miércoles, 6 de enero de 2016

Grimes // Art Angels // 2015

Puente hacia (ojalá) algo (aún) mejor.
El nuevo disco de la canadiense Claire Boucher (o sea, Grimes) es uno de esos en donde cada una de sus canciones funciona como un potencial single, pese a que ninguna de ellas destaca particularmente sobre otra. Estamos entonces frente al mejor álbum de la vocalista a la fecha, uno que se entrega por completo a un synth pop muy cuidado, trabajado al detalle y lleno de exquisitos matices, los cuales lo vuelven un disco bastante especial pero al mismo tiempo fácil de disfrutar. 

Encontramos momentazos notables acá, sobretodo aquellos donde la artista filtra su voz al límite y nos invita a la pista de baile, ahí canciones como 'Kill V. Main' o 'Flesh without blood' funcionan muy bien, también cuando la mujer abraza el pop y las melodías contagiosas convence, buen ejemplo de esto es 'California' o aquellos temas donde las guitarras se entrometen en medio de teclados y sintetizadores, me refiero a la excelente 'Scream' (probablemente el mejor tema del álbum, la más sorprendente y explosiva al menos), 'Belly of the beat' o 'Art angels' (la canción). Hacia el cierre del disco el asunto inevitablemente redunda un tanto y asoma sus principales defectos: sobran temas y faltan highlights

Art angels es entonces, en lo suyo, un muy buen trabajo. Se deja escuchar sin problemas y consolida a la artista como una de las apuestas a tener en cuenta dentro del mundo del pop inteligente y elegante, ese que posee altas pretensiones en lo musical. Siento al disco eso si como un puente hacia algo mejor, algo que podría llegar en un siguiente trabajo. El tiempo dirá...


3.5 // Muy bueno !
                                                 

domingo, 3 de enero de 2016

Panopticon: Autumm Eternal (2015)

La contundencia de lo extremo.

El black metal debe ser con seguridad, dentro de la música extrema, el género que más sorpresas nos ha entregado a lo largo de la última década y acá estamos frente a otro proyecto a tener en cuenta y que frente a cada lanzamiento no hace más que consolidarse: Panopticon, que no es otra cosa que la "banda" del multi intrumentista Austin Lunn. Fiel a lo suyo, el compositor vuelve en 2015 con su sexto larga duración, a un año del que probablemente fue su álbum mejor logrado a la fecha (Roads to the north). Acá Lunn explora nuevamente el black atmosférico aunque esta vez se aleja un tanto de las incursiones folk para enfocarse en su arista más oscura y violenta. 

El álbum abrirá en medio de un bosque, 'Tamarack's gold returns' regalará cuatro minutos de cuerdas y violines para luego rápidamente acelerar las cosas con 'Into the north woods', que durante cuatro minutos nos azotará con potentes guitarras y guturales para cerrar en calma entre teclados y unas campanadas. Esta estructura tenderá a repetirse a lo largo del disco, cuatro a cinco minutos de metal extremo en su máxima expresión para luego cerrar con otro tipo de arreglos, aunque siempre marcando matices. Cuesta destacar algún tema en particular ya que todos poseen una contundencia técnica impresionante siendo (una vez más) la sucia producción el único defecto añadible al trabajo (¡cuánto daño le ha hecho la guerra del ruido a la música!).

Grandes momentos se viven con 'Autumm eternal' (la canción), la cual desde su agresividad irá incrementando intensidad incorporando teclados en medida que se acerca el cierre o la tremenda 'Sleep to the sound of the waves crashing', una muy furiosa que en medio del tema incorporará buenos juegos de violines. Otra realmente notable es la perturbadora 'Pale ghost', una pieza que conjuga a la perfección el poderío instrumental y las caóticas atmósferas que Lunn ha sido acá capaz de lograr, el resultado es impresionante.

Autumm eternal es entonces una muestra impecable del nivel al que la música extrema hoy ha sido capaz de llegar, conjugando la agresividad y oscuridad característica del black metal con ambientes que deambulan entre el caos y la tranquilidad, generando contrastes impecables y emociones por montón. Uno de los grandes discos que nos habrá dejado 2015 sin duda.

8/10
Excelente.

         

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Baroness: Purple (2015)

No ceden.
¡Última reseña de 2015! Y muchas gracias a todos quienes visitan este siempre humilde rincón.

Era uno de los discos más esperados del año y curiosamente llega a nosotros cuando este prácticamente acaba. Lo esperábamos básicamente por dos razones, primero por lo obvio: la carrera de Baroness venía en claro ascenso y había encontrado en el fabuloso Yellow & green (2012) un punto creativo altísimo en su carrera. Pero también estaban las circunstancias que rodearon la grabación del que vendría a ser el cuarto álbum de la banda, me refiero al terrible accidente ocurrido en 2012, el cual por poco se llevó la vida de algunos integrantes pero si apuntó la salida de dos miembros, quienes afirmaron "no tener fuerzas para continuar en la música". Muchos temimos por el fin de Baroness, sin embargo acá están, con fuerzas renovadas e intentando con su música superar el golpe.

Así como resulta imposible el no asociar ...And justice for all (1988) de Metallica a la traumática muerte de Cliff Burton, también Purple se encuentra marcado por el mencionado accidente. Frente al cual la banda (o lo que quedó de ella) tenía dos opciones: continuar el camino reflexivo de su anterior trabajo o botar la ira con un álbum de corte más agresivo, que es finalmente el camino que han escogido. Purple entonces es una verdadera descarga de rock duro, lo cual se aprecia desde el primer instante de disco, cuando 'Morningstar' abra los fuegos. Guitarras que se cruzan constantemente, bastante dinámica y un sonido "apretado" serán características desde un comienzo en un álbum que prácticamente no entrega tregua al auditor. Ahora, la pasada por 'Shock me' + ' Try to disappear' + 'Kerosene' es sencillamente irresistible, estructuras directas, coros con mucho gancho, potentes guitarras y una batería que todo el tiempo es protagonista llevan adelante un tridente que desde ya dejan claro que el disco no pretende bajar la intensidad. 

Entrando al nudo del álbum encontraremos un respiro en el instrumental 'Fugue' seguido de 'Chlorine & wine', la única apuesta sensible que conecta con los sonidos que la banda trabajó en su anterior disco pero que acá funciona como una verdadera isla. Este es el momento en que Purple acaba por convencernos y desde acá no quedara más que entregarse a la propuesta. Een la recta final como era de esperar el asunto retoma la velocidad y el derroche de energía en 'The iron bell' + 'Desperation burns' para acabar con un desgarrado medio tiempo titulado 'If I had to wake up'

Si tuviese que comentar un punto bajo en Purple tendría que detenerme en el sonido que han trabajado en la mezcla final, más achatado que nunca. Me parece inevitable el sentir que una producción más limpia le habría sacado más partido al exquisito trabajo de guitarras que Baroness suele realizar y que en esta ocasión queda oculto a causa de la intencionada producción. De todas maneras me parece que el disco logra el objetivo de expresar el momento de la banda mediante un golpe directo a la quijada del auditor, efectivo y potente, preciso (si hubo algo que criticarle a Yellow & green fue su innecesaria extensión) y dinámico. Da igual que el álbum llegue a nosotros acabando 2015 (yo los recuentos los hago entrado enero), Purple entra con méritos de sobra en cualquier lista. 

8/10
Excelente.


Otras reseñas de Baroness:
2012 :Yellow & green

martes, 29 de diciembre de 2015

Lemmy Kilmister (1945 - 2015)

El rock & roll está de luto. Nuestros héroes nos dejan y pese a lo inevitable de la situación, de todas maneras el asunto nos impacta. Esta vez ha sido Lemmy, quien desde hace un año aproximadamente daba muestras de un mal estado de salud, el cual incluso lo llevó a suspender una serie de fechas durante la promoción de Bad magic, el más reciente álbum de Motorhead

Fiel a su estilo, Lemmy prácticamente nos dejó sobre el escenario. Su última presentación en vivo data del 11 de Diciembre pasado, en Alemania, dos semanas más tarde su cuerpo ha cedido, el hombre simplemente no ha podido más. Sin embargo, su música, voz y actitud se quedan con nosotros. 

Larga vida a todos aquellos que han hecho de este mundo algo más fácil de llevar. 

sábado, 26 de diciembre de 2015

Adele : 25 (2015)

Misión cumplida.

Quien diga que 21 de Adele fue uno de los grandes discos de 2011 estaría claramente exagerando. Por cierto que estuvo lejos de ser un mal álbum pero si llegó a vender lo que vendió (más de 30 millones de copias al rededor del mundo) fue básicamente por contar con una batería de singles incontestables. Individualmente el trabajo contó con 'Rolling in the deep', 'Someone like you' y la adictiva 'Set the fire to the rain', temas que estarán marcados a fuego en la historia y probablemente se sigan escuchando por décadas, y que por cierto, harían que hasta un álbum de Mariah Carey se volviese super ventas. 

El desafío entonces para un siguiente trabajo de Adele iba a dos bandas, primero había que verificar si efectivamente era capaz de entregar un disco algo más equilibrado (digamos, sin tanto relleno) y segundo (aunque esto tendía a ser solo morbo) observar si la mujer lograba volver a meterla en el ángulo con un par de temas de similar relevancia a las mencionadas. En ese sentido, 'Hello', el single de adelanto que llegó a nosotros un par de meses atrás me parece que cumplió con su objetivo. La escuchamos hasta el cansancio y gracias a su potente coro convenció de entrada, transformándose rápidamente en un nuevo clásico reconocible de la artista. No se si 25 cuente con otro tema así de instantáneo, el tiempo lo dirá, sin embargo algo si me parece clarísimo: gran parte del disco es un potencial single, acá hay temas para dar y regalar. 

Cuatro años tuvo Adele y sus productores para pensar la jugada, lo cual se aprecia con claridad al oír un disco en donde cada segundo de música que suena parece estar fríamente calculado. No han alcanzado a arruinar el producto eso si, y aquello hay que dárselos. 25 es un disco efectivamente equilibrado, que se da el gusto de salir de la balada con temas como 'Send my love', la excelente 'I miss you' (temón de comienzo a fin), la rítmica 'Water under the brigde' o tremendo cierre a cargo de 'Sweetest devotion' (otra gran canción a tener en cuenta), la única en todo el disco que se refiere a la reciente maternidad de la vocalista. Mención aparte me parece que merece la notable 'River Lea' (la única del disco producida por Danger Mouse), una que creo fue subestimada un tanto ya que con un par de vueltas más en la estructura habría sido una maravilla de proporciones, ahora, de todas maneras junto con 'I miss you' y 'Hello' representan el tridente de mayor peso del disco.  

Todas las pasadas más dinámicas del disco son tremendamente disfrutables y es quizás en las baladas donde el álbum se empantana un tanto al abusar a ratos del piano y la sentida balada, a estas alturas marca de la casa claro está. Ahí seguramente 'When we were young' o 'Remedy' corren con ventaja a la hora de ser singles promocionales, mientras que 'Love in the dark' + 'Million years ago' + 'All I ask', sin estar del todo mal (de hecho, el disco no tiene tema malo) caen en el mencionado abuso restándole puntos al global. Cualquiera de esas tres podría haber quedado como bonus y creo que nadie se quejaba.

En definitiva, Adele y su séquito, superan trotando el desafío. Olvídense del fenómeno del "one hit wonder", con 25 la inglesa ha estado a la altura e  incluso, asumiendo desde ya que el fenómeno obtenido con 21 es irrepetible, ha superado claramente como conjunto a su anterior trabajo. 25 es su mejor disco a la fecha.

7/10
Muy bueno.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Gepe : Estilo Libre (2015)

Sostiene el buen nivel. 

Tras el éxito obtenido en 2012 con GP, disco que sacó del anonimato al cantautor chileno Gepe, además de dejar uno que otro éxito de buena rotación entre las masas, caía de cajón el que todo lo insinuado en ese entonces debería ser profundizado en un siguiente trabajo, lo cual se confirma con Estilo libre, su último disco, al que le debía desde hace rato unas palabras. .

Con su quinto álbum, Gepe se lanza de lleno a todo aquello con lo que antes había coqueteado de forma parcelada. El folclor andino, las baterías electrónicas, melodías pop y temáticas urbanas, son absolutos protagonistas en Estilo libre, y potente demostración de todo esto es la primera mitad del disco. Oiremos acá una partida muy contagiosa y de corte popular en 'Marinero capitán' + 'Hambre', la cual dará paso al romanticismo meloso de 'TKM' ("Yo se que te gusta bailar reggaeton, comer papas fritas y hacer el amor...") , en un evidente intento por volver a tocar las teclas que tocaron 'Bacán tu casa' + 'Fruta y te' tres años atrás, y 'Punto final', un notable tributo a las calles de su comuna de origen: San Miguel. El mejor momento del disco llegará con la tremendamente chilena 'Melipilla' seguida de la exquisita 'Invierno', dos que combinan frescura y autenticidad, aspectos que son características en Gepe y lo llevan a marcar distancia importante con cualquier otro artista chileno del momento. 

La segunda parte del disco re incidirá sobre los mismos conceptos e inevitablemente bajará un tanto el nivel. De vuelta al andino en 'Fiesta maestra', luego una serie de correctas baladas en 'Siempre quiero lo que no tengo' + 'Piedra contra bala' + 'Ser amigos' para finalmente sonar simpático en 'A la noche', demostrando que aún le falta experiencia a la hora de generar temas realmente sabrosos. El cierre del disco llegará en tono Coldplay a dúo con Javiera Mena, intentando dar un cierre épico pero quedándose más bien en el dato freak. 

Convence Gepe con Estilo libre, se reconocen sus ganas de ir más allá con el trabajo de percusiones y encuentra dos o tres momentazos de nivel, sin embargo en el global se percibe la fuerte intención de sostener lo logrado tres años atrás con GP repitiendo el plato a momentos de manera casi idéntica, entregándonos un muy buen disco pero que finalmente apuesta por la continuidad.

7 / 10
Muy bueno.


Otras reseñas de Gepe:
2012 // Gepe // GP

martes, 22 de diciembre de 2015

Los Tres : Por Acanga (2015)

Por acá no. Por allá ...veremos.

Eso de que el mejor momento creativo de Los Tres está muy pero muy lejos, no es novedad. Tampoco el recalcar que cosas como Hágalo usted mismo (2006) o Coliumo (2010) parecen un chiste al lado de lo que la banda alguna vez trabajó. Sin embargo, a Los Tres (o lo que queda de ellos más bien) hay que darles el que pese a los pobres resultados lo sigan intentando. Un disco cada cinco años gran producción no es pero ciertamente más fácil sería no hacer nada. Siguen componiendo en su zona de confort eso si, y a juzgar por los resultados de su nueva entrega no pretenden salir de ahí. La cosa es que en 2015/16 han decidido volver con un disco dividido en dos partes, la primera de ellas la conocemos desde hace un tiempo y se titula Por acanga, un EP compuesto por seis temas, la segunda ellos sabrán cuando verá la luz. 

Según ellos "ya nadie escucha discos completos" y la idea es "no agotar". La verdad es que en lo personal me daría lo mismo oír tres, seis o doce canciones de corrido de esta (ya no tan) nueva versión de Los Tres con tal de volver a oír a una banda con ganas de demostrar algo, a estas alturas lo que fuese. Sin embargo, en Por acanga el piloto automático ha vuelto a ser protagonista, y solamente en una canción de estas seis se percibe vida, alma, hambre o rabia, llámenlo como quieran. Me refiero a 'A palos con el águila', la única de estas seis que gracias a su sonido e irreverente "¡Qué chucha es lo que quiere...!" logra ir más allá de lo evidente. ¿Y el resto? Lo mismo de siempre y peor. Porque lo de Alvaro Henríquez + Titae Lindl a estas alturas es tan pobre que incluso suenan al nivel de sus imitadores más baratos (si 'Quizás con quien' o 'Cuentos sin final' vienen en un nuevo disco de Los Bunkers, yo no me sorprendo).

Al menos antes estaba Angel Parra en la banda para contrarrestar opiniones, hoy, con el barco capitaneado en solitario por Henríquez no queda más que conformarse con esto: una o dos canciones decentes cada cinco años. Poco para un tipo que alguna vez fue vanguardia a nivel latinoamericano. 

3 / 10
Muy Malo.



Otras reseñas de Los Tres:
2010 // Los Tres // Coliumo