"Oscuro, feroz y dramático..."
domingo, 15 de junio de 2025
Hate: Bellum Regiis (2025)
domingo, 25 de mayo de 2025
Behemoth: The Shit Ov God (2025)
"Manteniéndose activos..."
Para muestra está la primera mitad del álbum, abriendo con algo como 'The shadow elite' que si bien muestra los dientes con su agresividad, no deja de ser una canción de metal popero centrada en la repetición de su coro, algo que se corrobora además con las jugarretas teatrales de 'The shit ov god' + 'Lvciferaeon', singles evidentes del disco y que funcionan como ejes centrales del álbum (por algo también son las únicas tres que están interpretando en vivo en sus conciertos de 2025). Ahora, como la banda tiende a buscar el equilibrio, complementará estas pasadas con cosas más oscuras en 'Sowing salt', 'To drown the svn in wine' o Nomen barbarvm', las cuales les acercan a su etapa dosmilera y con ello cumplen su objetivo.
Ya en la recta final acabarán con las dos piezas más interesantes de todas, primero la bajada de revoluciones de 'O Venvs, come!' (buscando la épica en modo The satanist claramente) y una densa 'Avgvr (the dread vvlture)', correcto cierre para un trabajo breve que entrega pinceladas de acá y allá con el claro fin de complacer a todo el mundo.
La popularidad tiende a venir de la mano con la necesidad de mantenerse publicando discos con el único fin de sostener la máquina en marcha. Y bueno, Behemoth desde hace una década al menos pareciese encontrarse ahí, manteniéndose activos más que nada.
¿Canciones? 'Sowing salt' y 'O Venvs, come!'.
sábado, 1 de febrero de 2025
Patriarkh: Prophet Ilja (2025)
"Un ritual constante (poco recordable)..."
Lo que se nos entrega acá entonces son ocho piezas tituladas simplemente 'Wierszalin' (enumeradas del I al VIII) en donde Bart se entrega a esas atmósferas corales propias de iglesia, las cuales enlaza con momentos sinfónicos + uno que otro relato hablado, introduciendo cada cierto tiempo algún elemento que acerca el sonido al black metal pero siempre como complemento y no protagonizando. El conjunto por tanto, salvo contados momentos, está lejos de ser un desate y más bien tiende a la calma, a sonar como un trabajo contenido, un ritual constante en donde los coros eclesiásticos y los relatos (en ocasiones femeninos) son preponderantes.
Habrán piezas que se moverán en tiempos lentos (las II y III) mientras que otras acelerarán (V), pasajes introductorios y otros que funcionan como puentes, sin embargo, el elemento común será lo poco recordable que suena el conjunto entre canciones que siendo de cuatro o cinco minutos se sienten realmente largas y en ocasiones agotadoras. Claros ejemplos de lo mencionado son las introducciones a las piezas III o VII, así como la totalidad de VI, un tedio total. En ese camino, el cierre a cargo de los siete minutos de VIII pareciesen encontrar cierta épica en el sonido (¡son buenas atmósferas!) pero se extraña algo más de emoción, que la música te provoque algo, dejándonos así un conjunto que durante cuarenta minutos suena frío e inerte, digamos, el clásico disco que no te das cuenta cuando siguió sonando y dejaste de ponerle atención. Tampoco es que este Prophet Ilja sea un completo desastre pero si un trabajo que más allá de las nobles intenciones no logra llegar.
¿Canciones? 'Wierszalin IV y V' parecen ser dos canciones que interpretan de manera correcta los objetivos del álbum.
6,5 /10
Cumple y algo más...
viernes, 4 de agosto de 2023
Dieth: To Hell And Back (2023)
"Ameno, más no mucho más..."
Sin ir muy lejos, el disco abre con una pasada directa enfocada en la velocidad mediante el tridente 'To hell and back' (la canción) + 'Don't get mad... get even!' + 'Wicked disdain', canciones rocanroleras que apuestan por el coro efectivo en el afán seguramente de enganchar oyentes pero que terminan tirando por lo obvio. Será recién en algo como 'Free us all' cuando por primera vez el álbum pareciese tener algo que decir, esta baja los tiempos, entrega momentos para el bajo y aporta un peso diferente respecto a las anteriores, algo similar a lo que ocurre con 'Heavy as a clown', algo monótona en sus dos minutos iniciales pero que mejora con la sección instrumental mientras que el nudo del álbum estará marcado por la aparición de la balada 'Walk with me forever', que si bien es algo cliché en la búsqueda de emoción cuenta con el elemento sorpresa de estar interpretada inéditamente por David Ellefson.
De pronto y sin notarlo, notamos que al disco le queda poco, lo cual habla bien de su diversidad aunque nada realmente nos vuela la cabeza, algo que se exacerbará en la recta final mediante canciones que retoman la velocidad y el peso pero huelen a relleno con descaro, me refiero a la genérica 'Dead inside' seguida de 'The mark of Cain' (¿qué es ese minuto final que repite una y otra vez un riff si no la evidencia de que se han quedado sin ideas?) y la veloz 'In the hall of the hanging serpents'. El segmento instrumental de dos minutos 'Severance' no merece demasiado comentario pues aporta cero más allá de repetir la melodía con que el disco había abierto, en la idea (supongo) de cerrar donde habían comenzado.
De dulce y agraz por tanto el debut (¿y despedida?) de Dieth. El tiempo dirá si la experiencia dará para más que esto, por ahora han entregado un álbum ameno que se deja oír gracias a su diversidad y buenas ejecuciones pero que en el detalle, en pocos momentos escapa de lo obvio.
¿Canciones? 'Free us all'.
lunes, 13 de febrero de 2023
Riverside: ID.Entity (2023)
"Fuerza, emotividad y frescura..."
Por sobre todo, ID.Entity es un álbum marcado por su potencia y particular sensibilidad pero donde destaca la diversidad. Sin ir muy lejos, abren a lo grande con los siete minutos de 'Friend or foe?', con esos teclados introductorios que son puro ochentas (¡ritmo bailable incluido!) para luego ir metiendo golpes de guitarras en una estructura amena y dinámica. 'Friend or foe?' es un temón (que desde ya se va al playlist de lo mejor de 2023) y una partida luminosa, incluso pop, sin embargo, rápidamente el disco realizará un giro hacia algo más clásico y duro con 'Landmine blast', con un bajo muy presente entre cortando los tiempos (aires de Porcupine tree hay en esta) para luego lanzarse a una locura de canción como 'Big tech brother', con dos minutos instrumentales que abren juguetones y entregan una fanfarria estilo 'Moonchild' (si, la de Iron maiden) para a los tres minutos meter la voz de Mariusz Duda y dar paso a un asunto mucho más emocional. Que decir, absolutamente bestial.
La segunda parte del álbum abrirá encajándote prácticamente veinte minutos de manjar progresivo, primero con 'Post-truth', seguramente lo más tradicional en todo el álbum, y luego con la que pretende ser la gran canción del disco: 'The place where I belong', trece minutos que van y vienen, con momentos rock y otros acústicos. Pretende eso si, pues a ratos se vuelve algo pesada, hay que decirlo. Entienden muy bien eso si la necesidad de refrescar por lo que en la recta final regalarán una joyita como 'I'm done with you', más ruda en sus líneas (cosillas de Tool presentes) y con el Hammond más presente que nunca acompañando, para cerrar nuevamente en plan grandilocuente con los ocho minutos de 'Self-aware'.
No es fácil impactar en esto del progresivo, que ya se ha hecho bastante y sin duda cuesta innovar. Ahí, Riverside han sabido entregar un álbum sólido, que efectivamente sabe mirar hacia atrás pero sabiendo sonar a presente. Hay mucha emotividad y fuerza en ID.Entity, el primer gran disco que nos deja 2023.
¿Canciones? 'Friend or foe?', 'Big tech brother', 'I'm done with you'.
viernes, 11 de noviembre de 2022
Behemoth: Opvs Contra Natvram (2022)
"Recuperan poderío..."
A favor del álbum cuenta la energía de cada una de las canciones que le componen (si no contamos evidentemente el relato en tono introductorio de 'Post-god nirvana'), con un trabajo soberbio instrumental, marcado por un Inferno inspirado en batería en cada una de las canciones. Abren por tanto desarrollando un torbellino black con 'Malaria Vvulgata' + 'The deathless sun', y luego continuarán el trámite con cosas notables como 'Disinheritance' o 'Off to war!', todas veloces, con un Nergal arenoso y convincente en las vocales. Entre estas habrá alguna bajada de intensidad, en el medio tiempo 'Ov my herculean exile', por ejemplo, y sobre todo en la soberbia 'Neo-Spartacvs', que entrega espacio para que el bajo de Orion luzca en la mezcla pero también para que la banda juegue con la estructura, subiendo y bajando a placer.
Como aspecto negativo cabría mencionar el que la banda ha sacrificado diversidad en busca del poderío del sonido, de ahí que la recta final y cosas como 'Once upon a pale horse' + 'Thy becoming eternal' sin ser malos temas, suenan algo redundantes y por lo mismo, poco interesantes, lo mismo con 'Versvs Christvs', que evidentemente va en busca del final épico pero fracasa en el intento. Nos quedamos así frente a un Opvs contra natvram que definitivamente es más de lo que muchos esperaban del actual Behemoth, re encausa de cierta forma la carrera de los polacos y da muestras de que cuando estos tipos se aplican son capaces de llegar lejos.
¿Canciones? 'Neo-Spartacvs' y 'Off to war!'.
miércoles, 20 de julio de 2022
Decapitated: Cancer Culture (2022)
"Se sacuden..."
Sin ir muy lejos, tras una breve introducción instrumental que calienta motores entre redobles, la banda lanzará palos a la cultura de la cancelación y realidad digital actual en una canción como 'Cancer culture' ("Dejar de seguir y reportar / Es fácil sentirte mejor lanzando rocas digitales / Ciudadanos presumidamente justos encadenados a su escritorio / Hecho del árbol del conocimiento / Jugando a ser dioses y ganando peso..."). Ahora, siendo sincero, me habría esperado más canciones en esta línea temática, sin embargo, todo parece indicar el que la banda ha buscado rápidamente dar vuelta página y no estirar el tema, pues tras este descargo inicial el álbum centrará sus fuerzas en lo musical mediante una seguidilla de estructuras agresivas, que se alejan del groove metal de sus anteriores trabajos, marcadas por la batería del debutante James Stewart, absoluto protagonista en todo el trabajo y cuyo aporte condicionará por completo el sonido de este.
Lo mencionado se aprecia en toda la pasada inicial, con una banda desatada en canciones como 'Just a cigarrette' o 'No cure', una brutalidad esta última con un Rasta Piotrowski enorme en las vocales, acompañado de un Vogg amo y señor en guitarras. Los matices, de hecho, aparecerán entrando al nudo del disco, cuando las colaboraciones hagan lo suyo, primero con Tatiana Shmayluk (de Jinger) en 'Hello death' y luego con Robb Flynn (Machine head) en 'Iconoclast', ambos aportando pasajes melódicos a las canciones. Entrando en la recta final 'Suicidal space programme' abrirá con calma pero tardara treinta segundos en desenfundar la violencia del sonido, complementada a la perfección con el minuto y algo de 'Locked', otra descarga de intensidad incesante.
En la recta final la banda, lejos de meter mero relleno o repetir fórmulas, regala dos canciones geniales como 'Hours as battle grounds' y 'Last supper', con pasajes melódicos espectaculares y espacio para unos solos que nuevamente muestran a un Vogg inspiradísimo como líder de la agrupación (¡ojalá el disco hubiese tenido más de esto!), cerrando así un Cancer culture que trae de regreso a Decapitated en plena forma, no digamos recuperados pero si con evidentes ganas de apuntar hacia adelante.
¿Canciones?'No cure', 'Iconoclast' y 'Hours as battle grounds'.
¡Muy bueno!
jueves, 4 de noviembre de 2021
Hate: Rugia (2021)
"Sin medias tintas..."
No hay sorpresas por tanto en Rugia, otro álbum en donde la blasfemia luce intacta, el blast beat constante hace suyo el sonido y complementa con riffs endemoniados que tienen muy claro hacia donde deben ir.
Sin interludios ni introducciones innecesarias, Hate van al grano desde un comienzo con lo que mejor saben hacer, alcanzando altas cotas en toda la primera mitad del álbum, donde 'Rugia' (la canción) o 'Exiles of pantheon' suenan jodidamente hermosas. Luego, en la segunda se limitarán a sostener el nivel en un disco corto (son nueve canciones en poco más de treinta minutos) pero preciso, también necesario. Como anécdota cabe mencionar que Daniel Rutkowski debuta en batería tras la partida por asuntos de salud de Pawol Jaroszewics y bueno, el joven de tan solo 23 años de edad se luce ('Saturnus', un claro ejemplo de contundencia) en un álbum que solo toma aire para volver al machaque con más fuerza aún, como ocurre en la sólida 'Resurgence'.
Viene bien de vez en cuando el ir por un disco que sabes por donde irá ... y no falla, que es lo que álbum tras álbum vienen realizando estos polacos desde hace bastante. Pese al cambio de formaciones, tiene mérito el mantenerse ahí, a pie de cañón tras treinta años de carrera, más aún mediante álbumes tan sólidos como este. Larga vida al metal.
¿Canciones? 'Rugia', 'Exiles of pantheon' , 'Resurgence'.
domingo, 7 de octubre de 2018
Behemoth : I Loved You At Your Darkest (2018)
Otras reseñas de Behemoth:
2014 // The satanist
miércoles, 19 de julio de 2017
Decapitated : Anticult (2017)
martes, 18 de febrero de 2014
Behemoth: The Satanist (2014)
Brillante.










