viernes, 28 de febrero de 2025

Obscura: A Sonication (2025)

 "El derecho a extraviarse..."

Considerando la cantidad inmensa de músicos que durante todos estos años han pasado por Obscura, resultaba bastante meritorio que el proyecto no hubiese perdido nivel. Habrá quienes tengan al inmenso Akróasis (2016) como favorito o alguno de los primeros álbumes de la banda, incluso quienes se queden con los posteriores Diluvium (2018) + A valediction (2021), sin embargo, lo que nadie podía negar hasta ahora es que incluso con las concesiones melódicas entregadas en los últimos años, el proyecto de Steffen Kummerer no presentaba ripio alguno y se mostraba como un engranaje imponente de alto nivel dentro death técnico actual. Nada es para siempre, sin embargo, y debía llegar el momento en el que Obscura comenzase a mostrar las costuras, porque sostener un buque así de inmenso es imposible cuando una sola mente se encuentra a cargo, que es básicamente lo que acá ha comenzado a ocurrir. Ya fue una mala señal el que meses atrás nos enterásemos de que ex miembros de la banda como Alex Weber (bajista) y Christian Münzter (guitarra) acusaban a Kummerer de utilizar material compuesto por ellos en estas nuevas canciones publicadas, amenazando incluso con demandarlo, pero lo que definitivamente ha inclinado la balanza ha sido el darle play a este conjunto y verificar lo plano que suena, lo lamentable de la producción y la falta de ideas que expone. 

Nos encontramos acá con ocho canciones que en menos de cuarenta minutos (es un disco breve, al menos...) reitera bastante una propuesta: temas rápidos, de bastante vértigo y riffs simplones. 'Evenfall', de hecho, es el único tema que baja los tiempos a lo largo del disco (es también el que Weber apunto directamente como un plagio) y quizás por lo mismo resulta llamativo dentro del conjunto. Y es que sinceramente habría preferido más canciones como esta, confirmando el giro de Obscura hacia el death melódico que lo que realmente entrega un disco como A sonication: aceleración constante pero monótona. Digamos, el clásico disco en donde ninguna canción te entrega algo particularmente atractivo o recordable, casi como si oyendo una ya las hubieses oído todas. Por si esto fuese poco, la producción suena tremendamente plana con una batería +  bajo escondidos en la mezcla donde todo el protagonismo se lo llevan los solos de guitarra. 

Por supuesto que el disco no es un desastre, que Kummerer es un gran músico y death de correcto nivel técnico siempre será capaz de entregar, ahí el instrumental 'Beyond the seventh sun' entrega algún momento llamativos mientras que como curiosidad algo como 'The sun eater' al menos regala un cambio de registro vocal por parte de Steffen (quien en esta suena más grave y gutural que en el resto), sin embargo, la magia que siempre caracterizó el sonido de Obscura, tanto instrumental, interpretativa como estructural, acá se encuentra absolutamente ausente. Y bueno, los grandes músicos también tienen derecho a extraviarse y tenía que tocarle a este el darse contra un muro. El futuro dirá si logra recomponerse.  

¿Canciones? 'Evenfall' y 'The sun eater'.

5/10
Nada muy especial...


No hay comentarios:

Publicar un comentario