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lunes, 29 de agosto de 2016

25 Años De... Metallica // Black Album

Hay muchos discos "del recuerdo" realmente fabulosos y que me encantaría reseñar, sin embargo el tiempo no siempre da y uno acaba recordando uno que otro solamente. Pero este no se me podía pasar, menos considerando que el pasado 12 de agosto se cumplieron veinticinco años desde su lanzamiento. Y es que a la hora de hablar de los álbumes más importantes y populares de los últimos treinta años, el disco negro de Metallica tiene sitial de honor. 

Pero antes de hablar de música, contextualicemos. El cambio de década viene con un giro absoluto para Metallica. Habían tocado techo creativamente con And justice for all y la banda así lo sintió, las ideas comenzaban a escasear tras la partida en 1986 de Cliff Burton y la banda se encontraba en la encrucijada de seguir realizando álbumes de metal que sonaran iguales o ir hacia un sitio completamente distinto. Y en aquella búsqueda es que el grupo decide contratar como productor a Bob Rock, personaje que se encontraba tras el sonido de bandas como Bon Jovi o Motley Crue. Es entonces cuando Bob convence a la banda de volver su sonido digerible para un público casual, no necesariamente seguidor de metal... y los convence. La banda comprende que si quiere pasar a la historia de verdad debe cruzar la barrera del prejuicio, romper el cerco del cerrado mundo del metal y lograr llegar a distintos tipos de audiencias. Demás está decir que Bob Rock es visto como el mismo satán por los metaleros más puristas. 

Con estas estas ideas en la cabeza es que Metallica entra al estudio y graba un disco completamente diferente a lo realizado hasta ese entonces. El primer cambio se aprecia en la cantidad de temas, de los ocho o nueve tradicionales pasan a doce, y es que claro, la duración de las canciones ha disminuido, la mayoría de ellas ronda los cuatro minutos y se mueve dentro de un formato tradicional de radio (que en ese entonces era un medio importante de promoción). Pero el cambio más importante viene en el sonido de la banda. Kirk Hammett abraza el efecto de sónido popularmente conocido como “wah-wah” , el cual torna un solo de guitarra mucho más accesible a los oídos de un auditor de rock común y corriente, se incluyen además en el disco dos cortes con pasajes acústicos como 'The unforgiven' y 'Nothing else matters', canciones pensadas para ser un absoluto éxito... y lo fueron. 

Fuera del sonido y la producción (limpia y cristalina, probablemente la mejor en la carrera de Metallica), nada en el “disco negro” es dejado al azar y la promoción no es la excepción. Se graban vídeos para las canciones 'Enter Sandman', 'The unforgiven', 'Nothing else matters' , 'Sad but true' y 'Wherever I may roam', todos rinden buenos frutos desatando una seguidilla de éxitos dentro de la industria e incluso provocando el que la gira de promoción del álbum se extienda por más de dos años y recorra prácticamente el mundo entero. 

Musicalmente, el álbum es notable. Este equilibra los éxitos comerciales ya mencionados con algunos cortes efectivos y más agresivos como 'Of wolf and man', 'Holier than Thou' o 'Through the never', más algunas pasadas un tanto más densas que incluso traen a la memoria ciertos pasajes de ... And justice for all, me refiero a 'Don't tread on me', la absolutamente fantástica 'The god that failed' o la exquisita 'My friend of misery'.  El disco dispara hacia muchos frentes y en todos sale bien parado.  El golpe ha resultado efectivo, Metallica y Bob Rock (esta vez) se salen con la suya, la venden y el mundo la compra completita. Sus fans aumentan exponencialmente, obtienen reconocimiento por montón (hasta un Grammy les llega en la pasada) y logran el objetivo de instalarse en la historia de la música, no es secreto para nadie el que viven hasta el día de hoy con lo logrado por el álbum negro. 

Todo parece marchar sobre ruedas, sin embargo, tanta gira deja a la banda exhausta. Deciden entonces darse un descanso y partir cada cual por su lado, asunto que acaba extendiéndose mucho más allá de lo esperado, pasarán cinco largos años de hecho antes de su siguiente entrega, el polémico Load, pero aquello será materia de análisis en tan solo unas semanas más. Será hasta ese entonces... 

4.5 // Brillante 

sábado, 27 de agosto de 2016

Gojira // Magma // 2016

Más dudas que certezas. 

Los años han pasado para Gojira, y bastante ha cambiado desde los tiempos del notable From mars to sirius (2005) hasta hoy. Llama de entrada la atención el que en la actualidad la banda se tome tantos años entre disco y disco (cuatro esta siendo su media) y también la baja de intensidad que ha vivido su sonido, asunto que en Magma, su sexto y reciente trabajo, se acentúa más que nunca. Puede que en esto mucho tenga que ver la reciente partida de la madre de los hermanos Duplantier, líderes de la banda, o quizás el asunto pase por una necesaria búsqueda de nuevos horizontes creativos, ellos sabrán, pero el caso es que lejos de aquel derroche de energía que la banda alguna vez ostentó, hoy Gojira trabaja sobre sonidos mucho más calmos y, digámoslo con todas sus letras, bastante menos inspirados que en el pasado. 

Desde la partida apreciamos por donde irán los tiros esta vez, 'The shooting star' es densa, cargada al groove y a la experimentación, un tema que se centra en las atmósferas más que en generar ganchos con el auditor. Y si bien en la pasada por 'Silvera' y 'The cell' la banda acelera y tiende a acercarse a su sonido tradicional, el resto del álbum correrá por el carril mencionado en la partida, un metal de marcha lenta, golpeado y por lo general bastante apagado. Canciones como 'Stranded' o la mismísima 'Magma' se extienden por demasiados minutos, resultando monótonas y empantanando un trabajo que jamás se entiende bien hacia donde pretende ir. Ya bien entrado el disco, más que nada hacia el cierre, canciones como 'Pray' u 'Only pain', y sobretodo 'Low lands' resultan un tanto más atractivas gracias a la exquisitez técnica que la banda ostenta, sobretodo en batería, regalando momentos experimentales interesantes, aunque insisto, siempre dentro de una linea confusa en la que seguramente solo fanáticos y curiosos de la música se mantendrán. Y si hasta acá el asunto se entendía poco, del cierre en instrumental acústico de 'Liberation' mejor ni hablemos...

Todo parece indicar que la carrera de Gojira encontró en The way of all flesh (2008) su pico creativo pero que a partir de ahí la banda comenzó a quedarse sin demasiado que decir. A seis años de dicho trabajo, Magma nos deja confundidos. Y el problema no está en que experimenten, el problema es que se han tomado cuatro años para entregar un paso en falso que deja más dudas que certezas. 

2.5 // Nada especial

martes, 23 de agosto de 2016

In Mourning // Afterglow // 2016

Se sostienen (con lo justo) muy arriba. 

Tras cuatro años de pausa, los suecos de In mourning están de regreso. Los legítimos herederos al trono (abandonado voluntariamente por Opeth) del llamado death metal progresivo vuelven fieles a lo suyo aunque precedidos esta vez por el firme recuerdo de lo que fue The weigh of oceans (2012), probablemente su álbum más completo a la fecha. De ahí que este Afterglow inevitablemente pierda en la odiosa comparación, tanto en materia de composiciones como producción (menos cristalina, más estridente), pese a que cumpla de sobra en lo que a calidad respecta.

En general, con Afterglow la banda vuelve a internarse en aquellos terrenos en donde cada canción representa es un mundo en si mismo, con elementos progresivos menos marcados que en álbumes anteriores aunque igual presentes y un metal de factura técnica impecable. Y si bien el álbum comienza de manera muy directa y agresiva con 'Fire and ocean', rápidamente desenfundará interesantes vueltas de tuerca con las excelentes 'The gianning mist' o 'Ashen crown', quince minutos de música absolutamente fantásticos, con pasajes instrumentales notables y constantes estructuras cambiantes que generan ambientes tan oscuros como intensos. Death progresivo del mejor con el que se viven además los momentos más altos del trabajo.  Llegaremos así al nudo de este con 'Below rise to the death', una que intenta entregar algo más de calma y si bien funciona, resulta un tanto repetitiva y pesada durante ciertos pasajes. 

De aquí en adelante el álbum perderá frescura, no calidad pero si se vuelve algo predecible. En la recta final nos encontraremos con 'The lighthouse keeper', el tema con características más progresivas de este, los ocho minutos de 'The call to Orion' y el cierre con 'Afterglow' (la canción), ambas...  más de lo mismo, finalizando así de manera sobria un trabajo que en su primera mitad se mostró más ambicioso. 

Nadie podría negar la excelencia que continúa sosteniendo una banda como In mourning, quienes con tan solo cuatro álbumes han logrado sitio dentro de la escena actual. Ahora claro, Afterglow siendo de todas maneras un buen disco deja cierto olor a desgaste de fórmula y plantea interrogantes respecto al futuro de la banda. 

3.5 // Muy bueno!

sábado, 20 de agosto de 2016

Kvelertak // Nattesferd // 2016

Abren puertas. Dividen aguas.

Antes que cualquier otra cosa: si nunca has oído ni leído algo respecto a esta banda, ve por este enlace, escucha su álbum debut de 2010, un verdadero imprescindible del metal de esta década. ¿El motivo? La frescura de un sonido que conjugaba de manera muy especial la violencia del black con un hard rock que parecía haber sido sacado de lo mejor de los años 80, ¡un sonido alegre incluso! Algo impensado dentro del mundo de la música extrema. A causa de este ir y venir de estilos, estos noruegos lograron con su debut quedar en tierra de nadie pero a la vez muy bien parados, sensación que tres años más tarde confirmaron con el sencillamente notable Meir.  Llegaba eso si la hora del siempre complicado tercer álbum, ese que confirma o desinfla a un fenómeno, ese que tiende a dividir aguas. Y en ese sentido, Nattesferd no ha sido la excepción. 

El disco vive entre nosotros desde hace más de un par de meses, tiempo suficiente como para aquilatarlo en plena magnitud, y en algo me parece que todos quienes lo hemos oído coincidiremos: la banda ha decidido marcar un antes y un después en su carrera. Y es que tras este álbum: reculan o se disparan hacia cualquier otro lado. ¿Es entonces Nattesferd un álbum de transición? Puede ser, aquello el tiempo lo dirá, lo claro es que quienes se enamoraron de sus primeros dos discos, insinuando incluso que con los noruegos se venía una re invención del metal moderno, probablemente tras oír este conjunto de temas habrán guardado las banderas bajo el colchón. 

Comenzando por la portada, que esta vez abandona las pinturas de John Dyer Baizley de Baroness, el álbum pretende escapar del "más de lo mismo", inclinando la balanza hacia un sonido menos black y más suave (?). Y si bien en su partida el álbum se lanza con todo en la caótica y desaforada 'Dendrofil for yggdrasil' (si, los tipos cantan en su idioma) basta que suena '1985' para comprender que este disco pretende ir hacia nuevas latitudes. Bajan las revoluciones, realizan homenajes a Van Halen, repiten un riff hasta el cansancio al punto de exasperar pero logran su objetivo: sorprender y desmarcarse de sus dos álbumes iniciales. Y como '1985', hay varias en el disco, medios tiempos algo repetitivos (unos más que otros) y que empantanan algo el asunto pero se equilibran con otras que aceleran de gran forma, ahí 'Bronsegud' muestra una faceta más punk mientras que 'Berserkr'  trae al presente al Judas Priest del Ram it down, entregándonos uno de los pasajes más sabrosos del disco. 

En la recta final, que representa lo mejor del álbum sin duda y una linea que desde ya queda trazada para un siguiente trabajo, sonarán 'Heksebrann' + 'Nekrodamus', la primera va jugando con guitarras, generando cambios de intensidad con el paso de los minutos, incorporando pasajes acústicos a una estructura cambiante que convence absolutamente, mientras que la segunda es un oscuro cierre psicodélico que perfectamente podría haber aparecido en el último de los alemanes Kadavar, algo impensado dos o tres años atrás. 

¿Aspectos negativos a mencionar? La producción primero, muy comprimida y que provoca a ratos que el metal no se pueda disfrutar como corresponde, y segundo ciertas pasadas monótonas con que cuenta el trabajo. ¿Lo positivo? La valentía, el desmarque y el talento a la hora de abordar nuevos sonidos. El tiempo dirá si este ha sido el principio del fin para Kvelertak o el comienzo de algo más impresionante aún, no olvidemos el que estamos frente a una banda muy jóven y que con apenas cinco años de existencia han logrado abrir bocas, démosle aquello, que poco no es. 

3.5 // Muy bueno!

jueves, 18 de agosto de 2016

Adelanto: Metallica // Hardwired


Metallica es definitivamente una banda muy grande. Y es que solo una agrupación dueña de un legado tan inmenso podría ser capaz de en quince años apenas editar dos discos (los dos malos además) y seguir llenando estadios como lo siguen haciendo con sus constantes giras de aniversario o by request. Y es que, digámoslo, una década le bastó a Metallica para hacer historia y desde ahí el asunto ha ido cuesta abajo, sobretodo (coincidencia o no, nadie nunca lo sabrá) tras la partida de Jason Newsted. Su último álbum con material inédito interesante fue Reload, y de eso ya van 18 años. Si, 18 años...

El caso es que a ocho años de la edición de Death Magnetic, un álbum de refritos y constantes auto homenajes, que además suena como un verdadero tarro inaudible, regresan con 'Hardwired', que es lo mismo solo que más rápido. Tal parece que las constantes críticas a la labor de Lars Ulrich han causado mella al interior de la banda al punto de querer editar un single veloz y dinámico. Lo logran, y además hay que darles el que esta vez no utilizan riffs viejos, pero demuestran de paso que en materia creativa es muy poco lo que les queda. 

En noviembre llegará a nosotros el nuevo álbum y hay algo que al menos me genera esperanza: serán doce temas enmarcados en un disco doble. Quizás en esos 80 minutos aparezca algo más que en estos tres que bastante poco me han dicho.

lunes, 15 de agosto de 2016

Adelanto: Green Day // Bang bang


Tras casi cuatro años de silencio, en octubre próximo verá la luz Revolution radio, lo nuevo de Green Day. Y a decir verdad 'Bang, bang', el adelanto que han compartido en estos días, más allá de ser un auto plagio descarado de 'St. Jimmy' (tema de 2004, perteneciente a American Idiot) mucho más no nos dice.

En 1997 Green day adelantó Nimrod con 'Hitchin' in a ride', un muy buen tema. De igual forma en 2000 Warning se promocionó con una contagiosa 'Minority' mientras que en 2004 'American idiot' (la canción) se colaba en nuestros cerebros sin siquiera preguntar. Es decir, cuando la banda algo interesante ha tenido que decir, el single ha sido de altura. En ese sentido 'Band bang' no deja buenas sensaciones pero bueno, mejor esperar el álbum completo para escribir con mejores argumentos... 


jueves, 11 de agosto de 2016

Nails // You Will Never Be One Of Us // 2016

Golpe preciso.

Si lo tuyo es la música extrema, he acá un álbum que tienes que oír. No te tomará mucho tiempo además, apenas veinte minutos, pero serán unos que abrirán tus sentidos de par en par. 

Cabe la pregunta por cierto, ¿el que un álbum dure tan poco es sinónimo de simpleza? En absoluto. ¿Cuántos discos no oímos a diario con una cantidad de relleno impresionante? Pues bien, estos tipos de Nails suelen dejar solo sustancial y ahí están,  machacando cerebros sin cesar con golpes que en ocasiones incluso no superan los cincuenta segundos, .  

Nails es violencia e ira, una brutalidad endemoniada conducida hacia un sonido marcado por el grindcore con buenas dosis de un metal que bebe de diversas fuentes. Acá hay mucha velocidad, con momentos de absoluto descontrol como es el caso de 'You will never be one of us', 'Friend to all' o 'Life is a death sentence', las cuales no dan respiro, aunque también existen instantes en donde la banda ejerce pequeñas bajas de intensidad y marca matices no tan cargados al caos sino que a un metal de más peso, ahí 'Violence is forever' luce con brillo propio, también 'Savage intolerance' y por supuesto los ocho minutos finales de 'They come crawling back', una en donde Nails se da el gusto de sorprender y cerrar de manera magistral este gran álbum. 

Fresco e iracundo, técnico pero preciso. Uno de los mejores discos de metal que oiremos en este 2016.

4.0 // Excelente!