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miércoles, 10 de marzo de 2021

Anneke Van Giersbergen : The Darkest Skies Are The Brightest (2021)

"Un refugio..." 

Luego de su aventura soft rock abordada en álbumes como Everything is changing (2012) + Drive (2013), la siempre inquieta y multifacética Anneke Van Giersbergen sintió que era momento de recuperar su arista más dura, por lo que se entregó con todas sus fuerzas (e inversión económica, digámoslo) al proyecto de metal progresivo VUUR, el cual debutó en 2017 con disco y gira. Se supone que a estas alturas deberíamos estar comentando el segundo disco de la banda, sin embargo, bien sabemos que a veces las cosas no se dan como deseamos, por más ganas que le metamos al asunto. Llegó la pandemia y el encierro, se cayeron los planes, lo cual sumado a una crisis matrimonial, sumió a la holandesa en un 2020 realmente complejo a nivel personal. He ahí las razones de un álbum como The darkest skies are the brightest, en su discurso y tono, un disco tremendamente íntimo pero con el (enorme) mérito de ambicionar algo más que lo obvio en lo musical. Dicho en simple: Anneke podría haberse sentado con una guitarra de palo en el estudio a grabar diez a doce desnudas canciones y dejarlo ahí, pero en lugar de aquello ha trabajado un álbum de matices, donde efectivamente encontramos frágiles baladas acústicas pero también inmersiones en sonoridades orientales, fuera de arreglos y una particular sensibilidad que coloca al álbum entre lo más atractivo que ha desarrollado en su carrera en solitario. 

En este sentido, el álbum abre con momentos ambiciosos, en algunos de ellos la vocalista genera reflexiones sobre guitarras acústicas y violines, indagando respecto a su momento, como ocurre en la preciosa apertura 'Agape' o en la excelente 'My promise' ("Me quedo. Tu te vas / Nos estamos rindiendo, lo se / Correré a través del fuego / Manejaré la tormenta / Juro que lo haré..."), desde ya una de las grandes canciones que nos dejará 2021, mientras que en  'Hurricane' incorporará sutiles percusiones y jugará con las estructuras al quebrar el tema (1:40) tras un par de estrofas para llevarlo entre trompetas hacia otro lugar, subiendo la intensidad de gran forma. 

'I saw a car' es una que lucirá mucho más sencilla aunque es capaz de lucir gracias a su logrado coro mientras que existirán momentos en donde la voz e interpretación de Anneke lo es todo, como ocurre en 'The soul knows' o en todas las referencias a vivir en soledad y confusión el quiebre de una relación, expresadas en 'The end' ("Esoy pidiendote regresar / Tu corazón está a salvo en mis manos / Pero por ahora este es el final..."), Losing you' ("Si me hubieses dicho esto un año atrás lo habría resistido...") o 'Love you like I love you' ("Si no te amara como te amo no sería la mujer que hoy soy...."), no sin antes realizar un dinámico llamado a sobrevivir del momento en 'Survive'. 

Pese a su aparente simpleza, The darkest skies are the brightest emerge como uno de los más interesantes trabajos que Anneke nos ha entregado en estos últimos quince años. Uno muy personal y motivado por su momento pero que cuenta con el mérito de equilibrar las ganas de sacarlo todo con esa hambre musical característica de la artista, una que continúa explorando caminos y por ahora no muestra ganas de quedarse quieta. Bendita sea por eso.

¿Canciones? 'Agape', 'My hurricane', 'My promise', 'Survive'.

7,5 / 10
¡Muy bueno!


Otras reseñas de Anneke Van Giersbergen:
2013: Drive
2012: Everything is changing

domingo, 21 de febrero de 2021

Asphyx: Necroceros (2021)

 "Death puro y duro..."

Existen momentos en la vida en que no buscas complicaciones, donde necesitas personas, películas y música directa, cuya única propuesta sea el llevarte a pasar un buen rato. Esto es lo que vienen entregando desde hace al menos una década los holandeses de Asphyx, quienes tras regresar en 2008 han sabido, pese a la acomodación de integrantes (cambiaron bajo en 2010 y batería en 2014), entregar una discografía firme donde a estas alturas va por la décima entrega. Necroceros sucede así a tres álbumes fenomenales como Death... the brutal way (2009), Deathhammer (2012) y Incoming death (2016), pero aún así logra situarse a un gran nivel en base a una fórmula que no pretende reinventar la rueda sino más bien dar muestras del buen rato que estos (ya) veteranos del death metal continúan pasando juntos.

Y es que los cincuenta minutos de Necroceros desprenden ese amor por el género que tanto se agradece, lo cual se aprecia de inmediato en la partida que da 'The sole cure is death', con un groove exquisito que no necesita más de diez segundos para tenerte a sus pies para luego acelerar a fondo (0:52), volverte loco y acabar bajando bruscamente las revoluciones hacia el cierre (2:12), en una estructura demencial dispuesta a dejarte pidiendo por más. Y lo logran. Posteriormente 'Molten black earth' sonará igual de demoledora en su machaque incesante (hermoso como aceleran en el 1:58 para nuevamente sumergirte en la vorágine), cuya fórmula la repetirán tanto en 'Mount skull' como 'Knights templar stand' (ir del peso y la calma al frenesí) mientras que en el nudo del álbum sonarán los casi ocho minutos de 'Three years of famine', sin lugar a dudas la pieza más ambiciosa del disco y donde la formación suelta momentos más emocionales de este, con pasadas a varias guitarras e incluso instantes acústicos.  

La cara B del disco abrirá trayéndote de regreso bruscamente gracias a la velocidad y vértigo de 'Botox implosion', sin embargo, acá es donde aparece la belleza de Necroceros, pues con la partida ya ganada, en lugar de continuar apostando a la segura con temas cortos y directos te regalan algo como 'In blazing oceans', que es pura emoción. Bravo por ellos. Finalmente, 'The nameless elite' + 'Yield or die' traerán de regreso la cabalgata para cerrar definitivamente con 'Necroceros' (la canción), mucho más lenta, pesada, épica y brutal.

Vaya pedazo de disco nos han entregado Asphyx, un manjar para quienes gustan de un metal que no se anda con rodeos. Los holandeses han ido una vez más directo a la médula pero que no por esto apuestan por fórmulas simples sino que se las ingenian para aún sonar contundentes, afilados y plenamente vigentes. 

¿Canciones? 'The sole cure is death','Three years of famine' y 'In blazing oceans'.

8 /10
Excelente.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Anneke Van Giersbergen : Drive (2013)

Prolongando con lo justo la grata experiencia

A un año de su debut en solitario, la holandesa Anneke van Giersbergen, sigue pasándola bien. Y si en 2012 la oímos coqueteando con el pop y la electrónica este 2013 la tenemos de regreso con un álbum un poco más cargado a las guitarras pero que se ubica en una linea melódica bastante similar. Drive se presenta así como una perfecta continuación de lo que fue Everything is changing aunque la propuesta esta vez me parece que juega más a la segura, al dejar de lado la electrónica nos encontramos ahora con un álbum de rock más tradicional. Ahora, canción a canción Drive funciona tan bien como su antecesor pero sigue quedando en deuda en cuanto a encontrar algún momento particularmente brillante. Seguimos frente a un puñado de buenas canciones, uno que otro gran coro (a gusto de cada cual) y la siempre magnífica voz de Anneke, sin embargo, en los 37 minutos de música que dura el álbum, jamás se rompe con la estructura comercial tradicional (estrofa/puente/coro todo el rato) por lo que el álbum queda ahí, limitado en funcionar como un buen álbum de pop. 

La partida es fabulosa y contagia de inmediato. "We live on" y "Treat me like a lady" dan cuenta de que este disco viene más ruidoso y rockero que el anterior pero que al mismo tiempo mantiene una cuidada producción, la cual siempre deja en primer plano la fluctuante voz de Anneke, quien en general cumple e incluso se da ciertos gustos en "Treat me like a lady" al generar algunos cambios de velocidad e intensidad tanto en estrofas como en los coros finales. Con "She" y "Drive" aparecen los momentos más veloces y comerciales a la vez del álbum, posteriormente (y como dice el manual) aparecerá una melosa balada a piano, "My mother said". El disco se disfruta en su primera mitad sin problema alguno pero el problema vuelve a ser el mismo que se vivió en Everything is changing: las cartas ya se mostraron por lo que la pregunta es evidente... ¿para qué seguir? De hecho la segunda parte del álbum es un trámite, salvo los aires de oriente que inundan gratamente el sonido de "Mental jungle" el resto es solo descuento que no creo llegue a conmover a alguien. 

Drive suena bien, contiene agradables canciones (sobre todo al comienzo del disco) y se disfruta sin ningún problema. Aunque digámoslo: acá hay cero riesgo.  En ese sentido su anterior álbum era más exploratorio e interesante de oír pero supongo que esta vez la mujer ha optado abordar un sonido más corriente con objeto de reencontrarse con un público más tradicional. 

6 / 10
Bueno, cumple


martes, 7 de febrero de 2012

Anneke Van Giersbergen - Everything is changing (2012)

"Pop en exceso cerebral..."

Al parecer tras dos discos editados junto a la agrupación Agua de Annique, la holandesa y tremenda vocalista Anneke van Giersbergen ganó suficiente confianza como para poner su nombre en un proyecto. Es así como hoy llega a nosotros, comenzando este 2012, el que en estricto rigor debería corresponder a su debut como solista. 

Ya completamente alejada de la carga que significa haber liderado una banda tan importante como The Gathering, Anneke nos entrega un disco valiente y directo. Everything is changing ya desde su título suena como a declaración de principios y bueno, la música corrobora aquello. 

Estamos frente a 12 canciones que presentan una propuesta fuerte y clara : esto es pop de comienzo a fin, sin medias tintas. Sin embargo, Anneke muestra un talento extraordinario a la hora de trabajar música melódica, desmarcándose desde el primer minuto de otras voces femeninas que rondan el circuito comercial del momento (llámese Lana del Rey, Adele o Lady Gaga). Me refiero a que, si bien todo el disco se sostiene sobre melodías simples, el trabajo de arreglos es contundente. Acá hay guitarras, baterías, teclados, electrónica, acá hay banda, acá hay música. 

La primera parte del álbum es potente. Comienza con la creciente y dinámica "Feel alive" para dar paso a una tripleta exquisita que no da espacio a la duda : "You want to be free" / "Everything is changing" / "Take me home". Un cóctel popero realmente delicioso. Los tiempos del álbum varían, los ambientes están bien manejados a manera de no agotar, efecto que se logra en gran parte del disco. Los teclados de "I wake up" y la melosa balada "Circles" dan cierre a una primera parte impecable. 

La segunda etapa mantiene el ritmo y es quizás acá donde se me aparece el único gran defecto que le encontré al álbum: falta canciones que destaquen notablemente sobre el resto. ¡Todas son buenas! Pero ninguna revienta. El disco es de calidad pero demasiado regular, quizás demasiado cerebral. Ya pasando por el noveno o décimo tema ... me agotó. Es una seguidilla de buenas canciones, bien armadas, construidas con precisión y pensadas segundo a segundo, sin embargo, me parece que Anneke nunca se sale del molde, nunca sorprende. 

¿Con que me quedo entonces? Con un buen disco, muy superior musicalmente hablando a la media que acostumbramos a recibir dentro del mundo del pop pero algo frío, insisto... demasiado cerebral.

6,5 / 10 
Cumple y algo más...