martes, 2 de enero de 2018

20 Años De... Metallica : Reload (1997)


Para Joaquín, el único ser que seguramente conoceré en mi vida capaz de tocar tantos temas de Load/Reload en una guitarra de palo...

Corría 1997 y la polémica estaba instalada con Metallica. Y es que, si bien a comienzos de década la banda había editado con evidentes intenciones comerciales, el llamado disco negro, fue definitivamente tras la llegada de Load en 1996 cuando la ruptura con los fans acabó por concretarse. Nunca le perdonaron estos a la banda el que abandonasen el thrash metal de sus inicios para abrazar un hard rock que ralentizaba los tiempos de sus canciones (también la duración de estas), realizaba concesiones melódicas importantes además de experimentar con sonidos que nada tenían que ver con la música extrema. Pero más allá de lo estrictamente musical, la banda parecía por aquellos años obsesionada con escapar por completo de la imagen que se habían forjado durante la anterior década, tanto en términos estéticos (aparecían ahora de pelo corto y posando en revistas) como actitudinales (paseándose por cuanto estelar o premiación pudiesen), aspectos que sin ninguna duda acabaron generando un distanciamiento absoluto entre Metallica y su público tradicional aunque al mismo tiempo abrieron puertas para la entrada de una nueva generación de auditores. 

El caso es que en plena gira promoción, y en diversas declaraciones a medios, la banda comenzó a insinuar la idea de que aún habían suficientes canciones como para editar un nuevo álbum, el cual supuestamente contendría material un poco más pesado al seleccionado para Load. La edición de Reload se concretó finalmente en noviembre de 1997 y en los hechos nos encontramos con un álbum similar en materia de estructuras a su hermano mayor aunque si con un sonido levemente más directo, con canciones que aceleraban más que las de Load, y digamoslo, con menos momentos de experimentación (la hay pero en dosis más contenidas). 

En una arista cargada al hard rock directo aparecen canciones como 'Fuel' (que fue adelantada en múltiples ocasiones por la banda en vivo aunque en una versión no terminada), 'Better than you', la fantástica 'Bad seed' (otra cuyos riffs también fueron adelantados en gira), 'Prince charming' o 'Attitude'. Estas se enlazan con pasadas más comerciales como 'The memory remains' (con participación de Marianne Faithfull en aquel mítico coro final) y 'The unforgiven II', otras más densas como las que se viven en 'Devil's dance', 'Slither' + 'Carpe diem baby' o la balada 'Low man's lyric' mientras que la experimentación únicamente llegará en 'Where the wild things are' (la única en todo el álbum que contó con participación de Jason Newsted en composición) y el desate absoluto que resulta ser la espectacular 'Fixxxer'.

Al escuchar Reload completo, incluso a más de veinte años de su salida, desprende esa sensación de contener las sobras de Load, o digamos, lo que no se alcanzó a cocinar adecuadamente en 1996. Dentro de lo positivo habría que mencionar el que sobre la marcha la banda logró terminar varias piezas de manera adecuada, las cuales funcionan de maravillas en el disco ('Fuel', 'Devil's dance', 'Better than you', 'Bad seed' o 'Fixxxer') o también la ejecución de un Kirk Hammett que en las guitarras está superlativo a lo largo del álbum, sin embargo, también hay trabas importantes en Reload, sobretodo en canciones que resultan algo tediosas y provocan que el disco suene inconexo a ratos ('Slither', 'Carpe diem baby'  o 'Low man's lyric'). Ahora, en materia de medios el álbum no obtuvo la repercusión ni aceptación deseada. Lo cual incluso ha sido reconocido por el mismísimo James Hetfield en declaraciones. Llegaron a nosotros tres sencillos promocionales aunque solo 'The memory remains' contó con importante rotación, de hecho junto a 'Fuel' fueron los únicos temas que la banda  interpretó en vivo durante la gira de promoción (y eso hasta el día de hoy). Una lástima ya que muchos temas de Reload se quedaron sin un directo que les hiciese justicia. 

Cerraba de esta forma el ciclo Metallica quedando por cierto en tierra de nadie, entre la odiosidad de sus fans y una repercusión mediática conseguida a medias. Tomarían aire por tanto más adelante mediante un álbum de refritos (Garage inc, cuya reseña de aniversario espero llegue en este 2018) y un disco en vivo junto a la Sinfónica de San Francisco para luego vivir una fuerte crisis creativa que acabaría desembocando en el desastroso St.Anger de 2003. Todo aquello será materia de un futuro análisis pero hoy me pongo al día con Reload, el que hasta 1998 vendría siendo el disco "menos bueno" de Metallica (insisto, ya llegaría St. Anger para batir todos los records negativos). Finalmente, le pese a quien le pese, hay algo que al período 1996/1997 de Metallica nadie podrá quitarle: el haber sido los últimos años realmente creativos de la banda. 

3.0 // Bueno, cumple.

Otras reseñas de Metallica:
2016 // Hardwire... to self destruct
2011 // Lulu
1996 // Load
1991 // Metallica
1986 // Master of puppets
1984 // Ride the lightning 

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