VIDEOS DAVID BOWIE

Loading...

lunes, 16 de octubre de 2017

Marilyn Manson : Heaven Upside Down (2017)


De que la carrera de Marilyn Manson viene dando tumbos desde hace rato, no es secreto para nadie. De que en 2009 y 2012 lo intentó centrado en la típica "vuelta a las raíces", tampoco. Que luego en 2015 probó suerte reinventándose en lo musical con un The pale emperor valiente pero falto de la inspiración precisa, menos. El caso es que a la luz del tiempo dos conclusiones podemos obtener respecto a la carrera de Manson: la primera es una reflexión en torno a su espíritu auto destructivo, el cual lo ha llevado a aislarse en aspectos creativos y por ende, a acertar y errar en idénticas proporciones durante todos estos años, la segunda sin embargo, nos obliga a reconocer que, independiente de los fallos que podamos observar en cada uno de sus discos, estos siempre "algo tienen", nos gustarán más o menos pero todos cumplen y entregan algún plus en determinados temas. Por ende, y quiero volver a ser enfático en esto: en el global, disco a disco el saldo con Manson suele ser positivo.  Y acá con Heaven upside down lo ha vuelto a hacer mediante un disco que, a diferencia de The pale emperor, funciona como un compendio mucho más directo y que resume de cierta forma lo mejor que el artista puede entregarnos en este momento de su carrera. 

Retoma la suciedad, las guitarras y los gritos desgarrados. Comencemos por ahí. Basta darle play al disco y pasar por 'Revelation #12' + 'Tattooed in reverse' para notar que el asunto viene cargado a la agresividad, en la primera de manera muy visceral y en la segunda con cierto glamour, realizando un guiño a los buenos tiempos de Mechanical animals (esa joya de 1998). Más adelante nos encontraremos con algunos golpes sencillos pero directos, algunos funcionarán debido a la contundencia de sus coros, como es el caso de 'We know where you fuckin' live' + 'Say10', mientras que otras quedarán a medio camino, quizás pidiendo alguna vuelta de tuerca que les sacara mayor provecho, me refiero a la bailable (?) 'Kill4me' o la efectista 'Je$u$ Cri$i$'

En una pasada más experimental aparecen los oscuros ocho minutos de 'Saturnalia' mientras que toda la triada final, compuesta por 'Blood honey' , 'Heaven upside down' (la canción) y 'Threats of romance' retoman la veta más emocional de Manson, esa que inevitablemente aparece álbum tras álbum y nos recuerda cuanta humanidad brota desde su música. 

Puede que haya quienes lamenten el que Manson haya dado un aparente paso hacia atrás con este álbum, en lugar de profundizar las directrices esbozadas en su anterior trabajo. A aquellos habría que, en parte, darles la razón ya que Heaven upside down es un álbum convencional de Marilyn Manson, que más allá de sus particulares aciertos no propone nada realmente novedoso. Sin embargo, ¿hace falta realmente? ¿Es necesario que tras 25 años sigamos pidiéndole al artista la creación de un nuevo Antichrist superstar o estaría bueno que comenzáramos a disfrutar de su presente, que por cierto esta vez ha estado lejos de decepcionar? 

3.5 // Muy bueno!

Otras reseñas de Marilyn Manson:

sábado, 14 de octubre de 2017

Liam Gallagher : As You Were (2017)


Por allá por 2010 la duda estaba instalada: ¿podría haber vida musical para Liam Gallagher más allá de Oasis? Y la verdad sea dicha, el breve paso del vocalista por el proyecto Beady eye, fuera de una que otra buena canción, mucho no nos dejó y, lejos de clarificar el asunto, incluso incrementó las dudas. El caso es que tras cuatro años de silencio lo tenemos de regreso con un álbum que huele a revancha. Puede que el propio Liam haya comprendido que con este trabajo se jugaba buena parte del prestigio que aún le quedaba por lo que ha decidido entregarlo todo en este puñado de canciones. En ese sentido As you were desprende la sensación de ser lo mejor que Liam Gallagher puede entregarnos a día de hoy, un álbum donde cada tema se oye trabajado al detalle y las letras suenan tremendamente personales. Aunque claro, las ganas muchas veces no bastan como para entregar algo que realmente nos mueva el piso...

¿Con qué nos encontramos entonces en As you were? Con un álbum bien producido y pensado, compuesto por un conjunto de baladas y medios tiempos que cumplen pero que cuentan con muy poco de sorpresa a la hora del recuento. ¿Malas canciones? En absoluto. Alguna quizás me ha aburrido (la balada 'Paper crown', por ejemplo) pero en general estamos frente a un álbum que por lo bajo resulta satisfactorio y que incluso durante la mitad de su trámite encuentra pasajes destacados, aunque insisto, muy cómodos todos ellos. 

Liam se mueve por tanto donde todos sabíamos que se movería. Por el soft rock melódico de 'Wall of glass' o 'Come back to me', la aceleración de 'Greedy soul', 'I get by' o 'You better run' (excelentes estas tres por cierto) y la balada sentida tipo 'Bold', 'For what it's worth' o 'When I'm in need'. Todas estas están bien pero se mueven en un formato bastante clásico (digamos, canciones que al llegar al coro ya mostraron todo lo que tenían que mostrar) y musicalmente no escapan de los arreglos tradicionales que le hemos escuchado componer a Liam, tanto fuera como dentro de Oasis.

Nos quedamos así con un disco agradable, de un nivel individual que supera a cualquiera de los dos álbumes realizados junto a Beady eye pero donde se extrañan dos o tres canciones realmente grandes en el álbum, así como un sonido algo más afilado. Ahora, como punto inicial para una carrera en solitario me parece que el resultado cumple, las canciones al menos esta vez han estado.

3.0 // Bueno, cumple.


Otras reseñas de Liam Gallagher:
2013 // Beady eye : BE
2011 // Beady eye : Different gear, still speeding
1995 // Oasis : What's ths story (Morning glory)

viernes, 13 de octubre de 2017

Video: Deep Purple // The Surprising


En abril estuve comentando Infinite, lo más reciente de las leyendas de Deep Purple, y con seguridad uno de los grandes álbumes que habremos disfrutado en este 2017. El caso es que en noviembre próximo Infinite verá la luz en una edición limitada por lo que la banda ha decidido presentar un tercer sencillo promocional con un atractivo video animado, me refiero a 'The surprising', tema que llega a complementar lo ya mostrado con las sensacionales 'All I got is you' y 'Time for Bedlan'.

Y quiero seguir destacando este trabajo con su respectiva promoción, principalmente por el nivel que muestran pero también por el respeto y cariño que siento por la agrupación. Deep Purple es historia, por lo que tenerlos en activo en este nivel es un verdadero privilegio...



lunes, 9 de octubre de 2017

Grizzly Bear : Painted Ruins (2017)


En un mundo donde todo está tan fríamente calculado, conmueve el encontrarse con bandas que aún funcionan sin presiones y se mueven a su propio ritmo. Grizzly bear es una de ellas, una agrupación que privilegia el fondo por sobre la forma, una banda que agrupa cancioncitas, aparentemente sencillas e inofensivas, que arman un buen todo, y que a juzgar por su nuevo álbum, no pretenden por ahora escapar de ahí. En ese sentido Painted ruins, su quinto disco, pese a que se aleja un tanto del sonido acústico de su antecesor (el accesible y correcto Shields), sostiene el espíritu inquieto de la banda, trabajando cada canción al detalle, no dejando escapar ideas y regalándonos (nuevamente) un disco contundente por donde se mire. 

La esencia la conservan, eso queda claro desde un comienzo, cuando tras esa exquisita introducción de tres minutos que es 'Wasted acres' aparece el bajo de 'Mourning sound' marcando el paso y regalando dinámica. Posteriormente sonarán unas mucho más oscuras, 'Four cypresses' o 'Three rings' (una maravilla de canción) se sostienen sobre las atmósferas que crean las percusiones mientras que 'Losing all sense' volverá a elevar los ánimos de la mano de guitarras y un rock más tradicional. De acá en adelante, los lugares comunes se sucederán. La oscuridad de 'Aquarian' +  'Neighbors' o los arreglos inquietos de 'Cut- out' + 'Glass hillside' terminarán marcando un álbum de exquisitos matices en donde cada pequeña e inofensiva canción aparece como un mundo propio. 

Por tanto, mediante un álbum que constantemente experimenta, Grizzly bear aborda un amplio abanico de estilos, sonando siempre convincentes y completos, pese a no caer en efectismos ni excesos de ningún tipo. Una banda para seguir teniendo en cuenta. 

4.0 // Excelente!

Otras reseñas de Grizzly Bear:
2012 // Shields

sábado, 7 de octubre de 2017

Septicflesh : Codex Omega (2017)


A estas alturas del partido, con un camino importante recorrido durante ya casi tres décadas de ejercicio, los griegos Septicflesh son apuesta segura. Fue en 2008 cuando en Communion decidieron expandir sus fronteras, incorporando elementos sinfónicos en su característico death metal y desde ahí únicamente han ido puliendo la fórmula, la cual pareció encontrar la perfección en 2014 con el fabuloso Titan, sin embargo, a tres años de dicho lanzamiento han regresado y la verdad sea dicha: lo han vuelto a hacer.

En Codex Omega, décimo álbum en la carrera de Septicflesh, la fórmula se sostiene. Vuelven a componer en primer lugar los segmentos sinfónicos, con la Filarmónica de Praga a sus pies, para a partir de ahí construir las secciones de metal. El resultado es contundente y me parece se resume muy bien en la pieza que abre el álbum: 'Dante's inferno'. Acá nos encontramos con una introducción de minuto y medio que abre con suaves juegos de cuerdas para luego incorporar a la banda en pleno, con afiladas guitarras, los característicos blast beat y un peso endemoniado. El tema es perfecto y resume de gran forma todo aquello que involucra el presente de Septicflesh

De acá en adelante se sucederán una serie de temas que insistirán sobre ese equilibrio entre lo sinfónico y lo extremo, generando ambientes grandilocuentes y realmente enormes en donde cada pieza logra funcionar como un propio universo. En ese sentido, el disco no cansa e incluso logra generar un interés especial en quien escucha. Dicho en simple: uno quiere saber que dicen las letras o te interesas por el arte que rodea el álbum, lo cual viniendo de una banda veterana a estas alturas no deja de ser meritorio. 

En materia de canciones, las estrategias acá se suceden, algunas de ellas generan interesantes diálogos entre voces limpias y guturales, como es el caso de 'Portrait of a headless man' o 'Dark art', otras apuestan por arreglos monumentales, ahí la sensacional 'Martyr' o 'Enemy of truth' se muestran como las más intensas del álbum, mientras que algunas abordarán un sonido más directo en donde el metal se impone por sobre lo sinfónico, como ocurre en los tres minutos de '3rd testament', en 'Our church below the sea' o en el cierre a cargo de 'Trinity'. 

Quizás algunos temas redundan demasiado sobre la misma idea ('Faceless queen' o 'The gospels of fear', por ejemplo) y también se oye muy cómodo a Septicflesh en esta forma de trabajar (se extraña algún tema que supere los cinco minutos) pero de todas formas resulta imposible no rendirse frente a una propuesta tan sólida y contundente, que disco a disco sigue sin mostrar fisuras. Atención por cierto a la versión extendida del álbum, que contiene tres piezas únicamente con arreglos sinfónicos y que se extienden por diez minutos cada una. Un manjar. 

4.0 // Excelente!

Otras reseñas de Septicflesh:

miércoles, 4 de octubre de 2017

The War On Drugs : A Deeper Understanding (2017)


The war on drugs, la banda de Adam Granduciel, está de regreso con su cuarto álbum y un desafío no menor, el de estar a la altura de las expectativas. Y es que aún permenece vivo en nuestros oídos el sonido de Lost in the dream, el mejor álbum que oímos en 2014 según quien escribe y probablemente uno de los discos más exquisitos que habremos recibido en esta década. Era por tanto uno de los trabajos más esperados de este 2017, el cual vive entre nosotros desde hace un tiempo por lo que me he tomado unas cuantas semanas antes de lanzarme a escribir respecto a el. ¿Y con qué me he encontrado? Ante todo, frente a un digno sucesor de una idea, un álbum continuista en el amplio sentido de la palabra, un trabajo que cuenta con grandes canciones y sostiene aquellos matices exquisitos en materia de arreglos que lograron atraer nuestra atención sobre Granduciel pero que, pese a sus méritos, cuenta carga con un pequeño dato: estanca por primera vez el sonido de la banda. 

Ahora, siendo claros, A deeper understanding es un álbum que funciona, que se sostiene por lo general sobre un tono melancólico que conecta de manera de manera perfecta con la música que propone y ahí, el mérito vuelve a mantenerse intacto. Abre, por ejemplo, de manera dinámica y contundente con la notable 'Up all night', una donde poco a poco, sobre un redoble + piano van entrando las maquinitas + guitarras, generando un clima cálido que de entrada sorprende. Posteriormente, una pasada impecable protagonizada por el medio tiempo 'Pain', donde la guitarra vuelve a ser protagonista, la preciosa 'Strangest thing', que entre guitarras y teclados genera unos climas increíbles, la melancólica 'Knocked down', que realiza un guiño al clásico 'Loving you' de Minie Riperton y dos temas más dinámicos donde Granduciel vuelve a recurrir a Dire straits como gran influencia (cosa que ya ocurrió en Lost in the dream), me refiero a 'Holding on' y 'Nothing to find'. A estas alturas hemos constatado lo dicho, que el disco pese a estas muy bien ejecutado, no presenta demasiadas novedades en relación a su antecesor.

Entrando en la recta final aparecen los diez minutos soberbios de 'Thinking of a place', una donde el compositor se pasea por donde le da la gana entre guitarras + sintetizadores y los siete de 'In chains', otra donde Granduciel pareciese sacar el manual (esta vez con Bruce Springsteen como mentor) para componer una gran canción (que lo es). Para el cierre, 'Clean living' + 'You don't have to go', dos que redundan un tanto y dejan la sensación de que el álbum se podría haber cerrado un poco antes.  

En definitiva, canción a canción el disco muestra grandes momentos y en su conjunto cuenta con un trabajo de arreglos de gran precisión, además de una producción exquisita. Como detalle queda el estancamiento y la sensación de que A deeper understanding debe entenderse más bien como una segunda parte de lo que fue Lost in the dream, una más depurada incluso, pero continuación al fin y al cabo. Por ahora, sin embargo, esto no cuenta como defecto, mientras las canciones y la magia estén... 

4.0 // Excelente!

Otras reseñas de The war on drugs:
2014 // Lost in the dream

sábado, 30 de septiembre de 2017

The Killers : Wonderful wonderful (2017)


La historia de la música está repleta de agrupaciones que lograron en uno o dos álbumes dar un golpe para luego quedarse ahí, únicamente en la promesa. Y si, todo parece indicar que The killers engrosará dicha lista. No pasa nada en todo caso, siempre habrá tiempo para volver a álbumes como Hot fuss (2004) o Sam's town (2006) y recordar con ellos la frescura de un sonido que inevitablemente nos ilusionó con un futuro mejor para la banda, instancia que hoy se ha vuelto presente y siendo francos, es bastante poco lo que nos dice...

Pero quitemos el velo y digamos las cosas como son: The killers como propuesta relativamente interesante acabó en 2008 tras la edición de su tercer álbum. El resto ha sido estirar el asunto porque de algo hay que vivir, pero musicalmente el asunto a estas alturas roza lo patético. Hablamos de una banda que ha tenido muy pronto que vivir de los grandes éxitos, recurrir a la nostalgia y que en menos de una década se quedó con muy poco que decir, asunto que se confirma tras la revisión de este aburridísimo Wonderful wonderful.

¡Y eso que el álbum no comienza nada de mal! 'Wonderful wonderful' (la canción) es una partida fantástica. Un tema que coquetea en la experimentación, que emerge de a poco entre las sombras para sobre el cierre encontrar una serie de explosiones. Repito: es una gran partida. Le sigue además 'The man', el single promocional que conocimos tiempo atrás y que gracias a su contagioso sonido logró ilusionarnos con el regreso de unos Killers en buena forma. Cualquiera de los dos caminos que hubiese continuado el álbum, uno oscuro/experimental o uno pop/bailable/fresco, me parece podría haber funcionado, sin embargo, la banda ha optado por entregarnos una tercera vía repleta de canciones sosas ('Some kind of love', 'Life to come'), algunas que encuentran un buen coro pero suenan demasiado predecibles ('Run for cover' , 'Out of my mind', 'The calling') y otras absolutamente olvidables ('Rut', 'Tyson vs Douglas')  Las estructuras que el álbum entrega en general son monótonas, hay temas que se alargan demasiado, los tiempos son los mismos de siempre por lo que la pregunta cae de cajón, ¿qué justifica la edición de este álbum? Y la respuesta es evidente: habían pasado cinco años desde el (también repetitivo) Battle born (2012) y había que cumplir con el sello. Caso cerrado. 

Dos buenas canciones acompañadas por la más absoluta de intrascendencia. Eso es Wonderful wonderful, la última excusa de The killers para poder salir de gira a tocar sus (ya viejos) éxitos. Pero de propuesta: cero. 

2.0 // Malo 

Otras reseñas de The killers:
2012 // Battle born

jueves, 28 de septiembre de 2017

Foo Fighters : Concrete And Gold (2017)


En su momento a algunos nos sonó sensato e incluso necesario el que, tras la gira promocional del aclamado (por todos, menos mi persona) Wasting light, Dave Grohl esbozara la idea de darle descanso por unos años a Foo Fighters. Y es que 2012 parecía un buen momento para poner el freno, considerando sobretodo las buenas críticas obtenidas por el mencionado álbum, las cuales lograron aplacar la falta de ideas que comenzaba a visualizarse en las composiciones de la banda.  Además, fuera de lo musical, estaba la sobre exposición de Dave Grohl, quien dicho en simple: nos aparecía hasta en la sopa. 

El tiempo, sin embargo, demostró que eso de la pausa no fue más que una charada o mera estrategia comercial por parte del guitarrista, ya que la banda, lejos de descansar, regresó en 2014 con un ambicioso (y fallido) Sonic highways, y no conformes, en 2015 con un peor aún St. Cecilia. Dos trabajos para el olvido.

Por todo esto, que un par de meses atrás llegase a nosotros un single como 'Run' resultó ser una gratísima sorpresa. Un single maravilloso (una de las canciones del año para quien escribe) que fue capaz de conjugar peso y melodía de manera impecable, con un puente/coro sensacional y, por si todo esto fuese poco, un videoclip a la altura de sus mejores momentos creativos. 

¿Se vendría entonces el gran disco de Foo Fighters que Grohl viene prometiendo desde hace una década? El caso es que Concrete and gold ya vive entre nosotros y frente a el algo hay que darles: esta vez han estado lejos de decepcionar.


Podríamos comenzar afirmando que desde In your honor (2005) no oía a unos Foo fighters tan ruidosos/furiosos pero atinados a la vez. Además de la mencionada 'Run', canciones como 'Arrows' (un manjar de tema), 'Le dee da' (que si, es auto plagio descarado de 'White limo', pero funciona), el rock & roll de 'Make it right' o el medio tiempo 'The sky is a neighborhood', dan muestras de una banda que ha logrado escapar de la comodidad de sus últimas dos a tres entregar para conjugar esta vez de manera impecable un rock duro con la frescura de un sonido a estas alturas característico. 

Si a estas cinco agregamos a 'Dirty water', que comienza en acústico y mostrándose inofensiva para acabar entre explosiones (que si se extendían por un minuto más no me molestaba), la melódica pero convincente 'The line' y el cierre a cargo de 'Concrete and gold' (la canción), donde Grohl se disfraza durante cinco minutos de su amigo Josh Homme, que decir, resulta imposible no reconocer que estamos frente a un trabajo que convence y se deja disfrutar sin ningún problema.

Las pausas del álbum vienen dadas, en primer lugar, por la acústica 'Happy ever after (zero hour)' (muy McCartney esta, una especie de mix Beatle entre 'Blackbird' +  'She came in through the bathroom window'), y luego por 'Sunday sun', interpretada por Taylor Dawkins, quien claramente ha solicitado algo de protagonismo en este álbum. Las melodías de estas dos son agradables pero ocurre en ambos casos el que estas se extienden demasiado (a 'Sunday sun' le sobra más de un minuto) y la banda no ha sabido cerrarlas, siendo este uno de los pocos defectos que se le pueden encontrar a un álbum sólido, fresco y dinámico.

Concrete and gold me parece es el álbum que, quienes habíamos perdido la fe en Foo fighters, necesitábamos. Es lo mejor que han parido en al menos una década, y el que sitios donde no gusta el rock hayan quedado "fríos" con el, no hace más que confirmar mi punto...


4.0 //Excelente!

Otras reseñas de Foo Fighters:

jueves, 21 de septiembre de 2017

Foster The People: Sacred Hearts Club (2017)


En 2014 Foster the people regresaba con un álbum que de cierta forma daba continuidad al pop dinámico y contagioso de su debut Torches (2011) pero que al mismo tiempo entregaba pinceladas de avances en lo musical. Digamos entonces que sus dos primeros álbumes estuvieron bien (¡incluso muy bien!), pero quedaba constatar por donde irían los tiros en el siempre jodido tercer disco, ese que debería demostrar para que y para que no está una banda. 

Desde hace un tiempo este vive entre nosotros dejando sensaciones más que gratas respecto a su sonido. Y es que son varios los méritos con que cuenta este Sacred hearts club. En primer lugar, y probablemente el más importante de todos, es que posee identidad. Con tres discos bajo el brazo la banda ha logrado consolidar un sonido que entre guitarras + sintetizadores resulta fácilmente identificable. Pero también están las canciones, que acá continúan regalando momentazos imposibles de no disfrutar, lo cual demuestra que la fórmula pop que la banda utiliza no parece tener intenciones de por ahora agotarse. 

En ese sentido, basta oír las primeras cinco del álbum para comprender por donde va este asunto. Mucho movimiento, dinámica, coros contagiosos, alegría... que decir, uno escucha cosas como 'Pay the man' + 'Doing it for the money' + 'Sit next to me' y realmente cuesta entender al mundo. ¿Por qué esto no suena en todos lados? ¿Por qué Foster the people sigue siendo considerada una banda indie de bajo perfíl? En fin...

Lo cierto es que toda la primera mitad del disco funciona de manera impecable. En la segunda aparecerá el rock & roll de 'Lotus eater' más cosas juguetonas como 'Loyal like Sid & Nancy'. El cierre quizás es lo más débil del disco, con 'Harden the paint' + 'III' dejando esa sensación de no estar a la altura de todo lo que anteriormente había sonado. 

Con todo, y para sorpresa de muchos, lejos de agotar las fórmulas, Foster the people se las han arreglado en este Sacred hearts club para seguir sorprendiendo e instalándose como una de las buenas propuestas que presenta el pop actual. Aunque el mundo no se entere...

3.5 // Muy bueno !

Otras reseñas de Foster the people:

domingo, 17 de septiembre de 2017

Paradise Lost : Medusa (2017)


Tras un álbum tan notable como The plague within (2015), disco que acabó de revitalizar por completo la fantástica oscuridad de Paradise lost, el desafío para los de Nick Holmes no era poca cosa. Dos años más tarde han decidido, como era de esperar, darle continuidad a la linea musical que buenos dividendos les ha venido trayendo desde 2007 aproximadamente (desde la aparición de In requiem para ser exactos) pero, la verdad sea dicha, esta vez han fallado al entregar un disco que contiene todos los elementos clásicos de la banda pero carece de lo más importantes: canciones que vayan hacia alguna parte. 

Si alguien llegase acá a quejarse respecto a lo denso y pesado que suena Medusa, me parece sería alguien que no conoce el sonido de Paradise lost. Y es que el problema del álbum no se encuentra ahí ya que insisto, los condimentos correctos están, el problema es que esta vez no los han sabido mezclar bien, entregando así un plato con poco sabor. Los murallones de guitarras, las voces que van desde el gutural al registro limpio, el sonido áspero y afilado... todo está bien, pero las estructuras de las canciones son tan monótonas, los tiempos tan similares, la ausencia de coros o secciones que enganchen es tan marcada, que la sensación de siempre estar oyendo el mismo tema es evidente por lo que no podemos sino llegar a la conclusión de que Medusa es, por sobretodo, un disco plano.

Llama la atención positivamente la partida del disco, a cargo de los ocho minutos de 'Fearless sky', con una estructura repetitiva que pasando la mitad quiebra a lo Sabbath para luego volver y acabar en paz. Digamos que el asunto comienza bien, sin embargo, pese a que con 'Gods of ancient' sacan el manual e intentan introducir un tema más ágil y agresivo (¡que lo es!) poco a poco el álbum comienza a empantanarse en la falta de chispa o magia, llámenlo como quieran.  A destacar la dinámica de 'Blood and chaos' o ciertos pasajes al cierre de de 'No passage for the dead', pero del resto no hay mucho que decir, riffs muy pesados, un sonido oscuro pero que carece de gancho, algo que a The plague within le sobraba... 

Tampoco pasa nada. Tras casi treinta años de carrera y quince álbumes bajo el brazo resulta esperable el que la inspiración no fluya siempre de la misma forma. El camino para Paradise lost prácticamente no ha sabido de pausas y quizás, solo quizás, este sería un buen momento como para repensar mejor la siguiente jugada ya que el camino de regreso a las raíces parece haberse agotado un tanto...

2.5 // Nada muy especial

Otras reseñas de Paradise Lost:

viernes, 15 de septiembre de 2017

Leprous : Malina (2017)


Varios de los discos más esperados de estos años han visto la luz en este par de meses y hoy me siento a escribir respecto al que, dentro del mundo del metal progresivo, debe ser uno de los álbumes que más ansiosos nos tenía. Y es que había que ver si los noruegos de Leprous sostenían su lento pero claro distanciamiento con la música extrema o reculaban de alguna forma hacia el sonido de sus inicios. Lo cierto es que mirado a distancia, da la sensación de que tras Coal (aquella obra maestra de 2013 y uno de los discos más grandes que hemos oído en este siglo) la banda comprendió que en aquella dirección era imposible avanzar más por lo que The congregation (2015) no fue sino una forma de ganar tiempo (gran forma por cierto) mientras pensaban bien hacia que estación ahora debían moverse. El resultado de aquella búsqueda se resume en la hora de música que nos entregan en Malina, el quinto álbum en la carrera de Leprous.

Los adelantos entregaban señales y lo comentábamos un par de semanas atrás: todo parecía indicar que el asunto se venía esta vez más ligero y, digámoslo con todas sus letras, comercial. Sin embargo, con el álbum entre nosotros es necesario realizar la aclaración: tanto 'Stuck' como 'From the flame', dos temas relativamente inmediatos, de estructuras reconocibles y que anticipaban un The congregation en versión soft, mueven a engaño. Malina es un disco de música progresiva y en su extensión, pese a que se confirma el abandono del sonido duro por parte de la banda, resulta un trabajo cuidado, muy oscuro y por cierto, tremendamente diverso, un disco que continúa mostrando a los noruegos en estado de gracia.  

La partida de hecho, a cargo de 'Bonneville', que va desde la sutileza y el coqueteo con el jazz hasta una serie de golpeadas explosiones, habla de un álbum instrumentalmente pensado al detalle, con unos Leprous que controlan la intensidad a placer. A las inmediatas 'Stuck' + 'From the flame', que desde ya dan muestras de un Einar Solberg que tras la perdida del gutural ha logrado reinventarse de gran forma entre vocales altos y agudos, le siguen 'Captive', golpe seco al mentón, e 'Illiminate', que para mi debe ser el tema al que más cuesta entrar en el disco debido a su sonido entre cortado constante que juega entre guitarras, batería y sintetizador de manera notable. Y a partir de acá, Malina comienza a volar...

'Leashes' baja las revoluciones e se instala sobre una melodía dulce que en los coros explota aunque nuevamente conteniendo el sonido. El resultado es fenomenal. Algo similar realizarán más adelante en 'Malina' (la canción), aunque generando sensaciones intensas con un Baard Kolstad que logra sincronizarse de manera magistral con los vocales de Solberg, entregando un resultado enorme. Entre las mencionadas 'Mirage' + 'Coma' se instalan desde ya como las dos piezas del disco que realizan claros guiños al pasado inmediato de la banda (Coal y The congregation), con un sonido que continúa moviéndose en tiempos entre cortados y estructuras progresivas que no regalan tregua. 

Para el cierre, otro tema directo que golpea fuerte como 'The weith of disaster' y los casi ocho minutos de una teatral y dramática 'The last milestone', cierre que quizás se extiende demasiado y me parece no conecta de manera acertada con todo lo que venía sonando, marcándose un exceso que creo se lo podrían haber ahorrado.

En definitiva. Malina de Leprous es la demostración de que los noruegos por ahora siguen sin tocar techo. Abandonan definitivamente (?) el metal, entregan su trabajo más limpio y desnudo a la fecha pero lo realizan sin perder un segundo su esencia y calidad. Creativos a rabiar e instrumentalmente impecables. Estamos frente a otro de los discos del año. 

4.0 // Excelente !

Otras reseñas de Leprous:

jueves, 14 de septiembre de 2017

Adelanto: Marilyn Manson // We Know Where You Fucking Live


Ha vuelto el reverendo. Y ha vuelto como nos gusta que vuelva... lleno de ira. Vuelve en un tono que hace mucho no le oíamos, uno más agresivo y que inevitablemente trae el recuerdo del Manson de dos décadas atrás, lo cual sorprende y digámoslo, incluso emociona. 

Octubre 6 es la fecha en que verá la luz Heaven upside down, el álbum número once en la carrera de Marilyn Manson. Esperaremos ansiosos...

martes, 12 de septiembre de 2017

Adelanto: U2 // You're The Best Thing About Me


Aclaración: Días atrás publiqué una mini reseña a propósito de 'The blackout', un adelanto del que será el nuevo álbum de U2. Sin embargo, dado que han eliminado dicho adelanto de la red, para publicar oficialmente 'You're the best thing about me' como el primer single promocional de Songs of experience, eliminaré dicha reseña y la actualizaremos mediante esta. 

¿Y qué había dicho respecto a 'The blackout'? Pues que no estaba del todo mal. Que si bien el coro era algo débil, musicalmente dejaba la sensación de "algo aportar". Al menos un bajo + guitarra interesante ahí había. Sin embargo, con 'You're the best thing about me' vuelven los lugares comunes, el sonido Coldplay y el absurdo de el maestro imitando al aprendiz...

Independiente de que U2 ha sido, por esencia, siempre una banda "emocional", nunca pero nunca debemos dejar de lado que desde sus inicios tuvieron una inclinación por la masividad y la gestación de singles. En esa linea nacieron himnos como 'Pride (in the name of love)', 'With or without you', 'One', 'Discotheque', 'Beautiful day' o 'Vertigo'. Y si, que también los tipos tuvieron la grandeza de conjugar dichos hits con cosas como 'The unforgettable fire', ' Red hill mining town', 'The fly' o 'Numb', pero insisto: U2 desde siempre ha buscado sonar hasta en la cocina. Y 'You're the best thing about me' llega para confirmar aquello de la mano de un sonido fácil, que pretende sonar jovial pero que francamente como single aporta muy poco dentro de la discografía de la banda. 

Musicalmente acá no hay nada, una canción bonita y sería. A rescatar las intervenciones de The edge, tanto con su guitarra en el coro como en ese quiebre casi al cierre, pero en general el tema insiste en aquello de conservar vigencia sacrificando espíritu y esencia. Pero bueno, U2 desde hace rato nos viene acostumbrando a esta irregularidad, y así como 'The blackout' aportaba... este, el primer single oficial de Songs of experiencie, se queda únicamente en el intento.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Bomba Estéreo : Ayo (2017)


Primer disco colombiano del que escribo en mi blog. ¡Salud por eso! Y es un honor debutar con este (ahora) dúo, quienes en 2015 lograron dar que hablar gracias al fabuloso Amanecer (álbum al que le quedé debiendo una reseña) y un sonido que entrelazaba de manera magistral la electrónica con elementos folclóricos y ritmos latinos (reggaetón incluso) de la mano de una producción moderna, lo cual por cierto ya se había manifestado en 2013 con el sub valorado Elegancia tropical, disco que tal como Amanecer sigue mereciendo toda nuestra atención. Por todo esto, el desafío frente a esta nueva entrega no era menor, había que ver si la banda era capaz de reinventarse en el éxito y , sino superar, al menos mantener cierto nivel para no quedarse únicamente en el recuerdo de lo que fue un tremendo momento.

Ahora, considerando el que han pasado tan solo dos años desde Amanecer, y que la banda se la pasó buena parte de 2016 en gira de promoción, cabe el comentario de que quizás este Ayo ha llegado demasiado pronto, lo cual se evidencia con el correr del trabajo, el cual comienza muy bien pero a poco andar se enreda entre canciones de tónica muy similar y que dejan la impresión de ser sobras de su antecesor en lugar de temas efectivamente nuevos. Me explico. Si algo destacó en el de 2015 fue la capacidad extraordinaria del dúo para conjugar el sabor de temas como 'Fiesta', 'Caderas' o 'Soy yo' con piezas más dulces como 'Somos dos', 'Mar (lo que siento)' o 'Algo está cambiando'. Esa diversidad en Ayo no aparece. 

Tenemos una partida espectacular en la creciente 'Siembra', que desarrolla un mix electrónica + folclor notable (punto negativo eso si: el exagerado autotune, que le entrega a la voz de Li Saumet un efecto pito bastante molesto), seguida de las contagiosas 'Ayo' + 'Química (Dance with me)' y la excelente 'Duele', que rompe de buena forma el tono bailable que el disco traía. Hasta acá, con las cuatro primeras, nada que decir, sin embargo desde acá el álbum no levantará. Con 'Amar así' se instala la fiesta y le seguirán una serie de temas de buenas intenciones pero trabajados de manera básica, sin elegancia, volviendo al trabajo muy monótono y poco atractivo. Intentan, por ejemplo, instalar temáticas interesantes en la feminista  'Flower power' o en la americanista 'Internacionales', pero musicalmente ambas son discretas mientras que 'Money money money' o 'Taganga' son derechamente terribles... 

¿Y para cerrar? Un refrito. El álbum finaliza con 'Vuelve', que es una versión acústica (e innecesariamente larga) de 'Siembra', lo cual llega para confirmar que se quedaron sin ideas durante el período de composición de Ayo y han puesto acá "lo que tenían" con el único objetivo de no permitir que se enfriase el plato tras el éxito de Amanecer. El disco en definitiva tiene sus momentos, dos o tres, pero en el global no se acerca jamás a la magia que en 2013 o 2015 esta banda nos hizo sentir. 

2.5 // Nada especial.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Queens Of The Stone Age : Villains (2017)


Mirado a la distancia, se entiende el que tras un álbum tan oscuro como ...like clockwork (2013) el bueno de Josh Homme probase el realizar un giro hacia latitudes más optimistas. Sin embargo, el que nace chicharra... El caso es que se ha reunido para tales efectos con Mark Ronson y junto a su banda han intentado barnizar un tanto su sonido, digamos, engañarnos un poco haciéndonos creer el que acá hay una especie de re conversión cuando en realidad no la hay. Y es que no la hay, en 'Villains' están los Stone age... de siempre, manoseados por Ronson claro está, pero los de siempre.

Leeremos por ahí el que estamos frente al disco más "bailable" de la banda, y si, que ahí tenemos a las contagiosas 'Feet don't fail me', con ese comienzo notable que recuerda el 'Take me out' de los ya olvidados Franz Ferdinand, y 'The way you used to do', dos que abren el álbum y efectivamente gracias a sus adictivos jugueteos de guitarra acompañados de un sonido sucio pero tremendamente dinámico, logran el que abramos los ojos a más no poder, sin embargo, no pasará demasiado antes de que aparezcan los cables a tierra, me refiero a 'Domesticated animals', 'Fortress' o 'Un-roborn again', temas que por su tono perfectamente podrían haber entrado en ...like clockwork. Y hablando de ellas, 'Domesticaded...' se sostiene sobre un repetitivo riff que durante cinco minutos no hace más que pedir a gritos algo de explosión, la cual jamás llega, 'Fortress' en materia de estructura tampoco aporta mucho pero se salva gracias a los juegos de guitarras que esconde tras cada estrofa + coro mientras que 'Un- reborn again' claramente se extiende por demasiados minutos, cayendo en la monotonía de lo predecible. Entre estas eso si, sonó un rock & roll muy agradable y veloz, 'Head like a haunted house', que divierte con su sonido directo.  

Las sensaciones por tanto, llegando a la recta final del álbum (si, es un disco corto, lo cual se agradece), son diversas. Tenemos tres temas dinámicos, que marcan un camino que habría sido interesante que la banda desarrollada con mayor fuerza, y otros tres que traen a la banda de siempre, realizando uno que otro guiño interesante (algún solo o guitarras que suenan por ahí) pero en general cayendo en la monotonía. En esa linea, 'Hideaway' es otro medio tiempo que funciona en piloto automático (y ya van...), a diferencia de 'The evil has landed' que nos regala un subidón en el minuto final que en conciertos seguramente funcionará muy bien. El bar se cierra con la llegada de la que probablemente es la canción mejor lograda en todo el disco: 'Villains of circumstance', una de esas que comienza al desnudo para poco a poco ir creciendo en intensidad.

¿Con qué nos quedamos finalmente? Dos o tres canciones de nivel, un puñado de temas bastante tradicionales dentro de la carrera de Queens of the stone age y una producción interesante que logra por momentos engañarnos y ocultar lo evidente, que Villains no es más (ni menos) que la sucesión lógica tras ...like clockwork. De re invención, nada. 

3.0 // Bueno, cumple.

Otras reseñas de Queens of the stone age:
2013 // ... like clockwork

domingo, 27 de agosto de 2017

Steven Wilson: To The Bone (2017)


Para Marcela, fanática de Gabriel y melómana. Gracias por el cariño siempre sincero...

"El último de los genios" (como me gusta llamarlo), está de regreso. Vuelve tan solo un año después de haber editado 4 1/2, un álbum de "descartes" que contuvo material no incluido en el fantástico Hand.cannot.erase de 2015. Hablamos por tanto de un prolífico de la música actual, un tipo que no ha parado de crear durante la última década y que increíblemente ha logrado equilibrar cantidad con calidad en proporciones similares. La linea del progresivo deprimente, sin embargo, pareció agotarse un tanto con sus últimos trabajos, digamos, que en esa dirección era difícil ya que pudiese avanzar sin comenzar a repetirse de manera descarada. Así lo ha entendido el mismo compositor por lo que en 2017 vuelve a nosotros con un disco que contiene buenas dosis de lo que mejor le conocemos pero donde también donde se regala una serie de gustos, demostrando una vez más que juega en ligas propias. Dicho en simple: el tipo hace lo que le da la gana, y bendito sea por aquello.

En términos generales, To the bone me ha parecido un álbum luminoso, que deja espacio por supuesto a momentos íntimos marca de la casa, como la brillante pasada por 'Pariah', la sensible 'Blank tapes' (en ambas Wilson vuelve a colaborar con la fantástica Ninet Tayeb) o la desnuda 'Song of I' (con aires a Portishead y donde participa la cantante de jazz suiza Sophie Hunger) , pero que en general danza sobre ambientes que derrochan energía y entusiasmo, tanto en actitud como en arreglos. 

Desde el comienzo, de hecho, cuando se entrelazan las notables 'To the bone' (la canción) y 'Nowhere now', el disco se muestra como un álbum de rock dinámico, que funciona con estructuras tradicionales (estrofa/coro todo el tiempo) pero que incorpora cada ciertos momentos exquisitos quiebres musicales que siempre, insisto: siempre, son aporte. Ejemplos claros de lo que menciono son 'The same asylum as before' (¡maravillosa la sutil referencia a Tears for fears en este tema!), donde Wilson se da el gusto de jugar con sus agudos para meter unos guitarrazos tremendos de vez en vez, 'Refuge' con todo su rollo a lo Peter Gabriel en el uso de teclados + percusiones y la directa 'People who eat darkness', tras la cual confirmamos las intenciones del cantautor a la hora de realizar este álbum: escapar un tanto de los tonos melancólicos e intentar acelerar un poco el asunto. Y bueno, aunque el costo sea recibir palos por canciones como 'Permanating', donde el buen Steven comete el crimen de pasarse un gran rato y reconocer sus influencias dentro del mundo del pop, la jugada le ha resultado (una vez más) de maravillas. 

Recién en la recta final pareciese que el guitarrista ha buscado dejar tranquilos a sus fans regalando una pieza extensa como 'Detonation', donde abre la llave del progresivo y se despacha un tema realmente increíble de muchas idas y venidas en cuanto a intensidad y arreglos, mientras que todo cerrará con los cuatro minutos de 'Song of unborn', para mi, el único punto bajo con que cuenta el disco, una canción muy apagada que no encaja por ningún lado con el resto del álbum y que, me parece, podría perfectamente habérsela ahorrado, cerrando de manera apoteósica con 'Detonation'

Como sea y en definitiva, con una producción exquisita y limpia que permite disfrutar de cada instrumento con alta precisión, Steven Wilson se (y nos) regala un álbum de corte más accesible, donde expone sus influencias dentro del pop ochentero (Peter Gabriel, Tears for fears o Kate Bush entre otros), pero que sostiene una valentía admirable y un talento que sigue mostrándose a estas alturas inagotable. Que decir, un extraordinario de la música moderna ...

4.5 // Brillante !

Otras reseñas de Steven Wilson:
2016 // 4 1/2
2015 // Hand.cannot.erase
2013 // The raven that refused to sing

sábado, 26 de agosto de 2017

Lucybell: Magnético (2017)


Mirado con el lente de la distancia, los primeros tres álbumes de los chilenos de Lucybell resultan particularmente brillantes. A partir de ahí, sin embargo, la banda abrazó la irregularidad, abandonando poco a poco la experimentación de sus inicios para acercarse a un sonido más comercial y accesible. En ese camino, Amanece (2000) parece ser su último gran disco, y desde ahí...  canciones más que álbumes. En 2005 la banda vivió su última metamorfosis, abandonó Francisco González, se incorporó José Foncea en batería y junto con él Lucybell ha entregado dos álbumes, un correcto Comiendo fuego (2006) sucedido por el discreto Fenix (2010), el cual dio muestras claras de estancamiento y agotamiento creativo.

Por todo esto, la pausa de siete años que se tomó el trío, interrumpida únicamente por una gira de aniversario en 2013 y la edición del EP Poderoso, parecía necesaria, y de hecho, tras disfrutar de Magnético , hasta se agradece. Al octavo disco de Lucybell hay que darle el que recupera frescura y convicción. ¿Pierde fuerza a ratos? Puede ser. ¿Se empantana en un exceso de baladas? Sin ninguna duda. Pero hay dos componentes importantes a destacar en Magnético: las canciones están (tres a cuatro joyas encontramos acá) y se aprecian intenciones por ir más allá de lo obvio.

El álbum abre con 'Por amor', un tema intenso y directo que conecta totalmente con el rock que la banda comenzó a desarrollar diez años atrás en Comiendo fuego. Cuatro minutos en estructura creciente, que entran en calma, incorporan batería poco a poco y acaba reventando como corresponde a un minuto del cierre, que decir, mejor partida no podríamos haber tenido. 'No me olvides' continúa, un gran medio tiempo romántico, que funciona perfecto y le sigue 'Indestructible', con seguridad la mejor del trabajo, una que entre baterías electrónicas, guitarras, efectos vocales y ambientes logra traer al presente los momentos más creativos en la carrera de Lucybell

A continuación el álbum se entrampa un tanto. Muchas baladas. Algunas de ellas, como 'Un sueño', 'Maleficio', 'Magnética luz' o 'Salté a tus ojos' se estorban entre si pese a individualmente funcionar. Entrando en la recta final, la dulzura de 'Perfección' o la oscuridad de 'Demencial' encuentran puntos altos mientras que el álbum volverá a encenderse con las guitarras de 'No perdonaré' o la electrónica 'Cuando me acerco a ti', otro de los experimentos agradables con que cuenta el álbum, cerrando definitivamente con la contundente 'Alma envenenada', otra gema escondida contenida en Magnético.

Estamos con seguridad frente al mejor trabajo de Lucybell en su etapa post 2005, el más compacto. Se aprecian acá composiciones potentes, un conjunto que musicalmente convence y que de cierta forma los revitaliza, lo cual tras tantos años de idas y venidas resulta destacable. Magnético es el disco que todos necesitábamos de Lucybell, comenzando por ellos mismos...

4.0 // Excelente!