miércoles, 15 de abril de 2026

Neurosis: An Undying Love For A Burning World (2026)

 "Tan oscuro como necesario..."

Tras la salida Scott Kelly, separado de la banda por los abusos verbales y físicos ejercidos contra su propia familia, cabían dudas respecto al presente y futuro de Neurosis. ¿Habría algo más o la historia terminaba allí tras el destape de la lamentable noticia? Finalmente, y a diez años del último lanzamiento de la agrupación, han regresado mediante un álbum que transmite efectivamente ese deseo de sacarlo todo, un trabajo de carácter catártico que en poco más de una hora mira con fuerza al presente, a ese mundo que parece desmoronarse ante nuestros ojos y ante el cual la banda alega el tener algo que decir. En ningún caso por tanto este An undying love for a burning world (el título anticipa intenciones) resulta ser un álbum nostálgico que emula viejos tiempos de la banda. En absoluto. Lo que encontramos acá es una mirada musical actual por parte de unos Neurosis que no solo se niegan a morir si no que han sabido utilizar su música para enfrentar el luto de la manera más talentosa posible.

Ante todo estamos frente a un álbum oscurísimo que efectivamente transmite la rabia del momento en cada uno de sus pasajes, de ahí lo coherente de esa partida que en cincuenta segundos solo repite un desesperado "¡Estamos totalmente rasgados!" para bruscamente lanzarse a la golpeada 'Mirror deep', una que desprende angustia en cada una de sus líneas. Por cierto, con un Aaron Turner absolutamente entregado a la labor e impecable en voces. Ahora, lo que vuelve al trabajo aún más interesante es la capacidad que muestra la banda para encontrar belleza dentro de todo ese sonido tan arisco, salvaje y primitivo. Ocurre, por ejemplo, en 'First red days' que será la primera de varias canciones extensas (ocho minutos en este caso pero hay otras que incluso superan los diez), lo cual le permite a Neurosis el desarrollar atmósferas instrumentales de enorme profundidad. Lo mismo en cosas como 'Blind', que cuenta con la particularidad de ese emocional interludio donde la voz gutural y quebrada de Turner se dobla con el registro limpio del guitarrista Steve Von Till, o 'Seething and scattered' que regala incluso algún pasaje psicodélico en ese nudo que precede a un sutil pero intenso momento instrumental. 

Ya entrando en la recta final del disco 'Untethered' apuntará a algo más directo mediante la reiteración mientras que el cierre definitivo llegará de manera majestuosa en los veinticinco minutos que entregan la dupla 'In the waiting hours' + 'Last light', en ambas Neurosis se explayan a más no poder en cada una de sus ideas, en la segunda incluso llevando la interpretación vocal de Turner al límite del desgarro (no temen el dejar un gallo expuesto en el 2:10) para luego desarrollar un viaje tremendamente emocional que confrontará los momentos melódicamente más hermosos del trabajo con un final que es pura tensión. Que decir, una maravilla. 

Neurosis han logrado lo imposible: entregarnos un álbum que no solo responde al legado de la banda si no que además, aún en la ausencia de un pilar como Scott Kelly, logra sonar fresco y plenamente vigente. An undying love for a burning world funciona como una declaración de principios clarísima ante un mundo que arde frente a nuestros ojos y desde ahí se erige como un trabajo tan oscuro como necesario. De los mejores discos que habremos oído este año. 

¿Canciones? 'Mirror deep', 'Blind' y 'Last light'.

9/10
Brillante.

sábado, 11 de abril de 2026

Fossilization: Advent Of Wounds (2026)

 "En las catacumbas del death..." 

Lo digo desde ya: vaya maravilla de disco. Y es que me he encontrado por casualidad con esta pequeña joya y vaya que me la he gozado durante estas semanas. Escribo respecto a los brasileños de Fossilization quienes entregan en este 2026 su segundo álbum, uno con el que han sabido elevar el nivel del debut trabajando un death oscurísimo que se cruza con el doom generando un sonido tan aplastante como interesante, una banda que rápidamente ha dado muestras de madurez y con maestría han sabido entregar exactamente lo que uno pide cuando va a un disco de brutal death metal. El punto es que no sólo se quedan ahí...

Logran demasiado además con aparente simpleza, tan solo siete canciones en donde ninguna se extiende demasiado, todas rondan los cinco minutos, sin embargo, la sensación es que en este tiempo la banda exprime a tope el potencial de cada canción trabajando un sonido veloz, oscuro y extremo pero que sabe en el camino encontrar ciertas pausas o momentos en donde se entregan a algo más denso, espeso e incluso asfixiante. Como sea, la mezcla es impecable, desarrollando momentos furiosos y acelerados en la partida a cargo de 'Cremation of a seraph' o más adelante en 'Terrestrial mold' + 'Servo', así como en el nudo de una canción como 'Disentombed and reassembled by the ages' sacar bruscamente el pie del pedal (la atmósfera que logran a partir del 1:55 es brillante), algo que se complementará en la densidad de 'Scalded by his sacred halo' o 'While the light lasts', que llevan el sonido de Fossilization directamente a las catacumbas del death.

En general la tendencia de cada canción es a no estancarse en un determinado tiempo, lo cual le entrega un componente no menor de diversidad al conjunto. En términos técnicos el álbum es impecable y la producción acorde a lo que el género persigue. Tremendamente meritorio por tanto lo de estos brasileños que rápidamente con este Advent of wounds han alcanzado cotas de alto nivel. Desde ya, uno de los grandes discos que habremos oído este año.

¿Canciones? 'Disentombed and reassembled by the ages' y 'Scalded by his sacred halo'.

8,2 / 10
Excelente.

jueves, 9 de abril de 2026

Lamb Of God: Into Oblivion (2026)

"Mejoran la oferta..."

Al grano: el gran drama con Lamb of god es lo similares que suenan cada uno de sus discos, algo que por cierto le ocurre a gran parte de las bandas de groove metal. Por lo mismo desde hace un largo rato que cada nuevo disco de los estadounidenses parece ser un mero calco de aquella fórmula que vienen repitiendo desde hace casi treinta años, donde todo se limita a verificar que tan inspirados han estado esta vez. Algo positivo eso si con los de Randy Blythe es que los tipos se toman tiempo entre cada lanzamiento, de hecho, cuatro años han transcurrido desde el plano Omens (2022) lo cual seguro ha ayudado a que este Into oblivion deje un buen sabor, se sienta fresco y rebosante en energía, al punto de parecer lo mejor que han grabado en al menos una década.

Por supuesto que encontraremos acá las clásicas reminiscencias a Pantera en el sonido de la banda. Sin ir muy lejos, basta darle play a cosas como 'Bully' o 'A thousand years' (en esta con Blythe más Phil Anselmo que nunca con esos susurros) para identificar de inmediato la evidente referencia, asunto que será complementado de buena forma por aceleraciones violentas en donde la batería de Art Cruz es absoluta protagonista, me refiero a 'Into oblivion' (la canción), 'Parasocial Christ' o 'St. Catherine's wheel', esto además de una que otra salida a respirar que la banda regala tanto en 'Sepsis' (exquisito el bajo de John Campbell en esta) o 'El vacío', dos canciones que bajan los tiempos y juegan con atmósferas que escapan al ritmo que propone en general el disco.

El global en este Into oblivion funciona, un disco que además (y de manera muy atinada) es breve. Son solo diez canciones que en menos de cuarenta minutos entregan una buena dosis de lo que Lamb of god son. No descubren la pólvora, ni siquiera lo intentan pero al menos mejoran la oferta respecto a cualquiera de los dos antecesores... 

¿Canciones? 'Into oblivion', 'El vacío' y 'Bully'.

6,8/10
Cumple y algo más...


Otras reseñas de Lamb of god:
2022: Omens

lunes, 6 de abril de 2026

Ellende: Zerfall (2026)

 "Emocionalidad a tope..."

De regreso otro de esos proyectos a los que siempre hay que mantenerse atento. Liderado por el multi instrumentista Lukas Gosch, por más de una década Ellende viene desarrollando un black atmosférico de alto nivel, y este reciente Zerfall no llega para ser excepción. Acá durante cincuenta minutos oímos como el talentoso compositor realiza su tradicional ir y venir, una contraposición constante de momentos calmos y tranquilos, incluso depresivos, con otros oscuros y violentos. En ese ir y venir, sin embargo, habría que decir que es la emocionalidad la que triunfa, pues ante todo Zerfall es (otro) disco en donde el metal viene a ser un complemento para las sinuosas melodías que L.G desea desarrollar. 

El trabajo entrega por tanto una serie de momentos realmente hermosos, y para verificar simplemente basta con darle play al álbum para verificar. 'Nur' + 'Wahrheit teil I' + 'Warhrheit II' funcionan más bien como una sola pieza de quince minutos en donde Ellende se pasea a placer por todo lo que el proyecto es, dígase, pasajes suaves y delicados con arreglos notables (hasta un acordeón aparece por ahí), espacio para cuerdas limpias, solos eléctricos melódicos, y bueno, evidentemente una serie de estallidos cargados al black metal. Todo un cóctel puesto a disposición del auditor en un continuo que no tiene segundo de desperdicio y una maravilla de inicio que solo puede anticipar un álbum en donde el talento desborda. De hecho, en adelante este sostendrá la tendencia, la de canciones que abren en la absoluta calma, como 'Zerfall' o 'Übertritt', para lentamente ir desatando las guitarras e instrumentación, encontrando en la delicadeza y emocionalidad a tope de 'Ode ans licht' + 'Zeitwende teil I', dos momentos de altísimo vuelo.

Zerfall no llega a las cotas de belleza que alcanzó el tremendo Todbringerin (2024), un álbum absolutamente recomendado desde acá, y puede que en algunos momentos la propuesta suene algo redundante, sin embargo, esto no le resta demasiado a un trabajo que sigue mostrando a Lukas Gosch en pleno estado de gracia. 

¿Canciones? 'Nur' + 'Wahrheit teil I' y 'Ode ans licht' + 'Zeitwende teil I'.

8/10
Excelente.

jueves, 2 de abril de 2026

Mayhem: Liturgy Of Death (2026)

 "Sin sorpresas..."

De regreso una verdadera leyenda en vida. Iconos absolutos en esto del black metal, Mayhem han sabido con los años construir una carrera que si bien se ha mantenido fiel a los cimientos del género también ha avanzado en búsqueda de ciertas aperturas. Los años pasan, sin embargo, y si bien la formación liderada por los históricos Necrobutcher + Hellhammer + Attila Csihar continúa mostrándose plena y vigente, tanto el anterior Daemon (2019) como este nuevo Liturgy of death dan muestras de una banda que no está para romper esquemas. Tampoco pasa nada, que todo cumple su ciclo y a estas alturas los noruegos no tienen nada que demostrar. En el camino ha quedado aquel curioso Chimera (2004) o el absolutamente enfermo Ordo ad chao (2007), discos a los que siempre se puede acudir si se desea revivir la versión más retorcida de la banda, esto a diferencia del presente, donde los vemos entregados a un sonido algo más acomodado y esperable respecto a lo que fueron quince o veinte años atrás.  

Que no se mal entiendan mis palabras, que en Liturgy of death volvemos a oír a unos Mayhem tan furiosos como siempre, entregándose a un black acelerado, oscuro y de constantes referencias a la muerte como eje temático. El problema es que desde ese lugar se mueven poco a lo largo del disco, cayendo con esto inevitablemente en la monotonía del sonido. Para muestras lo que hacen al comienzo del álbum en canciones como 'Despair' o 'Weep for nothing', donde no entregan respiro de la mano de un Attila que se mueve bien con sus relatos que rondan el ritual, sin embargo, lo dicho: que de ahí rara vez salen. Como excepciones a la regla funcionan la introductoria 'Ephemeral eternity' (en colaboración con Kristoffer Rygg de Ulver, aunque si no me lo cuentan no lo notaría) o el medio tiempo 'Funeral of existence' pero por lo general el álbum se limita a recalentar el plato, uno que la banda sabe preparar al detalle pero que presenta condimentos y un sabor bastante conocido a estas alturas.  

Liturgy of death se encuentra bien ejecutado y la producción posee el grado de suciedad que todo disco de black pide, ahora, de sorpresa poco. El disco es una clara continuación de lo realizado años anteriores en Deamon quedando incluso un peldaño por debajo en términos de inspiración. 

¿Canciones?  'Despair' y  'Funeral of existence'.

6,8/10
Cumple y algo más...

Otras reseñas reseñas de Mayhem:
2019: Daemon

domingo, 29 de marzo de 2026

Gaerea: Loss (2026)

 "Deslavados..."

La lógica del álbum cada dos años te habla claramente de una búsqueda comercial que se antepone a las motivaciones artísticas. Y Gaerea es un claro ejemplo de esto. En efecto, no ha pasado demasiado tiempo desde su debut en 2018 mediante Unsetting whispers, un álbum de furioso post black que a día de hoy continúa resultando un manjar al oído, sin embargo, desde entonces la banda no ha parado de producir, pero no solo eso, sino que también han ido disco a disco bajándole decibeles a su música, eliminando el componente violento para acercar su sonido a nuevos públicos casuales que conectan más bien con proyectos actuales estilo Sleep token y similares (de hecho coinciden con este en ser otra banda más que ocultan sus rostros con máscaras). Algo de lo anterior comenzó a expresarse en álbumes como Mirage (2022) y Coma (2024), que si bien sostenían el peso de las composiciones ya contaban con una producción un tanto más "luminosa" que les alejaba de ese sonido podrido de sus inicios así como canciones que ponían énfasis en las aristas más emocionales/dramáticas de la banda, aspectos que han sido exacerbados y simplificados en este nuevo Loss, entregándonos así el disco más comercial hasta ahora en la carrera de los portugueses. 

Nos encontramos así ante nueve canciones que en cuarenta y cinco minutos ponen el acento en los aspectos melódicos de Gaerea, dígase, temas de cuatro o cinco minutos que suenan directos, donde hay peso, velocidad y voces raspadas (con mucho filtro encima, todo sea dicho) pero también coros marcadísimos así como pasadas limpias y melosas. En esa línea se mueven canciones como 'Luminary', 'Submerged' y 'Hellbound', donde hay espacio para todo con una banda que ejecuta de manera impecable el sonido, hay mucha fuerza acá y los temas no están mal (puestos en el contexto de lo que están intentando hacer), sin embargo, cuentan con el problema de no escapar a lo que muchas otras bandas de metalcore melódico realizan actualmente: canciones de estrofas guturales y coros chillones, con teclados de fondo, riffs contundentes y un doble bombo que no para de explotar. En dicha lógica se mueve prácticamente todo el disco, con la excepción de 'Cyclone' (que introduce voces limpias, anticipando quizás hacia donde irán a futuro) y ese cierre lamentable que entrega 'Stardust', que derechamente emula a Sleep token con esas estrofas limpias seguidas de puentes rapeados y coros furiosos. Que decir, patético. 

Loss no es un desastre de disco pero si uno que entrega una versión (cada vez más) deslavada de Gaerea. Es comprensible que una banda desee crecer, de hecho, para quienes gusten del black metal y esa arista más oscura de los portugueses siempre estarán esos dos primeros álbumes a donde volver, sin embargo, dar pasos fuera de la caja para acabar sonando como cualquier otra banda actual no suena demasiado atractivo. 

¿Canciones? 'Luminary' y 'Hellbound'.

5/10
Nada muy especial...


Otras reseñas de Gaerea:

jueves, 26 de marzo de 2026

Charli XCX: Wuthering Heights (2026)

 "Arisco y atractivo..."

Tras el imponente éxito de un álbum como Brat (2024) se abrían diversos caminos para Charli XCX, curiosamente la vocalista escogió el más sorpresivo de todos: tomar la tangente entregándose de lleno a la banda sonora del Wuthering heights de Emerald Fennell. De esta forma la inglesa ha matado dos pájaros de un tiro, se ha sacado la presión de tener que generar un multi ventas y también se ha permitido el experimentar con su sonido. El resultado de esta aventura es una colección de piezas bastante compactas en términos sonoros que la muestran navegando por lo general sobre terrenos calmos, lejos del característico frenesí de anteriores trabajos. La sensación por tanto ante el disco es que la vocalista se ha tomado MUY en serio el desafío desarrollando una electrónica tan consistente como elegante que en todo momento luce atrevida al complementar maquinitas con cuerdas, lo digital y lo orgánico, encontrando más de alguna melodía gloriosas en el camino.

Hay estridencia de todas formas en estas canciones, el punto es que no de la manera en que Charli XCX solía entregárnosla. Acá aparece a veces marcada por los instrumentos de cuerda, muchos de ellos sonando intencionadamente al borde de la desafinación, como ocurre en la partida en 'House', con diálogos de John Cale que se complementan con la vocalista emanando aullidos mientras exclama un furibundo "I think I'm gonna die in this house...", también en la intensa 'Wall of sound', la balada 'Always everywhere' o ese enorme cierre a cargo de 'Funny mouth'. Pero no serán solo las cuerdas, las vocalizaciones coquetearán también con la incorrección en la mencionada 'House' o en la explosiva 'Eyes of the world', armando así un cóctel siempre singular y desafiante, un conjunto arisco en sus formas pero que esconde elementos tremendamente atractivos. Por lo mismo, la lista se suavizará y volverá más amena en pasadas donde la electrónica es más agresiva y podemos oír a la Charlotte de siempre, ocurre en los singles claros del disco tipo 'Dying for you' o 'Out of myself', en momentos empapados en autotune como 'Altars' o en el pop delicado de 'My reminder'.

Wuthering heights es un viaje que explora diversas texturas y muestra ante todo una faceta interesante, atrevida y fresca de Charli XCX. El álbum funciona como banda sonora pero también como trabajo propio de la artista y aquello es todo un logro. Considerando además desde donde venía la vocalista, que decir, paso hacia el frente por donde se mire.

¿Canciones? 'Dying for you', 'Out of myself' y 'Funny mouth'.

8/10
Excelente.


Otras reseñas de Charli XCX:
2024: Brat