miércoles, 9 de mayo de 2012

Keane: Strangeland (2012)

"Paso atrás..."

Estoy entre los pocos que disfrutaron bastante Perfect Symmetry (2008), el tercer álbum de Keane. ¡Que se yo! Los tecladitos bailables, esos momentos en que la banda parecía insinuar las ganas de expandir su sonido aunque siempre de la mano de un sonido dulce y ameno que se niegan a abandonar. Por lo mismo, sentí también que había llegado el momento en el que la banda debía dar un paso hacia adelante en cuanto al sonido si deseaba realmente perdurar pues la formula simplemente se había agotado.

Pues bien, no se si por miedo a perder lo ganado o derechamente por falta de talento/creatividad, no solo no ha llegado la reinvención de Keane con Strangeland, sino que muy por el contrario el disco no es más que un constante, descarado e intencionado auto plagio, un claro paso atrás. Tal parece que la fórmula se había agotado para mi pero no para ellos, por lo que han decidido estirarla a más no poder.  Estas doce canciones son por tanto una mirada recurrente al pasado de la banda, un intento por volver a sonar tan melosos como lo hicieron en sus dos primeros discos e incluso más, es decir, de vuelta a las baladas a piano, los medios tiempos con coros pegajosos o las dinámicas fáciles de digerir con el agregado de que esta vez han vuelto a prescindir prácticamente por completo de las guitarras, tal como sucedía en Hopes and fears (2004), solo que esta vez sin una pizca de la magia que derrochó aquel debut.

¿Significa todo esto que el disco es un desastre? ¡Para nada! En medida que más escuchas Strangeland y reconoces los temas, más te agradan medios tiempos tales como 'You are young', 'Sovereign light cafe', 'In your own time', las dinámicas 'On the road', 'Day will come', reconoces el potencial melódico de 'Silenced by the night' o el cierre del álbum a cargo de una preciosa balada titulada 'Sea frog' (quizás el único tema en todo el disco que efectivamente transmite lo que pretende). Dicho en simple: al menos medio disco son buenas canciones que se dejan oír sin problemas.

El problema es que no hay nada nuevo en estos doce temas. Strangeland es un disco que no hace si no confirmar el lento pero sostenido declive de Keane. Cabe la pregunta por tanto a estas alturas: ¿valdrá la pena esperar por un nuevo disco de la agrupación o derechamente perdemos las esperanzas en ellos como ocurrió con Coldplay? 

¿Canciones?  'Silenced by the night'  y 'Sea frog' 

5/10 
Nada muy especial...

viernes, 27 de abril de 2012

Jack White: Blunderbuss (2012)

"Honesto, correcto pero inofensivo..."

Llámenme loco, pero hasta el día de hoy ningún trabajo de Jack White me ha volado la cabeza. El tipo es creativo, talentoso y, sin duda alguna, uno de los indispensables de la pasada década pero ni siquiera los enormes White blood cells (2001) o Elephant (2003) de The White Stripes me parecen discos redondos de comienzos a fin. El caso es que hoy lo tenemos de la mano de su esperado debut solista, Blunderbuss, un álbum que no descubre nada nuevo pero posee el mérito de mostrarnos una faceta más calma del artista, sin embargo, una vez más me quedo con la misma sensación en el paladar: acá algo falta. Sobra talento, sentimiento, alma incluso en un trabajo honesto y correcto pero inofensivo, demasiado quizás. 

Blunderbuss desde un comienzo se muestra íntimo gracias a la calma que rodea "Missing pieces", los teclados acá adoptan protagonismo y el tono reflexivo de inmediato marca distancia con el pasado hiperquinético del compositor. Más adelante disfrutaremos de otras pequeñas joyitas que se mueven en el mismo tono (y que representan lo mejor del viaje), la seguidilla "Love interruption" + "Blunderbuss" + "Hipocritical kiss" es un buen ejemplo de lo que menciono. Todas son de lo más novedoso y atractivo del disco. 

El resto se mueve casi entre el conformismo y los caprichos de White. "Sixteen saltines" vendría a ser lo más rockero/ganchero del álbum, una especie de guiño a los fans de siempre pero el tema se quiebra en un coro que lejos de explotar calma las aguas bruscamente, y en un tiempo más tranquilo pero más o menos en la misma linea se mueve "Freedom at 21".  Mientras que en la segunda parte del disco sonará una pasada que homenajea las raíces del rock and roll en canciones como "I'm shakin" o "I guess i should go to sleep" o el cierre a cargo de "Take me with you when you go". Acá el trabajo se torna más blusero, con un Jack White que se la pasa de maravillas aunque más allá de la anécdota las canciones no llegan. 

En definitiva, el disco no desagrada ni ofende, no decepciona pero tampoco golpea. No es un mal disco pero no trasciende en ningún sentido. Sinceramente me han parecido más interesantes sus otros proyectos post White Stripes, The Dead Weather por ejemplo. 

¿Canciones? 'Missing pieces', 'Love interruption'.

6,5 / 10
Cumple y un poco más...

viernes, 13 de abril de 2012

The Mars Volta: Noctourniquet (2012)

"Siempre inquietos..."

El mundo de la música actual, por lo general resulta bastante predecible. Son pocas las bandas que sorprenden más allá del batatazo inicial de sus dos primeros discos. Por esta razón es que se valora muchísimo que exista ese jugador diferente dentro de la industria, ese del que nunca sabes realmente que esperar. Y The Mars Volta entran en dicha categoría.

Creativos e inquietos, estos estadounidenses han sonado progresivos, experimentales, psicodélicos, han mezclado ritmos e influencias como han querido y este 2012 los tenemos de regreso con Noctourniquet, su sexto trabajo, el cual (como era de esperar) vuelve a sorprender de manera grata al dar un giro en el sonido que la banda venía trabajando en sus anteriores discos. No encontramos esta vez esas composiciones hiperquinéticas de extensa duración que caracterizaban sino que un abanico de canciones más cargadas al uso de teclados, donde se privilegian un poco más las melodías que los cambios constantes.

Sin embargo, la exploración que suele caracterizar el sonido Mars Volta se encuentra presente a lo largo de todo este disco y las direcciones hacia donde este apunta son múltiples. Están los ambientes y las capas de teclados de "The whip hand", "Lapochka" o las absolutamente marcianas "In absentia" e "Imago" (¡que temas!), las inquietas "Aegis", "Dislexicon" o "Molochwalker", el rock desnudo (muy a la White Stripes) de "The malkin jewel" o la exquisita calma de "Empty vessels..."

Si tuviese que encontrarle un defecto al disco mencionaría la duración, en lo personal se me hace algo extenso el final, creo que diez u once temas habría sido suficiente en esta ocasión. De todas maneras considero que The mars volta vuelve a salirse con la suya con su nueva gran jugada, Noctourniquet mantienen vigente a una banda que sigue marcando diferencias con la masa. 

8/10
Excelente.

jueves, 29 de marzo de 2012

Napam Death : Utilitarian (2012)

"Leyenda que continúa sonando fresca..."

No cabe duda de que los primeros tres meses de este 2012 han sido poseídos por el lado oscuro de la fuerza. Y es que... ¡ cuanto buen disco de metal está apareciendo! Solo por mencionar: Corrosion of conformity, Soulfly, Asphyx, Meshuggah, Cannibal Corpse y la leyenda que hoy paso a comentar, me refiero a Napalm death, uno de los máximos exponentes del llamado grindcore, género que fusiona la violencia del hardcore punk con elementos propios del death metal, está de regreso. ¡Y vaya regreso!

A 30 años de su fundación (¡Si, 30 años!) es increíble ver lo que los legendarios ingleses de Napalm Death han logrado con este álbum. Utilitarium es un disco que sostiene los elementos clásicos de la banda, que pasan por la agresividad en el sonido, dinámicas llenas de ira y un mal rollo que aún saben vomitar a la perfección, pero que en esta ocasión se ha complementado con ingredientes extras, propios de diversas influencias que enriquecen tremendamente el sonido de la banda. De esta forma,  el disco se compone de 16 canciones, anexadas entre si por una columna vertebral común, la fiereza en el sonido, aunque esta se verá representada por momentos por canciones tremendamente caóticas como la sensacional 'Errors in the signals' o 'Everyday pox' (Mark Greenway está increíble en estas), mientras que en otras ocasiones el asunto coqueteará con riffs rocanroleros, como sucede en la genial 'The wolf I feed' . El resto oscilará por pasadas muy death como sucede en 'Fall on their swords' o 'Protection racket' o aceleraciones con pérfume grindcore en 'Quarantine'  o 'Think tank trials'. 

En definitiva, un trabajo tremendamente bien conducido, agresivo pero capaz de detenerse a proponer diversidad, honesto, fresco y bueno... brutal. Napalm death en su máxima expresión viviendo un presente que impacta por su frescura y energía pese al paso de los años. 

Uno de los grandes discos que nos habrá dejado 2012. Si no estás tan familiarizado con la banda, este es el momento que estabas esperando para acercarte al sonido de estas leyendas del metal. 

8 / 10 
Excelente

miércoles, 21 de marzo de 2012

Soulfly: Enslaved (2012)

"Refrescan la fórmula..."

"El Nu Metal se pudrió al masificarse por lo que desde hace mucho tenía ganas de trabajar un disco más cercano al death metal , aunque sin letras satánicas sino más bien políticas, un álbum que retomará las influencias que en un inicio trabajé junto a Sepultura". Así hablaba Max Cavalera en una reciente entrevista donde anticipaba el como se venía Enslaved, octavo álbum de Soulfly. Max promete y habla en primera persona todo el tiempo, y es que todos sabemos que Max es Soulfly y el resto de la banda se mueve a su soberano antojo.

Y bueno, hay que afirmar categóricamente que los dichos de Cavalera no fueron un mero volador de luces. Enslaved desde su primer tema intenta marcar diferencias con su antecesor Omen (2010). Y si, que Enslaved es agresivo, demoledor en su sonido, con un doble pedal que es absoluto protagonista a lo largo de todo el trabajo, pero al mismo tiempo, y acá me quiero detener, es un disco que cuenta con el mérito gigantesco de no agotar la fórmula. Se reconocen los temas, los tiempos varían, los puentes y coros son acertadísimos, donde se aprecia las intenciones de Cavalera por componer un álbum redondo de comienzo a fin. Otra cosa es que lo haya logrado, pero las intenciones son evidentes. 

¡Pero vamos a la música! Enslaved da la partida con los 2 minutos de "Resistance", una introducción instrumental maravillosa que de inmediato te ilusiona en positivo para lo que se viene. Las expectativas se confirman con los quince minutos que siguen, suenan "World scum" , "Intervention" y "Gladiator", tres temas sin desperdicio alguno. Solidez interpretativa, vueltas de tuerca constantes a los tiempos y un Cavalera que en las voces continúa sonando convincente, lleno de ira. "Legions", "American steel" y "Redemption of man by god" si bien son los temas más directos y obvios del disco (unos cuantos acordes, doble pedal , mucha velocidad y a la médula), de todas maneras dan espacio al trabajo y no caen en el riff fácil, lo cual permite seguir disfrutando el disco sin problemas. 

En la recta final el álbum adopta un claro tono político y de paso retoma el sonido con el que el disco había comenzado (canciones con cambios de tiempos y mucho trabajo detrás). Suenan las excelentes "Treachery" y "Plata o plomo" (la cual habla del "amado y odiado" narcotraficante colombiano Pablo Escobar) seguidas de "Chains" y "Revengeance", probablemente las canciones de tono más calmo del disco pero exquisitas en cuanto a arreglos. 

Creo que cualquier comentario que entregase a continuación sería redundar en lo mismo. Enslaved es potente, equilibrado, suena increíble, cuenta con composiciones sólidas y trae de regreso a una banda que muchos ya creíamos agotada. 

7/10 
Muy bueno.


martes, 20 de marzo de 2012

Cannibal Corpse : Torture (2012)

"Asumen su momento y lo disfrutan..."

Los últimos discos de Cannibal corpse ya se habían vuelto obsesivos. Con Kill (2006) intentaron sonar tan brutales como llegaron a sonar a mediados de los 90's y luego con Evisceration plague (2009) buscaron superarse nuevamente, pero siempre en la misma linea: una velocidad desquiciada, riffs afilados y death sin concesiones . Fueron grandes discos, que duda cabe, pero por alguna razón Evisceration plague me terminó agotando. Lo escuché una y otra vez en su momento pero no logré jamás encontrar la magia que si he encontrado esta vez en Torture, el disco número 12 en la carrera de Cannibal corpse. 

Y es que los elementos clásicos del sonido de Cannibal están en este nuevo registro. Está la rapidez, las guitarras densas, la voz siempre contundente de George Fisher y las temáticas desquiciadas (asesinatos, mutilaciones, psicópatas y pervertidos), sin embargo, me parece que esta vez la banda se ha relajado, dejando que la música simplemente fluya con naturalidad. Torture es un álbum que transmite la sensación de encontrar a una banda madura en su sonido y consciente de aquello que mejor saben hacer. A veces menos es más y este álbum triunfa en dicha línea. 

De ahí que la velocidad de canciones tales como "Demented aggression", "Encased in concrete" o "Intestinal crank" se entrelace con maravillas más lentas y trabajadas como "As deep as the knife will go" , "The strangulation chair" o "Scourge of iron" (por paliza mi favorita del disco). Torture no es un disco que pretenda re inventar la rueda y quizás marque un antes/después para los estadounidenses en ese sentido, quizás desde ahora comencemos a recibir a una banda estancada en una línea. Ahora, si el nivel va a continuar siendo el de este álbum, por acá al menos quejas no habrán...

7,5 / 10
¡Muy bueno! 

viernes, 9 de marzo de 2012

The Cranberries - Roses (2012)


Soporífero, plano, cansino, monótono, aburrido, irrelevante, decepcionante. No caben adjetivos de otro calibre para lo nuevo de The Cranberries, una banda que en lo personal amo y que hasta ahora no había sido capaz de entregarnos un mal disco, sin embargo, nada ni nadie es infalible en esta vida y ya vemos que hasta los gigantes pueden caer.

El último registro inédito que tuvimos de ellos fue en 2002, año en que la banda editó "Wake up and smell coffee", un disco que no era malo pero si daba señales de agotamiento creativo. Supongo que por ahí pasó el distanciamiento de la agrupación. Posteriormente, en 2007 y 2009 la siempre magnífica Dolores O'riordan nos entregó dos correctos discos solistas. Y bueno, ya en 2011 nos enteramos de que la banda volvía con gira y posterior disco. Los tenemos entonces acá de regreso con un trabajo que si me lo promocionaban como el tercero solista de Dolores yo me la creía sin problemas, pero como nuevo disco de The Cranberries queda muy pero muy en deuda. 

Roses es un trabajo de ritmo calmo y de sonido acústico. Y no es que yo tenga algo en contra de las baladas, sobre todo cuando se trata de The Cranberries, una verdadera máquina de crear melodías maravillosas ("Linger", "You and me", "Ode to my family", "Shattered", "Never grow old" , etc). El problema es cuando la magia simplemente no está, asunto que ocurre en cada una de las canciones que componen este descafeinado regreso. Nunca emociona, no se reconoce a la banda ni aparecen jamás esos memorables juegos vocales de Dolores. Salvo una que otra canción que insinúa algo ("Conduct", "Raining in my heart" o "Schizoprenic playboy") gran parte del álbum carece de chispa y creatividad. El disco es predecible e ronda en todo momento la intrascendencia. 

No eliminaré la carpeta "Roses" de mi computador por respeto a la discografía de esta magnífica banda pero sinceramente dudo que vuelva a darle play a estos 11 temas por un largo tiempo.

4/10
Malo