VIDEOS DAVID BOWIE

Loading...

martes, 20 de junio de 2017

Adelantos : Arcade Fire


Tras un excesivo Reflektor (que de todas maneras dos o tres joyas nos dejó) , los canadienses de Arcade Fire vuelven a la carga. Lo hacen mediante dos singles potentes, que por si solos abren el apetito. 'Everything now' se mueve sobre guitarras acústicas y teclados, rememorando un tanto ese sonido que tan buenos créditos dejó a la banda en The suburbs (2010) mientras que 'Creature comfort' se lanza a la electrónica mediante una melodía tan repetitiva como explosiva. El caso es que, dada la diversidad que muestran ambos temas, todo parece indicar que la banda no pretende estancarse, lo cual siempre huele bien. 

Como sea, esto promete, y agosto comienza a transformarse en el mes más esperado del año... 


domingo, 18 de junio de 2017

Adelanto: Foo Fighters // Run


Seré honesto: no los creía capaces. No me imaginé que a estas alturas del partido los de Dave Grohl estarían en condiciones de componer algo con este nivel de energía, pero acá están, regalándonos el que con seguridad debe ser el mejor video del año (uno de los mejores en la carrera de Foo Fighters, que no es poco decir) y una de las grandes canciones que oiremos en este 2017. Si ellos me aseguran que el disco vendrá en esta linea, es que pago desde ya por ese álbum... 

Mención aparte por cierto a los últimos 50 segundos de video. No pude sino pararme a aplaudir tras finalizar de verlo. Notable es poco. Simplemente genial. 

sábado, 17 de junio de 2017

Adelanto: Leprous // From The Flame


Segunda patita de adelantos acá en mi querido blog. Y que mejor que con lo nuevo de Leprous: 'From the flame'. Estos noruegos vienen desde hace una década mostrándose como la nueva maravilla del metal progresivo, y si bien han ido "suavizando" su sonido, disco a disco continúan dando que hablar gracias a un sonido que equilibra gloriosas melodías e interpretaciones vocales tremendas con una serie de arreglos instrumentales impecables. El caso es que suelen arrancar la promoción con temas cortos y de enganche fácil (en 2013 fue 'The cloak' y en 2015 'The price') , por lo que 'From the flame' no ha sido la excepción, casi cuatro minutos de canción que se sostiene completamente en su contagioso coro. 

En agosto los tendremos de regreso. Esperaremos ansiosos...

jueves, 15 de junio de 2017

Adelanto: Queen Of The Stone Age // The Way You Used To


¡Habemus adelanto! Se trata de Queen of the stone age, quienes en agosto regresarán tras cuatro años de silencio y han comenzado a calentar motores por partida doble, primero con un divertido teaser promocional en donde vemos a Josh Homme someterse a la prueba del polígrafo y adelantar tres asuntos: que el nuevo álbum se llamará Villains, que este ha sido producido por Mark Ronson (Adele, Amy Winehouse, Bruno Mars, entre otros) y que, al parecer, el disco viene en onda disco. De hecho se oye en el teaser un extracto de 'Feet don't fail me', un tema nuevo que aparecerá en Villains y suena con una dinámica bastante novedosa (y agradable por cierto).



Además, hemos conocido el primer adelanto oficial del álbum: 'The way you used to'. No matan del gusto pero tampoco decepcionan estos cuatro minutos. 'Feet don't fail me' la verdad es que me generó mayor ilusión que este tema pero aún así el asunto hasta ahora promete. Como sea, esperamos ansiosos la llegada de agosto para disfrutar de lo nuevo de estos grandes del rock actual...

viernes, 9 de junio de 2017

Gepe : Ciencia Exacta (2017)


Tras una década de carrera, el chileno Gepe ha llegado a ese complejo momento en que la búsqueda del "éxito" obliga a mantenerse en el ruedo editando discos cada dos o tres años, por lo que la inspiración debe fluir con cierta rapidez. En 2015 lo tuvimos insistiendo sobre el folclor, el pop y la balada en un más que correcto Estilo libre, disco que pese a entregar ciertas señales de estancamiento en lo musical, se las ingenió para regalarnos varias de las mejores canciones que Gepe ha compuesto a la fecha ('Invierno' o 'Punto final', claros ejemplos). Sin embargo, aquella vitalidad característica del cantautor no se aprecia con igual claridad en Ciencia exacta, un disco que desprende la sensación de haber sido compuesto sobre la marcha por lo que presenta un escaso nivel de sorpresa en los temas que lo componen.

El sexto álbum de Gepe visita entonces una serie de lugares comunes del artista, algunos de ellos funcionan de buena forma, como la balada 'Hoy', los aires andinos de 'Flor del canelo' o el pop de 'Hablar de ti', mientras que la dinámica de 'Abrir la puerta' u 'Ojos que no ven' resulta grata. El problema es que el resto huele a refrito descarado, ahí el charanguito de 'Solo' seguro a más de alguien resultará contagioso pero de novedad, cero, lo mismo con 'Las flores', el clásico de Café Tacuba, que acá es versionado sin realizar ningún aporte respecto a la original. 

Ciencia exacta parece ser entonces un álbum pragmático, digamos, un disco que pretende mantener a Gepe en activo mientras prepara un trabajo realmente creativo y que se encuentre a la altura de aquello que venía haciendo. Por el bien de todos, esperemos que así sea, ya que acá, más allá de dos o tres canciones agradables... poco.

2.5 // Nada muy especial

Otras reseñas de Gepe:
2015 // Estilo libre
2012 // GP

martes, 30 de mayo de 2017

Linkin Park : One More Light (2017)


Nunca me agradó Linkin park, me parecieron siempre una banda del montón que intentó subirse al carro del nu metal a comienzos de siglo con meras intenciones comerciales. Ahora, ¡mal no les fue! Independiente de que musicalmente jamás hayan sido un aporte, más allá de ser unos malos clones de Korn, los tipos generaron venta e incluso continúan girando en base a los hits que metieron durante el par de años en que su manoseada fórmula voz chillona + voz melódica + coros contagiosos funcionó. Sin embargo, cual chicle de fresa, la banda a muy poco andar se quedó con poco y nada que decir, por lo que sus últimas entregas no han resultado sino trabajos predecibles y olvidables. Pero una cosa es que un álbum sea malo y otra vergonzoso...

El caso es que alguien dentro del especial universo de la banda debe haberles recomendado el pasarse al pop dado que con las guitarras el asunto no estaba yendo bien y ellos, muy obedientes acá están, superándose a su mismos y entregándonos el que con seguridad será el disco más espantoso de 2017. Y no es que en lo personal no disfrute con un disco de pop (basta revisar un rato mi blog para constatar que acá yo comento de casi todo) pero lo de One more light no resiste análisis, hablamos de un conjunto de temas sin alma, sin gancho, ridículamente vacíos. Baterías electrónicas, un Chester Bennington que intenta re inventarse cumpliendo su sueño húmedo de ser un boy band pero fracasa rotundamente por la sencilla razón de que los temas que componen el disco son aburridísimos, sin siquiera un coro rescatable. 

Experimentos fallidos en la historia de la música hay cientos pero muchos de ellos contaron con intenciones nobles, lo de Linkin park es una burla, yo al menos después de esto espero no volver a regalarles un minuto más de mi vida. No lo valen.

1.0 // Espantoso

Otras reseñas de Linkin Park:
2014 // The hunting party

viernes, 26 de mayo de 2017

Cafe Tacuba : Jei Beibi (2017)


Hablar de Café Tacuba es hablar, entre muchas iluminadas cualidades, de diversidad. Basta oír el sensacional Re (su mítico álbum de 1994) para constatar que desde siempre estos mexicanos se mostraron inquietos, haciendo convivir canciones tan disímiles como 'La ingrata', 'El ciclón', 'Esa noche' o 'El borrego' en menos de veinte minutos. Más adelante las cosas no cambiaron demasiado, Avalancha de éxitos (1998) y Revés/Yo soy (1999) bailaron sobre la misma irreverencia y no fue sino hasta la llegada de Cuatro caminos (2003) y su continuación Sino (2007) en que por primera vez pudimos oír a una banda relativamente acomodada/domesticada en un determinado estilo. En ese sentido, El objeto antes llamado disco (2012) no hizo sino retomar aquella cualidad innata de la banda, la de danzar a gusto sobre cuanto estilo les pareciese necesario. 

Tranquilos, que tengo un punto, y este es que nadie debería criticar a Jei beibi por su falta de dirección ya que esta ha sido, salvo excepciones, la principal cualidad de estos mexicanos desde sus inicios. Que hoy los tipos componen por separado y se reúnen cada cuatro o cinco años únicamente a realizar pequeños aportes sobre aquellas composiciones es también sabido, lo cual no hace más que confirmar el punto, y si este, el octavo álbum de Café tacuba falla es básicamente a causa de que las canciones que esta vez encontraron no suenan tan inspiradas como en otras ocasiones. 

El primer problema con que cuenta Jei beibi es la falta de highlights marcados. Si, que está la sensacional 'Disolviéndonos', por paliza el mejor tema del álbum, pero esta no encuentra relevo de su nivel en el resto del disco. Encontramos momentos altos en el pop de '1-2-3', la introspección de 'Matando' o los ambientes que generan 'Resolana de luna' (¡una lástima lo corta que es!) o 'Diente de león' pero ninguno de estos te vuela la cabeza (como si hacían 'Pájaros', 'De este lado del camino', 'Olita de altamar' o la mencionada 'Volcán' en su anterior trabajo). Tampoco la linea media sorprende demasiado, ahí 'Automático',  'Futuro', 'Me gusta tu manera' y 'Que no' algo tienen, cada una en lo suyo, pero no alcanzan a impactar o emocionar, mientras que 'Enamorada' , 'El mundo en que nací', 'Vaivén' o 'Celebración' derechamente suenan faltas de chispa ...

El octavo álbum de Café tacuba (horrible portada por cierto, y peor título), el primero lejos de una trasnacional (100% producido y promocionado por ellos mismos), funciona a ratos pero en general del cumple no pasa. Mantiene así la tradición de la banda de continuar un gran álbum con uno de menor peso, y no pasa nada en admitirlo, que el recorrido que los mexicanos han llevado durante estos 25 años, sacando adelante una fantástica, humilde y honesta carrera, no se los quita nadie. 

3.0 // Bueno, cumple.


Otras reseñas de Café Tacuba:

martes, 23 de mayo de 2017

Firespawn : The Reprobate (2017)


Durante la última década el concepto de "supergrupo" ha generado más decepciones que encanto, verificando más bien que la suma de las partes no siempre hacen un todo. Sin embargo, hay excepciones, y Firespawn encarna una de esas. Con integrantes de Emtombed (voz y guitarra), Unleashed, Necrophobic y Dark funeral, este proyecto, que debutó en 2015 de buena forma (aunque tampoco impresionó a demasiados), llega dos años más tarde para dar que hablar con buenas armas, y es que si el debut estuvo bien, lo desarrollado acá en The reprobate (gran portada además) se enmarca desde ya entre lo mejor que oiremos en el año en materia de metal. Dicho en simple: el salto cualitativo entre el debut y este álbum es tremendo, y de aquello damos fe desde el comienzo del álbum, cuando 'Serpent of the ocean' comienza a danzar sobre un doble pedal constante pero regalándonos a la vez un coro claramente reconocible nuestros ojos se abren a más no poder y comprendemos que esto al menos pinta bien...

La grata sensación se confirma con los imparables dos minutos y algo de 'Blood eagle' seguidos de 'Full of hate', que cuenta con una aceleración endemoniada en los últimos veinte segundos, mientras que los matices comenzarán a aparecer en la pasada por 'Damnatio ad bestias' + 'Death by impalement', dos que apuntan a un death muy clásico pero que a la vez incorporan quiebres instrumentales notables los cuales inevitablemente envuelven al oyente. Esta tendencia se mantendrá durante la segunda mitad del álbum, un sonido directo, interpretaciones guturales que se manifiestan con protagonismo, juegos de guitarras, temas veloces y otros que funcionen como potentes medios tiempo.   

Es cierto, Firespawn no descubren nada nuevo, pero lo que estos cinco tipos han entregado acá no puede sino dejar una gratísima impresión, tanto por su grado de precisión técnica como de talento a la hora de armar un compendio de temas que en ningún momento se acerca siquiera a agotar. The reprobate es death brutalísimo ejecutado con una precisión quirúrjica que no entrega respiro, y en ese sentido no deja de dar gusto el observar como la música extrema sigue regalando sorpresas de este calibre. 

4.0 // Excelente!

viernes, 19 de mayo de 2017

Residente : Residente (2017)


La salida de este, el primer álbum en solitario de René Pérez (a.k.a Residente), me vino bien. Me obligó (?) a recordar los viejos álbumes de Calle 13, que se yo, Residente o visitante (2007) y Los de atrás vienen conmigo (2008), dos discos tan divertidos como irreverentes que hace mucho no disfrutaba pero que a día de hoy me siguen sacando carcajadas. Ahora, el tiempo fue desgastando a Calle 13, a la banda y sobretodo al personaje construido por René, esto comenzó a vislumbrarse en Entren los que quieran (2010) pero se percibió con fuerza en el pésimo Multi viral (2014), un álbum que fuera de evidenciar falta de ideas (¡tomarse cuatro años para un disco tan malo!) también llegó para probar aquello de que el peor enemigo de todo ser humano siempre fue y será su propio ego. El caso es que poco de Calle 13 se percibió en aquel Multi viral, y si mucho de René Pérez, de ahí que no sorprendiese en absoluto la noticia de que la banda se acababa y el siguiente paso sería efectivamente el oír al vocalista en solitario. Sin embargo, para sorpresa de sus detractores, el homónimo debut de Residente está lejos de ser el desastre que algunos podrían haber esperado...

El disco abre con la breve 'Intro ADN / DNA' seguida de 'Somos anormales', en estas el artista reflexiona respecto a su descendencia y celebra la diferencia entre los seres humanos, y si bien los temas suenan divertidos musicalmente no hay anda acá demasiado singular. Es con 'Interludio entre montañas siberianas' y los interesantes orientales de 'Una leyenda china' donde comenzamos a ver los frutos del viaje que René emprendió por el mundo previo a la edición del disco (el tipo anduvo por África, Asia y Europa buscando inspiración), esto se complementará con otro interludio ('Haruna Fati') y 'Dagombas en Tamale', cuyo sonido tribal se complementa de buena forma con una letra que celebra la escasez y austeridad de los pueblos del mundo. 

La dulzura de la romántica 'Desencuentro' abre la segunda parte del álbum y acierta colaborando con la actriz y cantante francesa Soko pero el tono combativo se retomará en 'Guerra', que pese ser un auto plagio de muchas canciones de Calle 13, funciona y suena fresca gracias a los elementos folclóricos con que cuenta. Lo interesante es que a estas altura vamos en el octavo tema y, cosa curiosa, seguimos ahí disfrutando del experimento, el cual incluso vive sus mejores momentos con la notable 'Apocalíptico', otra donde el vocalista cede protagonismo a voces femeninas y en materia instrumental equilibra electrónica con tribales acertando totalmente. 

En la recta final el disco vivirá un pequeño bache con 'La sombra' y 'Milo', que no están mal pero nuevamente recurren al auto plagio con fraseos que parecen sacados de cualquiera de los dos últimos álbumes de Calle 13 ("Somos las sombras que no tienen cara / Somos las sombras de los que no tienen nombre / Somos todo lo que la luz no te cuenta / Somos todo lo que la luz esconde...") para luego recuperar la frescura con el tema más divertido del álbum, 'El futuro es nuestro' y la reflexión en la excelente 'Hijos del cañaveral'.

En definitiva, Residente entrega un trabajo cargado de influencias folclóricas asiáticas/africanas, todas bien cohesionadas y que logran entregarle frescura a un personaje que venía bastante desgastado. El experimento se agradece y en general se disfruta, aunque claro, de todas formas el vocalista tropieza durante algunos momentos consigo mismo, recurriendo al populismo y al auto plagio.

3.5 // Muy bueno!

Otras reseñas de Calle 13:

jueves, 18 de mayo de 2017

Chris Cornell (1964 - 2017)


Soundgarden, Temple of the dog, Audioslave y una prolífica carrera en solitario. Wow , es bastante lo que nos ha dejado el gran Chris Cornell, quien tristemente nos ha dejado, recordándonos una vez más lo frágil de nuestra existencia. Y no hay más, quienes amamos esto de la música estamos de luto, se nos ha ido un creativo innato, una de las gargantas más singulares de los últimos tiempos y una figura enorme dentro del mundo de la música. 

Se nos ha ido un grande, uno más...

martes, 16 de mayo de 2017

Single: The War On Drugs // Thinking Of A Place


El paso de los años no ha afectado mi valoración de Lost in the dream, el tercer y definitivo álbum de The war on drugs. A tres años del lanzamiento de aquella maravilla le ha tocado a Adam Granduciel salir a demostrar que el proyecto puede tener vida más allá del impacto de dicho trabajo, y bueno, a falta de un nuevo disco bien viene un single aislado, como es el caso de 'Thinking of a place', once delicados minutos que al menos dejan claro que el guitarrista no pretende entregar concesiones y el que vale la pena seguir esperando por lo nuevo de la banda ...

sábado, 13 de mayo de 2017

Kasabian : For Crying Out Loud (2017)


De la mano de una de las portadas más horribles de los últimos tiempos, lo cual no es poco considerando que ya venían de una bastante pobre, los ingleses de Kasabian regresan tras tres años de silencio y con la seria intención de recuperar terreno tras un vapuleado 48:13, disco que en lo personal no me pareció el desastre que gran parte de la crítica consideró pero que claro, su nivel lejos estuvo del fantástico Velociraptor! (2011), con seguridad su mejor álbum a la fecha. El caso es que reaccionan respecto a su antecesor e intentan esta vez volver a las guitarras entregando un disco contagioso, alegre y ruidoso, un disco divertido pero que carece de ambiciones que vayan más allá del regalar un buen momento. Y es que, por más que en algún momento hayan insinuado lo contrario, no debemos olvidar el que los chicos de Kasabian son unos tipos simples, lo de ellos es el rock directo y ahí se mueven muy pero muy bien.

La entretención ve la luz desde las primeras notas de 'III Ray (The king)', que con su vértigo envuelve de inmediato, en la misma linea la explosiva 'Twentyfourseven' o la genial 'Comeback kid' dan muestras claras de las intenciones que posee este álbum: diversión y más diversión. Kasabian son una banda para vivirla en directo y For crying out loud ha llegado para recordarnos aquello. Entre medio un single pegajoso ( 'You're in love with a psycho'), una balada en tono acústico que acierta ('Wasted') y un pequeño bajón excesivamente meloso ('Good fight'), el caso es que en su primera mitad el álbum es directo y claro, funcionando en practicamente todo momento.

La segunda parte del disco llega para poner cierta pausa, recordando esos momentos reflexivos y psicodélicos que hace rato no oíamos en Kasabian, ahí 'The party never ends', 'Are you looking for some action?' destacan mientras que el resto es relleno agradable, cerrando así un disco en la linea de lo que los ingleses suelen ofrecer: diversión e irregularidad en idénticas proporciones. Como sea, vuelven a salir bien parados, For crying out loud en lo suyo funciona y mantiene viva a una banda que, a diferencia de varios de sus pares generacionales (Kaiser chiefs, Keane, The Killers son algunos claros ejemplos), se niega a sucumbir. 

3.5 // Muy bueno!

Otras reseñas de Kasabian:

martes, 9 de mayo de 2017

The Cranberries : Something Else (2017)


Aún en tiempos tan jodidamente marcados por el mercado cuesta encontrar un lanzamiento tan descaradamente forzado como el que The cranberries acaba de entregarnos. Y es que absolutamente nada más que (supongo) alguna relación contractual que cumplir justifica la edición de Something else, un álbum sobre el cual no pretendo detenerme demasiado ya que, a decir verdad, es muy poco lo que acá hay para acotar.

De que los irlandeses fueron grandes, ¡que duda cabe! De que cuentan en su repertorio con un puñado no menor de gloriosas melodías, ni hablar, sin embargo, las cosas por su nombre: estamos frente a una grabación absolutamente vacía y carente de sentido. Y es que si el regreso en 2012 de la mano de un insípido Roses supo a poco, esto ni siquiera califica en esa categoría, es que esto es la nada misma, una especie de "grandes éxitos" en versiones alternativas (todas muy pero muy inferiores a las originales, que por cierto no necesitan retoque alguno), donde la banda logra lo que jamás creímos posibles: quitarle toda intensidad a 'Ridiculous thoughts'  y restarle emoción a hermosas piezas como 'Dreams' o 'You and me', esto a causa del innecesario sobrecargo de violines en los arreglos. Ahora, claro, los temas que ha sido muy poco retocados, como 'Linger', 'Zombie' o 'Animal instinct' pasan la prueba, pero basicamente porque suenan en acústico y hablan por si solas...

En materia vocal, notamos que Dolores O'riordan vive una especie de síndrome Ana Torroja (cada vez se le oye con menos potencia y más efectos sobre su registro) mientras que el descalabro se ha intentado compensar con la inclusión de tres temas inéditos en el álbum, los cuales lamentablemente aportan poco y nada al catálogo de The cranberries por lo que finalmente Something else no pasa de ser un compilado poco logrado, que no se justifica en ningún momento y cuyo fin, supongo, ha sido únicamente el hacer caja a costa de los pocos fans que aún quedan por ahí rondando y tener una excusa para salir de gira. 

1.0 // Fatal !

sábado, 6 de mayo de 2017

Pallbearer: Heartless (2017)


A la hora de hablar de música "pesada" moderna, un buen ejemplo resulta ser Pallbearer. El adjetivo no es mera casualidad, la música de estos norteamericanos se percibe como una especie andar de alto tonelaje donde cada guitarrazo, cada guiño al doom, llega a nosotros como una oleada, un murallón denso que golpea con fuerza. En ese contexto, Heartless (tercer álbum de la banda), llega para confirmar el buen presente que la agrupación atraviesa, incluso dándose el gusto de escapar un tanto de sus márgenes habituales para presentarnos un disco de tintes más progresivos aunque también cargándose hacia ambientes más melódicos, sensibles y, porque no decirlo, los más accesibles que han visitado al día de hoy (sin que esto sea una cualidad negativa por supuesto). 

La partida de Heartless (digamos, sus primeras tres piezas) hablan de un álbum más directo que sus antecesores y en ese sentido la genial 'I saw the end' declara intenciones desde un comienzo. Un tema lento y espeso pero recordable, con estrofas/coros a dos voces, un interesante quiebre entrando en los cuatro minutos y un sonido que incluso por segundos (solo segundos, lo se) trae el recuerdo de los enormes Baroness o cosas por el estilo. 'Thorns', en cambio, es peso puro y guitarras duras mientras que los ocho minutos de 'Life of survival' seguidos de la completamente fantástica y progresiva 'Dancing in madness' muestran una veta más sensible y épica, con un Brett Campbell que en voces comienza a mostrarse particularmente inspirado. La pasada por estas dos mencionadas entrega veinte minutos sin desperdicio alguno. Con cuatro temas que en conjunto ya han sobrepasado la media hora de duración y un sonido que se carga fuertemente hacia ambientes emotivos aunque cumpliendo en todo momento frente a las expectativas, el disco podría contener un par de canciones seguras y cerrar en gloria, sin embargo, lejos de aquello Pallbearer insiste con tres piezas más y casi treinta minutos de música. Quizás demasiado, cometiendo con esto el que me ha parecido el único pecado del álbum. Y es que aveces menos es más... 

En la recta final, 'Cruel road' está muy bien, intercalando registros agudos/graves y entregando un sonido más duro pero 'Heartless' (la canción), pese a las tinieblas en las que ingresa en toda su recta final, me parece una canción que redunda sobre algo que ya se había entregado previamente, lo mismo con los doce minutos de 'A plea for understating', algo excesivos aunque con secciones instrumentales hermosas, probablemente las más bellas de todo el álbum. 

Interesante giro entonces el que Pallbearer han dado con Heartless, uno que probablemente alejará a sus fans más puristas aunque inevitablemente conectará de buena forma con nuevos seguidores. Como sea, estamos frente a uno de los grandes álbumes que oiremos en este 2017 y a una banda que se instala definitivamente entre aquellas a las que deberemos mantenernos atentos en un futuro próximo.

4.0 // Excelente !

lunes, 1 de mayo de 2017

20 Años De... Depeche Mode : Ultra (1997)


Los noventas fueron especiales para muchas grandes bandas, que duda cabe. Y es que aquella década se prestaba para lanzar un "bicho raro" (ya hablaré acá de Pop de U2, Up de R.E.M o Wild mood swings de The Cure, por mencionar algunos) y Depeche Mode no fue la excepción, quienes en 1997 y a cuatro años del sensacional Songs of faith and devotion, un álbum que los alejó un tanto de su sonido característico y los acercó al formato de banda rock, lanzaban el que con seguridad debe ser el álbum más oscuro de su carrera. 

Resulta imposible el no analizar Ultra sin mencionar el particular contexto que rodeó la grabación de este. Una banda que había alcanzado el éxito comercial y la masividad durante la última década pero que por lo mismo veía mermada su formación. Al cansancio acumulado tras una gira de trece meses se sumaba el alejamiento de Alan Wilder y un Dave Gahan que hacía crisis con su adicción a la heroína, de hecho su participación en el álbum se remite únicamente al período final ya que gran parte del proceso de composición de este recayó en las manos de Martin Gore

Finalmente, tras la constante turbulencia vendría la calma, aunque no sin consecuencias, durante el primer semestre de 1997 Depeche mode anuncia su regreso mediante un álbum que no sería promocionado con gira sino que únicamente mediante singles. El primero de ellos fue 'Barrel of a gun', una verdadera declaración de principios respecto al momento que vivía la banda. Un tema lúgubre y visceral, que abre el álbum y sorprende gracias a su sonido oscuro y una temática tan personal como confusa...

"Un vicioso apetito me visita cada noche. 
Y no quiere satisfacerse ni ser negado.
Un dolor insoportable latiendo en mi cerebro 
que deja la marca de Caín aquí muy dentro..." 
                                            
A la potente y tenebrosa partida a cargo de 'Barrel of a gun' le continúa la calma de 'The love thieves', una buena melodía pero que quizás se repite demasiado, ahora, en materia de sonido se aprecia el que esta vez tendremos a un Depeche mode de regreso con la electrónica pero siempre a fuego lento, intencionando guitarras muy sutiles. En aquella linea funciona 'Home', probablemente uno de los temas más hermosos en la carrera de la banda (con un cierre brillante que conjuga guitarras, electrónica y vientos), mientras que 'It's no good' es la única del álbum que levanta un tanto las revoluciones, single calado por supuesto. La primera parte del álbum cerrará con 'Useless', otra de las grandes canciones que nos dejó Ultra y la única en todo el disco que conecta en su sonido con el formato rock que la banda traía de su anterior trabajo...

La recta final del álbum nadará entre la absoluta calma y ahí puede que haya perdido a muchos auditores. Nos encontramos acá algunos instrumentales que mucho no nos dicen ('Uselink' o 'Jazz thieves') además de algunas canciones en exceso lentas y espesas, innecesariamente extensas, como es el caso de 'Sister of night', 'Freestate' o 'The bottom line' (interpretada nuevamente por Gore, amo y señor claramente en Ultra). La sensación que deja toda esta pasada es que lo mejor se concentró hacia el comienzo del álbum y para el desenlace se dejaron aquellos temas más difíciles, produciendo un desequilibrio que en acaba restándole puntos al global. 

Como sea, la experiencia que Ultra entrega es especial y digna de rescatar veinte años más tarde, un álbum de atmósferas tristes, difíciles y sensibles pero con momentos de gran talento, al menos la mitad del disco es una maravilla y la otra se deja oír sin problemas. 

3.5 // Muy bueno!

Otras reseñas de Depeche Mode:

viernes, 28 de abril de 2017

Deep Purple : Infinite (2017)


Sin la presión de tener que estar a la altura de sus más grandes momentos, los británicos de Deep purple se han empeñado durante los últimos veinte años a pasársela bien girando por el mundo, interpretando sus éxitos inmortales e intentar sostener el legado con dignidad con algunas nuevas entrega. Y salvo uno que otro altibajo, cabe el afirmar que la banda ha sido capaz de sacar adelante la tarea. Su más reciente trabajo databa de 2013, un correcto Now what?! que si bien un desastre no era, salvo cosillas como 'A simple song' o 'Vincent Price', dejó la sensación en el aire de no entregar nada demasiado recordable, lo cual resultaba un poco decepcionante considerando que hablábamos del regreso de Deep purple en estudio tras ocho años de silencio. Lo que trato de afirmar es que todos, partiendo por ellos mismos, nos merecíamos un álbum como Infinite, que si efectivamente (como muchos ya están afirmando) llega para cerrar la carrera de la banda, pues funcionaría como un glorioso epitafio frente a la leyenda. Y es que el nuevo disco de los ingleses recupera aquel filo que durante estas dos décadas venía apareciendo únicamente a cuenta gotas. 

Se dan el gusto de esta forma de regalarnos canciones que funcionan en múltiples direcciones, y ahí nos movemos constantemente desde el bien al notable. 'Time for bedlam', por ejemplo, es directa, dinámica y oscura a la vez, con una banda inspirada instrumentalmente, un single de aquellos que muchos fascinados esperaríamos disfrutar en vivo. 'Hip boots' o 'One night in Vegas' muestran una linea más juguetona y divertida, con el característico hammond de Deep Purple adoptando protagonismo gracias a la gran labor que ha realizado Don Airey reemplazando al extraordinario y fallecido Jon Lord. Ahora, lo interesante de Infinite es que no se queda unicamente en el efectismo sino que apunta más allá con las emocionantes 'All I got is you', 'The surprising' y 'Birds of prey', tres que por si solas valen este álbum y que gracias a sus aires progresivos e interpretaciones impecables consiguen que olvidemos el estar oyendo a una banda que supera los cuarenta años de carrera. 

No escribo desde una mirada nostálgica. Infinite, el nuevo álbum de Deep purple es un ejercicio de cuarenta y cinco minutos que conmueve. Que cuando apunta a la médula del rock funciona pero también logra sacar a flote aquella linea creativa e instrumental que alguna vez se inscribió con lineas doradas en la historia del rock. Benditos sean por aquello y benditos nosotros de tener la posibilidad de seguir disfrutándolos en este nivel.  

4.0 // Excelente!

martes, 25 de abril de 2017

Wire: Silver / Lead (2017)


Tras cuarenta años de carrera, con un par de lagunas de tanto en tanto, los ingleses de Wire continúan sosteniendo con fuerza la bandera de la dignidad. Independiente de que practicamente nadie pocos se enteren de sus lanzamientos, desde su regreso en 2008 (esta vez en formato trío) los de Colin Newman han sabido seguir construyendo una carrera más que digna, sin el post punk declarado de sus primeros álbumes claro está y dedicados mucho más a la generación de ambientes, pero cumpliendo de todas maneras en aquella linea. Change becomes us (2013) me sigue pareciendo su mejor álbum de este último período pero ciertamente tanto en el homónimo de 2015 como en Nocturnal koreans (2016) han existido cosillas que destacar, y en ese sentido Silver /Lead no es la excepción.

Lo mejor de este nuevo álbum está en el comienzo, donde tres canciones le bastan a Wire para demostrar que aún hay filo en el baúl. Y es que resulta imposible no caer rendido frente a los hipnóticos murallones de guitarras que proponen tanto 'Playing harp for the fishes' como la melódica 'Diamonds and cup', mientras que 'Short elevated period' realizará el guiño dinámico hacia el pasado punkoide de la banda, aunque claro, en versión actual. Se repetirán varios platos más adelante, quizás recurriendo a fórmulas bastante manoseadas a estas alturas, al punto de que 'Forever & a day' y 'This time' parecerán ser la misma mientras que 'Sonics lins' o 'Brio' entrampan al disco y no permiten que lleguemos a disfrutar como corresponde una canción como es 'Sleep on the wing', sin duda lo más interesante de toda la sección final del álbum.

Tres discos en tres años quizás ha sido demasiado para una banda a la que se le oye demasiado cómoda en su metro cuadrado, hay momentos en Silver/Lead que agotan no tanto por el nivel de los temas sino por la redundancia en un sonido con el que llevan insistiendo entrega tras entrega, sin embargo, esto no alcanza para empañar un disco que de todas maneras logra entregar uno que otro momento de magia. 


3.0 // Bueno, cumple.

Otras reseñas de Wire:
2015 // Wire
2013 // Change becomes us

viernes, 21 de abril de 2017

Un año sin Prince ...


Benditos sean aquellos espíritus creativos que nos inspiran cada día, y Prince Rogers Nelson fue uno de aquellos. Inquieto y de personalidad compleja, un tipo de naturaleza tímida pero que en el artista encontró una vía de escape para sus traumas y complejos (el ser pequeño, por mencionar tan solo una). Llevó por tanto una vida cargada de excesos y excentricidades que se equilibraba con su inagotable talento y entrega a la música. 

Nos dejó material de sobra, el cual poco a poco tras su lamentable partida ha ido viendo la luz y hoy lo volvemos a recordar acá con el agradecimiento que se le tiene a aquellos que fueron luz, aquellos que han podido crear belleza a partir de las tinieblas...

Hasta siempre maestro. Eterno.

martes, 18 de abril de 2017

Spoon: Hot Thoughts (2017)


No deja de resultar grato el observar como tras veinte años de carrera una banda como Spoon sigue, dentro del mundo indie, recorriendo caminos que sorprenden y muestran crecimiento. Y es que si estás entre aquellos que no conoces a la agrupación, Hot thoughts se presenta como el álbum perfecto para acercarte a ellos, un disco que se aleja un tanto del rock directo y desnudo de sus anteriores trabajos, profundizando elementos tocados tres años atrás en el sólido They want my soul (2014), pero mejorando esta vez la oferta entregando con seguridad uno de los álbumes más interesantes y atractivos que oiremos durante 2017.

El principal mérito de Spoon reside en la capacidad de entregar diversidad y calidad en idénticas proporciones. Nos regalan de hecho un disco compuesto por excelentes melodías, arregladas todas de manera soberbia, pero que resulta difícil de clasificar. Los ejemplos son muchos, 'Hot thoughts' (la canción) o la espectacular 'Whisperl'lllistentohearit', por ejemplo, son canciones que abrazan a ratos un sonido oscuro para luego despegar entre guitarras y teclados, 'Can I sit next to you' se mostrará más juguetona e incluso funk, 'Do I have to talk you into it' o 'First caress' regalan una pasada más cargada al rock, 'Pink up' o el extraño cierre a cargo de 'Us' se dan el lujo de experimentar un tanto con sonidos y ambientes mientras que 'I ain't the one' se muestra más íntima acompañando voces únicamente por teclados y baterías programadas. La banda dispara hacia muchos lados y en todos queda bien parada...

Como sea, de todo nos encontramos en Hot thoughts, un álbum que a ratos es pop, a ratos rock pero que, por sobre cualquier etiqueta, durante toda su extensión se muestra inquieto, creativo y bien arreglado. Insisto, de lo bueno que oiremos durante el presente año...

4.0 // Excelente!

martes, 11 de abril de 2017

Memoriam : For The Fallen (2017)


Cuesta siempre comentar un álbum de una banda que "ya hizo lo suyo" en la música. Y es que esperar que tras más de veinte años de carrera, los ex miembros de Bolt thrower inventen la rueda embarcados en este nuevo proyecto titulado Memoriam es, por lo bajo, un exceso de ingenuidad. Sabido es que tras la muerte de Martin Kears (histórico baterista de la agrupación) los miembros de la banda publicaron que ya no habría más Bolt thrower y que de hecho este emprendimiento respondía a una especie de tributo que decidieron rendir a su viejo amigo (la portada declara intenciones). Si consideramos además que For the fallen es el primer álbum de estos miembros en más de diez años (lo último juntos data de 2005), digamos que no esperábamos demasiadas sorpresas para el disco, y bueno, por ahí ha ido el asunto...

Apegados al libreto, Memoriam nos entrega así un correcto álbum de death (algo repetitivo quizás) que intercala temas lentos pero de mucho peso ('Memoriam', 'Reduced zero') con otros dinámicos que traen a la memoria el característico sonido de Bolt thrower ('War rages on', 'Corruptep system'). El disco contiene solo ocho piezas aunque la mayoría se extiende por sobre los siete minutos, la banda responde técnicamente a las exigencias y Karl Willets en las voces, pese a sonar evidentemente más desgastado que en el pasado, logra convencer con su energía. 

For the fallen funciona entonces como un disco honesto, que seguramente entrará en gracia entre los amantes del género pero honestamente no descubre nada nuevo (ni tampoco pretende hacerlo). Se extraña algún giro interesante o un solo demoledor en medio de una seguidilla de riffs pesados aunque por lo general monótonos (tampoco la ruidosa producción ayuda mucho), pero con todo, digamos que para ser el debut de un proyecto, el disco está bien... 

3.0 // Bueno, cumple.

sábado, 8 de abril de 2017

Jamiroquai : Automaton (2017)


Los extrañábamos. Tras siete años de silencio (si, siete años!), los ingleses de Jamiroquai están de regreso. Leyendas de los años 90, los liderados por Jay Kay supieron construir un nombre en base a un sonido característico que bebía influencias de distintas fuentes, gran parte de ellas relacionadas con el mundo del funk. Su último trabajo, Rock light dust star (2010), funcionó de hecho como un álbum purista en donde retomaban de cierta forma sus raíces. Resultaba esperable por tanto el que en una siguiente entrega realizarán algún tipo de giro en su sonido y aquello es lo que efectivamente han hecho en Automaton, un álbum que coquetea con fuerza con la electrónica e intenta conectar de alguna forma con el mundo del pop actual. 'Automaton' (la canción), de hecho, aquel fantástico tema (y uno de los mejores que oíremos en este 2017) que funcionó como adelanto del álbum, contenía una producción que por momentos olía descaradamente a Daft punk y similares, ahora, con el disco completo entre nosotros desde hace casi dos semanas podemos comprobar que gran parte de este insiste sobre aquel sonido, aunque lamentablemente con mucho menos éxito en la mayoría de los casos.

Funciona eso si la primera parte del álbum, ahí cuando la banda apunta al funk contagia y maravilla. En 'Shake it on', por ejemplo, tal como en la mencionada 'Automaton' logran dar con la tecla precisa al combinar sutiles guitarras con teclados y una invitación a la pista de baile que resulta imposible de rehusar. Algo similar ocurre con 'Superfresh' mientras que 'Cloud 9' baja las revoluciones y recuerda gratamente al Michael Jackson del Off the wall. Sin embargo, es en la pasada por 'Hot property' + 'Something about you' cuando el álbum comienza a flaquear, básicamente a causa de la falta de sorpresa y quiebres interesantes, lo cual se verá reforzado (en un mal sentido) por toda la seguidilla de temas que continúan sonando, cual de todos más monótonos o derechamente intrascendentes ('Night out in the jungle' claro ejemplo). Hacia el final el asunto repunta con el movimiento de 'Vitamin' y 'Carla' pero estas llegan demasiado tarde, tras más de veinte minutos de completa monotonía que dejan la sensación de que ninguna producción moderna puede tapar la falta de ideas. 

Los extrañábamos, si, pero lamentablemente con el cariño no alcanza y tampoco con tres o cuatro canciones notables (que acá las hay), que en medio de un disco bastante irregular saben a muy poco tras casi una década de espera. Esperemos que puedan enmendar en una siguiente entrega, que ojalá llegue antes de 2024...

2.5 // Irregular

martes, 4 de abril de 2017

Mastodon : Emperor of Sand (2017)


Estaría bueno que aquellos que aún guardan esperanzas con el regreso de Mastodon a la música extrema fuesen abandonando el asunto de una buena vez. Que señales hay de sobra, y en dirección totalmente opuesta. En ese sentido, Emperor of sand no llega sino a confirmar el camino que la banda decidió trazar tras el fantástico Crack the skye (2009), una ruta marcada por un rock de estructuras tradicionales, coros reconocibles (sin guturales claro está) y melodías en general pegajosas. De ahí que el séptimo álbum de estos norteamericanos deba ser examinado dentro de aquel contexto, el de una banda que ya nada tiene que ver con aquella que golpeó la mesa a comienzos de siglo con discos tales como Remission (2002) o Leviathan (2004) y que hoy se dedica más que nada a estirar el elástico con lo que aún hay dentro del sombrero. 

Con todo, Mastodon se las arregla para regalar algunas vueltas en su sonido que suenan sin duda atractivas. Ahí tienes a 'Precious stones' , 'Scorpion breathe' o 'Word to the wise', canciones que entregan velocidad, dinámica y un trabajo de arreglos que roza el notable. Sin embargo, el resto se mueve entre melodías oscuras que desembocan en un coro ganchero ('Steambreather'), algunas que gracias a su oscuridad perfectamente podrían haber entrado en el mencionado Crack the skye ('Roots remain' o 'Andromeda', buenos ejemplos) u otras que se enmarcan dentro de el sonido más pop que la banda nos ha entregado al día de hoy ('Show yourself'). ¿Y el resto? Relleno...

Emperor of sand se muestra entonces como un disco predecible, que sostiene el camino iniciado en 2011 por The hunter y que dos años más tarde pese a sonar entretenido entregó ciertas señales de agotamiento en Once more 'round the sun. ¿Es esto necesariamente negativo? No, en lo suyo la banda continúa regalando "momentos", los tipos son excelentes músicos además por lo que se las ingenian para levantar temas desde la instrumentación, pero como global la verdad es que cada vez convencen menos. Eso sin mencionar el que desde 2009 cada disco viene siendo peor que su antecesor.

3.0 // Bueno, cumple (con lo justo) 

miércoles, 29 de marzo de 2017

Elbow : Little Fictions (2017)


Quienes conocemos a estos ingleses sabemos que despertaron tarde, que fue recién tras su cuarto álbum de estudio en 2008 (The seldom kid) cuando se supo de su existencia, situación que incluso los tuvo cerca del fin como banda en ese entonces. También sabemos que en tiempos como estos, donde todo dura un instante y casi nada perdura, una banda como Elbow la tiene difícil, pese a que esto no pareciese preocuparles demasiado. Insisten por tanto en su octavo disco, Little fictions, con su particular y sutil estilo, delicado y tierno. No ceden ni alteran su esencia, lo cual por ahora sin deslumbrar pareciese les alcanza para seguir encontrando melodías atractivas y momentos rescatables.

No hay sorpresas entonces con estas diez nuevas canciones aunque si instantes que destacar (ninguno eso si dispuesto a volarte la cabeza). La partida a cargo de 'Magnificent (she says)' + 'Gentle storm', por ejemplo, que con sus arreglos eléctricos, vientos y percusiones entregan un inicio bastante dinámico al álbum. Preparan estas el ambiente para la que sin lugar a dudas me ha parecido la joyita del disco: 'Trust the sun', que equilibra aires experimentales con pequeños pincelazos de intensidad. Más adelante se conjugaran momentos iluminados ('All disco' o 'K2') con otros de corte íntimo ('Head for supplies' o 'Montparnasse'), completando un álbum correcto y que me parece mejora la oferta en relación a lo que fue The take off and landing of everything (2014), un disco que incluso de su estilo les quedó demasiado pesado a momentos. 

Esta vez han sonado más ligeros, más simples y sin demasiadas pretensiones, lo cual en este caso ha sido positivo. 

3.0 // Bueno, cumple

Otras reseñas de Elbow:

sábado, 25 de marzo de 2017

20 Años De... Aerosmith : Nine Lives (1997)


Tiene mérito el que una banda adulta logre congeniar con generaciones menores, claro que lo tiene, y Aerosmith durante un largo tiempo dictó cátedra al respecto. Ahora, el golpe lo dieron en 1993 cuando tras veinte años de carrera lograron instalar una serie de hits efectivos en el cerebro de los adolescentes de aquel entonces. Fue así como 'Crazy', 'Cryin'' y 'Amazing' se transformaron mágicamente en himnos de un momento a otro y posicionaron a Aerosmith nuevamente en el ojo del huracán. Sin embargo, tras dos décadas de trabajo la inspiración no fluye como quien respira por lo que la banda tuvo que tomarse cuatro años para editar su siguiente álbum, aunque claro, la espera valió absolutamente la pena...

En materia musical Nine lives da continuidad a los aspectos melódicos que la banda trabajó en Get a grip pero cuenta con un matiz importante: incorpora (o recupera más bien) la rudeza extraviada durante los últimos años. Nos encontramos así frente a un álbum balanceado (a diferencia del mencionado, acá prácticamente no hay baches, relleno ni puntos bajos), que se mece entre temas que dan cuenta de un hard rock veloz y otros muy melosos pero que funcionan de manera maravillosa en el contexto del álbum. 

El disco abre mostrando de inmediato tres aristas marcadamente diferentes. Mientras 'Nine lives' (la canción) es velocidad y desenfreno, 'Falling in love' (tema escogido para promocionar el disco) trae de regreso el rock melódico y contagioso (a veinte años de su aparición me sigue pareciendo un single fabuloso) y 'Hole in my soul' es un baladón que apunta directo a llenar el hueco dejado en el pasado por temas como 'What it takes' o 'Amazing'. En adelante el disco seguirá moviéndose como pez en el agua por estas mismas estaciones, 'Full circle', la absolutamente perfecta 'Ain't that bitch' o la sencilla pero efectiva 'Pink' representarán la veta más melódica del disco mientras que 'Something's gotta give' o 'Crash' darán rienda suelta a las guitarras y la dinámica explosiva. Dentro de los experimentos destacan los aires orientales de 'Taste of India' o la densa 'The farm', mientras que el único "pero" que podríamos cargarle al álbum es que el cierre, a cargo de 'Fallen angels' es algo frío y falto de garra. Eso en todo caso buscándole la quinta pata a un gato siendo que en estricto rigor no habría necesidad...

Sabemos que el éxito es una puta ingrata por lo que no sorprende en absoluto el que un álbum como Nine lives no fuese capaz de superar a su antecesor en términos de "suceso" pese a contar con méritos de sobra e incluso ser un mucho mejor disco. Rara vez coincide el fenómeno comercial con la calidad, eso es sabido, aunque también es igual de cierto que a los enfermitos de la música aquello nos trae sin cuidado. Con o sin la repercusión merecida y a veinte años de su edición, Nine lives sigue sonando como un álbum efectivo, diverso y dinámico, eso sin mencionar el que fue además (y esto hay que decirlo) el último gran disco en la carrera de Aerosmith. En 2001 llegaría a nosotros Just push play, que sin ser un mal disco si acabó representando el comienzo del fin creativo para la banda, pero bueno, aquello será materia a tratar en el futuro, si es que la vida me sigue acompañando en 2021.

Por cierto, y con esto cierro: ¿llegará el día en que reconozcamos que Steven Tyler es uno de los más grandes vocalistas en la historia del rock? 

4.0 // Excelente!

Otras reseñas de Aerosmith:
1993 // Get a grip