miércoles, 24 de abril de 2013

Wire: Changes becomes us (2013)

"Dictan cátedra..."

Cuando escuché por primera vez este disco me sonó tan moderno y rupturista que de inmediato pensé el encontrarme frente a una banda relativamente nueva. Grande fue mi sorpresa al enterarme de que Wire existe desde hace décadas, de hecho su primero disco apareció en... ¡1977! Se trata de Pink Flag, un álbum que de inmediato sentó precedentes dentro del llamado post punk y situó a la banda dentro de una categoría de culto. 

A partir de entonces la carrera de Wire se tornó irregular, los tipos editaron tres discos entre 1977 y 1979 para volver a trabajar juntos recién en 1988, volviendo a parar en 1991. Supongo que todo este ir y venir le terminó jugando en contra al legado de la banda, quienes pese a haber sido pioneros en esto de la generación de ambientes cargados al punk pero con claros momentos sensibles e incluso introspectivos (digamos, ese sonido que tanto influenció a buena parte del mundo alternativo noventero, desde Pixies hasta Weezer), han  terminado por ser prácticamente desconocidos para gran parte del mundo contemporáneo. Así de injustas son las cosas a veces. 

El caso es que entrando al nuevo siglo los tuvimos (nuevamente) de regreso. El tercer comeback llegó primero Send (2006), un disco de mejor producción respecto a cualquiera de sus antecesores pero que inevitablemente insistió en sostener la esencia de la banda, cagando su sonido hacia las guitarras. Esto a diferencia del posterior Object 47 (2006), el primer álbum donde Wire comenzaron a realizar el giro hacia sonidos que colocaban a las atmósferas por sobre la fuerza del sonido, aspecto que en este fascinante  Change becomes us definitivamente se ha perfeccionado. Como si siete años atrás hubiesen tanteado terreno para hoy, en 2013 dar con la tecla precisa encontrando un equilibrio exquisito entre atmósferas inmersivas y guitarrazos desaforados.

De esta forma, abren el disco cruzando guitarras con enorme maestría en 'Doubles & trebles', una en donde prescinden por completo de las estructuras tradicionales entregando un relato que no posee coro si no más bien ideas que se suceden sobre un sonido de corte explosivo, el cual conectará con el breve interludio 'Keep exhaling' que en menos de dos minutos se encarga de regalar una exquisita y etérea atmósfera que se sostiene sobre teclados. Que decir, ni diez minutos de disco llevamos y el viaje ya resulta fascinante. Más adelante el disco volverá a visitar pasajes en donde las atmósferas que se transmiten son todo ('Magic bullet', 'As we go' o la absolutamente floydiana '& much besides'), no sin antes oscilar en un constante vaivén entre momentos golpeados y veloces que reviven el espíritu post punk ('Adore you island', 'Stealth of a stork' o 'Eels sang'), pasadas tremendamente oscuras ('Time lock fog') y otras en donde abrazarán con decisión la calma ('Re-invent your second wheel', 'B/W silence'), todo esto enmarcado en un sonido fresco pero maduro que da muestras de que el tiempo y la experiencia no pasado en vano para la banda.

La diversidad de Change becomes us encanta. Prácticamente desde el anonimato Wire continúan dictando cátedra respecto a como mantenerse fieles (y plenamente libres) ante una idea sin perder el rumbo. Bendito sean. 

¿Canciones? 'Doubles & trebles', 'Keep exhaling' y 'Stealth of a stork'.

8,5 / 10
¡Excelente!

sábado, 20 de abril de 2013

Yeah Yeah Yeahs: Mosquito (2013)

"Bajonazo..."

A comienzos de siglo vivimos una explosión de bandas que desarrollaron de vuelta y con éxito el rock de garage. Tuvimos a The strokes, Franz Ferdinand, The hives, Arctic monkeys, Kaiser chiefs, entre tantos otros. Fue un revival del concepto básico, ese que se centra exclusivamente en los músicos, sus guitarras, el rock, la juventud y la actitud. Ahora, dentro de toda esa camada de bandas existió una muy especial, los Yeah yeah yeahs, quienes liderados por la carismática voz de Karen O lograron dar que hablar gracias a la pasada por Fever to tell (2003) + Show your bones (2006) y un sonido que poseía constantes referencias al punk sin serlo. Luego, en 2009 llegó It's blitz!, un álbum que daba un giro en el sonido de la banda y rompía con lo que creíamos que se podía esperar de ellos, coqueteando con el synth pop y dejándonos en el recuerdo melodías eternas como "Zero" o la pegajosa "Head will roll". La banda modificó el estilo pero los resultados les terminaron dando la razón. Es que cuando las canciones son buenas todo el resto pasa a segundo plano, la música funciona, engancha, seduce y punto.

Han pasado cuatro años desde entonces y cuando una banda se toma tantos años para editar recién su cuarto disco hay dos alternativas: están preparando una apuesta muy muy grande o hay carencia de ideas. Lamentablemente acá estamos frente a lo segundo, Mosquito, fuera de su alucinante portada (me encantó) y uno que otro tema rescatable (¡no más de dos!) ha resultado una completa y absoluta decepción. Esta vez ha fallado todo y ni siquiera la multifacética (esta vez rubia) Karen O ha logrado rescatar a la banda del desastre. Mosquito no funciona, no engancha e incluso aburre. 

El disco abre e ilusiona en su comienzo. "Sacrilege" suena fresca en su sonido y arriesga con esos coros gospel que lucen más que bien, tiene todo lo que esperábamos de la banda. El problema es que la maravilla dura exactamente eso, 3 minutos y 50 segundos, porque a partir de ahí el tedio se toma el disco. "Subway", "Under the earth", "Slave" o "Always" son canciones que no hay por donde agarrar , bostezos que solo se interrumpen de vez en cuando gracias a los chillidos de la vocalista en "Mosquito" (la canción) o "Despair", el único tema del disco junto a "Sacrilege" que transmite algo, una sensación que asciende y se disfruta. 

Una pena, lo digo con dolor, los Yeah yeah yeahs son tan queribles pero donde no hay, no hay caso. Me imagino que quisieron sonar distintos a los comienzos sin repetir la fórmula de It's blitz! pero en aquella búsqueda creo que se terminaron perdiendo y esta historia es conocida: el sello apura, ya ha pasado mucho tiempo sin disco, hay que sacar algo y terminan grabando lo que tienen, es decir, dos canciones interesantes dentro de 47 minutos completamente olvidables. 

5 / 10
Nada muy especial...

jueves, 18 de abril de 2013

Villagers - {Awayland} (2013)

"Hambre que impresiona e ilusiona..."

Becoming a Jackal (2010) fue un disco hermoso repleto de bellas e íntimas melodías que parecían compuestas por un tipo, una guitarra, un piano y su soledad (aquello que algunos gustan llamar indie folk). Fue probablemente uno de los mejores discos de aquel 2010 (si no lo has oído, deberías) por lo que el desafío de cara al segundo álbum no era menor para el proyecto liderado por el irlandés Conor O'brien. Parecía difícil superar aquel debut pero el tipo lo ha logrado y cual Usain Bolt lo ha hecho con tiempo de sobra, marcando además distancia con pares como Mumford & sons o Fleet foxes, quienes disco tras disco tendieron a quedarse pegados en el mismo sonido. {Awayland} entonces nos abre el apetito, confirma el que estamos frente a un tremendo compositor (de esto ya no caben dudas) y nos ilusiona de cara al futuro.

Para este nueva entrega la esencia se ha mantenido pero se han incorporado nuevos sonidos, entregándonos un disco que se muestra inquieto, deseoso de no repetir fórmulas. Los afanes melódicos siguen ahí y se aprecian en canciones como 'Nothing arrived' (que me recuerda esos tremendos temas de Death cab for cutie pero con una intensidad que acá es llevada a otro nivel) pero esta vez el envoltorio es distinto, los coqueteos con la electrónica y las maquinitas abundan, las estructuras sorprenden. Y si bien la acústica e íntima partida a cargo de 'My lighthouse' pareciese dar continuidad al sonido de Becoming a Jackal, la aparición de las fantásticas 'Eartly pleasures' (candidata desde ya a canción del año), 'The waves' o la excelente 'The bell' disparan el asunto hacia otra dimensión, las tres parecen extraídas de los mejores años de Radiohead y dan muestra de un hambre impresionante a la hora de construir canciones que no se conforman con solo encontrar una gran melodía sino que son capaces de ir en busca de arreglos más y más profundos. 


'Judgement call' es otro de esos momentos iluminados con que cuenta el disco. Comienza muy en calma con un golpeteo que acompaña durante los primeros 2 minutos para poco a poco ir reventando de gran forma. La verdad es que las siete primeras del disco (si, dije siete) son un paseo que no tiene segundo de desperdicio, momentazos tras momentazos y donde cada una es un mundoRecién en la recta final del disco (tras un delicado instrumental acústico que da nombre al disco) aparecerán temas algo más sesudos como 'Passing a message' y 'Grateful song' (que suenan como quisiéramos que sonase Coldplay) y un par de canciones que retoman la intimidad, 'In a newfound land you are free' y 'Rhythm composer', ambas son simples (quizás demasiado) y cierran el disco de manera tibia, probablemente el único defecto que le podría encontrar a este trabajo. Faltó un mejor cierre. 

Los dos primeros discos de cualquier banda tienden a ser los más fáciles de componer (¡dicen!). El material sobra y solo hay que pulirlo de manera adecuada. Sin embargo, no cualquier logra lo que Villagers ha logrado, es decir, entregar dos discos de tremendo nivel, cada uno con su respectiva identidad. De los grandes discos que seguro nos dejará esta década.

¿Canciones? 'Eartly pleasures', 'The waves' y 'Nothing arrived'.

8,8 / 10
Brillante.

lunes, 15 de abril de 2013

Chi

Que tristeza. La fragilidad de la vida diariamente nos golpea y nos invita con cada uno de sus golpes a buscar nuevas maneras de crear. Porque esta vida termina acá y lo único que quedará de nosotros será el amor entregado, la vida que hayamos creado durante nuestra existencia. Lo han dicho tantos, en tantas formas e idiomas: "Todo lo que necesitamos es amor". Que verdad aquella.

Hasta siempre Chi. Hasta siempre Deftones. 


viernes, 12 de abril de 2013

Rotting Christ: Kata ton daimona eaytoy (2013)

"Fieles a su línea..."

Dentro del mundo de la música extrema está claro que se ha hecho bastante, sin embargo, por lo mismo vivimos tiempos especiales con líneas creativas que se están desarrollando en paralelo con bastante talento. Existe una tendencia (joven principalmente) dispuesta a darle vueltas de tuerca a los géneros incorporando mixturas a elementos clásicos mientras que por el costado tenemos a todas aquellas leyendas que continúan mostrándose fieles a un determinado sonido, defendiéndolo con pasión. Y bueno, acá estamos frente a uno de esos casos. 

La vida es injusta con algunos. Los griegos de Rotting Christ comenzaron su carrera allá por 1989, es decir, son ya casi veinticinco años de historia en donde los tipos se han paseado por distintos rincones del death y el black, siempre desde una vitrina poco luminosa en cuanto a lo comercial, opacados a momentos por bandas que por distintas razones generaron mayor ruido dentro de la escena pero que no por eso fueron más talentosas. Kata ton daimona eaytoy ("Haz lo que quieras" en lengua romance) viene a ser el disco número once de la banda, un álbum que desenfunda todos los elementos que se le pueden pedir a un buen disco de black metal: atmósferas de profunda oscuridad, excelencia técnica en cada interpretación, velocidad, potencia y diversidad sin dejar nunca de lado un tremendo trabajo temático mitológico que rodea todo el concepto del álbum.

Hay momentos increíbles, como la veloz partida a cargo de "In Yumen-Xibalda" , la oscuridad extrema de "Grandis spiritus diavolus", "Kata ton daimona eaytoy" (la canción), "Punchaw kachun-tuta kachun", que cuenta con tremendos coros en español, o la increíble "Cine iubeste si lasa", un tema que comienza de manera muy folclórica con una voz femenina que tras dos minutos se enlazará con la potencia de la banda logrando llevar el sonido hacia una estación completamente diferente a lo esperable dentro de una banda de metal. Y si bien la épica con la que cuenta el disco está muy bien trabajada, la banda jamás olvida sus afanes melódicos en el sonido por lo que el equilibrio retumba impecable en nuestras cabezas.  

Probablemente un detalle que se le puede encontrar a este trabajo viene en la recta final, cuando las ideas comienzan a repetirse un tanto y la pasada por canciones como "Pycanka" se torna algo repetitiva. De igual forma, la producción y mezcla deja bastante que desear pues estamos ante otro de esos discos que lamentablemente no puedes oír a alto volumen sin saturar el sonido. Una lástima, la guerra del ruido ha vuelto a hacer lo suyo. Ahora, de todas formas, en el global el disco no deja de ser magnífico, de los grandes trabajos que nos han entregado los griegos en un buen tiempo.

8 / 10
Excelente.


lunes, 8 de abril de 2013

Adelantos: Kadavar / Black Sabbath / Beady Eye / Alice in Chains/ QOTSA (+ Bonus Meshuggah)

Algunos adelantos para ir amenizando el ambiente entre medio de tanta reseña. Comenzaré con dos discos que se mueven en tonos similares y que pronto verán la luz. Los primeros son un "tengo miedo" con todas las de la ley, me refiero a lo nuevo de los míticos Black Sabbath, quienes con Ozzy Osbourne en las voces han decidido volver este 2013 con un nuevo trabajo de título precisamente 13 (¡que poco original! ) y una portada realmente horrible. No sabemos que esperar de lo nuevo de Black Sabbath aunque en lo personal, de Ozzy desde hace mucho que solo espero lo peor. En estos días nos han regalado 30 segundos de su nuevo trabajo y supongo que con el tiempo irán soltando más. El disco aparece en Junio así que habrá que esperar...


Unos que están a punto de sacar disco (el 13 de abril aparece) son los alemanes de Kadavar, quienes dejaron muy buena impresión en 2012 gracias a su disco homónimo y por ende se espera bastante de su nuevo álbum: Abra Kadavar. Mucho Led Zeppelin y mucho Sabbath, lo de estos tipos pinta bien y hasta ahora nos han adelantado dos temas : "Doomsday machine" y el que paso a compartir hoy, "Eye of the storm".



Black gives way to blue (2009), el regreso de Alice in Chains a las pistas tras 15 años de silencio, fue una grata sorpresa para muchos, es por eso que lo nuevo de esta banda debe estar entre lo más esperado para este 2013. El disco se titulará The devil puts dinosaurs here y hasta hoy hemos conocido dos temas: la excelente  "Hollow" y "Stone". ¿Qué tal? ...


¿Cambiemos un poco de tono? Mira que esto se estaba volviendo demasiado oscuro. Resulta que en 2011 el bocotas de Liam Gallagher debutó junto a su nuevo proyecto: Beady Eye. La verdad es que tan mal no estuvo (muchos esperaban realmente lo peor) pero Different gear, still speeding tampoco fue un disco para reventar en alegría, digamos que los tipos cumplieron con no decepcionar. Y bueno, para este 2013 se vendrá el (ya no tan esperado) segundo trabajo de la banda y por estos días un tema de ahí ha visto la luz, se trata de "Flick of the finger", una canción que suena bastante diferente a lo que había realizado en el primer disco. ¿Se vendrá efectivamente algo novedoso? A esperar...


¡Y no! No puedo hablar de adelantos si no menciono esto que ha aparecido precisamente mientras escribía esta reseña. Me refiero a lo nuevo de Queens of the stone age, otro de los esperadísimos para este año. Me refiero a "My god is the sun", tema que la banda acaba de colgar en su sitio oficial para que nos vayamos armando una idea de lo que se viene con ellos. Da para ilusionarse ... ¿o no? Porque si esto es lo que nos han querido mostrar ¡como será el resto del disco! Para mi, esto pinta excelente. Veremos...





Para finalizar la entrega del día de hoy voy a dejarlos con lo último de Meshuggah: el video de "I am colossus". Estos tipos sigue promocionando su buen Koloss de 2012 y acá aparecen con un gran video que vale la pena revisar. 


¡Eso sería por el día de hoy! De todo un poco en el mundo del rock & roll, el cual gira y gira al rededor de nosotros todo el tiempo... 

viernes, 5 de abril de 2013

Six feet under : Unborn (2013)

"En plena forma..."

Padre, he pecado. No comenté durante 2012 la edición de Undead de Six feet under. ¿Me perdonarás? Bueno, para corregir mi falta he decidido darle un espacio al que vendría siendo el hermano menor de Undead, es decir, Unborn.

La historia es la siguiente: tras una serie discos fallidos durante la última década, el death metal de Six feet under estuvo de vuelta en 2012 (para quien no lo sepa hablamos de la banda liderada por Chris Barnes, primer vocalista que tuvo Cannibal Corpse). La banda editó Undead, un álbum que sin descubrir nada nuevo, al menos recuperó el nivel que la agrupación había extraviado por años (no pocos). Los buenos comentarios y las críticas positivas no tardaron en aparecer, el disco en general dejó buena impresión. Así también lo debe haber sentido la banda por lo que han decidido, a menos de un año de la edición de aquel trabajo, aprovechas el vuelo alcanzado y lanzar Unborn, un disco que funciona exactamente en la misma dirección que su antecesor. Ahora , si Undead funcionó bien, me parece que Unborn funciona mejor aún. Nuevamente la brutalidad acá se encuentra bien encaminada, logrando que un tipo como yo, que nunca ha sido amante del metal extremo, logre disfrutar muchísimo con la experiencia.

Del death metal siempe se critican dos aspectos: la falta de evolución en el sonido y la monotonía de este. ¡Claro! Como nos encontramos con vocalistas cuyos registros guturales no fluctuan entre demasiadas notas, pareciese (a oídos de un mortal común) que todos los temas son el mismo. Sin embargo, cuando uno va escuchando un poco más dentro del estilo logra encontrar esas fluctuaciones, las cuales Six feet under acá ha desarrollado muy bien. En ese sentido Unborn es en general un disco veloz, violento y directo, esto se aprecia en canciones como "Prophecy", "Zombie blood curse" (mi favorita del disco), "Decapite" o "Alive to kill you", todos temas en donde la banda rinde culto con manual en mano al estilo. Acá no cuesta demasiado trabajo enganchar con la energía que el disco derrocha y los excelentes arreglos con que este cuenta, sin embargo, también hay espacios en el álbum para revoluciones más bajas y la oscuridad extrema de canciones como "Neuro Osmosis", "Incision" o ese excelente cierre a cargo de "The curse of ancients". 

Probablemente escogiendo las mejores canciones de Undead y Unborn se podría habar armado una obra maestra del estilo pero en el mundo actual bien sabemos lo importante que es "mantenerse vigente", de ahí que Chris Barnes y compañía hayan optado por entregar una especia de disco doble en dos correctos lanzamientos. No sabemos si con esto Six feet under retomará definitivamente la buena senda, eso el tiempo lo dirá, nos conformamos por el momento con esta buena y bien lograda dosis de metal. 

7 / 10
Muy bueno.