VIDEOS DAVID BOWIE

Loading...

lunes, 29 de septiembre de 2014

The Kooks // Listen // 2014

Relleno (y del malo).


La llegada de internet cambió por completo el escenario de la industria musical, al punto de tener al disco compacto casi al borde de la extinción. Sin embargo, no deberíamos olvidar que el concepto de "álbum" (digamos, el vender un conjunto de 10 a 12 canciones) no siempre existió y décadas atrás la música se comercializaba de manera individual, se vendía "la canción", un single y cuando mucho una cara B que acompañaba. 

Realizo esta introducción pensando en la cantidad de bandas a las que aquel método de promoción les vendría como anillo al dedo, bandas que son capaces de entregar una o dos canciones pegajosas pero realizar un disco completo parece resultarles una tarea titánica. Hace poco reseñaba a los Maroon 5, ejemplo de lo que menciono, y The kooks es otra que anda en las mismas, una banda de singles más que de álbumes. Y este 2014 repiten la historia de 2011. ¡Qué simpática que era "Junk of the heart"! Una canción que al día de hoy me sigue poniendo feliz, sin embargo, el álbum no era mucho más que eso. Y con Listen, su más reciente trabajo, ocurre algo similar, "Around town", el tema que abre, no está nada de mal pero a partir de ahí la banda se queda con muy poco que decir. 

Del rock en acústico con espíritu adolescente de los primeros álbumes queda poco, por estos días The kooks ha tomado un camino mucho más liviano y meloso (si, más aún), que pretende cargarse hacia la pista de baile y ya no tanto a las guitarras. Ahí el pop de la mencionada "Around town" o los ritmos de "Forgive & forget" entretienen pero con la llegada de los teclados ochenteros de "Westside" todo comienza a caerse a pedazos. Baladas completamente predecibles como "See me now", rock del más inocente en "It was London" o nuevas invitaciones fallidas al baile en "Down"  rellenan treinta escasos minutos de música que en realidad parecen más una excusa para seguir existiendo que un álbum de verdad. 

Insisto, hay bandas que deberían dedicarse a solo de vez en cuando lanzar un tema, los álbumes no son lo de ellos.  

2 / 5
Malo


jueves, 25 de septiembre de 2014

Leonard Cohen // Popular Problems // 2014

Por sobre la condescendencia. 

Curioso lo de este poeta y cantautor canadiense que ha venido a vivir una especie de revival popular tras la edición del certero Old ideas en 2012, un más que correcto trabajo que logró reubicarlo musicalmente en la escena y a mostrar su relato aún en plena forma pese a su avanzada edad. A dos años de aquel trabajo y aprovechando el impulso de las buenas críticas recibidas, lo tenemos de regreso con Popular problems, la confirmación del agradable momento que el hombre vive. 

Cohen es un viejo querible, el tan sólo oírlo conmueve (¿no es adorable la portada?) por lo que la tentación de analizar sus discos con cierta condescendencia es grande, sin embargo, el canadiense se las arregla para estar sobre aquello entregando un álbum que se sostiene por si solo y no necesita de nuestra piedad en ningún momento. 

A diferencia de Old ideas, que poseía un tono casi fúnebre y de despedida, Popular problems es un disco mucho más vigoroso, en donde Cohen incluso se da el gusto de comenzar bromeando acerca de su vejez y sus ritmos pausados en "Slow", una donde su (cada vez más) rasposa voz coquetea con coros femeninos y se posiciona sobre teclados con elegancia, incluso metiendo vientos de vez en cuando. Más adelante el disco encontrará otros momentos igual de notables, dos momentazos altos llegan con las personales historias de "Almost like a blues" y "A street", mientras que "Samson in New Orleans" es pura melancolía y "Did I ever love you" aporta el factor sorpresa con sus aires cargados al folk.  Lo más interesante y atractivo de Popular problems está en su primera mitad, la cual no tiene desperdicio, la recta final del álbum es algo más tradicional, ahí solo los coros árabes y los teclados de "Nevermind" escapan de las narraciones tradicionales de Cohen

A sus 80 años Leonard Cohen da muestras de absoluta lucidez, su pluma se mantiene intacta y su narrativa suena cada vez más reflexiva, con el combo Old ideas + Popular problems se ha dado un gusto único, el de generar interés entre generaciones muy lejanas a la suya, todo un mérito para un hombre podría desde hace mucho haberse jubilado y vivir del recuerdo. Bien por él, mejor por nosotros que tenemos el placer de disfrutar de su obra en vida.

3.5 / 5
Muy bueno!


lunes, 22 de septiembre de 2014

Cannibal Corpse // A Skeletal Domain // 2014

Horror de primera. 

A estas alturas del partido, Cannibal corpse se ha transformado en una institución dentro del mundo del death metal, una banda que se ha ganado por derecho propio, en base a una irreprochable discografía, el no tener que demostrar ya nada más a nadie. Y si cabía alguna duda de aquello me parece que con Torture (2012), su anterior entrega, estas se disiparon. Son grandes y punto. Capaces tras más de veinte años de seguir trasformando la brutalidad en un sonido, entregándole una banda sonora a nuestras peores pesadillas. 

Han regresado este 2014 apostando a la segura con A skeletal domain, funcionando con piloto automático pero no por esto entregando un producto de calidad menor. Y es que en el núcleo de Cannibal corpse saben que un espacio en los infiernos ya tienen asegurado por lo que, tal como harían unos ACDC, los tipos se han dedicado esta vez a simplemente entregar a sus fans una buena dosis de lo que mejor saben hacer: doce canciones que apuntan directo a la médula del death, riffs afilados, viscelaridad extrema, más todo aquello que convirtió a Cannibal corpse en la banda que hoy es. Esta vez sin demasiados matices, como ocurrió en el mencionado (y notable) Torture, por lo que el álbum cae en una inevitable monotonía con el transcurrir de sus temas (probablemente su único defecto). 

La dupla "High velocity impact spatter/ Sadistic embodiment" abre los fuegos y de inmediato convence, con un George "Corpsegrinder" Fisher que aún es capaz de sacar impecables trabalenguas guturales de su garganta y un Pat O'Brien que aún afila los temas con violentos solos de guitarra. Ahora, lo mejor del disco se encuentre en las tres siguientes, "Kill or become" es una verdadera película de horror, "asesinar es el único camino, si quieres vivir tienes que matar o te convierten" - exclama un potente Fisher en un tema que baja un poco las revoluciones del álbum y que se complementa a la perfección con "A skeletal domain" (la canción) para luego dar paso a la fiereza de "Headlong into carnage", el mejor tema del álbum, una joya de tres minutos en donde la banda en su totalidad se escucha en plenitud logrando excelentes cambios de velocidad. 

Durante la segunda mitad del disco el festival de horrores continuará, "The murderers pact" narra la historia de un hombre que es extorsionado a matar a causa de crimen cometido en su pasado, "Funeral cremation" la de un asesino que asiste al funeral de su reciente víctima y promete acabar con toda su familia, uno por uno, y así, cada pieza es un nuevo relato de terror musicalizado por los enormes de Cannibal corpse. por cierto, muy recomendable es oír el álbum revisando las letras. 

Con el paso de los años Cannibal corpse se ha transformado en una de aquellas bandas con las que sabes de antemano por donde irán sus tiros, al día de hoy los tipos hacen lo suyo y lo hacen bien, sin exploraciones ni experimentos. En ese sentido A skeletal domain, el álbum número 13 en su carrera, no viene con sorpresas pero si vuelve a ejecutar de manera impecable una fórmula probada. Sin medias tintas, lo tomas o lo dejas.  

3.5 / 5
Muy bueno!

sábado, 20 de septiembre de 2014

Maroon 5 // V // 2014

De mal en peor.

¡Qué poco duraron los Maroon 5! No alcanzaron a ser dos discos interesantes y los tipos se quedaron completamente sin ideas. Hoy, ese simpático debut que en 2002 nos regalaba canciones como "This love", "She will be loved" o "Sunday morning", se ve tan lejano que casi parece otra banda, pero en un mal sentido. Porque las reinvenciones siempre son bienvenidas cuando van de la mano de propuestas artísticas interesantes pero lo de Maroon 5 ha sido un intento por sobrevivir a costa de lo que sea, en particular de su música. En la actualidad se les ve disco a disco limitados a la fórmula del single pegajoso + material de relleno y entregándose a las manos de algún productor de turno que los haga sonar "actuales". 

Y bueno, con su nuevo álbum la banda peca con ganas. Melodías muy gancheras desde un comienzo (imposible no rendirse con "Maps", un temón) , Adam Levine abusando más que nunca de los agudos (llámenme loco pero en pasajes de "Animals" el hombre me recuerda muchísimo a Sting) y metiendo teclados hasta por si acaso (interesante lo de "It was always you"), el problema es que llegando a "Unkiss me", una balada de esas que hemos oído un trillón de veces ("Leaving California" es otra que no hay por donde agarrar), pareciese que todo comienza a darles lo mismo, el material de relleno se hace presente, eso sin contar que la voz de Levine a momentos suena tan robotizada ("In your pocket") que la sensación de sentirse frente a un producto completamente artificial es inevitable.

El quinto álbum de Maroon 5 posee dos o tres buenas canciones, las que seguramente serán singles y algo de rotación tendrán, fuera de eso hay poco o nada relevante que oír. Un álbum destinado al olvido, y es que ellos así lo han querido. 

2/5
Malo


miércoles, 17 de septiembre de 2014

U2 // Songs Of Innocence // 2014

Que 30 años no es nada...

No era un lanzamiento cualquiera para U2, era el todo o nada para una banda que desde sus inicios se trazó como objetivo el estar siempre al tope de todo. De ahí que la baja repercusión mediática obtenida por No line on the horizon (2009) golpease duro a los irlandeses, el riesgo de convertirse en otros Rolling Stones era inminente, es decir, una banda dinosaurio cuyos lanzamientos en estudio ya a nadie importasen y todo su actuar se limitase a las giras de grandes éxitos. 

Por todo esto la banda se tomó bastante tiempo para pensar su siguiente jugada, cambiando incluso de dirección en muchos momentos. De partida hubo cambio de manager (se jubiló Paul McGuinness, su gurú de toda la vida) y trabajaron junto a parte importante de la creme de la creme en materia de productores del momento, desde Danger Mouse hasta Paul Epworth (Coldplay, Florence + the machine, Foster the people, etc) y Ryan Tedder (Adele, One republic). Todos los pasos apostaban en una clara dirección: U2 quería recuperar trascendencia y relevancia. La estrategia de difusión, vendiendo el trabajo a Apple y regalándolo en Itunes a millones de suscriptores, ha sido parte de lo mismo, un intento por captar nuevas masas de fans, de volver a ser tema de sobre mesa.

Pero estamos acá para hablar de música, no de movimientos comerciales (aunque en el caso de U2 ambas cosas están directamente relacionadas), porque al final del camino todo se reduce a lo que nos provoquen estas once canciones luego de dar el play y ahí, digámoslo fuerte y claro: U2 han vuelto a salir bien parados, mejor de lo que cualquiera de nosotros habría esperado. Songs of innocence trae de regreso a unos U2 talentosos a la hora de encontrar melodías, líricas y arreglos consistentes, todo además cubierto por una cuidada producción que, a diferencia de discos como All that you can't leave behind (2000) o How to dismantle an atomic bomb (2004), esta vez no ha dejado ripios en el sonido de la banda. En Songs of innocence percibimos a unos U2 rejuvenecidos, con una confianza que no observábamos desde hace mucho tiempo y regulares, por sobretodo regulares, no hay relleno en este álbum, es un disco que se puede oír de corrido sin problemas. Hay ripios, por supuesto que los hay, pero esta vez lo positivo acaba aplastando los matices que uno pueda tener.

El álbum abre con "The miracle (of Joey Ramone)", referencia/tributo a uno de los reconocidos mentores de Bono, con una letra que habla de recuperar la inspiración y un sonido directo, que pese a no sonar ni por si acaso a los Ramones, si cuenta con suficiente frescura como para enganchar de partida. Mucho más adelante en el disco sonará "Volcano" (dispuesta a ser la "Elevation" de este álbum), la cual retomará las guitarras efectivas aunque de forma más tradicional dentro de lo que ha sido el U2 de este siglo. Entre estas dos mencionadas aparecerá esa reconocible faceta melosa y dulce de la banda, marca de la casa a estas alturas, en "Every breaking wave" encuentran una de las armonías más hermosas que U2 ha entregado en mucho tiempo (auto plagio de "Withor without you" en el comienzo incluido), "Song of someone" es la única del álbum donde podemos percibir a la banda al desnudo y sin tanto adorno, aquello se disfruta, y "Iris (hold me close)", apuesta a ser uno de los momentos más emocionales que contiene el disco (es uno de los más notables de hecho), Bono dedica el tema a su madre, quien falleció cuando él era un adolescente y The Edge emula las guitarras de "City of blinding lights" intentando generar ambientes igual de intensos.  

La primera parte de Songs of innocence es, entonces, bastante convencional aunque muy bien lograda. La única sorpresa llega con "California (There is no end to love)", un tema difícil de hacer encajar en el pasado de U2, comienza con un tributo en voces a Beach Boys y luego se lanza al pop entre teclados, sintetizadores, alegres guitarras y un bajo formidable que todo el tiempo marca el paso encontrando un sonido atrevido y fresco. Sin embargo, lo más interesante del disco llegará en la recta final, es ahí donde U2 da un salto cualitativo escapando de lo predecible. "Raised by wolves" revive la magia y el rock de los primeros años de la banda mientras que en "Cedarwood road" oímos a unos U2 tremendamente intensos y "Sleep like a baby tonight" es Bono sobre unos sintetizadores, es recuperar por unos minutos al U2 explorador de los tiempos de Zooropa (1993) y Pop (1997), un momento sencillamente perfecto.  

En los últimos dos temas se percibe con claridad el aporte de Danger Mouse en la producción, en "This is where you can reach me now" y "The troubles" la banda empatiza con el sonido retro de los Black Keys, primero con guitarras, velocidad y coro de multitudes, luego en plan balada sobre vientos y con el correcto aporte de la sueca Lykke Li en las voces. Lamentable eso si el apresurado y torpe cierre que llega con un fade out cuando el tema pedía a gritos un solo más extenso. 

En definitiva, U2 regresa tras cinco años de silencio con un álbum que cumple de sobra cuando apuesta a la segura y que cuando se da el gusto de ir más allá de lo evidente encuentra uno que otro momento brillante. Seamos claros, Songs of innocence no reinventa nada (tampoco hace falta), pero si nos regresa a un U2 equilibrado, trabajado al detalle y lo más importante, ambicioso. 

Para cerrar, una reflexión final: ¿Cuántas bandas en la historia de la música han sido capaces, luego de 30 años de carrera, de defender la categoría con algo del nivel de Songs of Innocence

3.5 / 5
Muy bueno!


DESCARGA ACÁ

Otras reseñas de U2:
1993 // U2 // Zooropa

domingo, 14 de septiembre de 2014

Ty Segall // Manipulator // 2014



Calma y locura.

Otro que compone discos como quien respira. En estricto rigor este vendría a ser su séptimo lanzamiento en siete años, sin embargo, si además contabilizamos sus colaboraciones en la Ty Segall Band o proyectos varios, la verdad es que se pierde la cuenta con respecto a cuanta música nos ha regalado el tipo durante estos años. Ahora, lo increíble es que hasta ahora continúa con cada nueva entrega superándose a si mismo, y esta no ha sido la excepción. Ty Segall, quien ya había dejado gratas sensaciones en 2013 con Sleeper o su trabajo en Fuzz, regresa este 2014 demostrando que además de ser un tipo creativo, anda de la mano de una confianza única que le permite romper sus propios límites. Con Manipulator el hombre se pasea a gusto por todo su repertorio de influencias con una facilidad que encanta y no para de sorprender. Es rock y punk de garage, psicodelia, a ratos folk, es calma y locura, todo revuelto en un trabajo dispuesto a acabar de conquistar a quienes aún no lo conocen a cabalidad (me incluyo entre aquellos conquistados por Manipulator). 

A diferencia de sus anteriores trabajo Ty Segall esta vez ha cuidado un tanto la producción y esto se aprecia desde un comienzo, cuando los primeros riffs de "Manipulator" (la canción) asoman. Mucha psicodelia y teclados pero esta vez podemos apreciar de mejor forma la belleza de cada instrumento que acá participa, así como la fluctuante voz de Segall, a quien se le percibe disfrutando un mundo en "Tall man, skinny lady", otro tema que nos sumerge en plenos 70's aunque esta vez en un tono más acústico. Adopta modalidad glam y se transforma en "The singer", agrega nuevamente psicodelia y dinámica en "It's over" y "Feel", probablemente una de las mejores canciones que oíremos este año, se vuelve en melódico en "The faker", toma la acústica en "The clock", se interna en terrenos más folk en "The hand", y así, el álbum completo es un paseo por estilos, todos bien trabajados y donde se aprecia un seguimiento al detalle en materia de producción, a diferencia de cualquier álbum anterior del autor.

Quizás el defecto con que cuenta el álbum sea su duración, se ha lanzado con todo, son 17 temas, la mayoría de corta duración pero aún así hay pasajes que se podría haber ahorrado a modo de entregar una obra más compacta, me sobran en la segunda mitad del álbum temas como "Green belly" o "Connection man", aunque en realidad toda la tanda final de canciones ya parece un constante un refrito de ideas, faltó poder de síntesis ahí. Ahora, con todo, Manipulator sigue siendo un álbum notable, muy cuidado y sin duda el mejor de Ty Segall a la fecha, por cierto, otro de los buenos discos que nos habrá dejado este 2014

4 / 5

jueves, 11 de septiembre de 2014

Interpol // El Pintor // 2014

Ganando tiempo.

Debo ser uno de los pocos seres vivos que disfrutó en 2010 con el anterior álbum homónimo de Interpol. Aquel fue un trabajo donde vi a la agrupación intentando ir más allá de lo esperable, era su cuarto disco y en lugar de continuar evocando los directos guitarreos de Turn on the bright lights (el disco debut de 2002), la banda optaba por un trabajo más cargado a los ambientes, un disco denso y en general, lento. Las críticas negativas no se hicieron esperar y bueno, la banda resintió el golpe. De ahí que a cuatro años de aquella experiencia los veamos regresar con algo más efectivo, que retoma (o intenta al menos) el sonido que diez años atrás dejó buenos dividendos para ellos.

Pocas sorpresas encontramos entonces en El pintor, un disco que apuesta a la segura de comienzo a fin aunque no por esto deja de encontrar momentos más que agradables y que seguro encontrarán buena respuesta entre quienes esperaban un regreso de Interpol cargado a la nostalgia. El pintor es, por sobretodo, un álbum que se percibe muy cerebral (quizás demasiado), en donde cada pieza parece estar cuidadosamente puesta en su lugar. Abre de hecho la dinámica contagiosa de "All the rage back home", un tema muy directo, veloz y que mete punzantes guitarras todo el tiempo. Más adelante sonará "Anywhere" y pasando la mitad del disco "Everything is wrong" + "Ancient ways", tres que se mueven en tiempos similares, sin embargo, entre todas estas aparecerán canciones más tranquilas como "My desire" (como me gustan esos exquisitos juegos de guitarras que encuentran) , "Same town, new story", "My blue supreme" o mi favorita de todo el disco, la oscura "Breaker 1".

En la curva final del álbum aparece "Tidal wave", un medio tiempo que pretende explotar en los coros pero se queda a medio camino, lo mismo con el cierre a cargo de "Twice as hard", otro tema que potencialmente pinta bien pero acaba sin lograr emocionar en lo más mínimo. Ahí creo que se encuentra el principal fallo de El pintor, un álbum que contiene buenas canciones, está bien arreglado y te permite con ello pasar un buen rato pero que no encuentra nunca esa pizca de genialidad necesaria para acabar de convencer. 

En base a la nostalgia Interpol se mantiene con vida y gana algo de tiempo, ahora, si la inspiración volverá o la banda continuará apagándose disco a disco, eso el tiempo lo dirá. Al menos por ahora han logran sobrevivir con este correcto álbum. 

3 / 5
Bueno, cumple.


martes, 9 de septiembre de 2014

U2: Nuevo Disco YA.


Como un viejo amor. Mucho me ha decepcionado U2 durante estos últimos quince años, sin embargo, hoy en la tarde cuando me enteré del movimiento que estaba generando la aparición de este nuevo, esperado y retrasado disco me fue inevitable el no sentir mariposas en el estómago. Y es que donde hubo amor siempre algo queda. 

El caso es que finalmente los irlandeses han dado señales de vida, tras cinco largos años de silencio, rumores y desmentidos hoy en medio del mediático show de Apple, han anunciado que su nuevo álbum se titulará Songs of innocence. Pero el asunto no se queda ahí, el disco en cuestión se encuentra disponible desde hoy y en forma gratuita en Itunes siendo el 13 de octubre la fecha escogida para su aparición en formato físico. En la ceremonia además la banda interpretó "The miracle (of Joey Ramone)", el tema que abre Songs of innocence. 

Por si todo esto fuese poco, hace tan solo un par de horas, Bono ha publicado una carta en el sitio de la banda donde desliza la idea de que el lanzamiento del álbum será doble, que hay otro disco en carpeta: Songs of experience. Aún no he escuchado Songs of innocence y seguramente pronto lo comentaré acá en el blog pero de todas maneras quedamos a la expectativa con respecto a toda esta movida de uno de los pocos dinosaurios del rock que aún se mantiene en activo. 


sábado, 6 de septiembre de 2014

Gustavo Cerati (1959 - 2014)


Creo que muchos teníamos claro que al músico lo habíamos perdido cuatro años atrás. Sabíamos que Gustavo Cerati, el creador, había dejado de existir y nunca más volvería a entregarnos su arte. Sin embargo, estaba la esperanza de que la persona, el ser humano, el padre  e hijo volviese de alguna manera, la que fuese, a vivir de manera consciente. Aunque fuese por un tiempo corto el cual le permitiese compartir un poco más junto a sus hijos y a quienes amaba. Lamentablemente no ha sido así, Gustavo Cerati se ha ido definitivamente luego de una larga agonía de cuatro años. Eso si, su genialidad se queda con nosotros, su espíritu inquieto y valiente, ese que tantas veces nos emocionó se transforma hoy en leyenda. 

La mayoría ha recordado en estos días su obra más popular junto a Soda Stereo. "Persiana americana", "Trátame suavemente", "En la ciudad de la furia", "Signos" y tantos otros himnos que marcaron la adolescencia de miles. Yo en cambio quisiese hoy destacar mi periodo favorito de Gustavo Cerati, ese que se desarrolló entre los años 1990 y 1996. Años donde lo que el hombre tocó lo convirtió en oro. Junto a Soda Stereo trabajó ese enorme álbum titulado Dynamo (1990), Sueño Stereo (1995) y el inolvidable Unplugged Confort y música para volar (1996). También durante esos años inició su carrera en solitario con un disco fantástico: Amor amarillo, mi obra favorita de Gustavo Cerati. Un disco arriesgado, potente, sensible  y que encontraba a Gustavo viviendo un momento único, personal y artístico. Amor amarillo fue sin duda el trabajo que le dio fuerzas a Cerati para que unos cuantos años más tarde dejase Soda Stereo y se embarcase en una irregular pero siempre honesta carrera en solitario. 

De la promoción de Amor amarillo, por allá por 1993, se extrae esta presentación que en lo personal me encanta. Suenan acá "Cabeza de medusa", "Amor amarillo" (mi canción favorita de la vida de Gustavo), "Lisa", "Pulsar", "Av. Alcorta", esa excelente versión de "Bajan" (de Luis Alberto Spinetta),"Entre caníbales " (de Soda)  y "A merced", además de una serie de entrevistas en donde el hombre habla acerca del momento que por entonces vivía. Para un fanático de Gustavo, estos cincuenta minutos son manjar.

Y sería, la vida sigue, se fue un grande y ya se irán otros. Su música y entrega se queda aquí, entre quienes aún tenemos el placer de vivir.    

jueves, 4 de septiembre de 2014

The Haunted // Exit Wounds // 2014

Death metal a la vena, para así sobrevivir.  

La partida de Peter Dolving (voz) y los hermanos Bjorler (abocados de lleno en el presente de At the gates) dejaron huerfano a Patrick Jensen al mando de The haunted, quien debió hace unos años replantearse si valía la pena darle vida nuevamente al proyecto o dejarlo hasta ahí, con el más que correcto Unseen (2011) como álbum de despedida. Finalmente Jensen decidió no tirar la toalla, llamó a Marco Aro (quien ya había sido vocalista de la banda entre 1999 y 2003), rearmó el asunto y luego de varios meses de trabajo confirmó la noticia de que The haunted volvía a las pistas, el resultado ya se encuentre entre nosotros, el cual, y como era de esperar, retoma la faceta más agresiva de la banda y que había sido dejada de lado durante la última década.

Hablando en práctico, desde el ya lejano Made me do it (2000) (para muchos la mejor obra de la banda) que The haunted no se acercaba tanto al death metal como acá lo han hecho, me atrevería a decir incluso que Exit wounds apuesta por la brutalidad del sonido con mucha más claridad que la anterior etapa que contó con Marco Aro en las voces. Desde un comienzo, con la veloz partida que da la dupla "317/Cutting teeth" que el álbum no da tregua, con un riff que recuerda un poco el "Blackened" de Metallica la banda de inmediato declara intenciones con un tema dinámico, cargado al doble pedal, guitarras muy pesadas y unas voces guturales de primer nivel. Más adelante el asunto no decaerá en energía, "My salvation" y "Psychonaut" continuarán un camino marcado por la velocidad y la brutalidad del sonido, dejando de lado esta vez aspectos técnicos más depurados que la banda si trabajaba en sus inicios. "Eye of the storm" bajará un tanto (solo un poco) las revoluciones y dará paso al exquisito bajo que marca el tiempo en la excelente "Trend killer", uno de los mejores temas del álbum. 

Si durante su primera mitad el disco no varió demasiado sus márgenes esto continuará dándose durante la segunda parte. Algunos temas serán más lentos, otros más rápidos pero en general el asunto va siempre en la misma linea, un death metal directo y categórico que seguramente gustará en los amantes del género y dejará también buenas sensaciones en los fans de The haunted que extrañaban la energía de sus primeros álbumes. Para mi ha estado bien, básicamente porque el álbum posee calidad suficiente como para pasar un buen rato con el, quizás algo de diversidad le habría venido bien pero se entiende que dadas las circunstancias la banda necesitase un disco que los mantuviese en pie y que entregase potentes señales de vida. En ese sentido el objetivo se logra con plenitud. 

3.5 / 5
Muy bueno!



Otras reseñas de THE HAUNTED:

lunes, 1 de septiembre de 2014

Bigelf // Into The Maelstrom // 2014

Glorioso cóctel setentero.

Para mi hermano Nicolás. Sin él esta reseña jamás habría sido posible. 

Es probable que muchos se tomasen la cabeza a dos manos cuando en 2010 se dio a conocer la noticia de que Bigelf, el proyecto liderado por el multifacético Damon Fox, llegaba a su fin. No había pasado demasiado desde que en 2008 un notable Cheat the gallows había cosechado un respetable éxito por lo que la noticia de la separación sorprendió. El caso es que, ya sea por falta de inspiración, líos financieros, el ego de Fox o lo que fuese, cuatro años atrás el asunto parecía irse a pique. Sin embargo, fue el mismísimo Mike Portnoy (quien vivía una situación similar tras su salida de Dream Theater) quien se esmeró en motivar a Damon Fox para que reviviese el proyecto a como diese lugar, Portnoy se ofreció a colaborar con sus artes en batería y al poco tiempo entre ambos tenían a Bigelf nuevamente en pie. El resultado de toda esta telenovela se resume en Into the maelstrom, un álbum fantástico que vive entre nosotros desde hace unos meses y que seguramente ha saciado de sobre manera tanto a los fans de la agrupación como a los amantes de la música en general.

Into the maelstrom es un viaje inquieto, que tal como los anteriores álbumes de Bigelf se pasea por distintas estaciones dentro del abanico de influencias que Damon Fox no teme reconocer. El progresivo y la psicodelia setentera están presentes desde un comienzo, la fascinante "Incredible time machine" abre las puertas a un mundo entretenido, en donde la voz de Fox (que a mi me recuerda muchísimo al Peter Gabriel de sus primeros discos post Genesis) suena llena de filtros y distorsiones divertidísimas, las estructuras cambiantes, con diversos tiempos que seducen de inmediato. Hay otros momentos del álbum que irán en una linea similar, "The professor & the madman" o "Mr. Harry McQuahe" coquetean directamente con el progresivo pero lo interesante acá es que Bigelf prácticamente jamás se desbanda hacia el tecnicismo ni los excesos instrumentales (lo cual se agradece!), de hecho estos temas no alcanzan a agotar gracias a que la banda equilibra constantemente su sonido entre el peso de guitarras que recuerdan a Black Sabbath y estructuras melódicas que algo de Beatles e incluso Bowie poseen.

Dentro de los temas más activos y pesados suenan "Hypersleep" (un viaje psicodélico lleno de teclados), "Alien frequency", "Vertigod" o esa locura de canción que es "Control freak", mientras que en una linea más armónica que mezcla elementos tanto de The Beatles como de Led Zeppelin aparecen "Already gone", "Theater of dreams" o la exquisita "High".  

Así de diverso es Into the maelstrom, una aventura que claramente no descubre nada nuevo pero si explota de manera eficaz el abanico de recursos creativos que Damon Fox ostenta. Como único defecto cabría mencionar el que uno o dos temas menos habrían dejado la obra algo más compacta, los quince minutos que completan "Edge of oblivion" junto con la extravagante "ITM" creo que se los podrían haber ahorrado ya que redundan en un sonido que ya había sido expresado de manera suficientemente clara y potente. Ahora, con todo, estamos frente a un álbum intenso y fascinante, otra de las grandes cosas que hemos podido disfrutar este 2014

4 / 5
Excelente !