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miércoles, 27 de enero de 2010

Metallica en Chile

Pasión, sudor y gloria

En una noche con más altos que bajos Metallica demostró que con casi 30 años de carrete aún pueden mover cabezas por montón.

Por Esteban Martínez Covarrubias

Tras 11 años de ausencia Metallica estaba de vuelta en el país. Mucho tiempo sin verlos, demasiado quizás. Sin embargo los 3 conciertos que la banda ha realizado en Santiago nos han permitido observar la realidad de Metallica a través del tiempo. Sin temor a equivocarme podría afirmar que la banda que se presentó por primera vez en el país en el Velódromo del Estadio Nacional en 1993 no era la misma que derrochó energía en aquella histórica jornada en la Pista Atlética en 1999 y mucho menos la que anoche desahogó el grito de 55 mil personas en el Club Hípico. Pero analicemos lo de anoche pieza por pieza:

- El lugar y la organización: ¡Pésimo! Una vez más salta a relucir nuestra triste realidad de no poseer un recinto en condiciones de albergar un espectáculo masivo en buenas condiciones. Los accesos del Club Hípico son mínimos y evidentemente producen atochamiento de masas, los baños son escasos y una vez dentro LO PEOR: la organización de una productora sinvergüenza. Yo estuve en la llamada "Cancha VIP" (gracias a que adquirí a última hora una entrada a mitad de precio, sino imposible que asistiera) y viví el concierto de manera impecable. Pero la gran mayoría del público, ubicado en la "cancha normal" (yo más bien la llamaría "el potrero") tuvo que conformarse con un par de pantallas enanas (de buena resolución eso si) y eso. ¿Se pagaba la entrada? Desde el punto de vista del consumidor por supuesto que no, una vez más nos vieron la cara y las pelotas (te vendieron un producto y este era de mala calidad considerando lo que se pagó).

- El espectáculo: Discreto. Sobrio. Algunas pequeñas pantallas laterales, una central que si se podía disfrutar y en dos o tres temas algunos juegos pirotécnicos sumados a unas enormes llamaradas (recalco lo de ENORMES) que le daban color y calor al asunto. Una pena el hecho de que luego de 3 visitas de Metallica a Sudamérica aún no podamos disfrutar un espectáculo como corresponde y como la banda presenta en el resto del mundo, es decir, un escenario en 360 grados con pasillos e iluminación correspondiente al show. Me parece una falta de respeto el que Metallica arme para sudamérica un espectáculo discreto y "a medida de sudacas" (a diferencia de otras GRANDES BANDAS como U2, Rolling Stones o ACDC, quienes traen sus espectáculos como tales y cobran algo que si se paga de solo verlo).

- El público: Al menos donde yo estaba (cancha vip)...una lata! Supongo que afectará el que en la locación más cara el público sea más acomodado y por ende acostumbrado a rockear con algún DVD o juego de Play Station 2 que con un recital, pero era un hecho de que el público en general respondió poco a la descarga de energía recibida. Observé a mucha gente no conocer canciones como "Creeping death" o "Fight fire with fire" (y cuando digo mucha no exagero) y si reaccionar felices con "Sad but true" o "Nothing else matters", canciones que en lo personal no me emocionan en absoluto...¡Si las hemos oído un millón de veces!

- La banda, la música: ¿Lo más importante no? Pues al fin y al cabo los accesos y la previa al recital pueden haber sido incómodos para miles pero si la música estaba al nivel esperado todo termina pasando a segundo plano. Y bueno, creo que así fue. Nos encontramos este 2010 frente a una banda madura que pese a la edad y los años se encargaron de entregar un show muy intenso y lleno de energía. Dado que "Death Magnetic", último disco de la banda, trae de vuelta de cierta forma el sonido "ochentero" de Metallica, la puesta en vivo guarda absolutamente sentido con aquello, es decir, abundaron en el repertorio temas pertenecientes a los primeros discos de la banda. Sonaron 3 canciones de Kill'em all (1982), 4 de Ride the lightning (1984), 1 de Master of puppets (1986), 3 de And justice for all... (1988) , 3 del "disco negro" (1991) y 4 de su última producción "Death Magnetic" (2008). La etapa noventera "Load/Reload" y el experimento fallido de 2003 titulado "St Anger" han sido ignorados intencionalmente para esta gira. Lo cual tiene sentido: las revoluciones no podían bajar durante las 2 horas de show.

Los temas antiguos en general fueron interpretados de manera impecable. Aunque cabe recordar que sorpresas como tal hubieron pocas. Lo que sonó de cada disco es lo que siempre Metallica ha tocado de cada cual (quizás con las honrosas excepciones de "Whiplash" o "Harvester of sorrow" que desde hace casi 20 años no se interpretaban en una gira). Pero lo importante es la idea, y esta fue el presentar un concierto plagado de viejas glorias bien interpretadas y que probablemente a ningún asistente dejó insatisfecho.

En cuanto a los integrantes de Metallica creo que el saldo es positivo. James Hetfield como siempre muy mecánico, con mucha palabrería de memoria (que llega a ofenderme incluso por instantes) pero una entrega física digna de destacar. ¡Desgastado vocalmente eso si! Hay que decirlo, pese a cumplir bien la tarea de las interpretaciones su registro está desgastado y no le da para "juegos vocales extras". Nada de gritos ni desafíos. Lo de él es cumplir a estas alturas y en ese sentido cumple.

Kirk Hammett me pareció el más sólido de todos. De perfil bajo pero siempre entregado. Sin verborrea excesiva comunicándose sólo con su guitarra y un buen nivel de ejecución. Trujillo en el bajo cumple. Sinceramente creí que tendría mayor protagonismo en esta "nueva formación" pero para mi sorpresa no fue así. Y Lars Ulrich es de los 4 probablemente quien más sufre. Lamentablemente para Lars las pantallas eran de muy buena definición luego resultaba imposible no observar su rostro de desesperación durante ciertos temas.

¡Y bien! Se nos fué Metallica, pasó, entregó un buen show, mucha energía, un gran desplante con ciertos detalles pero en donde lo más importante que fue la música cumplió. Que lindo por cierto es ver en un recital de rock tantas generaciones juntas. Niños de 10 a 15 años con sus padres, adolescentes de 17 que vivían su primer espectáculo masivo, mayores 30 e incluso de 40.

En lo personal me quedó con momentos inolvidables como la pegada entre "Harvester of sorrow" y "Fade to black" o ese final impresionante a cargo de "Whiplash" y "Seek & destroy". Un gran concierto con muy buenos momentos que de seguro habrán dejado felices a los fans más antiguos de la banda.

¡Opinen!
Saludos

Esteban



1 comentario:

  1. Hola, me gustó tu crítica... nosotros estuvimos en lo que tú llamas "el potrero"!! puedes leer nuestros "reviews" de "metallica desde cancha general" en nuestro blog:

    www.repasox.blogspot.com

    como conseguiste una entrada vip a mitad de precio???

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