martes, 5 de noviembre de 2019

Foals: Everything Not Saved Will Be Lost , Part 2 (2019)

“Complemento que quedó corto...”

Tras un excelente álbum editado en marzo del presente año (con seguridad uno de los más sólidos que habremos oído en 2019) y que vino a confirmar el ascenso de una carrera notable por parte de Foals, cabía la incógnita respecto a este lanzamiento: ¿Por qué una segunda parte? ¿Era necesaria? ¿Llegaría a nosotros algo diferente? Y es que tras un disco tan notable como el mencionado, el riesgo de quedar por debajo en cuanto a nivel no era menor por lo que solo cabía cruzar los dedos y esperar a ver si la banda lograba mejorar lo que a simple vista parecía inmejorable. 

Ahora, considerando el que la primera parte de Everything not saved will be lost sonó bastante limpia (para ser Foals, digamos), con un enfoque por momentos centrado en dinámicas contagiosas y bailables, más uno que otro tema introspectivo, era de esperar que en esta entrega llegasen a nosotros los temas más rockeros del global, aquellos que conectan con cosas como What went down’ (la canción) y no tanto con ‘Mountain at my gates’ (por mencionar dos ejemplos del pasado de la banda). Y así ha sido. Basta oír la partida a cargo de ‘The runner’ para confirmar que el asunto esta vez viene más sucio, directo y golpeado, incluso entregando espacio para un fresco solo de guitarra en el cierre de la canción. Más adelante cosas como ‘Black bull’ o ‘Like lightning’ insistirán con su energía desbordante sobre el mismo concepto, con un Yannis Philippakis dejándose la garganta en cada estrofa o coro. Los ripios, sin embargo, no tardarán demasiado en aparecer. Entre las mencionadas oiremos dos que perfectamente podrían haber entrado en la primera parte de marzo aunque entendemos quedasen fuera ya que poseen un nivel más bajo, me refiero a ‘Wash off’ o ‘Dreaming of’

Entrando en el nudo del álbum, este ir y venir comienza a dar muestras de (temprano) agotamiento y a hacer realidad nuestros temores previos: que las canciones no acaban de estar a la altura. Lo cual se confirma con ‘10.000 feet’ o ‘Into the surf’, relleno absoluto que además no conecta en absoluto con aquello que el disco prometió durante su primera mitad, simplemente son canciones corrientes de Foals. Tampoco los diez innecesarios minutos de ‘Neptune’ mejoran la experiencia por lo que nos quedamos finalmente frente a un disco que roza el “correcto” y queda enano al lado de su primera parte, un complemento que queda corto. 

6/10 
Correcto, cumple.


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