"Aún encorsetada..."
Lo dicho entonces, que lo que tenemos acá es básicamente un álbum de baladas y medios tiempos que giran (¡era que no!) en torno a temáticas de amor y desamor. Para muestra toda la primera mitad del álbum, donde conviven momentos melosos muy a la Taylor Swift en canciones como 'Drop dead' o 'Honeybee' (los cuales también encontraremos más adelante en el disco, léase 'Begged' o 'Less'), pop rosa en 'U + me = <3' así como pasajes más activos en 'My way' que la conectan con el sonido adolescente de sus inicios. En todo este camino, sin embargo, hay ciertas canciones que dan muestras de un crecimiento, 'Stupid song' por ejemplo abre como cualquier otra al piano pero con su estructura creciente en intensidad va volviéndose interesante en medida que avanza, lo mismo que logra con 'The cure' (de las pocas del álbum que se acercan a los cinco minutos de duración) solo que esta vez acompañada únicamente de una guitarra acústica. De igual forma todos los pasajes que coquetean con la electrónica, 'Maggots for brains' o 'Expectations' aparecen como algo realmente atractivo de oír. ¿Y la colaboración con Robert Smith en 'What's wrong with me' ? Desaprovechada...
En estricto rigor You seem pretty sad... no tiene canción mala pero adolece de riesgo real. Hay señales, sonidos que insinúan un atrevimiento, sin embargo, Olivia Rodrigo continúa sonando encorsetada, atrapada en un personaje tipo estilo Disney al que le falta algo de mal rollo, lo cual la mantiene en una liga, por ahora, menor.
¿Canciones? 'The cure' y 'Maggots for brains'.

No hay comentarios:
Publicar un comentario