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martes, 21 de abril de 2026

Harry Styles: Kiss All The Time. Disco, Occasionally (2026)

"En constante búsqueda..." 

Unos años atrás fue que Harry Styles inició una búsqueda musical variopinta expresada en aquel diverso Harry's house (2022), un disco que declaraba intenciones al tomar influencias de una serie de artistas entregando una versión musicalmente sofisticada del inglés. Aquella búsqueda se ha profundizado en este Kiss all the time. Disco, ocassionally, un trabajo que se inclina hacia una electrónica minimalista y escapa de manera evidente del hit inmediato. No encontramos por tanto acá ninguna 'Sign of the times', 'Watermelon sugar' o 'As it was', y desde ahí el disco se plantea en su recorrido como una especie de constante búsqueda que, sin embargo, cuenta con un problema: no parece jamás encontrar un lugar donde estacionar, dando vueltas y vueltas sobre un sonido que nunca termina de explotar.

Dicho lo anterior, un conflicto importante con que cuenta este disco es la lista de temas, el orden, lo cual entorpece su disfrute. Dicho en simple: acá hay buenas canciones, pero (casi) todas están ubicadas en su segunda parte y en un orden poco conveniente. 

Me explico: el disco abre de manera especial con la notable 'Aperture', una canción de tono introductorio en donde Harry Styles logra construir una de esas canciones que va generando un alza de intensidad en medida que avanza, llegando a un coro atractivo (ese "We belong together" es efectivamente de lo más contagioso encontramos en todo el álbum) con una electrónica sutil y elegante como telón de fondo. El problema es que tras esta el disco no toma un camino claro. Uno era el de la explosión, digamos, tras un tema introductorio y atmosférico desatar la fiesta. Eso no ocurre. Pero tampoco vienen más canciones profundas bien logradas con las que conectar si no más bien un giro hacia un pop minimalista simplónDe hecho, la extensión por sí sola algo dice, 'Aperture' es la única canción del álbum que supera los cinco minutos mientras que todo el resto ronda los dos o tres. 

Sin ir muy lejos, la mejor en toda la primera parte es claramente 'Ready, steady, go!', con un bajo que marca el tema todo el tiempo y una dinámica atractiva, sin embargo, la producción lastra el resultado al rehuir intencionalmente de la fiesta, apostando por el minimalismo, encorsetando la canción y limitando la que claramente tenía potencial para ser la 'As it was' del disco. Y del resto ni hablar, sonará una monótona 'American girls', la golpeada 'Are you listening yet?' (con esos redobles de batería como protagonistas), la agradable 'Taste back' o la balada 'The waiting game', quedando todas relegadas a ese incómodo lugar que agrada pero no impacta. Son canciones que se dejan oír, de sofisticada producción, con detalles sonoros incluso exquisitos pero que no cuentan con un golpe realmente efectivo tanto en términos estructurales como interpretativos. 

Será recién en la Cara B del álbum cuando este muestre sus mejores cartas. 'Season 2 weight loss' es la más exploratoria (e interesante) de todas gracias a sus juegos de percusiones, 'Pop' es una que si explota mejor su potencial (¿no debió esta ser la segunda o tercera en la lista?) debido a que si se le juega por un coro más explosivo, lo mismo con 'Dance no more' y sus aires funk, mientras que el cierre con 'Carla's song' se muestra melódicamente rico y sofisticado. Es decir, buenas canciones acá claramente habían. Ahora, de igual forma: ¿Qué pintan entre todas estas las melosas baladas 'Coming up roses' y 'Paint by numbers'? Absolutamente nada. Una muestra más de un disco que intentó ir hacia demasiados lados en lugar de haber asegurado un solo camino. 

Pues lo dicho, Kiss all the time. Disco, occasionally deja la sensación de ser un trabajo en constante búsqueda pero que no termina de funcionar. Como global se valora la valentía del vocalista al abandonar los coros facilones de discos como Fine line (2019) y mostrar mayor ambición musical, de hecho, encuentra acá un puñado de buenas canciones, el "problema" es que en la ambición de apuntar a tanto no ha logrado cerrar el círculo con un disco redondo. Quizás para el siguiente...

¿Canciones? 'Aperture', 'Ready, steady, go!', ''Season 2 weight loss' y 'Pop'.

6,9 / 10
(Muy) Bueno.


Otras reseñas de Harry Styles:
2022: Harry's house

miércoles, 15 de junio de 2022

Harry Styles: Harry's House (2022)

"(Buen) pop de banda..."

Lleva un tiempo Harry Styles en el dilema de mostrarse como "más que una cara bonita y un cuerpo cuidado", digamos, el que se le acepte por lo que es y lo que hace, de ahí el que lo hayamos visto durante el último tiempo en búsqueda de una estética, discurso y particular posicionamiento en la industria. En lo musical, además, se ha encontrado en este 2022 con el siempre complejo desafío del tercer disco, ese que debería mostrar de que y para que está hecho. Por esto mismo es que se ha animado a dar el salto, uno honesto y que efectivamente entrega señales positivas respecto a su potencial, escapando un tanto de la balada o medio tiempo a cuerdas y yendo sobre un sonido de banda, digamos, rico en texturas y donde oyes el bajo + guitarra, evitando caer en la sobre producción, tan de moda en el pop actual. De hecho, un primer elemento que llama la atención positivamente en el disco es que no hay 50 mentes involucradas en él, si no que estas se cuentan con una mano, algo poco usual considerando las actuales tendencias.

Ahora, cabe mencionar que el camino que Harry Styles acá recorre no pretende re inventar la rueda pero si dar muestras de un artista honesto en búsqueda de su lugar. El tipo mete mano acá al soul + funk setentero o al synth pop ochentero como han hecho tantos otros durante la pasada década, dotando a las canciones de una producción moderna pero con pasajes que suenan a otras cosas. A mi, por ejemplo, 'Music for a sushi restaurant' me recordó en el bajo + narración a mi querida St. Vincent (la de 2015, 'Rattlesnake') pero en los teclados oí a Phil Collins y su 'Sussudio', de igual forma, 'Let's night talking' me sonó a Duran duran en su partida aunque en los coros oí el verseo de George Michael en 'Outside'. Y del hitazo 'As it was' ni hablar, muchos la han comparado con A-ha, pero yo sin ir demasiado lejos mencionaría a The weeknd, y así, en la línea de Abel Tesfaye, Dua lipa (la de Future nostalgia) o Miley Cyrus (la de Plastic hearts), Harry Styles ha optado por tomar prestados una serie de elementos provenientes de distintos artistas y acercarlos a las nuevas generaciones, lo interesante es que el producto le ha quedado lo suficientemente contundente como anotarse como lo mejor que ha realizado a la fecha.

Otro elemento que llama la atención en Harry's house, para bien y mal, es la ausencia de hits inmediatos, lo cual habla de un riesgo que ha tomado el vocalista. Y es que salvo 'As it was', no encontramos algo acá igual de ganchero, quizás el medio tiempo romántico 'Cinema' tiene pinta de single o 'Daydreaming' con su dinámica podría funcionar, aunque esta luce en exceso estándar, lo cierto es que demás oscila entre cosas realmente novedosas como 'Grapejuice' (con unos exquisitos aires al McCartney setentero estilo 'Let'em in') y otras cuyos arreglos alcanzan para mantenerte atado al álbum, me refiero a 'Daylight', 'Satellite', con esa sección notable explosiva al cierre que eleva de nivel algo que lucía como relleno hasta los tres minutos, o ese sensible cierre a cargo de 'Love of my life'Como punto en contra estarían las baladas acústicas que poco y nada pintan acá, luciendo poco arriesgadas, como 'Matilda' o 'Boyfriends', sin las cuales, y con alguna exploración un poco mejor lograda, estaríamos quizás hablando de uno de los grandes discos del año.

Para cerrar, una reflexión. Cuando veo a Harry Styles pienso inevitablemente en alguien como Robbie Williams, quien en los noventa metió una cantidad enorme de éxitos y generó muchísima atención como personaje, sin embargo, cabe la pregunta veinte años después: ¿Quién es Robbie Williams para las nuevas generaciones? Pues nadie. Realmente nadie. Pensando en fenómenos como este es que quizás Styles se ha propuesto el ir más allá del griterío y el fenómeno momentáneo, su Harry's house habla de aquella búsqueda. Y le ha quedado bien.

¿Canciones? 'As it was', 'Grapejuice','Let's night talkin'.

7,5 /10
¡Muy bueno!