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domingo, 23 de noviembre de 2025

Panopticon: Laurentian Blue (2025)

 "A contra corriente..."

¡Qué complicado el llegar a este álbum! Primero porque el estadounidense Austin Lunn es otro de esos artistas que ha quitado su música de Spotify debido a las inversiones de su CEO en armamento militar, decisión que ciertamente representa un riesgo importante para la difusión, de hecho, tuve que ir a buscar el álbum en otras plataformas. Pero no solo eso, es que tampoco es sencillo encontrar las letras. No están en Metallum, en Genius, ni siquiera en Google. Todo lo anterior habla de un álbum que está jugando muy a contra corriente, incluso más allá de lo habitual (que ya es bastante), y que seguramente muy pocos terminaremos oyendo, digamos, principalmente quienes conocemos al multi instrumentista y confiamos en sus capacidades. 

Ahora, como si todo lo anterior fuese poco, Laurentian blue es un disco que escapa a lo que habitualmente esperaríamos encontrar en un álbum de Panopticon. Enfocado como un álbum de folk, el disco está compuesto por once canciones que le alejan por completo de su habitual black metal atmosférico para sacar a relucir la arista más íntima y reflexiva del compositor. No hay medias tintas por tanto acá, el disco es un "lo tomas o lo dejas", es decir, te abres a la experiencia o mueres en el purismo, pues desde un comienzo notamos por donde irá el asunto: Austin junto a su guitarra, banjo o mandolina expulsando sus demonios y únicamente acompañado por violines a lo largo de un viaje cargado de melancolía. En dicho sentido el vocalista ha comentado que estas canciones fueron compuestas durante un período de profunda depresión y dolor, tiempos marcados por una pérdida familiar y la pandemia global, aspectos que se transmiten con claridad en el sonido de un álbum que desde un comienzo muestra una sensibilidad tremendamente particular. 

Por supuesto que no encontraremos en este listado estructuras contagiosas ni coros llamativos pues el foco estará siempre puesto acá en el mensaje y las atmósferas que los arreglos pretenden construir. Destaca el comienzo del álbum con las delicadas 'Liberation song' + 'The poetry in roadkill', donde el vocalista con sus sentidos tonos graves recuerda un tanto a Johnny Cash, los hermosos violines que se entrelazan con sentidas cuerdas en 'Ever north', así como la versión que entrega de 'I want to be alone' (la canción original data de 1965 y fue compuesta por el trágicamente desconocido Jackson C. Frank). Hacia el cierre del disco destacará la delicadeza de 'This mortal coil's rusted' + 'Broken bars' o esa singular discusión que Austin entabla en 'An argument with god', donde el vocalista realiza las preguntas ("¿Ves algo en tu soledad? ¿Nos has dejado a todos retorciéndonos...?") y hace al mismo tiempo de Dios para contestar ("Estoy encerrado en esta habitación de tu imaginación junto a los horrores que tu has decidido...").

Sonará una excepción a la regla abriendo la Cara B del disco con 'Irony and actuality', la única que entrega un folk en tono optimista y festivo, sin embargo, en general el álbum sostendrá un tono personal y reflexivo, quizás algo monótono para algunos debido a lo plano del registro vocal de Lunn, aunque por lo mismo el fuerte está puesto en la belleza de los arreglos de cuerdas y en los mensajes que se entregan. No deja de ser cierto eso si que con dos o tres canciones menos la experiencia resultaría más disfrutable.

Es claro que un disco como Laurentian blue quedará plasmado como un mero paréntesis en medio de la prolífica de Panopticon, una necesaria pausa para respirar por parte de un compositor que no ha parado durante los últimos casi veinte años y que acá ha vuelto a dar muestras de que solo se debe a sí mismo. Tan solo por lo anterior, merece la pena el sumergirse en esta personal y valiente aventura folk/country.

¿Canciones? 'Ever north',  'This mortal coil's rusted'  y 'Broken bars'.

miércoles, 31 de enero de 2024

23 Discos Para 2023.

Pues lo dicho, cerremos 2023 con los álbumes que en lo personal más disfruté. Antes eso si, algunas menciones honrosas para los 8/10 del año, es decir, discos excelentes que no alcanzaron a entrar en el Top final. Me refiero a : Ahab: 'The coral tombs', In flames: 'Foregone', Foo fighters: 'Here we are ', Incantation: 'Unholy deification' y Mon Laferte: Autopoiética.

Ahora si, 23 álbumes para 2023:

23. Pj Harvey: 'I inside the old year dying' 
"La vocalista no encuentra (o derechamente no busca) momentos particularmente emocionantes en este álbum si no más bien explora atmósferas densas, oscuras y enigmáticas, sumergiéndonos en un pozo donde jamás teme el moverse bajo sus propios términos, consolidando su estatus de artista con mayúsculas."

22. Alex Andwandter: 'El diablo en el cuerpo'
"Abraza la canción pop con enorme talento y tino melódico. Encuentra ese equilibrio tan difícil de hallar entre algo que suena ligero pero es profundo a la vez, para esto mete mano a un cóctel exquisito de influencias y se hace acompañar de una serie de artistas que esbozan pincelazos en ciertas canciones."

21. Slowdive : 'Everything is alive'
"¿Quién necesita crecer cuando se muestra tamaño nivel de maestría a la hora de construir atmósferas? Capturan de manera precisa una emoción, llevándola a un sonido a momentos incluso angustiante."
Reseña acá

20. Marduk: 'Memento mori'
"Trae de regreso al Marduk más desenfadado y brutal, uno que no oíamos desde hace bastante..."
Reseña acá

19. Peter Gabriel: 'i/o'
"En contra juega el que no reinventa nada y recurre a sus trucos habituales, a favor lo hermoso del resultado, la oda a la belleza que representan las canciones que presenta, sin desperdicio y donde cada una revela una magia particular."
Reseña acá

18. Caroline Polachek: 'Desire, I want to turn into you'
" A favor está la ambición que muestra la artista y lo consistente que en general suena, pese a abordar una electrónica desnuda y que en contadas ocasiones se desata. Durante todo el álbum este pareciese tiene algo que decir, una propuesta en cuanto a arreglos y mensaje, lo cual viniendo del mundo del pop no es poco..."
Reseña acá

17. Riverside: 'ID.Entity'
"No es fácil impactar en esto del progresivo, que ya se ha hecho bastante y sin duda cuesta innovar. Ahí, Riverside han sabido entregar un álbum sólido, que efectivamente sabe mirar hacia atrás pero sabiendo sonar a presente. Hay mucha emotividad y fuerza en ID.Entity"

16. Róisín Murphy: 'Hit parade'
"Desarrolla una electrónica bastante orgánica que conecta con el funk, el R&B y el house pero que en ningún momento se esfuerza por agradar respondiendo unicamente a las inquietudes de ambos artistas."

15. Squid: 'O monolith'
"Un álbum que efectivamente funciona en la línea del debut (que era lo esperado) pero dándose el gusto de correr bastante los límites en términos de rupturismo y experimentación."

14. Cattle Decapitation: 'Terrasite'
"Continúan abordando la bestialidad de su sonido en el enlace con uno que otro pasaje melódico"

13. Suicide Silence: 'Remember... you must die'
"Lo mejor que los norteamericanos han parido en su carrera, situándose incluso por encima de sus dos primeros álbumes, que pueden haber sido "la novedad" (mérito tienen, no lo vamos a desconocer acá) pero jamás sonaron tan poderosamente diversos como acá si ocurre."

12. Tsjuder: 'Helvegr'
"Marcado por la suciedad y velocidad del sonido, aunque con suficientes matices atmosféricos como para seguir mostrándose interesantes pese al paso de los años."

11. Overkill: 'Scorched'
"Con un nivel técnico que no muestra ripio alguno, compitiendo unicamente contra si mismos entre álbumes que se esfuerzan en dar muestras de un thrash característico, incombustible, afilado y que desborda energía."

10. Tesseract: 'War of being'
"Complejizando las estructuras entre canciones intrincadas pero sin perderse en la técnica, manteniendo siempre presente ese elemento particularmente sensible en sus canciones."

9. Fires in the distance: 'Aint not meant for us'
"Saben combinar en sus estructuras con pasajes melódicos particularmente delicados y rebosantes de una sensibilidad a flor de piel, esto realizado con una elegancia de que sorprende dada la poca experiencia de la banda. "

8. Sufjan Stevens: 'Javelin'
"Su veta folk más íntima, sin embargo, el álbum regala momentos que continúan dando muestras de una búsqueda constante por parte del artista. "

7. Cadaver : 'The age of the offended'
"Un disco que baja un tanto la velocidad respecto al antecesor y apuesta por una mayor diversidad (incluye más canciones, alargando la experiencia en diez minutos), apoyándose para esto en la conocida versatilidad en batería y una producción tremendamente atinada."

6. Avenged Sevenfold: 'Life is but a dream...'
"Han optado por desatar el caos, yendo y viniendo constantemente, tomando elementos de acá y allá, metiendo todo en el plato en un afán desconcertante dispuesto a dividir aguas."

5. Panopticon: 'The rime of memory'
"El talento de Austin Lunn reside en la capacidad de abstraernos del presente, sacarnos durante algo más de una hora de nuestro caos e internarnos en el suyo, llevarnos a su mundo, desatado y completamente libre. "

4. Haken: 'Fauna'
"Con estos ingleses, el amor por el progresivo siempre ha sido columna vertebral en sus trabajos, extremadamente técnicos todos, sin embargo, se reconoce en ellos (y he ahí el mérito) la intención de entregar un sonido vivo, que no caiga en estructuras intrincadas pero frías"

3. Horrendous: 'Ontologycal mysterium'
"Efectivamente entrega esas dosis de velocidad y filo que cualquier álbum de death requiere pero que lejos de estancarse ahí va por más, muchísimo más, incorporando elementos melódicos, momentos instrumentales, arreglos singulares, cambios estructurales y, por cierto, un nivel técnico que suena prolijo en cuanto a ejecución pese a jugársela por una producción no tan limpia como suele ser la del progresivo. "

2. Enslaved: "Heimdal'
"Entendieron durante estos años que se estaban volviendo algo fríos y cerebrales, que necesitaban traer de regreso la emoción y oscuridad a su sonido"

DISCO DEL AÑO:

1. Sigur Rós: 'Átta'
"Los islandeses nos invitan a abandonar la vorágine diaria, ese ritmo infernal que nos acosa tanto en el cotidiano (trabajo, familia, amigos) como a nivel tecnológico, léase, la cultura de lo inmediato, el "lo miro y lo olvido", donde todo dura lo que tarda un dedo en cruzar una pantalla. Muy por el contrario, nos proponen un álbum que no funcionará jamás como música de fondo mientras realizas alguna tarea, acá el desafío es abrazar la música como instrumento de belleza y lanzarse a conectar con el sonido, algo que suena obvio pero que realmente se realiza muy poco a día de hoy. "

Y ya. Que venga 2024 con las maravillas que tenga que traer...

martes, 9 de enero de 2024

Panopticon: The Rime Of Memory (2023)

"Desatado y completamente libre..." 

En ocasiones incluso la oscuridad o lo inhóspito puede volverse nuestra zona de confort, que es lo que de cierta forma se percibe tras cada nuevo álbum de Panopticon, el proyecto en solitario del brillante Austin Lunn. Con diez álbumes bajo el brazo sus trazos atmosféricos lucen en cierto modo ya conocidos, le oímos cómodo en ese vaivén que oscila desde un folk dispuesto a situarnos mentalmente en medio de la tranquilidad del más solitario bosque hasta un black metal completamente desatado y lleno de ira. Todo esto se vuelve a expresar en un álbum como The rime of memory, sin ese exquisito factor sorpresa que si estuvo presente en varios de sus álbumes anteriores aunque no por esto con menores resultados. Dicho en simple: sabemos a lo que vamos con Panopticon pero la experiencia sigue siendo satisfactoria, aunque insisto, siempre teniendo claro en donde nos metemos. 

Sin ir demasiado lejos, los veinte minutos iniciales armados por una breve introducción seguida de 'Winter's ghost' por si solos entregan un completísimo panorama de esto que menciono. La secuencia abre con un pasaje extenso acústico y calmo que romperá en black desaforado, generando un ida y vuelta impactante y glorioso, un viaje extenso que no funciona como "música de fondo" mientras cocinas o realizas otra tarea, si no más bien demanda una vivencia completa por parte del auditor, algo a completa contra corriente de lo que vivimos hoy como sociedad claro está. Y es que... ¿quién tiene tiempo hoy para sumergirse en un álbum de setenta y cinco minutos? Sin embargo, el talento de Lunn reside precisamente en dicha capacidad, la de abstraernos del presente, sacarnos durante algo más de una hora de nuestro caos e internarnos en el suyo, llevarnos a su mundo, desatado y completamente libre. 

De esto mismo hablará una canción como 'Cedar skeletons', con claras referencias al espíritu destructivo del ser humano (particularmente con el medio ambiente), una que a diferencia de su antecesora desde un comienzo abrazará un sonido estridente, acelerado y oscuro, marcado por un metal ruidoso donde los alaridos de Lunn apenas se oyen (menos se entienden, incluso leyendo la letra cuesta seguirle) y la estructura se mueve siempre en torno al mencionado caos. Como dato curioso a mencionar está que el tema cuenta con una pesimista y cruda sección en español ("Nuestra patética existencia agrega demasiado peso / Lo que alguna vez fue sagrado ahora no tiene verdades / Nuestra residencia temporal causando daño permanente/ El corazón de la tierra se desangra, solo quedan esqueletos...") vocalizada por un tal Víctor Sánchez (a partir del 4:33). Luego, en una línea similar se moverán los nueve minutos de 'An autumm storm', otra que nos dejará completamente exhaustos debido a que no saca jamás el pie del acelerador. Es la primera también que peca donde Lunn suele pecar: el exceso. 

La experiencia que Austin Lunn propone es desafiante, que duda cabe, llevamos casi cincuenta minutos de música y aún nos queda un tercio del recorrido, el cual se encuentra dividido en dos piezas extensas, 'Enduring the snow drought' que regala pasajes algo más melódicos respecto a las anteriores (una vez más con un quiebre a medio tema) siendo otra que también se vuelve bastante pesada (disculpen la obviedad) hacia su recta final, no así 'The blue against the white', que abrirá con delicadeza para luego ir desatando los trazos black más que interesantes.

Siendo claros, Austin Lunn sigue tocado y aún excediéndose en el minutaje es capaz de entregar álbumes que se encuentran por sobre gran parte de lo que hoy llega a nosotros. Tanto en términos creativos como en cuanto a ejecución. The rime of memory no es un álbum perfecto, en su recta final insiste tanto sobre conceptos sonoros ya antes tratados que inevitablemente redunda, con diez a quince minutos menos hablaríamos de una obra maestra y disco del año, no ha sido así y nos ha dejado "solamente" un disco brillante. Ahora, finalmente, ¿Quién es uno para cuestionar al artista? Que haga lo que quiera, es un regalo tenerlo junto a nosotros. 

¿Canciones? 'Winter's ghost', 'Cedar skeletons' y 'The blue against the white'.

8,8 / 10
¡Excelente!


lunes, 31 de mayo de 2021

Panopticon: ... And Again Into The Light (2021)

 "No se guarda nada..."

Cuesta seguirle los pasos a Austin Lunn, pero el hombre lo vale. Nueve álbumes en doce años hablan de una productividad impresionante, más aún considerando el nivel de profundidad y complejidad que suele alcanzar entrega tras entrega, fuera del mérito de componer e interpretar prácticamente todo en sus discos. En esta ocasión ha tocado batería, guitarras, bajos, teclados, banjo, mandolinas y varias cosas más, pidiendo ayuda únicamente con el violín, cello, más una que otra voz en determinados temas, que decir, todo un coloso que esta vez llega a nosotros luego de tres años de silencio. Lo último que le conocimos fueron las dos horas entregadas en el contundente The scars of man on the once nameless wilderness (2018), y como era de esperar tras un álbum así de ambicioso, regresa esta vez algo más medido (digamos, "medido" en el contexto Lunn): ocho canciones y 70 minutos de música donde el músico ha vuelto a dar rienda suelta a los ambientes que rondan en su cabeza, mucho black atmosférico mezclado con elementos folclóricos, eso que los amantes de las etiquetas gustan llamar folk metal, aunque aquí encontramos muchísimo más que esto.

Como suele ser costumbre en cada álbum de Panopticon, el asunto comienza a cocerse a fuego lento, primero mediante la preciosa 'And again into the light', una pieza acústica donde incluso lucen delicados violines, y luego entregándose a la melancolía (esta vez en eléctrico) que proponen los tres minutos iniciales de 'Dead loons', los cuales darán paso a dos minutos de potentes redobles y una posterior recta de black desenfrenado, armando una pieza absolutamente incontestable, un terremoto sonoro que vaya que impacta. Verdad sea dicha, es tanta la contundencia que Lunn logra con los primeros doce minutos de música que la sensación de necesitar una pausa para procesar lo oído es inevitable. No habrá tal pausa, sin embargo, pues el disco desenfundará de inmediato ocho minutos de oscuridad y caos en 'Rope burn exit', y luego doce minutos más de vértigo en 'A snowless winter', una en donde las guitarras serán protagonistas en el diseño de atmósferas (algo que se volverá a repetir en el cierre a cargo de 'Know hope'), aunque claro, estas dos comienzas ya a evidenciar un exceso de vueltas en las estructuras por parte de Lunn, lo cual sumado a que no se le entiende un carajo cuando canta, vuelven algo monótono el trámite a momentos. 

Atravesando el nudo del disco sonará 'Moth eaten soul', casi ocho minutos en donde Lunn saca a la luz su veta más death y brutal, una maravilla de canción que dará paso nuevamente a una pasada muy similar a la del comienzo del álbum, es decir, sonidos limpios, pulcros y cargados de melancolía que acabarán desembocando nuevamente en un torbellino black. El resultado suena bien, pero digámoslo: te esperas lo que viene. 

Con sus pros y contras, en ... And again into the light nos encontramos con todo lo que Panopticon puede ofrecernos en este 2021, digamos, un álbum en donde el artista no parece haberse guardado nada. Cae en excesos y también ha perdido algo de sorpresa, pero con todo el disco gustará entre quienes le vienen siguiendo el paso a Lunn o servirá como excelente muestra para quienes recién se enteran de su existencia. Que nunca es tarde... 

¿Canciones? 'Dead loons' y 'Moth eaten soul'. 

8,2 /10
Excelente.


Otras reseñas de Panopticon:
2015: Autumm eternal

viernes, 29 de enero de 2016

15 Discos Para 2015


Lo debía. Los 15 discos que más disfruté en 2015. Sin demasiado bla bla previo, voy por ellos...

15. Marina and the diamonds // Froot. Si este fuese un ranking de mujeres extraordinariamente sensuales, Marina estaría en el número 1, sin embargo, acá estamos para hablar de música y ahí su álbum fue el mejor disco pop que oí en todo el año. Merece estar acá. 

14. John Grant // Grey tickles, black pressure. Crudo, visceral, lúcido y con su siempre singular sentido del humor. John Grant vuelve a enfrentar sus fantasmas componiendo y exponiendo (sin demasiada poesía) su sentir. 

13. Christina Rosenvinge // Lo Nuestro. La española no la tenía nada de fácil pero no tan solo ha cumplido, sino que se ha dado el gusto de ir mucho más allá de lo esperado, consolidando de paso su enorme presente. 

12. Caspian // Dust & Disquiet. La explosión a partir de ambientes de calma es lo suyo, y en 2015 reventaron la fórmula de manera impecable. 

11. The Maccabees // Marks to prove it. Encuentran su mejor disco a la fecha, un álbum ameno, bien compuesto e individualmente potente, repleto de muy buenas y emocionales canciones. 


10. Paradise Lost // The plague within. Tras veinticinco años de carrera y trece álbumes bajo el brazo, no deja de ser grato presenciar el segundo aire que esta banda vive desde hace casi una década. Son leyendas y con The plague within confirman el excelente momento por el que pasan.

09. Camila Moreno // Mala madre. Cierra el círculo que Panal abrió tres años atrás, entregándonos esta vez lo que esperábamos de ella: un disco redondo, sin ripios. 
Reseña acá

08. Panopticon // Autumm eternal. Una muestra impecable del nivel al que la música extrema hoy ha sido capaz de llegar, conjugando la agresividad y oscuridad característica del black metal con ambientes que deambulan entre el caos y la tranquilidad, generando contrastes impecables y emociones por montón.

07. Ghost // Meliora. Se han tomado esta vez el asunto en serio logrando convencer hasta al más escéptico. 

06. Foals // What went down. Si hasta ahora Foals habían dado gratas señales me parece que con este, su cuarto álbum, finalmente han dado el salto cualitativo que necesitaban para abandonar la categoría de "promesa"Foals es una realidad y el talento que desborda.

05. Leprous // The congregation. La última maravilla del metal progresivo continúa dando señales de un nivel envidiable. Son de lo más grande del metal actual. 
04. Baroness // Purple. Por múltiples circunstancias era uno de los discos más esperados del año y, pese a llegar cuando 2015 acababa, no cabe duda de que estuvo a la altura. Una joya.

03. Steven Wilson // Hand. Cannot. Erase. Lejos de la frialdad que algunos suelen atribuirle al género progresivo Wilson logra con su disco emocionar y conmovernos al punto de sentirnos afortunados de poder disfrutar de su talento en plenas condiciones. 

02. Sufjan Stevens // Carrie & Lowell. El disco sensible del año (¡siempre hay uno!). Honesto, desnudo y emocionante. 

* Disco del año* 

01. Florence & the machine // How big, how blue, how beautiful. Había que presenciar si esta mujer era capaz de enfrentar las expectativas tras un par de discos tan sólidos como fueron Lungs y Ceremonials. Y precisamente aquella presión fue la que introdujo a Florence Welch en un espiral de abusos que acabaron desembocando en su más reciente maravilla. 2015 la consolida como una de las compositoras más iluminadas de nuestra generación. 


Gracias una vez más a todos quienes revisan este rincón de la web, cuyo único objetivo es compartir emociones. 
¡Un abrazo desde acá!

domingo, 3 de enero de 2016

Panopticon: Autumm Eternal (2015)

La contundencia de lo extremo.

El black metal debe ser con seguridad, dentro de la música extrema, el género que más sorpresas nos ha entregado a lo largo de la última década y acá estamos frente a otro proyecto a tener en cuenta y que frente a cada lanzamiento no hace más que consolidarse: Panopticon, que no es otra cosa que la "banda" del multi intrumentista Austin Lunn. Fiel a lo suyo, el compositor vuelve en 2015 con su sexto larga duración, a un año del que probablemente fue su álbum mejor logrado a la fecha (Roads to the north). Acá Lunn explora nuevamente el black atmosférico aunque esta vez se aleja un tanto de las incursiones folk para enfocarse en su arista más oscura y violenta. 

El álbum abrirá en medio de un bosque, 'Tamarack's gold returns' regalará cuatro minutos de cuerdas y violines para luego rápidamente acelerar las cosas con 'Into the north woods', que durante cuatro minutos nos azotará con potentes guitarras y guturales para cerrar en calma entre teclados y unas campanadas. Esta estructura tenderá a repetirse a lo largo del disco, cuatro a cinco minutos de metal extremo en su máxima expresión para luego cerrar con otro tipo de arreglos, aunque siempre marcando matices. Cuesta destacar algún tema en particular ya que todos poseen una contundencia técnica impresionante siendo (una vez más) la sucia producción el único defecto añadible al trabajo (¡cuánto daño le ha hecho la guerra del ruido a la música!).

Grandes momentos se viven con 'Autumm eternal' (la canción), la cual desde su agresividad irá incrementando intensidad incorporando teclados en medida que se acerca el cierre o la tremenda 'Sleep to the sound of the waves crashing', una muy furiosa que en medio del tema incorporará buenos juegos de violines. Otra realmente notable es la perturbadora 'Pale ghost', una pieza que conjuga a la perfección el poderío instrumental y las caóticas atmósferas que Lunn ha sido acá capaz de lograr, el resultado es impresionante.

Autumm eternal es entonces una muestra impecable del nivel al que la música extrema hoy ha sido capaz de llegar, conjugando la agresividad y oscuridad característica del black metal con ambientes que deambulan entre el caos y la tranquilidad, generando contrastes impecables y emociones por montón. Uno de los grandes discos que nos habrá dejado 2015 sin duda.

8/10
Excelente.