jueves, 12 de febrero de 2026

Ulver: Neverland (2026)

 "Del pantano al amanecer..."

Abrimos el cajón de 2026 y lo hacemos con estas leyendas noruegas. Dueños de una carrera tan camaleónica como prolífica, Ulver han hecho de su obra una oda a la constante transformación y en dicho sentido, si hubiese que mencionar tres hitos dentro de la extensa discografía de la banda habría que detenerse en el fundacional Bergtatt (1994), que en plenos noventas les mostraba desarrollando un black metal atmosférico con elementos folk, luego en la aventura electrónica triphopera de Perdition city (2000) y finalmente en los acercamientos al synth pop esbozados en The assassination of Julius Caesar (2017). A este 2026 llegan, sin embargo, con una pérdida importante a cuestas. La muerte en 2024 del tecladista Tore Ylwizaker se ha dejado sentir en el sonido de la banda, la cual queda ahora conformada como trío y con Kristoffer Rygg como único miembro histórico del proyecto. El resultado es un trabajo instrumental que durante cuarenta minutos oscila entre momentos oscuros y reflexivos sumado a otros en donde se insinúan pasajes de mayor dinámica, generando así un continuo bastante equilibrado con uno que otro momento particularmente alto. 

Desde lo musical por tanto este Neverland se aleja del synth pop de los anteriores Flowers of evil (2020) + Liminal animals (2024) para abrazar el electrónica ambient mediante un conjunto que abre muy muy abajo para lentamente ir elevando las atmósferas. En dicho sentido la invitación para quien lea esto y se interese por el álbum es a lograr pasar de las tres primeras, que la banda ha armado el disco como una especie de pasaje lúgubre que antecede a la claridad. El tridente que abre por tanto es un verdadero pantano, diez minutos oscurísimos que sin lugar a duda representan el momento más arisco del disco. Curioso que hayan decidido abrir de esta forma pero bueno, que son Ulver, que les conocemos... 

Hay que atravesar ese momento, sin embargo, pues en adelante se ve la luz y el disco, nunca mejor dicho, amanece. Entrando al nudo por tanto aparecerán momentos bastante más activos, como la insinuación al baile que regalan en 'People of the hills' o una electrónica algo más agresiva en la pasada por 'They're coming! The birds!' + 'Hark! Hark! The dogs do bark'. Y si bien el disco volverá a sumergirse en un pozo oscuro en la apertura de la Cara B, nuevamente preparará sorpresas en la recta final mediante una dinámica 'Welcome to the jungle' y ese cierre precioso que se vive en 'Fire in the end', el tema más meloso del disco con una melodía al piano que suena conmovedora.

A estas alturas del partido bien sabemos que Ulver no concesiona con nadie su propuesta. Esta es música que invita a ser escuchada con detención. En su camino este Neverland carece de impacto inmediato pero si encuentra momentos muy bien logrados. Quizás se les ha ido la mano en ciertos pasajes con la oscuridad pero si lo que buscas es música que apueste por la vanguardia y se aleje de los cánones habituales, pues estos noruegos merecen de tu atención. 

¿Canciones? 'People of the hills', 'Welcome to the jungle' y 'Fire in the end'.

6,9 / 10
(Muy) Bueno.


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