viernes, 6 de abril de 2018

Rivers Of Nihil: Where Owls Know My Name (2018)

"Expansión de talento..."

El mundo del metal sigue regalando maravillas y he acá una que en lo personal llevo disfrutando un buen rato desde su lanzamiento, hace ya cerca de un mes atrás. Y es que los norteamericanos de Rivers of Nihil habían dado que hablar con sus dos primeros álbumes pero ha sido con este monumental Where Owls know my name donde definitivamente han dado el paso cualitativo que toda agrupación que aspira a ser grande necesita. 

Nos encontramos así con un álbum de death metal progresivo desatado, ejecutado con una precisión quirúrgica digna de un conjunto de músicos notables pero que en esta ocasión, independiente del nivel interpretativo que acá ostentan, destacan principalmente por las composiciones logradas, las cuales han elevado el sonido de la banda a otra categoría, a otro nivel. Se conjuga así la ira característica de la música extrema con elementos propios del jazz, pasajes acústicos folk e incluso electrónica, todo esto de la mano de un tino impecable que entrega una fluidez que impresiona. Dicho en simple: el disco suena natural todo el tiempo, lo cual no deja de ser un mérito considerando el cruce de géneros que la banda ha desarrollado. 

La partida da cuentas de todo aquello que menciono. Tras una etérea introducción sonarán 'The silent life' + 'A home' (ojo las lineas de bajo en las estrofas, una exquisitez) , dos que se muestran en un inicio como (soberbios y contundentes) temas tradicionales de metal, cargados al doble pedal, pero que a medio andar encontrarán quiebres que incorporaran desde psicodelia hasta un atinado saxofón. Ahora, quienes abrazaron a la banda en sus dos primeros álbumes encontrarán lo que buscaban en la brutalísima 'Old nothing', un tema más cargado al death técnico y que contrastará notablemente con los ocho minutos de 'Subtle change' (Including the forest of transition and dissatisfaction)', probablemente la mejor pieza de todo el disco, un verdadero viaje cargado al rock progresivo que expande por completo el sonido de Rivers of nihil deambulando sobre una estructura que va desde pasajes calmos hasta explosiones técnicas o de ira muy bien desarrolladas. Que decir, un manjar.

La segunda parte del álbum abre con 'Terrestria III: Wither', un instrumental que con su generación de ambientes mediante guitarras + teclados nuevamente da muestras de la versatilidad y maestría de la banda, para luego pasar por una oscura 'Hollow' que juega con el clásico contraste gutural/melódico en los coros, otra par de joyas creativas a rabiar como son 'Death is real' o 'Where owls know my name' (la canción), la primera vuelve a lanzarse sobre el metal progresivo mientras que la segunda es otra de aquellas que dan rienda suelta a la experimentación, jugando con las estructuras y los cambios de intensidad. Finalmente, los siete minutos de 'Capricorn/agratopia' vuelven a dan muestra de lo cómoda que la banda se ha sentido en el ir y venir desde la total melancolía al desenfreno. 

Demoledor aunque dueño de una exquisita sensibilidad, creativamente inquieto pero ejecutado con una precisión técnica que resulta imposible no alabar. El tercer álbum de Rivers of Nihil sitúa a la banda entre lo más destacado que nos ha entregado el death técnico en los últimos años y ciertamente abre amplias puertas frente a lo que podría venir a futuro para ellos. Seguro habrán quienes comiencen acá a bajarse del buque tras este marcado giro que la agrupación ha plasmado en su sonido (el cual incluso podría estar insinuando un lento pero seguro alejamiento de la música extrema), sin embargo, quienes aplaudimos las agallas por romper moldes seguramente continuaremos encantados con ellos. Por ahora nos quedamos disfrutando de esta maravilla moderna, candidato serio a ser el mejor disco que oiremos en 2018.

4.5 // Brillante!

1 comentario:

  1. Excelente banda, muy buen post, lástima no hay link de descarga, de todas maneras gracias por la reseña, ahora con mas gusto lo descargo

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