estructura exquisitamente caótica.

Ahora, por si las dos mencionadas fuesen poco, la primera parte del álbum se completa con dos joyas de proporciones, dos temas que van directo a la carpeta 'The very best' del vocalista, me refiero a 'Blackstar' (la canción) y 'Lazarus'. Una abarca casi diez minutos de oscura atmósfera, ahí oímos a un Bowie robótico que solo es interrumpido de manera magistral por un interludio melódico, la otra es la evidente despedida, el personal epitafio de un hombre que sabía nos dejaría pronto, el relato es escalofriante  y la interpretación magnífica ("Mírame estoy en el paraíso / Tengo heridas no visibles / Tengo drama, no puede ser robado / Todo el mundo me conoce ahora..."), un tema que por si solo da para una entrada completa. Y del video promocional ni hablar, es Bowie excelso hasta su último minuto de existencia.



Los últimos quince minutos de álbum no bajarán el nivel. 'Girl loves me' es probablemente el tema más experimental del álbum, uno en donde las guitarras prácticamente no aparecen y todo es batería electrónica, teclados y sintetizadores. 'Dollar days' debe ser la única del disco que empatiza con un sonido más tradicional, un tema que perfectamente podría haber sido parte de The next day dada su particularidad melódica. Mención aparte merece el solo final de saxofón que se enlaza a la perfección con guitarras y un Bowie que repite un incesante y conmovedor "I'm dying to, I'm tryin' to...". Para el final queda 'I can't give everything away', otra que sobre un redoble constante construye ambientes impecables y despide de manera soberbia a este tremendo Blackstar.

No tenía porque correr tanto riesgo con uno de los discos más complejos de su carrera pero las ganas de ir al límite de sus capacidades seguro que pudieron más. David Bowie se despide así de nosotros dejando un legado imborrable, siendo Blackstar su última maravilla. Arriesgado, valiente y talentoso. O como a mi me gusta resumir en tan solo un adjetivo: eterno.

9 /10
Brillante.

  

Otras reseñas de David Bowie:

lunes, 11 de enero de 2016

David Bowie (1947 - 2016)


Noche del 10 de Enero de 2016. Me apresto a realizar un largo viaje en bus, serán mínimo unas seis horas. Me siento, enciendo el teléfono y me armó una lista con material de Bowie. No me pregunten porque pero llevaba días queriendo oír algunas canciones. Selecciono casi una por álbum, mis favoritas de siempre, sonarán en orden cronológico The next day / Never get old / I would be your slave/ Little wonder / Jump they say / Modern Love / The man who sold the world / Heroes / Rebel rebel / Ziggy Stardust / Changes / Life on mars ?

Cuando sonó 'Never get old' recuerdo haber ido por la letra. Su interpretación me vuelve a emocionar cuando entona aquel notable: "¡And there's never gonna be enough money! ¡And there's never gonna be enough drugs! ¡And there's never gonna be enough sex!" 

23.30 aproximadamente y termina de sonar la lista. "Que grande que es" - me digo. Incluso modifico mi estado de Whatsapp: "Bowie, sos el puto amo" - añado. Me armo otra de R.E.M y mi viaje continúa. Llegando a Santiago, 7 Am y me encuentro de golpe con la terrible noticia: David Bowie ha dejado de existir. ¡¿Qué?! ¡¿Pero... qué?! No exagero, simplemente no lo podía creer. Me costó minutos asimilarlo. 

Y sería. No hay consuelo que valga. Quizás lo de siempre, el que su obra se queda con nosotros. Vendrán especiales, palabras por montón. Yo mismo querré escribir mucho acerca de su obra, comenzando por Blackstar, su más reciente disco cuya reseña tenía prácticamente lista al enterarme de la tragedia. Pero esto lo cambia todo. Absolutamente todo. E insisto, no hay consuelo... 

martes, 24 de diciembre de 2013

Los 13 Mejores Discos De 2013

Realizando una analogía simplista, para mi un buen disco debe funcionar como un gran equipo de fútbol. Es decir, debe poseer algunas figuras individuales y además convencer en el funcionamiento colectivo. Hay discos que poseen lo uno o lo otro, son los menos los que gozan de ambas características. Ahora, el estilo o la etiqueta a mi me da lo mismo, realmente siento lástima por las personas que son capaces de disfrutar un álbum solo de un determinado estilo. Metal, funk, pop, rock, progresivo, llamen a la música como quieran, a mi me da igual mientras esta conecte con mi sentir. Me da igual si un disco es blandito y tiene llegada con las masas mientras sea bueno y en aquel contexto funcione. De igual forma, un trabajo que no es masivo también puede ser hermoso. Pero nada es bueno o malo por definición, todo tiene su contexto y ahí debe ser valorado. 

Y bueno, los 13 discos más interesantes de este 2013 para mi han sido los siguientes:

13. Flaming Lips , "The terror" . El caos, la desorientación intencionada, la dramática desolación de un disco que pretende descolocar a quien oye. Un ejercicio a la David Lynch que me resultó imposible no destacar. 

12. Wire , "Change becomes us". No serán probablemente mencionados en ningún recuento, sin embargo acá estoy yo dispuesto a hacer justicia. Mecánicos, maquinales y notables. El regreso de Wire tras 5 años de silencio me impresionó por lo detallista del trabajo, teclados y guitarras muy bien enlazados al punto de encontrar ambientes tremendos. 

11. Palms, "Palms" (ALBUM DEBUT). El tocado de Chino Moreno la ha vuelto a hacer. Como si lo más reciente de Deftones hubiese sido poco, este 2013 nos regaló un trabajo repleto de texturas y sonidos claramente influenciados por The Cure. Un elegante viaje al que nos embarcamos felices. 

10 - Daughter , "If you leave" (ALBUM DEBUT). Hermoso y melancólico. Íntimo y doloroso. Desnudo y honesto. Lo de Daughter no descubre nada nuevo pero nos recuerda la potencia que contiene el plasmar una herida sangrante sobre un sonido. Notable. 

9 - Queens of the stone age, "... like clockwork" . Josh Homme y la búsqueda del disco atemporal, acá lo ha logrado encontrando el álbum más maduro de la carrera de la banda. "... like clockwork" es un trabajo que curiosamente termina mejor de lo que comienza, creo que si las primeras 5 hubiesen estado a la altura de las 5 finales tendríamos disco del año. De todas maneras el tipo se ha salido con la suya cuando muchos ya dudaban de sus capacidades...

8 - David Bowie , "The next day" . Tras 10 años de silencio el maestro está de regreso y de que manera. Con la elegancia y energía de siempre el tipo no solo cumple sino que además nos regala un trabajo que impresiona por su solidez. Un disco que se cuela entre lo más destacado que Bowie ha realizado no solo en los últimos 20 años si no que en su carrera completa. 

7 - Paul McCartney, "New" . Otra leyenda viviente que vuelve para poner las cosas en orden. "New" es optimista, contagioso y rebalsa en talento. Un puñado de tremendas melodías que a estas alturas no pueden más que emocionar. Lo dije y lo repito: genio en vida. 

6 - Vampire Weekend"Moderns vampires of the city". Delicado pero bien armado. Lo de Vampire Weekend logra dar ese salto cualitativo siempre necesario en un tercer disco. En este caso nos encontramos con un trabajo rico en lo melódico y con mucha diversidad de arreglos. 

5- Villagers , "{Awayland}" . Inquieto y bien logrado. Sonidos acústicos que coquetean con la electrónica y los teclados. Un disco tremendamente bien ejecutado y que ilusiona con respecto a lo que se pueda venir en el futuro para la banda de Conor O'brien
Reseña acá

4 - In Vain"Aenigma". Colosal disco este de In Vain, el mejor de su carrera por paliza. Metal de altas pretensiones, un disco al que las etiquetas le quedan cortas, un álbum que busca la perfección en el sonido e intenta (a momentos lo consigue)  llevar la técnica y la brutalidad al extremo. Enorme. 

3 - Sigur Ros, "Kveikur". Kjartan Sveinsson (tecladista) abandona la banda y como resultado nos encontramos frente al álbum más amigable en la carrera de Sigur ros. "Kveikur" conserva el trabajo de ambientes que los islandeses suelen trabajar pero adorna el asunto de manera mucho más amena, con estructuras pop incluso, mucha intensidad y un sonido absolutamente envolvente. 


2 - Steven Wilson, "The raven that refused to sing" . Otro tocado que encuentra acá el que, para mi, es su álbum definitivo. El genio detrás de Porcupine tree realiza un ejercicio brillante y que da gala del momentazo creativo vive. "The raven that..." es un álbum que rinde tributo al rock progresivo clásico añadiendo elementos modernos que encajan a la perfección. Un manjar.  



*** DISCO DEL AÑO *** DISCO DEL AÑO *** DISCO DEL AÑO ***

1. Leprous, "Coal". Contundente, ambicioso y valiente. El tercer disco de Leprous es una obra maestra moderna que hasta en sus momentos excesivos funciona. Los noruegos juegan al límite en todo instante pero se salen con la suya entregando un trabajo diverso, que explora diferentes estaciones del metal, las conjuga con elementos progresivos y sazona con aspectos melódicos muy bien ejecutados. "Coal" suena pensado, sesudo pero nunca se canta a si mismo, siempre tiene presente que hay un auditor a quien llegar e impresionar. Si el metal progresivo tiene presente ese está liderado por Leprous sin duda alguna.  

Reseña acá



Y bueno, evidentemente mi lista no coincidirá ni con los sitios internacionales, con intere$e$ creados la gran mayoría, ni con el indie de los sitios independientes pero bueno, es solo mi humilde opinión emitida desde este rincón del universo. Un abrazo desde acá y agradecimientos a todos quienes durante este año han visitado mi sitio, me honra el que personas que aman la música tanto (o más que yo) me lean y aporten con sus comentarios. 

Vivimos para entregar y para dejar algo en esta tierra mientras existimos, lo que sea. Por eso existe este blog, porque no me siento más persona al escuchar un disco que nadie más conoce, me siento humano cuando logro compartir aquella experiencia con otros...

En fin, mucha filosofía barata por hoy. 
¡Hasta la próxima!
Esteban

sábado, 21 de diciembre de 2013

13 Grandes Canciones Para 2013 (Parte 2 y Final)


SEGUIMOS...

7. Yeah Yeah Yeah's:  "Sacrilege"
Fue un tema de esos ENORMES. Me gusta cuando una banda pretende comerse al mundo con una sola canción y eso acá ocurre, ese coro gospel del último minuto delata las intenciones. Lamentablemente el disco terminó siendo un fiasco por lo que "Sacrilege" resultó ser como Lionel Messi jugando en la B de Arabia Saudita. Pero bueno, de todas maneras tenía que estar en este recuento... 



6. Paul McCartney : "Queenie eye"
La verdad es que podría haber sido cualquier otra del álbum, "New", "Everybody out there" o varias más estaban al mismo nivel pero había que escoger una y me inclino por ese subidón final que presenta "Queenie eye", increíble por cierto el que Paul con tanta carrera a sus espaldas aún logre componer algo así. Emociona de hecho... 


5. David Bowie : "Love is lost"
El regreso del año ¿no? Para mi incluso sobre lo de Black sabbath (que también estuvo bien) y este, un temón, desde mi primera vez con el álbum fue mi favorita. ¡Ese teclado y ese final!



4. Villagers : "Earthly pleasures"
Que no daría hoy Radiohead por componer algo así. Cuanto juego vocal, cuanta intensidad en el relato. Un gran disco este de Villagers y este, para mi, su mejor tema.



3. Daft Punk : "Get lucky"
El single del año. Una canción extraordinaria, una de esas que ya no se componen. Como habrá sido de buena, que en tiempos en donde el single ya no cuenta con la promoción de 15 o 20 años atrás, de todas maneras el tema logró llegar a todos. ¿El disco? Una completa decepción pero la canción es funk setentero del mejor...



2. Arcade Fire : "Reflektor"
Cuanto me ilusionó este tema.  Un single de 7 minutos que coqueteaba con el baile y que mostraba a los canadienses más creativos, arriesgados y potentes que nunca. Todo en su justa medida, una lástima que el disco no haya estado a la misma altura...



*** CANCIÓN DEL AÑO *** CANCIÓN DEL AÑO *** CANCIÓN DEL AÑO ***

1. PEARL JAM : "SIRENS"
Por la emocionante letra, por la interpretación de Vedder (el tipo sigue siendo único) y por lo increíble que resulta verificar como Pearl Jam a 20 años de su primer álbum sigue siendo capaz de erizarnos los pelos como alguna vez lo hicieron con temas como "Black", "Yellow led better" o "Given to fly". Tremendo...




Y bueno, son solo gustos personales claro está. Lo dejo ahí para ir en la próxima reseña en busca de los que me parecieron los mejores discos de 2013. ¡Hasta ese entonces!

viernes, 8 de noviembre de 2013

Arcade Fire: Reflektor (2013)

Víctimas de su propia audacia

No vamos a descubrir hoy lo inclasificable que resulta ser Arcade Fire, una banda de la que normalmente no se sabe bien que esperar. Debutaron en grande con Funeral (2004) , el cual de acuerdo a mi opinión debe ser junto con In rainbows (2007) de Radiohead el mejor disco de la década pasada, pero a partir de ahí los tipos jamás se han estancado, para bien y para mal. Algunos habrán disfrutado más o menos con sus siguientes discos (Neon bible/2007 y The suburbs/2010) pero nadie puede desconocer el que Arcade fire es una de esas agrupaciones que trabaja sin concesiones y funciona bajo sus propios moldes. De ahí que el bicho raro que nos acaban de entregar como nuevo disco no debería sorprendernos en absoluto, lo tomamos o lo dejamos, pero Arcade fire no compone pensando en el que dirán, asunto que esta vez se ha visto expuesto al máximo. 

Y bueno, con Reflektor me parece que han terminado siendo víctimas de su propia audacia. Es un disco doble que no daba para tal, un álbum que con 15 minutos menos habría resultado fantástico, con 3 o 4 canciones menos habría sido candidato claro a disco del año pero lamentablemente no ha sido así, los tipos han decidido lanzar todo a la parrilla y han terminado saturando un trabajo que durante su primera mitad se percibía como fabuloso. 

Ya conocíamos desde hace un tiempo "Reflektor" (la canción), un tema increíble. Un single de 7 minutos cargado al baile, con teclados, guitarras, vientos e incluso un David Bowie metiendo lineas por ahí, simplemente perfecto. El disco abre con ella y continua con la excelente "We exist", más cargada al rock y muy efectiva en su mensaje directo contra la exclusión de minorías sexuales ("Ellos están de rodillas rezando / Rogando por favor que no existamos / Pero existimos..."). Hasta acá, todo impecable, sin embargo, un giro brusco (y primera señal de que algo acá no anda bien) llegará cuando sonidos tropicales se tomen el álbum mediante la dupla "Flashbub eyes" + "Here comes the night time", una pasada excesiva por donde se mire y que quizás, solo quizás, como experimento puede que le alcance para funcionar. Por esto mismo, viene muy bien el que tras estas suene algo más tradicional como "Normal person" + "You already know", ambas son puro rock, la primera eléctrica y dinámica, la segunda más acústica pero las dos dejan al álbum bien parado. Finalmente, la primera parte cierra con los cambiantes ambientes de "Joan of arc", otro notable momento donde la banda sabe jugar con los tiempos, cerrando así treinta y cinco minutos de música donde, más allá de algunos reproches, Arcade fire continúan mostrándose fieles a si mismo, con hambre creativa y alcanzando más de algún momento realmente brillante. El problema vendrá de aquí en adelante... 



La segunda parte del disco abre con "Here comes the night time II", dos minutos que aportan bastante poco pero que se entienden como una especie de introducción para lo que sonará a continuación: los excesos. "Awful sound" , "It's never over" y "Porno" deben ser los 18 minutos más eternos y desesperantes que he vivido en largo tiempo. Eterno, no hay otro término que defina mejor este pasaje del álbum. Lento, espeso, monótono, los tipos se masturban frente a nosotros y pretenden que a aquello le llamemos arte. Del final del disco a cargo de "Supersymmetry" ni hablar, otro chiste de mal gusto. El letargo en el que cae esta segunda parte del álbum solo es interrumpido por esa maravilla cargada synth pop que es "Afterlife" (donde la dupla Win Butler + Regine Chassagne luce como nunca en el disco), el exclusivo momento de lucidez que acá se presenta y el único oasis en el desierto que logra conectar de manera coherente con la primera parte del disco. Lamentablemente seis minutos no alcanzan para rescatar treinta por lo que el disco finaliza dejándonos una extraña sensación, como cuando algo se arruina de un momento a otro sin que lo vieses venir. 

No se puede calificar un disco por lo que pudo haber sido. Reflektor es un disco doble, con doce piezas de las cuales tres o cuatro son fantásticas, un par cumple y cinco son un experimento imposible de llevar y disfrutar,  todos estos concentradas además hacia el final del álbum por lo que el viaje resulta incompleto. Sin embargo, con Arcade fire no hay derecho a queja, tal como dije en un comienzo, los tipos en este álbum siguen siendo lo que siempre han sido, solo que esta vez la jugada no ha cuajado.

¿Canciones? 'Reflektor', 'We exist', 'Afterlife'.

5,9 /10
Irregular.



Reseñas anteriores de ARCADE FIRE

viernes, 19 de julio de 2013

Adelantos: Devin Townsend // Pearl Jam // Kings of Leon


Hoy será jornada de adelantos acá en el blog. Y comenzaré refiriéndome al que fue uno de los mejores discos que tuve el placer de disfrutar durante 2012, me refiero a aquel apoteósico Epicloud de Devin Townsend. Pues bien, en Octubre pasado Townsend hizo justicia con el álbum y presentó en vivo un espectáculo acorde al disco que promocionaba: The retinal circus. Un show extravagante y exagerado, a la altura de lo que el creador acostumbra a entregarnos. Pues bien, habemos muchos que esperamos ansiosos aquel lanzamiento oficial y recientemente se nos ha entregado una pildorita para que calmemos las ansias, se trata de la versión de "Grace" que Devin Townsend junto a su invitada de honor Anneke van Giersbergen interpretaron aquella noche. El video habla por si mismo y creo nos anticipa bastante bien lo que se nos viene con aquel lanzamiento...

Y bueno, además del mencionado adelanto de Townsend quisiese destacar en voz alta los nuevos singles que han presentado tanto Pearl Jam como Kings of Leon. Los dos temas, cada cual en lo suyo, suenan muy directos, cargados a las guitarras y al rock aunque, digámoslo: ninguno de las dos canciones presenta algo particularmente novedoso. En especial lo de Pearl Jam me ha terminado dejando algo frío. No es que "Mind your manners" me parezca una mala canción pero si me ha parecido "una más" dentro de lo que la banda ha venido trabajando durante estos últimos años.

En fin, los acá está lo nuevo de Devin Townsend, Pearl Jam y Kings of Leon...






*** BONUS TRACK *** BONUS TRACK *** BONUS TRACK ***

El eterno David Bowie sigue primocionando su gran y más reciente álbum The next day. Nos ha dejado en estos días el video de "Valentine's day" , donde lo podemos ver a él en primer y único plano interpretando el tema. Tal parece que el genio no teme revelar sus años. "El tiempo avanza pero la actitud se mantiene" parece ser el mensaje. Da igual, es un grande y siempre estaremos agradecidos de verle.