Mostrando entradas con la etiqueta Lemmy Kilmister. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lemmy Kilmister. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de noviembre de 2025

30 Años De... Ozzy Osbourne: Ozzmosis (1995)

 "De aquí a la eternidad..."

Conocido es como el fin de los ochenta dejó fuera de juego a muchos. El éxito del grunge puso en boga los sonidos oscuros, dolorosos y personales, desprolijos incluso desde la ejecución, por lo que todo aquello ligado al glam metal quedó relegado prácticamente al olvido con la excepción honrosa excepción de Guns n' roses, Aerosmith o Bon Jovi, los únicos que pudieron resistir el huracán sin necesariamente transformarse. En dicho sentido Ozzy Osbourne era uno que había que ver si lograba sobrevivir y algo de ello se pudo percibir en un álbum como No more tears (1991), donde el vocalista incorporó un peso mayor respecto a anteriores trabajos, sin embargo, para 1995 no había total claridad respecto a si el vocalista lograría definitivamente perdurar o morir en el intento. Y bueno, Ozzmosis fue el disco que definitivamente respondió a dicho dilema, un trabajo de sonido característico con el que Ozzy Osbourne logró lo que muchos añoran: conectar con las nuevas generaciones. 

Para lo anterior el inglés tomó una serie de buenas decisiones: colaboró en producción con Michael Beinhorn, quien venía de trabajar junto a Soundgarden en el exitoso Superunnown (1994), pero también armó una banda de alto tonelaje junto a Zakk Wylde en guitarras una vez más (absoluto protagonista del disco) y Deen Castronovo en batería.  La intención era evidente, había que generar un sonido oscuro pero donde Ozzy no sacrificase su esencia, que siguiese sonando a él. Y aquello se logró. De ahí que en las canciones de este Ozzmosis predominen riffs pesadísimos puesto en el contexto de temas perfectamente reconocibles donde la mano sensible/melódica de Osbourne se identifica con total claridad. 

Para muestra, la Cara A del disco. Cinco canciones absolutamente incontestables (y si me apuran, seis), abriendo con todo un neoclásico como 'Perry Mason' y esa fanfarria de teclados (mejor partida imposible) que da paso a una canción marcada por su peso y un trabajo de intensidad enorme por parte del vocalista. Increíble por cierto el recordar que esto en su momento fue un hitazo que te encontrabas en el dial a las dos de la tarde en cualquier radio en aquel 1995. Emociona el solo recordarlo y mirado a treinta años de distancia cuesta creer el que existió un tiempo donde esto era lo que llegaba a oídos de adolescentes. En fin, volviendo al disco, el asunto no quedará ahí y la lista continuará con una seguidilla de canciones en donde cualquiera pudo ser single e inmediato éxito, bajando las revoluciones y yendo hacia momentos particularmente sensibles en 'I just want you', 'Ghost behind my eyes' o la maravillosa 'See you on the other side', esta última con participación del mítico Lemmy Kilmister en composición, a quien Ozzy le pidió ayuda considerando que ya había colaborado en el clásico 'Mama, I'm coming home'. A las anteriores se sumarán canciones que retomarán la veta más dura del álbum como 'Thunder underground', 'Denial' o la extensa 'My jekyll doesn't hide', esto para finalmente complementar con dos baladas: 'My little man' y 'Old L.A tonight', donde el vocalista vuelve a mostrar su faceta más sensible y reflexiva. 

Mirado a treinta años de distancia Ozzmosis aparece como un álbum realmente especial en la carrara de Ozzy Osbourne. Efectivamente el disco abrió los oídos de muchos adolescentes de aquella época (me incluyo) mediante un conjunto que (esta vez si) lograba sonar "noventero", un trabajo oscuro centrado en sus guitarras pero que también equilibraba dicha búsqueda con momentos tremendamente emocionales. El disco es también significativo dado que el vocalista nunca más en su carrera fue capaz de generar (con su música en solitario) algún fenómeno dentro del mainstream. En 1997 publicaría el compilado The ozzman cometh (que incluyó el subvalorado single 'Back to earth', vaya temazo...) y recién en 2001 llegaría un genérico Down to earth como sucesor de estudio. La sensación que queda por tanto es que el vocalista no pudo darle a este buen momento la continuidad que merecía, idea que se refuerza cuando recordamos que lo siguiente realmente significativo en su carrera fue la exposición junto a su familia en el reality show "The Osbournes", lo cual vuelve a este Ozzmosis una pieza arqueológica aún más interesante de volver a revivir, sin embargo, la tarea ya estaba hecha y aquello el inglés se lo debió a este, su último GRAN álbum.

¿Canciones? 'Perry Mason', 'I just want you' y 'See you on the other side'.

martes, 29 de diciembre de 2015

Lemmy Kilmister (1945 - 2015)

El rock & roll está de luto. Nuestros héroes nos dejan y pese a lo inevitable de la situación, de todas maneras el asunto nos impacta. Esta vez ha sido Lemmy, quien desde hace un año aproximadamente daba muestras de un mal estado de salud, el cual incluso lo llevó a suspender una serie de fechas durante la promoción de Bad magic, el más reciente álbum de Motorhead. 

Fiel a su estilo, Lemmy prácticamente nos dejó sobre el escenario. Su última presentación en vivo data del 11 de Diciembre pasado, en Alemania, dos semanas más tarde su cuerpo ha cedido, el hombre simplemente no ha podido más. Sin embargo, su música, voz y actitud se quedan con nosotros. 

Larga vida a todos aquellos que han hecho de este mundo algo más fácil de llevar. 

viernes, 4 de septiembre de 2015

Motorhead // Bad Magic // 2015


Con el lamentable estado de salud de Lemmy Kilmister dando que hablar, los legendarios Motorhead se niegan a morir. Fieles a lo suyo nos han vuelto a regalar el nuevo disco de turno (desde 1977 es tradición el tener álbum de ellos cada dos o tres años), en esta ocasión se trata de Bad magic, cuarenta minutos de rock & roll con marca registrada. "Más de lo mismo" - dirán muchos. Y si, lo es pero ... ¡bienvenido sea! A estas alturas del partido Motorhead es lo más parecido que existe a un plato que te has servido cien veces y aun así te sigue gustando. 

Si Aftershock (2013) estuvo bien, Bad magic mantiene las cosas en un nivel más que digno, con la característica velocidad de la banda y Lemmy mandando con el bajo + voces. Se le oye cansado y al límite, de eso no cabe duda, pero el tipo sigue dándolo todo, transformándose a estas alturas en un estandarte en vida dentro del mundo del hard rock. ¿Momentos altos? La dinámica endemoniada de 'Thunder & lightning', 'Shoot out all of your lights' o 'Tell me who to kill' , la bajada de revoluciones que entrega ''Till the end' y el curioso cierre covereando a los Stones en la siempre única 'Sympathy for the devil'. 

Motorhead vuelve a cumplir entregándonos una vez más lo que muchos necesitamos: una dosis directa de rock & roll a la vena. ¡Pero ojo que esto no es solo nostalgia! En este mismo blog no he dudado en criticar mal a discos continuistas de ACDC, Judas Priest o Iron Maiden. Sin embargo, los de Lemmy hacen lo suyo y lo hacen bien, aquello tras casi cuarenta años de carrera es digno de elogio.

3.0 // Bueno, cumple.