"Oda a la (canción) cebolla..."
Todas las canciones por tanto de este álbum están dedicadas a la figura de un hombre, por las que el relato sufre, llora y añora momentos de compañía. El disco se sitúa por lo general desde la pérdida y la distancia, planteando desde ahí plantea un primer detalle/problema conceptual. ¿Por qué se titula Femme fatale si todas las canciones no guardan ninguna relación con dicho tópico? Una Femme fatale es una mujer audaz, misteriosa, dispuesta a engañar o a manipular a hombres utilizando la seducción como arma. Nada que ver con lo que el disco expresa, donde la figura femenina se sitúa en un lugar absolutamente pasivo, digamos, desarrollando esa clásica idea de la mujer que (sobre)vive "incompleta" al no contar con la presencia de "su" hombre. ¿Habrá algo más patriarcal que aquello? De Femme fatale nada.
Dicho lo anterior y pasando por alto el fallido concepto, el disco funciona bastante bien desde lo musical. Un continuo de catorce canciones que en cincuenta minutos mete mano a arreglos por lo general sutiles y desnudos, en ocasiones sosteniendo ese tono blusero y calmo durante todo el tema ('Mi hombre', 'Veracruz') y a veces generando explosiones que a estas alturas son sello de la artista ('Femme fatale', 'Otra noche de llorar', 'El gran señor', 'Melancolía'). Dentro de la lista destacan los arreglos de 'Las flores que dejaste en la mesa', que cuenta con líneas tan desatadas como "Seguramente me vas a extrañar cuando la tengas dura..." o "Seguro le vas a escupir en la boca y le dirás cuánto le amas...", así como el llamativo poema relatado cuasi erótico '1:30', que ciertamente habría tenido más sentido en Autopoiética pues acá desentona un poco.
Están bastante bien los duetos que el álbum plantea, acercándose al pop en 'Esto es amor' (con Conociendo Rusia), dialogando entre amigas (de hombres, obvio) en 'La tirana' (con Nathy Peluso) y con un ex en la blusera 'Hasta que nos despierten la soledad' (junto a Tiago Iorc). Como detalle eso si estará el cierre, que al tocar siempre el mismo punto (hombres, hombres y hombres) tiende a agotar en canciones como 'Ocupa mi piel', 'My one and only love' (con Natialia Lafourcade en una colaboración bastante desaprovechada) y 'Vida normal'.
Femme fatale nos trae de regreso a una Mon Laferte en su salsa, trabajando el tipo de canciones que mayor éxito le trajeron en el pasado. Desde lo musical el disco, como de costumbre, se sostiene por completo y las interpretaciones vocales vuelven a estar impecables. ¿Qué cansa un poco por la redundancia? Si, algo en el cierre. Sin embargo, las grandes canciones siguen estando y desde ahí el trabajo vuelve a ser un paso positivo en la sólida carrera de la chilena.
¿Canciones? 'Otra noche de llorar', 'Las flores que dejaste en la mesa' y 'Melancolía'.

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