miércoles, 2 de abril de 2025

Lady Gaga: Mayhem (2025)

 "De más a menos..."

Hubo un momento en la carrera de Lady Gaga en que esta se sintió con piso suficiente como para expandir su carrera, llegaron ahí discos como Joanne (2016) o sus colaboraciones con Tony Bennett así como una serie de participaciones en el mundo del cine. Su gente comenzó, sin embargo, a extrañar a esa artista de la que se habían enamorado una década atrás, digamos: el pop, los disfraces, la pista de baile + coreografías. De ahí que la hayamos visto reculando en Chromatica (2020), el cual funcionó como un verdadero tubo de oxigeno para muchos de sus fans y este nuevo Mayhem va también en dicha dirección aunque con un pro y contra: cuenta con mejores canciones aunque al mismo tiempo con una lista más irregular.

Volviendo a 2020, siendo un buen disco, un problema con que contaba Chromatica es que sus canciones eran en exceso simples, jugarretas electrónicas que se sostenían muchas veces en el artificio de los arreglos y no en base a melodías o estructuras contundentes. Dicho en simple: pareció un disco algo hecho a la rápida. Esa sensación Mayhem no la desprende, un disco sólido con un trabajo de producción impecable (la mano de Andrew Watt seguro ha hecho lo suyo) y donde los únicos "peros" que podemos encontrar son la falta de equilibrio entre las dos caras del disco además del exceso de referencias a otros artistas (algunas intencionadas de manera evidente aunque otras rozan el plagio), algo de lo que Gaga por cierto ha abusado a lo largo de toda su carrera y claramente aún le sigue pesando.

Yendo a la lista de canciones, el manual del pop indica que se debe abrir con los singles por lo que tal como ocurrió en sus discos más populares, Mayhem corta la cinta en dicha línea, primero en modo radio fórmula con la fantástica 'Disease' y luego efectivamente rindiendo un homenaje a sus inicios mediante 'Abracadabra', que con su dinamismo y oscuridad se ha transformado ya en un absoluto neoclásico de la vocalista. En adelante el disco será una diversa paleta de colores, destacando lo que logra en 'Perfect celebrity' (donde alcanza la solidez e inspiración que diez años atrás en Joanne no pudo encontrar), en la funkera y juguetona 'Killah' (exquisitos aires a Prince en esta, sobre todo en esa aceleración post 2:25) o en la divertida 'Zombieboy' (con aires a la Gwen Stefani de 'Hollaback girl' en esos momentos de porristas con que abre), que es una de aquellas en donde mejor se plasma su intención por entregar un "pop de banda" que ambiciona algo más allá de simplemente sacarte a bailar, algo similar a lo que ocurre más adelante en 'Lovedrug' solo que con resultados más corrientes.

En la segunda línea del disco es donde aparecen las referencias, que son DEMASIADAS. 'Garden of eden', por ejemplo, es donde más se acerca al rock y claro, si es prácticamente un calco de 'Supermassive black hole' de Muse (que por cierto es una canción que utilizó como base los arreglos de 'Do something' de Britney Spears, así que nobleza obliga el mencionar que todos en esta cadena le deben algo a Britney), además de recordarme en esos "¡So hit the lights! / ¡DJ, hit the lights!" esos coros que Florence and the machine entregaba años atrás en 'Hunger'. En 'Vanish into you' realiza un auto plagio con descaro al rememorar la melodía principal de uno de sus mayores hitazos ('Bad romance'), en la insípida 'How bad do u want me' (¿Gaga rindiendo un homenaje a 1989 de Taylor Swift? Pues si... ) samplea 'Only you' de Yazoo, 'Don't call tonight' es otra que no nos dice mucho más allá del tributo al pop ochentero y la curiosidad de utilizar los teclados de 'The sun always shine on TV' de los noruegos A-ha mientras que en 'The beast' realiza una sutil emulación del teclado (además de la atmósfera) de 'Tonight, tonight, tonight' de Genesis. Los "homenajes" son bastantes por tanto, algo que uno no sabe si agradecer o criticar negativamente, pues si quitamos los guiños... ¿Qué quedaría de varias de estas canciones? Poco y nada sinceramente, sobre todo las de la segunda mitad del álbum. 

Por cierto, de las baladas que cierran el disco mejor no hablemos mucho. 'Blade of grass' es tan genérica como olvidable mientras que la inclusión de 'Die with a smile' junto a Bruno Mars (y que es azúcar a cucharadas) no se justifica bajo ningún punto de vista excepto el comercial. 

Mayhem es un disco que claramente va de más a menos. Concentra lo mejor de si, lo más interesante y potente en sus primera mitad, de hecho: ¿no encontramos acá varias de las mejores canciones que ha compuesto en casi quince años? El problema es que la Cara B del álbum se debate entre canciones de relleno (nada nuevo en casa por cierto, ¿acaso hay algún disco de Gaga al que no le sobren canciones?) y un montón de homenajes que al ser tantos terminan jugando en contra de la valoración del álbum. Dentro de lo positivo están las ambiciones que desprende y una producción contundente, sin embargo, el álbum quiere llegar a tantos lugares que termina enredándose. 

¿Canciones? 'Disease', 'Abracadabra' y 'Perfect celebrity'. 

6,9 /10
(Muy) bueno.


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