Para Joaquín, que siempre me propone escuchar nuevas bandas...
"Grandes canciones muy maltratadas..."
Yendo a la música propiamente tal, la mezcla perjudica de manera evidente a aquellas canciones donde la banda va al metalcore más agresivo, me refiero a temas como 'Block of flats', 'Gemini' o 'Revenant', todos temas marcados por la batería Sean Radcliffe y giros estructurales violentos que coquetean con momentos melódicos pero donde la compresión es tal que no se distingue que es bajo ni que es guitarra, solo percibimos un sonido saturado al límite que acaba resultando una masa insoportable en nuestros oídos.
Ahora, si todo el disco hubiese funcionado en dicha línea, hasta se podría comprender el que la mezcla hubiese tomado este camino. "Han buscado un caos sonoro" - podríamos justificar. Sin embargo, todo se cae a pedazos cuando notamos que el álbum apunta gran parte del tiempo a otras aristas, ocurre en 'Fortress down', en la excelente 'Harder to pretend' (esta con muchas reminiscencias a los Deftones del Saturday night wrist) o 'Meet my maker', todas canciones donde los aspectos melódicos son relevantes e incluso particularmente sensibles ('Fangs', otro claro ejemplo), en momentos marcados por atmósferas mucho más espesas que apuntan a un sonido etéreo (a lo Deafheaven del Infinite granite), hablo de 'The way it breaks' o 'No stranger to you', u otros donde la banda se da el gusto de explorar texturas que incluso coquetean con el progresivo, como en la notable 'Gifted every strenght' (ese minuto final acústico eso si, totalmente de más). Todas estas canciones, que son la mayoría del álbum, merecían otro tratamiento sonoro, uno más limpio que permitiese disfrutar de sus texturas, de la belleza de sus arreglos. Lamentablemente Erik Bickerstaffe (guitarrista y voz de la banda pero que acá ejerció de productor) decidió otra cosa, dinamitando por completo su propio material. Incomprensible.
Estoy seguro de que estas canciones sonarán muchísimo mejor en vivo. Pero en estudio lo que Loathe han hecho es un crimen pues en el canción a canción acá hay material que incluso habría calificado como parte de lo mejor del año. No ha sido así por lo que nos hemos quedado ante un disco de contrastes, grandes canciones muy maltratadas. Digamos: el autogolazo del año.
¿Canciones? 'Harder to pretend' y 'Gifted every strenght'.






