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viernes, 16 de junio de 2023

Foo Fighters: But Here We Are (2023)

"Lo mejor desde...?" 

A estas alturas del partido resulta irrelevante sostener la discusión en torno al momento en que a Dave Grohl se lo comió el personaje. Simplemente pasó y de pronto cada nuevo lanzamiento de Foo fighters debió competir con la carga de tener que tolerar el peso mediático del vocalista, algo que ni siquiera la lamentable pérdida de Taylor Hawkins pudo contener. Tuvimos show homenaje, a Dave llorando una y otra vez en pantalla gigante, anuncio de que seguirán (¿alguien alguna vez lo dudó?), anuncio de un nuevo baterista (totalmente ausente en el proceso creativo, obvio) y consecuente nuevo disco. ¡Ah! Y con lanzamiento de película entre todo. El caso es que cuesta dejar todo esto de lado a la hora de analizar un nuevo álbum de Foo fighters, sin embargo, nobleza obliga a intentarlo, más aún cuando la música logra hablar por si misma, como ocurre en el caso de But here we are, un álbum que llega bastante antes de lo que habríamos pensado (el flojo Medicine at midnight data de apenas dos años atrás) pero que acaba situándose por sobre cualquier expectativa, digamos, el clásico "lo mejor desde...".

De la mano una vez más de Greg Kurstin en producción (quien viene con ellos desde Concrete and gold), esta versión 2023 de Foo fighters les encuentra en un momento particularmente inspirado entre canciones que van por lo general a lo obvio pero saben encontrar melodías atractivas, además de estructuras y arreglos suficientemente sólidos como para generar un conjunto adictivo de comienzo a fin, sin relleno alguno. Para muestra lo que realizan en la partida con 'Rescued': un riff + batería marca de la casa, Dave Grohl conjugando de manera impecable un puente desgarrado + coro melódico y una estructura que crece en emoción hacia el cierre. Temazo impecable. En otra arista se moverá 'Under you', mucho más melódica y popera al punto de recordar cosas de casi veinticinco años atrás como 'Generator' o 'Learn to fly', mientras que 'Hearing voices' abrirá en plan balada acústica para luego transformarse en un medio tiempo que convence, armando así un tridente inicial que anticipa un álbum que reconoce lo que son Foo fighters: compositores de grandes canciones, sin más. 

Por esto mismo, cosas como 'But here we are' (la canción) o 'The glass' son tan bienvenidas, porque es la banda haciendo lo que saben hacer, yendo al grano agradando con el estrofa/puente/coro, sin experimentos ni idas de olla como ocurrió en antecesores. Algo muy en la línea de lo realizado en Wasting light (2011), para muchos su último buen álbum. De igual forma 'Nothing at all' es algo que habría encajado perfecto en Echoes, silence, patiente & grace (2007) junto al desangre de 'Let it die', por ejemplo. De esta manera y observando el detalle, gran parte del álbum suena a revisiones del pasado de la banda... el punto es que no molesta. 

Más allá de lo anterior, y acá es donde aparece el principal mérito del disco, entrando en su recta final el trabajo regalará un giro que tiende a la gloria misma. Primero con la etérea 'Show me how', luego la emocional 'Beyond me' , que anticipará la que por derecho propio es LA GRAN CANCIÓN de este álbum: 'The teacher'. La gran dedicatoria de Dave Grohl a su recientemente fallecida madre que durante diez minutos (si, Foo fighters han compuesto un tema de diez minutos) juega a placer con el sonido, la intensidad y las estructuras. 

Cerrarán definitivamente y de manera impecable con 'Rest' en un tono bastante oscuro que les sienta perfecto, cuajando un álbum que no pretende reinventar algo pero si muestra a una banda sorprendentemente fresca y en buen pie compositivo. Estas diez canciones logran que disfrutemos las escuchas más allá del single de turno, lo cual no ocurría desde hace bastante. Bien sabemos que una golondrina no hace verano pero aquello tampoco es relevante para el caso, han entregado un gran disco, uno que se cuela entre lo más destacado de su carrera, lo cual por si solo es motivo suficiente para seguir soportando por un rato más a Dave Grohl.

¿Canciones? 'Rescued', 'Show me how', 'The teacher'. 

jueves, 9 de marzo de 2023

20 Años De... Foo Fighters: One By One (2002)

 "La búsqueda del salto cualitativo..."

Si bien los álbumes noventeros de Foo fighters resultaron exitosos y dieron muestras de una particular versatilidad por parte de Dave Grohl, quien era capaz de sonar comercial y liviano en cosas como 'Big me', 'Monkey wrench' o 'Breakout' aunque también duro y arisco en 'I'll stick around' o 'Stacked actors', tanto el debut de 1995 como The colour and the shape (1997) y There's nothing left to lose (1999) fueron trabajos que en el global nunca parecieron tomarse demasiado en serio. Me explico: en todos ellos el ex Nirvana desprendió esa sensación de querer escapar a toda costa del fantasma de su mítica ex banda (y también del grunge como movimiento), pasándose un buen rato en el proyecto y abandonando la ira + amargura como motor de composición. Sin embargo, si hubo un disco en donde se promovió claramente un giro y se buscó "ir por más" fue en One by one, el cuarto disco de Foo fighters. 

Lo cierto es que no necesitamos ir demasiado lejos para encontrar el trazado de ruta en este álbum, de inmediato en las primeras líneas que abren en 'All my life' encontramos al Dave Grohl más amargo de toda su carrera, y al que precisamente necesitábamos oír. "Toda mi vida he estado buscando algo / Algo que nunca llega ni conduce a algo / Nada satisface pero me estoy acercando..." - susurra el vocalista en decepcionado tono, para luego impactar con la entrada de la banda en pleno. La canción es explosiva e intensa (ese "Done, done, on the next one..." de la recta final, maravilloso es decir poco), es rock duro que desprende las ganas por componer una obra maestra, no un hit (que de esos ya tenían muchos) si no que una GRAN canción, con mayúsculas. El mal rollo de la partida encuentra perfecto complemento en el tridente que le seguirá, primero con la oscura 'Low', con un duelo soberbio entre la batería de Taylor Hawkins (que luce por primera vez en la historia de la banda con alas propias) y la guitarra de Grohl, y luego en una pasada más melódica en 'Have it all' seguida de la inmortal 'Times like these', otro tema enorme, intenso y reflexivo ("En tiempos como estos aprendes a vivir y amar otra vez...").

Pero acá me quiero detener. Pues si bien las primeras cuatro del álbum son una pasada absolutamente incontestable (la mejor en la carrera de Foo fighters por cierto), hay un elemento negativo que no puede pasarse por alto: la maldita producción. Entiendo que Nick Raskulinecz y Grohl estaban en la búsqueda de un sonido más crudo, que marcase diferencias respecto a lo anterior, pero lo que acá hacen es horroroso, saturando las guitarras y provocando un efecto derechamente desagradable al oído (el cual corregirían en el siguiente In your honor de 2005), que solo se perdona debido al nivelazo de las canciones. Una lástima por cierto que no exista una remasterización de este álbum, que la necesitaba. 


En fin, hecho el descargo continuamos con la música. Ahí, entrando en el nudo el asunto se volverá aún más oscuro con 'Disenchanted lullaby' o 'Halo', que centran su fuerza en las guitarras, mientras que 'Tired of you' es un pantano donde Grohl regala un lamento prácticamente al desnudo. En este momento, previo a la recta final, el disco desprende esa sensación de ya haber entregado lo que debía y que incluso podría haber cerrado con una más, algo como los siete exploratorios minutos de 'Come back' y no había queja al respecto. No fue así, anotando otro defecto con que cuenta el álbum: ¿Cuál era la necesidad de meter cosas tan random como 'Lonely as you' + 'Overdrive', que remiten a ese sonido más liviano de los álbumes anteriores, o derechamente olvidables como 'Burn away'? El caso es que el disco entrega un cierre algo flojo, indigno del nivel que venía trayendo pasada la media hora. 

Con todo, One by one encuentra varios puntos a favor a destacar: registra dos de las más grandes canciones que haya compuesto Dave Grohl en su carrera, las cuales complementan con un conjunto sólido que busca dar un salto cualitativo respecto a como venía la carrera de la banda. En contra queda la producción y esa recta final poco afortunada, sin embargo, el recuerdo de un álbum "especial" y ciertamente sub valorado en la carrera de Foo fighters queda. 

¿Canciones? 'All my life', 'Times like these', ''Disenchanted lullaby' y 'Tired of you'.

jueves, 26 de mayo de 2022

Dream Widow: Dream Widow (2022)

 "Jugarreta bastante seria..."

Comentario previo obligado: acá en mi querido blog (y también en el de cine), realizaré durante esta semanauna pasada en partida triple en torno a Foo fighters. Me parece que es el mejor homenaje que puedo realizar a la memoria del lamentable y recientemente fallecido Taylor Hawkins. Vamos allá...

Considerando el tono humorístico de una película como Studio 666 (comentada acá en mi blog de cine), uno tendería a esperar una jugarreta de álbum bajo el nombre de Dream widow, digamos, algo trabajado a la rápida y que resultase ser una ridícula caricatura metal (insisto, en el tono de la película). Sin embargo, grata sorpresa me he llevado al verificar que Dave Grohl se tomó esto bastante en serio, regalando un álbum que lejos de sonar a desperdicio olvidable en gran parte de su trámite resulta bastante interesante (incluso más que la última década completa de Foo fighters) y que se encuentra lejos de ser un trabajo compuesto "por cumplir".

Nos encontramos así frente a ocho canciones (bendita cifra, precisa, lo he escrito decenas de veces acá) que en cuarenta minutos y fracción dan muestras de cuanto le gusta el metal a Dave, quien por cierto toca todo acá y se pasea por cuanta influencia se le antoja, por lo general apuntando hacia las raíces ochenteras del metal, algo que se aprecia en el thrash de cosas como 'Encino', 'March of the insane' (muy Motorhead esta última), 'The sweet abyss' o 'Angel with severed wings', pero también mirando hacia atrás e incorporando cositas muy doom en la sólida 'Cold', la genial 'Becoming' (que abre y cierra entre gritos bestiales) o en ese cierre fantástico a cargo de 'Lacrimus dei ebrius', una donde Black sabbath chorrea por doquier. 

Cabe mencionar el que a lo largo del álbum el tratamiento vocal de Dave Grohl lo vuelve realmente irreconocible, siendo más que nada en ciertos pasajes sonoros (en uno que otro coro) donde efectivamente el asunto olerá a Foo fighters, generando así una mixtura no solo curiosa sino que bastante atinada y atractiva. Digamos, algo que hubiésemos querido llegase más allá de la anécdota, que es donde lamentablemente quedarán guardadas estas canciones tras la lamentable muerte de Taylor...

¿Canciones? 'Cold', 'Becoming', 'Lacrimus del ebius'.

8/10
Excelente.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Foo Fighters : Concrete And Gold (2017)

"Lejos de decepcionar..."

En su momento a algunos nos sonó sensato e incluso necesario el que, tras la gira promocional del aclamado (por todos, menos mi persona) Wasting light, Dave Grohl esbozara la idea de darle descanso por unos años a Foo Fighters. Y es que 2012 parecía un buen momento para poner el freno, considerando sobretodo las buenas críticas obtenidas por el mencionado álbum, las cuales lograron aplacar la falta de ideas que comenzaba a visualizarse en las composiciones de la banda.  Además, fuera de lo musical, estaba la sobre exposición de Dave Grohl, quien dicho en simple: nos aparecía hasta en la sopa. 

El tiempo, sin embargo, demostró que eso de la pausa no fue más que una charada o mera estrategia comercial por parte del guitarrista, ya que la banda, lejos de descansar, regresó en 2014 con un ambicioso (y fallido) Sonic highways, y no conformes, en 2015 con un peor aún St. Cecilia. Dos trabajos para el olvido.

Por todo esto, que un par de meses atrás llegase a nosotros un single como 'Run' resultó ser una gratísima sorpresa. Un single maravilloso (una de las canciones del año para quien escribe) que fue capaz de conjugar peso y melodía de manera impecable, con un puente/coro sensacional y, por si todo esto fuese poco, un videoclip a la altura de sus mejores y más irreverentes momentos. 

¿Se vendría entonces el gran disco de Foo Fighters que Grohl viene prometiendo desde hace una década? La respuesta es clara: NO. Sin embargo, algo si esta vez hay que darles: han estado lejos de decepcionar.


Podríamos comenzar afirmando que desde In your honor (2005) no oía a unos Foo fighters tan diversos/furiosos/ruidosos pero atinados a la vez. Además de la mencionada 'Run', canciones como 'Arrows' (un manjar de tema), 'Le dee da' (que si, es auto plagio descarado de 'White limo', pero funciona), el rock & roll de 'Make it right' (algo repetitiva y predecible, si) o el medio tiempo 'The sky is a neighborhood', dan muestras de una banda que ha logrado escapar de la comodidad de sus últimas dos a tres entregar para conjugar esta vez de manera impecable un rock duro con la frescura de un sonido a estas alturas característico. 

Si a estas cinco agregamos a 'Dirty water', que comienza en acústico y mostrándose inofensiva para acabar entre explosiones (que si se extendían por un minuto más no me molestaba), la melódica pero convincente 'The line' y el cierre a cargo de 'Concrete and gold' (la canción), donde Grohl se disfraza durante cinco minutos de su amigo Josh Homme, que decir, resulta imposible no reconocer que estamos frente a un trabajo que convence y se deja disfrutar sin ningún problema.

Las pausas del álbum vienen dadas, en primer lugar, por la acústica 'Happy ever after (zero hour)' (muy McCartney esta, una especie de mix Beatle entre 'Blackbird' +  'She came in through the bathroom window'), y luego por 'Sunday sun', interpretada por Taylor Dawkins, quien claramente ha solicitado algo de protagonismo en este álbum. Las melodías de estas dos son agradables pero ocurre en ambos casos el que estas se extienden demasiado (a 'Sunday sun' le sobra más de un minuto) y la banda no ha sabido cerrarlas, siendo este uno de los pocos defectos que se le pueden encontrar a un álbum sólido, fresco y dinámico.

Concrete and gold me parece es el álbum que, quienes habíamos perdido la fe en Foo fighters, necesitábamos. Quizás la vara venía muy abajo, puede ser, pero esto es lo "mejor" que han parido en al menos una década.

6,5 / 10
Cumple y algo más...


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