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domingo, 7 de marzo de 2021

Moonspell : Hermitage (2021)

 "Valiente pero irregular..."

Más allá de las críticas o reparos que muchos puedan tener respecto al presente de Moonspell, algo que no se le puede desconocer a los portugueses han sido las ansias mostradas en estos últimos diez a quince años por crecer y expandir su sonido. Algunos dirán que algo cambió (o se perdió) en la pasada por Night eternal (2008) + Alpha noir (2012), y si, que la banda abandonó lentamente el metal gótico para abordar aristas más melódicas, aspectos que se acentuaron en un disco como Extinct (2015), un álbum de dinámicas veloces y estructuras bastante accesibles. Su última jugada había sido el conceptual 1755 (2017), que apostó por la contundencia del sonido sinfónico además de haber sido interpretado completamente en portugués, y lo que llega ahora a nosotros, en medio de la más completa incertidumbre (declarada incluso por ellos mismos en sus redes mediante constantes insinuaciones de que cada álbum podría ser el último), es Hermitage, que como cabía suponer nuevamente intenta llevar el sonido de la banda hacia nuevas latitudes. Desde ahí, la jugada al menos resulta digna de atención...

¿Y con qué nos encontramos esta vez? Con una apuesta por atmósferas profundas que se buscan conseguir mediante largos momentos de calma en donde los teclados y guitarras aportan en función de la generación de paisajes reflexivos. Hermitage entrega por tanto un sonido más limpio que el habitual y donde las narraciones se desarrollan generalmente sobre la calma. En este sentido, 'The greater good' abre el álbum siendo un ejemplo perfecto de lo mencionado, con Fernando Ribeiro relatando a su tiempo para en la recta final (a partir del 3:05) darle fuerza y peso a la canción. Funciona, porque la banda encuentra su punto y el vocalista transmite exactamente lo que el tema pide. Tal como 'Common prayers', que sostiene la línea del relato tranquilo y reflexivo como eje principal. Ni hablar de 'All or nothing', donde la banda se toma todo el tiempo del mundo para entre estrofa y estrofa desarrollar oleadas acústicas en una canción que apuesta por ser el momento más melodramático del trabajo y donde definitivamente escapan de su metro cuadrado para conectar con algo similar a lo realizado por Opeth durante esta última década. Tras una pasada tan personal y profunda tiene sentido que el disco te traiga de regreso con 'Hermitage' (la canción), que se abalanza sobre guitarras y una dinámica (por primera vez en lo que va de disco) más directa, constante y activa. Ahí aciertan, aunque lamentablemente a la vuelta de la esquina tropezarán.

Sin ir muy lejos, las señales de alerta se encenderán en la cara b con los diez minutos conformados 'Entitlement' + 'Solitarian', la primera avanza (demasiado) lento sobre experimentaciones pero fuera del solo final no pareciese entregar demasiado mientras que la segunda es un instrumental bonito que tampoco logra justificarse. Algo se vuelve a enganchar gracias a la dinámica de 'The hermit saints' pero rápidamente 'Apophthegmata' + 'Without rule' volverán a insistir sobre arreglos pesados y aletargados que definitivamente acaban por sacarte del disco. 

Nos quedamos así frente a un trabajo irregular, que durante su primera mitad desarrolla pasajes atrevidos y bien logrados, los cuales lamentablemente no se confirman durante la segunda. Se valora la osadía de Moonspell por intentar re inventarse a estas alturas de su carrera pero nobleza obliga a admitir que esta vez la inspiración no ha alcanzado para concretar un disco del todo sólido. Tampoco pasa nada, que la trayectoria no se las quita nadie.

¿Canciones? Las tres primeras: 'The greater god', 'Common prayers', 'All or nothing'.

6/10
Bueno, cumple.

lunes, 9 de marzo de 2015

Moonspell : Extinct (2015)

Más inmediatos, el mismo talento.

A estas alturas del partido exigirle a Moonspell que tras diez álbumes de estudio y dos décadas de carrera vengan a re inventar la rueda dentro del  llamado 'metal gótico' creo que sería algo injusto, sin embargo Alpha noir/Omega white (2012) resultó ser un álbum fascinante y que dio muestras de una banda en plenas condiciones creativas y capaz de darle una interesante vuelta de tuerca a su clásico sonido. A tres años de aquello los portugueses regresan con un álbum (nuevamente) redondo aunque mucho menos brillante según esta humilde opinión. En ese sentido Extinct muestra el rostro amable de Moonspell, diez canciones que en general suenan bastante accesibles y que salvo una que otra excepción muestran estructuras reconocibles y de mucho gancho inmediato.  

El tridente con que abre el disco declara intenciones de inmediato, tanto 'Breathe (until we are no more)' , 'Extinct' (la canción) como 'Medusalem' se enmarcan dentro de un sonido muy dinámico, ejecutado de manera impecable y que incorpora elementos sinfónicos que complementan a la perfección el sonido de cada pieza. La banda suena a gusto, la producción es exquisita y por si esto fuese poco, Fernando Ribeiro realiza una labor impecable en cuanto a voces se refiere. Tras los primeros quince contagiosos minutos aparecerá un pasaje un poco más oscuro y denso con 'Domina' pero el medio tiempo 'The last of us' recuperará rápidamente la energía. La segunda parte del álbum se internará eso si en ambientes mucho más lúgubres, la pasada por 'Malignia' y 'Funeral bloom', por ejemplo, debe ser de lo más tenebroso que el disco muestra (ya se quisiese el actual Marilyn Manson un tema como estos), mientras que 'A dying breed' y 'The future is dark' muestran una faceta un poco más visceral y que por momentos coquetea con el metal sinfónico. El final llega con los dos minutos y algo de 'La baphomette', una pieza bastante singular que se sostiene sobre un piano y poco a poco introduce arreglos de vientos, digamos que el tema funciona como guiño para quienes disfrutamos de ese Moonspell no tan tradicional.

Extinct es un álbum que funciona, que apuesta a ganador desde un comienzo gracias a un sonido limpio, llevado adelante sin ripios y que cuenta con una serie de golpes efectivos de esos dispuestos a quedarse un buen rato en tu cabeza. Esta vez no han querido irse por un camino tan denso, han jugado con lo inmediato y han vuelto a salir bien parados, sin maravillar quizás pero sin tampoco decepcionar en ningún momento. Dentro del género del metal es complejo sobrevivir sin agotar las fórmulas pero Moonspell sigue dando disco a disco señales de su (al parecer) inagotable talento. 

7/10
Muy bueno.


Otras reseñas de Moonspell:

miércoles, 8 de agosto de 2012

Moonspell : Alpha noir / Omega white (2012)

"Para todos los paladares..."

Varios dinosaurios provenientes del mundo del metal se han portado bien este 2012 y nos han demostrado que aún pueden sorprender de manera grata. Ahora, si los regresos de Cannibal corpse o Napalm death estuvieron muy bien, lo de Moonspell ha sabido no ser menos. Y es que estamos hablando de una banda que cuenta con ya casi 20 años de existencia, es decir, uno tendería a pensar que a estas alturas nada de lo que pudiesen hacer podría sorprenderte. Sin embargo, Alpha noir / Omega white nos recuerda el porque siempre debemos respetar a nuestros mayores.

Estamos frente a un disco doble, los cuales cuentan con características particulares. Alpha noir nos trae de regreso (y desarrollado en su máximo potencial) el sonido tradicional de Moonspell  mientras que Omega white es más experimental y juega con elementos más alternativos dentro de la carrera de la banda.

Alpha noir arranca con una introducción que golpetea a modo de batalla una batería que da paso a la excelente "Axis mundi", la cual varía velocidades e incluye ciertas lineas en portugués que sin duda aportan al escenario tétrico que se pretende entregar. Posteriormente suenan seguidas "Licknthrope", "Versus" y "Alpha noir", las tres muy en la misma linea, conjugando rapidez y potencia. "En nome do medo" (mi favorita del disco) baja las revoluciones, resta velocidad pero suma oscuridad de la mano de tremendos juegos de guitarras y teclados. Para el final del primer disco se retoma la agilidad con "Opera carne", "Love is blasphemy" , "Grandstand" y el disco cierra con el instrumental "Sine missione", otro momento musical de absoluta perfección. En toda esta primera parte la banda logra sonar fresca y atractiva, quizás redundando un tanto en su recta final pero siempre cumpliendode sobra.  

Omega white, por otra parte, es el bicho raro, el sitio donde al parecer la banda quiso dejar todo lo que musicalmente no encajaba en Alpha noir. Acá nos encontraremos con 38 minutos de un rock más calmo y no tan cercano a lo que tradicionalmente conocemos como "metal". El segundo disco es más difícil de digerir pero no por eso menos interesante, hay espacio para medios tiempos como "Whiteomega" o "New tears eve" e incluso para los sonidos acústicos de "Fireseason". Con Omega white Moonspell rompe ese mito absurdo de que el metal no sabe mirar hacia otros lares y nos entrega un disco alternativo que cierra un trabajo bastante atractivo, con contenido para todos los paladares.

7,5 / 10
¡Muy bueno!