lunes, 13 de noviembre de 2017

Cannibal Corpse: Red Before Black (2017)


Desde hace un tiempo a la fecha que Cannibal Corpse optó por el estancamiento. Fieles a un death de características muy marcadas y reconocibles, los norteamericanos decidieron renunciar al factor sorpresa y limitar su trabajo a desarrollar de manera adecuada lo que mejor saben hacer. En esa linea, durante la última década han deambulado entre álbumes que han cumplido con lo suyo (Evisceration plague, 2009) y otros que han logrado sacar brillo a la fórmula (Torture, 2012). Ahora, con Red before black el asunto ha vuelto a ir por donde esperábamos pero con una salvedad: me parece que desde la edición de Kill (2006) ninguno de sus trabajos había resultado tan monótono y agotador como este. Dicho en simple: Red before black no es un mal álbum, pero aburre. 

El disco abre con todo. La pasada por 'Only one will die' + 'Red before black' (la canción) es demoledora y no entrega respiro. Posteriormente vendrán las clásicas pausas (que esto ya viene con manual incluido) en 'Code of the slashers' (que cuenta con un grato subidón hacia el cierre) y 'Shedding my human skin', para luego retomar la velocidad con 'Remained'. Y así, aceleraciones, pausas, un George Corpsegrinder Fisher que en lo suyo permanece soberbio, las guitarras afiladas están, el doble pedal incesante... pero todo muy predecible y en piloto automático. La verdad es que pasando el nudo del álbum no hay nada que en lo personal me haya llamado a seguir ahí, de hecho me entré a cuestionar: ¿cuál es el sentido para Cannibal Corpse de seguir cumpliendo religiosamente con 12 temas disco tras disco si al octavo ya está todo dicho? 

Lo dicho, el álbum más monótono de Cannibal en una década. 


2.5 // Nada especial


Otras reseñas de Cannibal Corpse:
2014 // A skeletal domain
2012 // Torture 

1 comentario:

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