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lunes, 19 de febrero de 2024

Kula Shaker : Natural Magick (2024)

 "En su línea, pero no fallan..."

Kula shaker es de esas bandas destinadas a moverse en medio del anonimato. Las razones son obvias: no fueron una agrupación de primer orden durante los años gloriosos del brit pop (dominados por Oasis, Blur o Pulp) y para peor, el público no supo más de ellos tras sus hitazos de 1996. La banda acabó quedando en una línea menor, junto a agrupaciones como Supergrass (otros que vivieron suerte similar, cercana al one hit wonder) e incluso con el tiempo consiguiendo menor renombre que The verve, por ejemplo. El caso es que en 2022 los tuvimos de regreso (tuve el placer de verles en vivo en un conciertazo inolvidable pero claro, en un local para... ¿200 personas?) y durante la promoción Crispian Mills habló de la necesidad de ponerse al día, que había material de sobra para publicar. Y tal parece que no mentía pues acá les tenemos dos años más tarde con Natural magick, trece canciones que cuentan además con la novedad de incluir el regreso de Jay Darlington, quien fue tecladista original de la banda. 

Yendo a lo musical, muchas sorpresas no encontramos en el séptimo álbum de Kula shaker, sin embargo nobleza obliga: no fallan.  Desde la portada, que una vez más mete mano al sobre cargo de colores y figuras propias del misticismo de oriente, la banda anticipa cumplir con un camino, el cual se confirma con el correr de los minutos. Natural magick es un álbum de guitarras en donde rinden culto (una vez más) al rock 60/70s, con incursiones de teclados, con estructuras amenas, una vibra muy optimista + algún momento que apunta a la introspección. El punto es que los tipos saben donde juegan y el como jugar.

Abrirán por tanto apostando todo con un tridente marcado por la dinámica acelerada y donde el regreso de Jay Darlington en teclados se percibe, aunque siempre en un segundo plano (ojalá le hubiesen entregado mayor protagonismo). De todas formas 'Gaslighting' pondrá la fuerza, 'Waves' el buen ánimo y 'Natural magick' (la canción) acabará de armar la fiesta con ese coro exquisito y contagioso (imposible no imaginar en vivo ese funkero "Girl, you got it going on / you got it going on"). Una juguetona 'Indian record player' antecederá luego a la aparición de los aires orientales clásicos de la banda en 'Chura liye (you stole my heart)' + 'Something dangerous', una que suena a mil cosas, desde Beatles (of course) hasta el 'Queen of hearts' de Juice Newton, y a la delicada balada 'Stay with me tonight', armando así una primera mitad que ciertamente contiene poco desperdicio. Kula shaker van por donde sabemos irán pero de todas maneras se las ingenian para conmovernos. 

Con las cartas sobre la mesa el disco se dedicará en su Cara B a reincidir en los característicos sonidos de la banda. En plena forma con otra jugada oriental como 'Happy birthday', rememorando el 'I don't wanna be a soldier' de Lennon en 'Idontwannapaymytaxes' (aunque en un homenaje bastante más acelerado), yendo al hueso en el grito de protesta que es 'F-bombs' para acabar cumpliendo en el cierre con una melódica 'Whistle and I will come' , quizás con la que debieron cerrar porque 'California blues' + 'Give me tomorrow' son por lejos lo más bajo en todo el disco y un final que para nada se encuentra a la altura del trabajo.

Sinceramente, hizo falta algún arranque fuera de la zona de confort durante el viaje, algún tema que se extendiese por sobre la norma y nos volase la cabeza (que todos sus discos contenían más de alguno). Este nunca llegó, sin embargo, aún controlados, lejos de decepcionar Natural magick entrega un puñado de canciones de buen nivel. Desde lo individual el disco se sostiene y justifica, entretiene y convence, mostrando a una banda en excelente forma. Es de esperar vuelvan a visitar Sudamérica, que estos temas dan ganas de oírlos en vivo...

¿Canciones? 'Natural magick', 'Something dangerous y 'Stay with me tonight'.

7,2 / 10
Muy bueno.


Otras reseñas de Kula Shaker:

jueves, 13 de octubre de 2022

Kula Shaker: 1st Congregation Church Of Eternal Love (And Free Hugs) (2022)

 "Sólido y coherente. Así si ..."

Respecto a Kula shaker, más allá de que álbumes como Peasants, pigs and astronauts (1999) o Strangefolk (2006) tuvieron sus cosas, lo cierto es que Crispian Mills jamás pudo sacarse de encima el peso del exitoso debut de 1996. Y tan patética resultó la situación que a veinte años de aquel álbum llegó algo tan forzadamente nostálgico como K2.0, un disco que desde el título declaró falta de ideas, generando poco y nada de impacto en aquel 2016 (y si, que una canción como 'Infinite sun' estuvo bien, pero poco más). Por todo esto, 1st Congregation Church Of Eternal Love (And Free Hugs) llega a nosotros en medio de, literalmente, el anonimato de la agrupación, sin embargo, tal parece que en dicho escenario cuesta arriba algo acabó por funcionar a nivel creativo en el seno de la banda, al punto de que nos acaban de entregar un trabajo que se enmarca dentro de lo más sólido y coherente que han publicado en su irregular carrera. 

El sexto álbum de Kula shaker juega con el concepto religioso en una especie de misa cristiana dirigida por el mismísimo Crispian Mills y amenizada por una serie de canciones capaces de sostenerse tanto en lo individual como colectivo. Y si, que el tiempo no pasa en vano, por lo que el vocalista luce (y se le oye) algo quebrado, su voz ha perdido potencia, lo cual ha mermado de cierta forma la garra del sonido Kula Shaker, siendo aquel elemento es el que probablemente más extrañemos en sus recientes trabajos. Ya no hay más 'Knight on the town'/'Grateful when you're dead' o idas de olla estilo 'Govinda'/'Mystical machine gun' en los discos de la banda, sin embargo, pese a dichas limitantes las canciones están, con un nivel que no les oíamos desde hace bastante.  

De esta forma, a lo largo del álbum (que es doble, llegando a los sesenta minutos de duración) encontramos un grato equilibrio, entre momentos de rock contundente y otros más reflexivos. 'Whatever it is (I'm againts it)' funciona como apertura, con el característico tándem teclados + guitarra (so Deep Purple) que se hace presente también en 'Hometown' (con guiño a la clásica 'Lazy' en el 2:30), en la soberbia '108 ways to leave your narcissist' (de vibra sesentera y siendo de lo poco del álbum donde las guitarras se desatan) o 'Don't forsake me' (quizás el ejemplo más claro de lo justito que va Mills de voz en este disco, haciendo simplemente lo que puede pero dejando el tema a medio quemar). De igual forma los sonidos espirituales/personales aparecerán en las excelentes 'Burning down', 'Love in separation' o en la psicodélica 'After the fall, Pt.1' (que nos deja con gusto a poco dada su breve extensión), mientras que en 'Gingerbread man' o 'Where have all the brave knights gone' girarán hacia un rock light más melódico.   

Mención aparte merece la recta final del álbum, que lejos de dedicarse meramente a rellenar con temas insustanciales encuentra los dos momentos más profundos y desatados en el trabajo, primero con 'The once and future king' (que es un exquisito mix entre 'Five years' de David Bowie y 'Eclipse' de Pink floyd, y cuyo solo nos deja pidiendo por más) y luego con los más de seis minutos de 'After the fall, Pt 2 & 3', dejándonos así un álbum pensado y cuidado al detalle, que muestra efectivamente a Kula shaker entregando su mejor trabajo en largos largos años. Ni idea si habrá sido la falta de presión o el ya no tener nada que perder, el caso es que este presente si se encuentra a la altura del sub valorado legado de los ingleses. Así si...

¿Canciones? '108 ways to leave your narcissist' , After the fall, Pt.1', 2 & 3' y 'The once and future king'.

7,5 /10
¡Muy bueno!


Otras reseñas de Kula Shaker:

lunes, 22 de febrero de 2016

Kula Shaker: K 2.0 (2016)

Con muy poco que decir.

Si veinte años atrás, tras aquel prometedor debut de 1996 que inundo las radios del momento con sus aires orientales ('Tattva', 'Govinda') y buenas dosis de rock a la Purple ('Hey dude'), alguien me hubiese dicho que en 2016 Kula Shaker estaría editando recién su quinto álbum la verdad es que no me lo habría creído. Los ingleses liderados por Crispian Mills prometían (si, ya llegará en algún momento de este año la merecida reseña de aniversario para aquel K), sin embargo ni con su segundo disco ni con las posteriores secuelas lograron impactar como lograron hacerlo en sus inicios, eso pese a que su regreso en 2007 con Strangefolk me sigue pareciendo al día de hoy un trabajo que mereció un recibimiento algo más tibio del obtenido. 

El caso es que, con el cartel de outsiders completamente asumido, sin la necesidad de salir del nicho o impactar de alguna forma, Kula Shaker regresa este año tras seis de silencio, luego de un acústico y calmo Pilgrims progress (2010). Lo hacen entonces con un álbum que intenta ser correcto y abarcar en cuarenta minutos buena parte de lo que la banda tiene por ofrecer en su versión 2.0, aunque claro, le falta gancho a esto, y también si me apuran, bastante fuerza. 

Hay cosas que acá valen la pena, la partida con 'Infinite sun', por ejemplo, con todos esos tradicionales aires de la India y que se enlazan a la perfección con la sesentera 'Holy flame'. El problema es que en medida que el álbum avance irá abordando lugares comunes en exceso inofensivos, con es el caso de 'Death of democracy' o 'Let love B (with you)', y de las pasadas acústicas de 'Here comes my demons' + '33 crowns', ni hablar, ... ¿dejar pasar seis años para volver a retomar exactamente lo mismo que habían trabajado en 2010? Se entiende poco esa jugada. 

Dentro de la recta final lo más destacable me parece que es 'Oh Mary' y la dinámica de 'Get right get ready' + 'Mountain lifter', sin embargo estas últimas llegan cuando el interés por el disco se perdió hace bastante. Kula Shaker se mantiene por tanto en su zona de confort entregando un disco bastante descafeinado, en exceso avejentado y sin ninguna duda, el más pobre dentro de su (irregular) carrera. Una lástima, no deja de sorprender el como tras el buen regreso de 2007 la banda volvió a perder tan rápido la energía que parecían haber recuperado. Hoy se les oye con poca fuerza y muy lejos de todo lo que algún día prometieron ser. 

¿Canciones? 'Infinite sun', 'Holy flame'.

5/10
Nada muy especial...