martes, 10 de marzo de 2026

Morrissey: Make-up Is A Lie (2026)

 "Poco inspirado..."

¿Separar la obra del personaje? En el caso de Morrissey esta tarea resulta imposible pues su discografía ha estado desde siempre empapada por quien es. Lo tomas o lo dejas. Desde esos títulos eternos y relevadores hasta las líneas personales y mordaces, si algo no se le puede criticar al inglés es falta de autenticidad, y bueno, este reciente Make-up is a lie no llega para ser excepción. El álbum se publica tras seis años de silencio marcados por sus problemas de salud, múltiples suspensiones de conciertos, disputas legales y alegatos de no contar con ningún sello que quisiera publicar sus álbumes. Ahora, más allá de las críticas en torno al personaje, es justo mencionar que Morrissey de una u otra forma se las había arreglado para no lanzar un mal disco en veinticinco años. Así como se lee. Mirado a distancia, la frescura que el inglés ostentó en aquel notable You are the quarry (2004) efectivamente alcanzó para que los siguientes Ringleader of the tormentos (2006) + Years of refusal (2009) funcionaran sin mayores problemas, y desde entonces el vocalista se ha debatido entre álbumes correctos con una que otra pincelada interesante. Eso hasta este 2026. Y no es que Make-up is a lie sea un desastre pero si un conjunto que luce poco inspirado, obvio, y digámoslo, incluso agotador. Un disco que transmite la idea de tener algo que decir desde lo lírico, más no desde lo musical.

Lo dicho entonces, que las letras sinceras o mensajes punzantes están presentes a lo largo de estos cincuenta minutos de música, ¡era que no! No con la claridad de otros tiempos pero si al menos con la franqueza que caracteriza al vocalista. Abre con 'You're right, it's time', por ejemplo, declarando de inmediato un "quisiera alejarme de aquellos que están frente a la pantalla todo el día / Quisiera hablar y no ser atrapado por la censura...", así como más adelante se entregará a la conspiranoia xenófoba en 'Notredame' (sumándose a la idea de que la iglesia fue quemada intencionalmente en 2019 por musulmanes). El problema con ambas será uno que se reiterará en prácticamente todo el conjunto: la falta de enganche, lo obvio y reiterativo que suenan tanto los arreglos como estructuras. Ya sea yendo a las guitarras como a los teclados todo acá da vueltas sin encontrar momentos particularmente atractivos. Ocurre en la solemnidad de piezas tan oscuras como 'Headache' o 'Boulevard', buscando momentos más melosos en 'Zoom zoom the little boy' o 'The night pop dropped', coqueteando con sonidos orientales en 'Make-up is a lie' (la canción) o desatando las guitarras en 'Amazona'. El disco suena sin magia, sin vueltas de tuerca relevantes e incluso en canciones como 'Many icebergs ago' dramáticamente aburrido.

Make-up is a lie es un álbum que resulta difícil de seguir y que se anota como lo más pobre que Morrissey ha publicado en largo tiempo. Un disco sin chispa que parece estar sumergido en la falta de carisma y consumido por un personaje que suena creativamente encerrado en un callejón sin salida. Las cosas como son.

¿Canciones? 'Headache'.

5/10
Nada muy especial...

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