martes, 25 de agosto de 2026

Death Cab For Cutie: I Built You A Tower (2026)

"Las musas están de vuelta..."

La musa de la inspiración va y viene, la cosa es así. Hay casos en que incluso se va para jamás volver. Esto a propósito de Death cab for cutie y la racha positiva que acaba de encajar con este I built you a tower, otro buen disco que da muestras de que el buen nivel alcanzado cuatro años atrás mediante Asphalt meadows (2022) no fue mera coincidencia. El Ben Gibbard más iluminado está de regreso. Quizás más contenido y adulto en su mirada, atrás quedaron los tiempos en que el hombre entregaba su amor irrestrictamente en canciones inmensas como 'Trasatlanticism' o que declaraba sus anhelos juveniles en 'Souls meets body', también musicalmente hablando hoy no parece haber espacio para idas de olla atmosféricas como las desarrolladas en un álbum como Codes and keys (2011), no, hoy el asunto se encuentra muchísimo más enfocado hacia canciones directas y breves que miran hacia atrás, que reflexionan acerca del paso del tiempo, el duelo, la memoria y la soledad entre mensajes puestos al servicio de melodías tan dulces como simples, en ocasiones explotando entre guitarras pero rara vez incomodando (sin que esto se transforme en un defecto).

De ahí que el álbum abra de manera tierna mediante un tema acústico como 'Full of stars' y gire bruscamente hacia algo más golpeado y frenético en 'Punching the flowers', generando un contraste evidente de entrada, esto para luego en 'Pep talk' estar casi narrando un episodio depresivo ("Mi pasado es un vaso de whiskey cayendo por la garganta de un borracho / No puedo decir que alguna vez me sentí avergonzado por beber el antídoto / Pero ahora me encuentro despertando al amanecer y quedándome en cama / Escuchando una charla de Pep para sobrevivir al día..."), esto en medio de arreglos amenos y absolutamente amables. Parte de esta ambivalencia se expresa literalmente en una canción como 'I built you a tower', que aparece en el álbum en dos versiones (a y b) absolutamente diferentes entre sí, la primera es un medio tiempo grato que se deja sonar sin problemas mientras que la segunda (la cual cierra el álbum además) es pura distorsión y oscuridad, ambas abordan eso si el desamor como eje y la retorcida necesidad del ser humano por aferrarse a los recuerdos de una relación rota ("Te construí una torre en mi mente / Un lugar que nadie jamás podría encontrar / Dabas vueltas en círculos en mi cabeza / Hasta que ya no podía pensar en ninguna otra cosa..."). 

Fuera del contraste mencionado, otro de los grandes méritos con que cuenta este álbum es su segunda línea, digamos, esas canciones "menores" que son precisamente las que acaban por iluminar al álbum. En el nudo, por ejemplo, sonará una notable 'Envy the birds' que se encuentra marcada por la batería de Jason McGerr (tal como la ya mencionada ''Punching the flowers') y una producción de John Congleton que ha sabido sacarle partido al sonido orgánico de la banda, mientras que más adelante la pasada por 'How heavenly a state' (todo el espíritu de Radiohead en esta) + 'Trap door' (más enfocada en los teclados y atmósferas) acabarán por entregar el momento más intenso en todo el álbum, esto para complementar con temas más tradicionales (aunque en ningún caso malas canciones) como 'Stone over water' o 'Riptide'

Es realmente una pena que el presente de Death cab for cutie sea ignorado por gran parte del planeta. La banda vive un renacer rebosante en talento y con I built you a tower marcan una seguidilla de dos discos realmente excelentes e inspirados. Considerando quizás lo poco que hay que perder podría ser que para una siguiente entrega Ben Gibbard se atreviese a extender un tanto más las estructuras, digo yo, aprovechando que las musas están de vuelta... 

¿Canciones? 'Punching the flowers', 'Envy the birds', 'How heavenly a state' y Trap door'.

8 / 10
Excelente.


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