"Continuismo más consolidado..."
Genio moderno para algunos, un pomposo pedante para otros. Lo cierto es que a estas alturas, Matthew Bellamy es un personaje que a nadie deja indiferente. El líder de Muse generó buenas críticas y aceptación masiva tras la edición de Absolution (2004) y Black hole and revelations (2006) pero en 2009 cayó en la auto complacencia con The resistance, un disco en donde el tipo se cantó a si mismo todo el tiempo y las direcciones fueron poco claras. Hoy lo tenemos de regreso junto a su banda y un álbum dispuesto confirmar el camino, es decir, insistir sobre la misma tecla aunque con un conjunto más consolidado que el entregado tres años atrás.
Todos los discos de Muse (excepto The resistance) comenzaron con uno de esos temas colosos y The 2nd law retoma aquella tradición de la mano de 'Supremacy', una partida imponente que llega para poner las cosas en su lugar con tiempos que varían y arreglos orquestales imponentes, algo que más adelante en el disco volverá aparece en una canción exageradísima como 'Survival' y junto con ella toda la
rimbombancia (muy
Queen una vez más...) que suele desatar Bellamy, y de la cual abusó en
The resistance.
El alma del disco, sin embargo, estará puesta en su espíritu romántico. Porque si, The 2nd law es, salvo excepciones, una verdadera declaración de amor. Aspecto que rápidamente se insinuará en la preciosa 'Madness' (temazo, de aquí a la eternidad), una maravilla que comienza entre susurros a lo Prince para terminar reventando, recordando a unos U2 en los agudos y melódicos coros finales. Un single espectacular que toca una vibra que se retomará más adelante en la pasada por 'Follow me', donde coquetean con el dubstep, luego Animals' con un teclado muy Radiohead da la partida y finalmente en 'Explorers' + Big freeze', la primera muy delicada y la segunda recuperando con fuerzas las guitarras. Mención aparte merece una canción como 'Panic station' , donde Bellamy y compañía encuentran pop del bueno, un tema lleno de sabor que vuelve a reinventar el sonido de Muse con un bajo muy funk que pasaría perfectamente por Red hot chili peppers , un riff de guitarra que recuerda a INXS y un solo a lo John Frusciante, todo aquello adornado por la inspiradísima voz de Bellamy.
Sin embargo, no todo será positivo en The 2nd law y los errores no forzados aparecerán todos en la recta final. Ahí, nos llegan de sorpresa dos composiciones de Chris Wolstenholme (bajista de la banda), que ciertamente no están nada mal, sobre todo la atmosférica 'Save me', pero... ¿qué pintan acá puestas al final del disco de manera forzada? ¿No habría sido mejor incorporarlas en algún lugar del álbum donde tuviesen mayor sentido? Por si fuese poco, el trabajo cerrará con dos instrumentales que definitivamente aportan cero al conjunto y lucen más bien como capricho de Bellamy (uno más...), quien insiste en tratar de demostrar sus dotes de compositor cuando nadie ni nada se lo pide, salvo él mismo.
Fuera del cierre lamentable, estamos frente a un disco efectivamente mejor logrado que The resistance, un trabajo que derrocha diversidad y encuentra momentos individuales fabulosos. No está ni cerca de sus mejores tiempos pero al menos repuntan...
7/10
Muy bueno.