jueves, 12 de noviembre de 2015

The Maccabees: Marks To Prove It (2015)

"Víctimas de las circunstancias..."

Internet llegó para cambiarlo todo. De pronto la industria de la música se vio en jaque, al punto en que hoy ningún medio de comunicación puede manejar nuestros gustos o al menos tienen menos margen de llegada en relación a décadas anteriores. 

Pero también es cierto que el fenómeno prácticamente acabó con las grandes bandas de rock. Sin una radio influyente en el oído medio y con MTV acabado, somos nosotros los que debemos ir hacia la música, lo cual inevitablemente ha vuelto a la escena algo más elitista. Es así como grandes álbumes aparecen y aparecen, pero el público corriente, ese que no compra discos sino que solo se conforma con el hit del momento, no se entera y sigue optando (sobretodo dentro del rock) por la nostalgia en lugar de la novedad. 

Y bueno, toda esta introducción a propósito del cuarto álbum de The maccabees, quienes lucen víctimas de las circunstancias mencionadas, al punto de que han dado un paso enorme dentro de su discografía y entregado uno de los buenos discos que nos dejará este 2015, uno que en otro momento de la historia se habría colado sin problemas en la memoria colectiva con más de alguna canción pero que hoy injustamente pasa prácticamente desapercibido para la inmensa mayoría. 

Marks to prove it es, ante todo, un disco de grandes canciones, uno de esos álbumes que coquetean con el rock y el pop en iguales magnitudes saliendo en ambos casos bien parados. Aceleran en ocasiones, entregando impecables dosis de un inquieto rock & roll en 'Marks to prove it' (la canción), encuentran tonos épicos en las explosivas 'Kamakura', 'ww1 portraits' o la ascendente 'Spit it out', regalan agradables medios tiempos en la etérea 'Ribbon road' o la experimental 'Riven song' y cuando exploran la balada lo hacen bien tanto con guitarra en mano ('Silence') como cuando se sientan al piano ('Slow sun')

The maccabees encuentran así su mejor disco a la fecha, un álbum ameno, bien compuesto e individualmente potente, repleto de muy buenas y emocionales canciones. Se percibe a una banda honesta, visitando quizás lugares comunes por momentos (no descubren nada remotamente nuevo) pero en lo suyo los tipos cumplen de sobra. Aunque el mundo no se entere...

¿Canciones? 'Ribbon road', 'Spit it out'.

8/10
Excelente.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Monster Magnet: Cobras And Fire : The Mastermind Redux (2015)


Tras una década trabajando prácticamente en el anonimato sonidos cercanos al hard rock, los liderados por el gran Dave Wyndorf acertaron de lleno en 2013 con su regreso a la psicodelia en The last patrol. De hecho, tan buena recepción obtuvo dicho disco que, a falta de nuevo material, la banda decidió en 2014 lanzar un refrito de este titulado Milking the stars: a re-imagining of last patrol y en este 2015 vuelven a repetir el chiste con una revisión de The mastermind (2010). El ejercicio no cabe duda es excesivo (la portada anticipa lo que se viene), sin embargo, en absoluto desechable. 

Siendo precisos, Cobras and fire pasa por ácido siete temas del Mastermind, complementa con un notable cover de los Temptations, agrega un par de ideas sueltas y nos regala un viaje cargado al space rock que no entrega concesiones. En relación a las versiones originales, la mayoría de las canciones no presentan cambios de estructura sino más bien de arreglos, 'She digs that hole', por ejemplo, conserva su categoría de hit inmediato mientras que 'The mastermind 69' o  'When the planes fall from the sky' se transforman en un viaje psicodélico de proporciones, el cual se complementa de manera impecable con la efectiva 'Watch me fade' o los nueve minutos de 'Cobras and fire (Hallucination bombs)', una en donde no cabe más que dejarse llevar por la experiencia propuesta. Otra de las revisiones interesantes se marca con 'Gods, punks and the everlasting twilight', la cual baja un poco las revoluciones en relación a la versión de 2010 entregándole un grado de intimidad importante al tema. 

No todo acá es perfecto eso si, poco aportan 'The titan' o 'Time machine', que no son más que versiones instrumentales de las de 2010 mientras que el cierre a cargo de 'I live behind the paradise machine' es un exceso de principio a fin. Con todo, el ejercicio que Monster magnet propone en esta ocasión es interesante y logra por momentos importantes rescatar un disco que efectivamente merecía un tratamiento un poco más refinado, una producción diferente a la original que le permitiese lucir de mejor forma.

Gana tiempo con esta jugada Dave Wyndorf y logra conservar nuestra atención en sus jugadas, esperemos eso si que las revisiones lleguen hasta acá y el hombre se concentre al fin en el sucesor del gran Last patrol


6/10
Bueno, cumple.


Otras reseñas de Monster Magnet:
2013 // Monster magnet // The last patrol 

jueves, 5 de noviembre de 2015

Ahab: The Boats Of The Glen Carrig (2015)


El peso de los alemanes de Ahab está de regreso. Tras tres años de silencio, y luego del notable The giant (2012), aquello que los amantes de las etiquetas han titulado como funeral doom vuelve a desenfundarse con un talento que continúa sorprendiendo. Tan solo cinco piezas y casi una hora de duración es lo que Ahab nos entrega en esta ocasión, una verdadera sobredosis de lo que mejor saben hacer: ese sonido denso, espeso, que avanza y envuelve lentamente tu cabeza con verdaderas oleadas de oscuridad, lo cual por cierto contrasta completamente con el colorido de la portada, eso hay que decirlo.

Los diez minutos de 'The isle' son los encargados de abrir el disco. Acá oiremos un calmo relato que acabará explotando entre guitarras y soberbios guturales, a medio tema una preciosa parada acústica y hacia el final un solo completará una estructura fascinante, el comienzo de un álbum que no se quedará solo en esto. 'The thing that made search' es aún más densa, ahondando en el tono fúnebre de la banda mientras que 'Red foam (The great storm)' es mucho más violenta y de dinámica más veloz, la interpretación vocal es fenomenal y la potencia de la banda se percibe a tope. Ahora, con los quince minutos (!!!) de 'The weedmen' el asunto vuelve a sus cauces habituales, nuevamente densas estructuras, cargadas al riff de peso y a las lentas oleadas de guitarras que van y vuelven todo el tiempo, de igual forma 'To mourn job' cerrará el disco de manera notable, enlazando voces limpias con guturales, distorsionándolo todo para luego entregar una notable pausa, digna de unos tipos que se manejan a la perfección en lo suyo.

Dentro de la música extrema Ahab se mueve entre margenes que claramente no son para cualquier oído. Su música es compleja y difícil de seguir, sin embargo, con su cuarto disco han vuelto a demostrar hasta donde son capaces de llegar, conjugando con maestría belleza y oscuridad en iguales proporciones. Dentro del estilo siguen siendo de lo más interesante que existe. 

7/10
Muy bueno.

 

domingo, 1 de noviembre de 2015

Dave Gahan & Soulsavers: Angels & Ghosts (2015)


Tal parece que el trabajo realizado para The light the dead see (2012)  dejó buenas migas entre Dave Gahan y la dupla de productores Machin + Glover, buenas relaciones que tres años más tarde han desembocado en un nuevo álbum, el cual en estricto rigor corresponde al quinto de Soulsavers (recordemos que los tres primeros contaron con la presencia de Mark Lanegan en las voces). Y si el de 2012 resultó ser un experimento excesivamente íntimo y difícil de llevar en lo musical, en Angels & ghosts hemos logrado ver a un trío logrando mejores cosas, encontrando una química un poco más explosiva que en el debut. Dicho en simple: la dinámica de Soulsavers continúa siendo oscura pero fluye de mucho mejor forma, ayudados en esto quizás por el ímpetu de un Gahan que ya en Delta Machine (lo más reciente de Depeche Mode) había logrado dar con un particular carácter en las interpretaciones, aspecto que acá ha exacerbado.   

El disco abre de buena forma con la dupla 'Shine' + 'You owe me', en la primera Gahan cubre absolutamente todo con su característico grave registro y es acompañado únicamente por el slide de una guitarra más una sutil batería que marca los tiempos mientras que en la segunda percibimos al trío en plan banda rock logrando un notable y profundo tema, algo similar encontraremos más adelante en 'Don't cry', otra en donde el trío desenfunda los aspectos más crudos de su sonido. 'Tempted' es una que cuesta en primera instancia pero que poco a poco comienza a mostrar sus matices hasta acabar explotando hacia el cierre, es una gran canción que se ve complementada a la perfección con 'All of this and nothing', un single incontestable que ya nos lo habríamos querido en una nueva entrega de Depeche Mode (los arreglos del tema recuerdan incluso un poco lo que estos realizaron años atrás en 'Dream on'). 

Ahora, si hasta aquí el disco había funcionado a la perfección, lamentablemente entrando en su segundo mitad comienza a entramparse entre una serie de baladas. 'One thing', por ejemplo, es una que pese a entregar una agradable y sentida melodía acaba perdiendo fuerza en medida que avanza mientras que 'Lately' o el cierre a cargo de 'My sun' tampoco nos dicen demasiado. De toda esta pasada final solamente el inquietante tono fúnebre de 'The last time' me ha parecido digno de destacar, poco para un disco que me parece merecía un mejor cierre. 

Con todo, Angels & Ghosts mejora bastante la oferta frente a lo que el trío había entregado tres años atrás y consolida además a Soulsavers como una propuesta a tener en cuenta a futuro. Hay vida para Dave Gahan fuera de Depeche Mode, lo cual no deja de ser una grata señal.  

7/10
Muy bueno.

martes, 27 de octubre de 2015

Saxon: Battering Ram (2015)

"Dosis necesaria..."

Escuchar un nuevo álbum de Saxon a estas alturas del partido es un regalo, un placer. Y es que hablamos de una leyenda viva y activa del heavy metal, uno de los grandes estandartes del género que se mantiene aún en buen pie creativo, lo cual tras casi cuarenta años de carrera es mucho decir, muchísimo. 

Fieles a lo suyo, estos británicos regresan tras la dura tarea de suceder al excelente Sacrifice (2013), disco que a dos años de su edición sigue pareciéndome una maravilla, dueño de una vitalidad y frescura que ya se quisiese cualquier banda de metal actual. Para esta ocasión, sin embargo, han ido tras un sonido un poco menos clásico y un tanto más afilado, de más peso. El resultado se resume en las diez canciones que componen a Battering ram, un disco tras el cual no queda más que sacarse el sombrero dada la tremenda descarga de energía que nuevamente nos han regalado. 

Pero hablando de las canciones, las primeras dos declaran rápidamente intenciones. 'Battering ram' (la canción) y 'The devil's footprint' representan ocho minutos de metal de primera cargado a la velocidad, al doble pedal y afiladas guitarras. Sin tregua ni pausas Saxon va directo a nuestra médula y convencen nuevamente. Posteriormente 'Queen of hearts' bajará un tanto los tiempos pero rápidamente 'Destroyer' + 'Hard and fast' traerán la dinámica de regreso, a estas alturas por cierto nos queda claro el que la banda no escapará de esta fórmula. Comenzamos a acercarnos a la recta final del álbum con 'Eye of the storm' , la cual nuevamente propone una pausa al coquetear con esas densas guitarras que inevitablemente recuerdan a Black Sabbath, para luego volver a la vorágine con 'Stand your ground' y 'Top of the world'. 

Dentro de lo más interesante del disco, y lo menos predecible a la vez, se encuentra el cierre a cargo de la dupla 'To the end' + 'Kingdom of the cross', la primera entrega tres minutos de un riff lento y pesado que da paso a un interesante quiebre, mientras que la segunda explora sonidos acústicos acompañados por un relato hablado bastante ameno. 

Battering ram funciona entonces como una excelente (y necesaria) dosis de heavy metal directa a la vena. Un álbum veloz, pesado y técnicamente impecable, quizás algo monótono en ciertos pasajes pero de todas maneras muy por sobre lo que se esperaría de una banda que cuenta con tanta historia. No deja de impactar el nivel que Saxon consigue con su álbum número 21 (!!!) y la frescura que transmiten. Los tipos son unos grandes, relegados quizás a un segundo plano dentro de la escena (no lo vamos a negar, en popularidad van muy detrás de unos Iron Maiden, Judas Priest, Black sabbath o Motorhead) pero no por esto menos importante que cualquier gigante del género. Saxon vive y es presente, benditos sean por eso. 

7/10
Muy bueno.


Otras reseñas de Saxon:
2013 // Saxon // Sacrifice

domingo, 25 de octubre de 2015

Adelanto: Adele // Hello


Imposible para un fanático/enfermo por la música como yo el no referirme al esperado nuevo single de Adele, adelanto del que será su tercer álbum titulado 25. Fiel a lo suyo la británica ha vuelto a nosotros en plan balada, más cerca de un 'Someone like you' que de un 'Rolling in the deep' y soltando sus cuerdas vocales hasta el límite en un coro que consume por completo los casi seis minutos de 'Hello'

25 llegará a nosotros el próximo 20 de noviembre y bueno, ahí estaremos comentando dicho acontecimiento. Mientras tanto seguiremos disfrutando de la versión delgada de Adele y su nueva oda al desamor, la cual por cierto en tan solo tres días ha acumulado más de cincuenta millones de visualizaciones en YouTube, casi nada...

jueves, 22 de octubre de 2015

Lana Del Rey : Honeymoon (2015)

"Irregular..."

Siendo franco, no me esperaba tan pronto un nuevo álbum de Lana Del Rey. No ha pasado demasiado desde que la estadounidense lanzó su tercer álbum, un más que aceptable Ultraviolence, por lo que parecía lógico el esperar un poco más antes que volver a mover las piezas. Sin embargo, tal parece que la lógica actual de mercado exige constantes lanzamientos para mantener un nombre vigente  en la escena pop, por lo que a un año de su última entrega tenemos a Lana de regreso. 

Y bueno, con tan poco tiempo entre disco y disco esperar algún tipo de transformación por parte de la artista resulta iluso, era de esperar entonces que Honeymoon no resultase una propuesta demasiado novedosa y efectivamente así ha sido. Nos encontramos así con un álbum continuista, que ahonda en los lánguidos ambientes que la vocalista suele visitar e incluso se empantana en estos bastante más que lo habitual. Dicho en simple: si no te han gustado los anteriores discos de Lana del Rey, con este ni siquiera lo intentes. Y no es que Honeymoon sea de plano un mal disco, pero claramente es el menos accesible que ha editado a la fecha. 

Las cosas para Lana acá se mantienen donde siempre, en esa (a ratos exquisita) melancolía, en la constante producción retro y esas baladas que parecen todo el tiempo sacadas de una película de James Bond. Hay buenas canciones por supuesto, los coros en delay de 'Music to watch boys to' convencen, también la intimidad que propone 'God knows I tried' , la elegancia y sensualidad de 'High by the beach' o la (valga la redundancia) oscuridad de 'The blackest day', probablemente el mejor tema del disco y el único también que se encuentra efectivamente a la altura de los grandes momentos que Lana del Rey nos ha entregado en anteriores álbumes. 

El resto del disco la verdad es que queda como material para fans, o ultra fans más bien. Temas muy lentos, espesos y a los que cuesta seguirles el paso. Hacia el cierre, una declaración de intenciones haciendo un cover de Nina Simone y sería todo, se cierra así un irregular Honeymoon, disco que si bien mantiene a Lana del Rey en un pie aceptable, honestamente no me parece que haya llegado para aportar demasiado a su discografía. A ella hay que darle el que ha podido ser capaz de generar cierta identidad musical a pesar del aplastante personaje que ha construido, lo cual no es poca cosa, pero sus mejores momentos acá no han estado. 

5/10
Nada muy especial.


Otras reseñas de Lana del Rey:
2014// Lana del Rey // Ultraviolence